¿EN VERDAD VA EN SERIO?

*Juicio a ex presidentes

Ahora que los mexicanos tenemos más consciencia e información respecto a la deshonestidad con la que se condujeron algunos ex presidentes de la República crece la exigencia desde la sociedad; en el sentido de que sean sometidos a juicio y sancionados conforme a sus faltas a la nación.

El actual presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente se ha comprometido a cumplir la promesa de que someterá a consulta ciudadana el tema, y muy concretamente se estaría valorando a ex mandatarios desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, pasando por Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón.

O sea, a quienes han gobernado -más bien diríamos vendido- a México desde 1988 al 2018, y hablaríamos de cinco personajes que abusaron cobardemente de los mexicanos; tres priistas, Salinas, Zedillo y Peña Nieto; así como dos panistas, Fox y Calderón.

La consulta se estaría realizando posiblemente en el inicio del mes de septiembre; sin embargo, ya un medio informativo de circulación nacional hizo un ensayo, lanzó la pregunta a determinado universo de ciudadanos y el resultado fue aplastante a favor de que sean condenados si la deben.

Más o menos así salió la estadística: más del 90 por ciento dijo sí, respecto a Peña Nieto, casi a la par que Salinas de Gortari; un 89 por ciento estaría condenando a Calderón, contra un 85 por ciento de Fox y cerca del 80 por ciento en el caso de Zedillo.

Los números anteriores nos dan ya una referencia respecto a cuál sería la opinión de la mayoría de la gente si se desarrolla el cuestionario; que de acuerdo con AMLO consistiría en una pregunta únicamente ¿desea que sean juzgados los ex presidentes? y de ser afirmativo el resultado, pues entonces se daría comienzo a los procedimientos legales, sustentados en los elementos y las pruebas de presuntos delitos contra la nación y sus habitantes.

Y todo lo anterior -usted entenderá- ha provocado la reacción nada amigable de los aludidos; se han lanzado como fieras en contra del actual jefe del Poder Ejecutivo federal, sin embargo si las cosas se dan como parece el sí a su enjuiciamiento sería apabullador, y no habría mínimos contra pesos a pesar de que sean muy poderosos y multimillonarios quienes se opongan.

Pero ¿cuáles son los reclamos que sobre esos personajes se exigen desde la óptica popular? dos sustancialmente 1.- que se les llame a cuentas y 2.- que reintegren los recursos, riquezas y dinero mal habido o robado a los mexicanos, con eso nos conformamos.

Así que las cosas políticamente se pondrán bastante interesantes porque eso sí, de darse tal compromiso, estaríamos ante hechos históricos que seguramente cambiarían el rumbo de México, particularmente en lo que tiene que ver con la justicia y el combate a la corrupción, y eso se le tendría que reconocer a AMLO; aunque está en riesgo de que si cae en prácticas similares durante su mandato, pudiera ser el próximo enjuiciado.

AMLO: SEGUNDO AÑO

*¿Venciendo al monstruo?

Andrés Manuel López Obrador ha comenzado el ejercicio de su segundo año al frente de la Presidencia de la República, y su manera de gobernar es calificada, sobre todo para sus adversarios, de errática; inconsistente e incongruente en algunos aspectos.

Pero para la mayoría de quienes lo llevaron al cargo -cerca del 60 por ciento de los electores-, está abriendo camino en medio de la selva.

¿Que ha cometido errores? no cabe duda, pero en medio del fuego cruzado, tanto de sus enemigos políticos como de la delincuencia organizada; aliados por cierto, parece dar algunos pasos que pudieran significar cambios y mejoras a mediano plazo.

Pero veámos algunos escenarios; al menos desde finales de noviembre y éstos días de enero, se observa un significativo descenso en el mayor conflicto que padece la nación desde hace más de una década, la delincuencia.

