PIDEN PRORROGAR VERIFICACIÓN VEHICULAR

La diputada local Alejandra Flores Espinoza planteó la necesidad de ampliar los plazos del calendario de verificación vehicular, ante la falta de capacidad, desorden y la corrupción que existe en los verificentros que cuentan con servicio en el estado.

El Congreso del estado exhortó a la Secretaría de Desarrollo Sustentable para implementar prórrogas en el