Si bien es cierto que sería ingenuo decir que el asunto va en camino de la solución, sí durante el tiempo que le decimos se aprecian menores hechos de violencia y sobre todo de delitos de alto impacto, aunque algunos otros parecieran no menguar.

No pocos insisten en que luego de un año al frente de las instituciones la nación debiera vivir situaciones muy diferentes para bien, pero si revisamos lo que debió hacer para poder sentar las bases de un posible cambio, acorde con sus promesas, se antoja un tiempo insuficiente.

Quienes le antecedieron le heredaron una bomba de tiempo en decenas de temas; más aún, delincuentes y políticos detractores suyos siguieron abonando en la desestabilización y le siguieron sembrando explosivos por todos lados como en el caso Culiacán, como se refiere en algunos análisis del tema.

Pero ese y otros parecen sucesos menores comparados con lo que aún se debe resolver, el tema del huachicol; donde tienen las manos metidas ex funcionarios de primer rango incluidos ex presidentes como Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

El tema de salud, con el desorden que se presentó de la supuesta insuficiencia de medicamentos que después no fue; y ¿sabe usted porqué tanto escándalo? pues porque resulta que los principales accionistas de los laboratorios y a su vez distribuidores en el mercado para las instituciones a través de cadenas de farmacias como las del Ahorro; son otra vez ex políticos que simplemente boicotearon, dejaron de entregar los insumos. Se supone que se les cancelaron los contratos, porque eran ellos los que proveían a todo el gobierno de la mercancía. ¿Cómo la ve?

¿Y la corrupción descubierta en la Secretaría de Hacienda mediante facturas duplicadas y falsas? esas cosas se resuelven en unos meses? ¿y lo descubierto en FertiMex, planta chatarra adquirida a un sobre precio con dinero del pueblo? y todo lo que pasaba al interior de Petróleos Mexicanos, con las mafias propias y la red de ex servidores públicos metidos en ese negocio?.

Podríamos continuar con una lista interminable de focos rojos que se le hicieron bolas y montón; cuando AMLO apenas buscaba acomodarse en la silla presidencial y seguramente sin la idea clara de la profundidad de los niveles de robo, corrupción y arbitrariedad con la que se manejaba al país, no sólo durante el sexenio anterior sino por décadas, porque manejaron el gobierno como si fuera una empresa privada, de ellos, pues.

Desvanecer o destruir todos esos cimientos y andamiaje diseñado para seguir robando a los mexicanos seguramente sigue siendo una tarea aún incompleta, los mañosos no han bajado la guardia, siguen ahí agazapados esperando la oportunidad para dar golpes bajos, porque por supuesto que quieren regresar por lo poco que aún le queda a un México que de milagro no ha sucumbido.

Y por cierto, en lo que se refiere a la corrupción y a las mafias de políticos metidos con los mañosos, pareciera que con el golpe que se dio con la detención en Estados Unidos, de Genaro García Luna, ex funcionario de Vicente Fox, Felipe Calderón y contratista de Peña Nieto, de todas sus confianzas, el nivel de rijosidad y cuestionamiento en el territorio nacional disminuyó de forma visible.

¿Era el panismo el que venía alimentando muchos de los conflictos políticos y de delincuencia para desgastar a López Obrador? pareciera que sí, porque por lo menos Fox y Calderón enmudecieron a partir de ahí, ya ve usted que casi a diario declaraban contra el actual régimen, y de pronto guardaron silencio.

Pero lo anterior también indica que el presidente ya cuenta con información clave de quiénes están agitando las aguas y sembrando delitos mayores e incluso buscando un posible derrocamiento. Sólo tuvo que dar un apretón, con apoyo de la Casa Blanca para por callar a esas «chachalacas», que estaban tan aceleradas.

Bueno, incluso el famoso partido que Calderón venía empujando a través de su esposa Margarita Zavala también nafraugó por todo lo ocurrido con García Luna, ya no se escucha nada de eso, y entonces fue un tiro de varias bandas, que le resultó muy positivo al tabasqueño.

Por todo lo anterior es que aún seguimos esperanzados en que a partir de este 2020 los escenarios comiencen a cambiar de forma significativa, sobre todo en dos aspectos, el de la seguridad y de la economía.

Reiteramos, en éste último rubro se aprecian algunas señales no tan malas; la inflación del año pasado ha sido la más baja desde el 2016 y la segunda más baja desdelos 80s en númers reales reconocido por economistas; y el peso se ha fortalecido frente al dólar; anda por abajo de los 19 pesos. El riesgo de una recesión se antoja superado, y si bien falta crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), debe comenzar su repunte este año.

Es cierto, hay menos presupuesto público en muchos rubros de la economía, como en el campo, digamos que si antes llegaban 100 millones ahora son 70; pero de aquellos 100 no llegaba ni la mitad a los campesinos, la mayor parte del dinero era para los marrulleron seudo líderes, igual y hoy los 70 llegan completos, entonces el beneficio será mejor.

FRACASO DE MARCHAS

Políticos, de vergüenza

Con motivo del primer informe de actividades del presidente de la República; algunas organizaciones comenzaron a promover una movilización de protesta en la capital del país con réplicas en algunos estados, los resultados -como en otras ocasiones- no fueron los pronosticados por ellos mismos.

La finalidad era demostrar que luego de un año en el poder, hay inconformidad  de amplios sectores populares, por lo que consideran malos resultados del gobierno; lo que por cierto no convocó a los grandes contingentes que esperaban.

Tampoco estamos en contra de quienes, por las razones que sean, estiman que las cosas no están muy bien en el país; sino que nos parece que el origen del poco poder de convocatoria radica en la presencia de personajes de la política; de los que la absoluta mayoría no quiere saber nada.

Lo vimos tanto en la Ciudad de México como aquí en Cuernavaca; entre los manifestantes aparecieron personajes muy ligados a los partidos políticos, bueno por ahí anduvieron entre otros el ex presidente Vicente Fox y quien fuera su pareja, Martha Sahagún; una hija de Rosario Robles hoy presa por presuntos actos de corrupción y dos o tres ex dirigentes panistas.

Aquí tampoco faltaron figuras ya rechazadas por la ciudadanía; entre ellos el ex aspirante a la gubernatura, Jorge Meade Ocaranza y otros tantos que andan desesperados buscando de qué manera vuelven a enrolarse en la política, tras haber sido desechados por los electores.

No tienen vergüenza, a pesar de que se saben repudiados por el pueblo por sus malas acciones; de cuando tuvieron oportunidad de servirle, siguen empeñados en continuar viviendo de nuestro dinero, porque a lo único que vienen es a robar, a engañar y defraudar a una sociedad que ya está cansada de tanto vival.

En las invitaciones a sumarse a la movilización, en el caso de Cuernavaca, se hablaba de una «mega marcha de protesta», que partiría de la glorieta de Tlaltenango al zócalo capitalino a las diez de la mañana. ¿Sabe usted con cuántos arrancaron como a las 10:20? quizás llegaran a unas 100 personas.

Incluso ya durante la caminata algunos participantes optaron por retirarse, por abandonar el contingente, cuando notaron la injerencia de esos políticos desgastados, de los que le platicamos.

Mientras esos personajes no entiendan que nadie los quiere, que son los responsables de haber desmantelados la nación y el Estado, robándose todo lo que se encontraron a su paso, entregando los recursos naturales al extranjero sin el más mínimo sentimiento de solidaridad, ante millones de mexicanos que viven en la miseria por culpa de esos saqueos, serán el fracaso de cualquier acción de protesta contra las actuales autoridades.

De existir en México penas como la horca, la silla eléctrica o la pena de muerte, todos esos delincuentes de cuello blanco ya habrían pagado por sus atrocidades a juicio de la mayoría de la población; lamentablemente no es así, y piensan en regresar pero obviamente por lo que se les olvidó llevarse.

POBRE PAÍS

Gobernados por delincuentes

A pesar de las presiones y sabotajes que enfrenta el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador por tratar de dar un nuevo rumbo a la nación, y que vienen precisamente por parte de sus antecesores que añoran el regreso, el hombre sigue adelante.

Es aún pronto para valorar si algunas de sus promesas y proyectos puedan prosperar en bien del país; sin embargo, hay algo que está haciendo historia, que los mexicanos tenemos ahora muchos más elementos para afirmar que -por casi en 90 años- estuvimos gobernados por unos auténticos rufianes y, de unos 30 años a la fecha, de plano por consumados delincuentes; unos desde los carteles de la droga y otros de cuello blanco, encumbrados en el poder público.

Si AMLO no hubiera ganado las elecciones del 2018 de manera contundente, seguramente que mediante el manejo de los medios de información y de verdades a medias continuaríamos creyendo en más de uno de esos cretinos que, ocultando cifras y maquillando la realidad, hacían creer al pueblo que trabajaban y se esforzaban por él.

Como la novia engañada, se cayó el velo y hoy disponemos de elementos informativos para asegurar que nos robaron hasta la camisa, y nosotros todavía votábamos por ellos en las urnas.

¿Qué hay muchas cosas que parecieran no cuadrar y que están muy lejos de cumplirse las promesas que el señor presidente hiciera en campaña? es cierto, sin embargo algo se ha avanzado en atención a las clases más desfavorecidas, y así existan algunos hechos de corrupción, comparados con el saqueo que hacían los anteriores gobernantes, parecen cosas de caricatura.

Es decir, igual y si existen gastos de representación exagerados de algunos funcionarios actuales, asignación de contratos de adquisiciones o de obra con cierta sospecha y otros asuntos así, pero lo anterior es minucia si se compara con el huachicol, la venta de Petróleos Mexicanos, de Fertimex, del Fobaproa, del robo del dinero a los trabajadores correspondiente al ahorro para el retiro, contratos a modo con empresas constructoras, miles de millones de pesos lavados vía facturas falsas y concesiones y así nos podríamos seguir en una lista interminable.

A decir verdad, desde Carlos Salinas hasta Enrique Peña Nieto, pasando por Vicente Fox y Felipe Calderón; vendieron a México al vecino del norte, Estados Unidos.

Lo cuestionable es que en su mayoría esos demoniacos personajes son los que están detrás de las campañas de desprestigio y la crítica a las actuales instituciones y, por qué no decirlo también algunos hechos graves recientes, relacionados con el derramamiento de sangre, porque a toda costa buscan hacer descarrilar el tren de la 4T.

Hay tanta inhumanidad que López Obrador está siendo bombardeado por haber dado asilo político a Evo Morales, quien a tiempo -antes de que lo asesinaran por instrucciones de la Casa Blanca-, dimitió como presidente de Bolivia y nuestro gobierno lo protegió.

Agradecido fue el señor, dijo que le debía su vida a algunos de sus ex colaboradores y al gobierno mexicano. Plausible su actitud, pero muchos de esos vende-patrias del pasado, habrían querido que lo asesinaran, porque no tienen valores ni sentimientos y sólo luchan por regresar a sus andadas, o sea, a seguir robando desde sus cargos de «representación».

Claro está todo, algo tendremos que agradecerle a AMLO, nos abrió los ojos en muchas cosas y seguramente en adelante a esos políticos marrulleros les será más difícil engañarnos y mostrarnos un México color de rosa. La pobreza y la miseria se seguían extendiendo, mientras ellos acumulan fortunas infinitas, sirviendo de tapete a los intereses de Estados Unidos.

POLÍTICOS VIVIDORES

El de Graco, gobierno delincuente

Muy raras excepciones

Por lo menos desde hace unas dos décadas, de acuerdo a los antecedentes, nuestro país políticamente ha estado en manos de sujetos despreciables, individuos sin moral, ética o compromiso con un pueblo, que han sistemáticamente agraviado y despojado de lo que como parte de la nación nos pertenece.

Interesante artículo se publicó en torno a la corrupción en México por “Voces del Periodista”; que da fe de hechos a lo largo del territorio nacional durante los últimos 90 años y de la actitud de quienes han encabezado las instituciones públicas. La conducta ha sido más o menos la misma; enriquecerse sin ningún escrúpulo ni remordimiento a costa del trabajo y el esfuerzo de una sociedad cada vez más empobrecida por la voraz ambición de esos anti mexicanos.

Hablemos del Fobaproa, de la venta de estructuras que en su oportunidad eran manejadas por el Estado, como el sistema bancario o de la telefonía. Se han robado los ahorros de los trabajadores a partir del Fondo para el Retiro; vendieron ya el 90 por ciento de la infraestructura petrolera; se ventilan saqueos y cuantiosos desvíos en la Comisión Federal de Electricidad y los programas sociales eran lavaderos de dinero, porque el apoyo nunca o muy poco llegaba a la gente, y así podríamos continuar con la larga lista del robo constante e histórico hacia todos nosotros.

Convertidos en refugio de facinerosos y rufianes de cuello blando, las principales figuras de los partidos políticos se protegían entre sí, se vigilan mutuamente, pero no para cuidar que sus cuadros en el ejercicio del poder trabajen con honestidad; sino para aprovechar cualquier error o delito, para pactar y negociar. Guardar silencio a cambio de posiciones y dinero.

Sin embargo, son las administraciones de los ya ex presidentes, Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, las que se significaron por los mayores escándalos de corrupción, y los grandes asesinatos perpetrados desde el poder, al final del periodo de Salinas.

Los otros presidentes de esta corriente, Miguel de la Madrid Hurtado y Ernesto Zedillo Ponce de León, fueron tan mediocres que ni siquiera son recordados hoy día.

Pero si el lodo y la corrupción política producto de mafias en la cúpula partidista fuera poco desmantelaron gradualmente al país entero. En los estados se seguían los mismos ejemplos. Morelos no logró escapar de esas lacras y el ejemplo más grande de politiquillos sin vergüenzas y rateros al más no poder, estuvo en Graco Ramírez Garrido Abreu.

Su sexenio alcanzó lo inédito en el hurto del dinero público, durante esos seis años manejó un presupuesto por encima de los 140 mil millones de pesos y sólo como recurso estatal. Y yo le preguntaría a usted:

¿Cuál es su legado en inversión e infraestructura estatal para los morelense? pues personalmente no veo nada y si alguien dice que el estadio de fútbol en Zacatepec o el museo Juan Soriano, sólo le respondería que de la primera obra se robó algo así como 400 millones de pesos y de la otra obra casi la mitad de su costo.

Lo poquito que hizo fue para aplicarle un 30 por ciento de moche, con una red de rapiña manejada por el hijastro Rodrigo Gayosso.

Pero tampoco tenemos que hacer referencia al pasado, el señor montó un andamiaje casi perfecto a través de politiquillos formados a su semejanza, para que le sigan cuidando las espaldas, y así podemos enumerar a Tania Valentina Rodríguez Ruiz, que encabeza una pandilla desde el Congreso local, descaradamente lo defienden y buscan desestabilizar a la entidad; los fiscales General de Justicia, Uriel Carmona Gándara y el Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, aunque sigan negando sus nexos, son evidentes.

Escondidos como lo que son, delincuentes, muchos otros sujetos de marras nada más hacen lo que Graco les ordena desde diversas trincheras.

Hay pues ratas disfrazadas de «servidores públicos» por todos lados, dejadas ahí estratégicamente por el ex gobernador para continuar haciendo daño, no a quienes lo sucedieron porque finalmente ellos como quiera que sea están bien, sino a un pueblo que en mal momento les confió esta sufrida entidad.

Del tabasqueño podríamos medio entender su desamor por Morelos, finalmente se distinguió toda la vida por ser un caza fortunas y mercenario político,  pero no aceptamos a quienes siendo avecindados o nativos de esta entidad; sigan obrando con tanta perversidad y saña, defendiendo a quien llegó a hacer fortuna para muchas generaciones de su familia y sabedor de que ya no tendrá más oportunidades se llevó a manos llenas.

A esos demagogos y falsos redentores los debemos calificar como traidores a esta sociedad, que deberá mostrar algo de pudor y tenerlos vigilados para que no intenten seguir en el ejercicio del poder. Por eso es tan necesario una reforma en materia electoral, para acabar con los trepadores, aquellos que por la vía plurinominal subsisten sin un solo voto popular, por ser nominaciones únicamente de su partido.

Maldita corrupción, sigue sigilosamente haciendo daño desde diversas trincheras, parece una historia sin fin porque no hemos -como electores- sabido distinguir a los malandros de la gente decente.

El Congreso local sigue paralizado precisamente por esos despreciables actores que, incluso coludidos con la delincuencia organizada, cínicamente manejan un discurso contrario a sus acciones. Morelenses, habrá que quitarles las máscaras y evidenciarlos como lo que son, vividores y traidores a nuestra patria chica.

¿CÓMO DAR EL PRIMER PASO?

Este país, del cual como morelenses somos parte, pareciera no tener remedio en lo que se refiere a la corrupción, la injusticia y la democracia.

Quienes durante muchas décadas acumularon inmensas riquezas a costa del esfuerzo de millones, son el principal obstáculo en la búsqueda de soluciones al tema.

No podemos negar que el actual presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador ha cometido errores, como ser humano está expuesto a eso, pero sigue mostrando acciones que debieran ser apoyadas por toda la sociedad, sobre todo en lo relacionado con la corrupción y robo descarado a la nación.

Eso parecería lo más lógico y natural, sin embargo, no es así.

Viene exhibiendo y tomando medidas contra decenas de políticos depredadores, que sin escrúpulo ni remordimiento saquearon el erario vía las instituciones, desde los que estaban al frente de la presidencia, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña y surgen voces en contra.

Va sobre quienes atentan contra el patrimonio nacional con el robo de gasolina (huachicol) y esos delincuentes, con descaro, hasta se enfrentan al Ejército. Pero lo preocupante es que existen aquellos que lo aplauden y lo fomentan.

Bueno, en este momento se intenta hacer prosperar normas para evitar en lo sucesivo facturas falsas, como las detectadas a partir de empresas fantasmas, mediante las cuales se desviaron miles de millones de pesos.

Increíble, panistas, priistas y perredistas se oponen.  ¿Qué quieren? Que no se destruyan esos andamiajes con lagunas en la ley para que sigan atracando en el futuro, porque luchan por regresar al poder y seguir en lo suyo.

¿Qué clase de mexicanos son esos? Traidores a la patria y al pueblo.

Y no son fáciles de vencer, porque aunque no tienen el poder, sí el dinero que nos han robado para financiar campañas de desprestigio, sobre todo contra los esfuerzos por combatir la corrupción y el crimen.

Lo hemos dicho, nos han hecho más daño esos políticos de rapiña que los delincuentes, porque los primeros lo hacen desde las instituciones y amafiados con los segundos.

Fueron ellos quienes le dieron vida al monstruo de “la maña” y hoy ambos siguen del mismo lado; buscando descarrilar el proyecto de AMLO.

Morelos enfrenta un escenario similar, batalla a morir entre poderes y grupos.

¿Por amor a la justicia, la legalidad y el beneficio para el pueblo? Desde luego que no, todo va en función de sus ilimitadas ambiciones de poder y de riqueza, es la triste realidad.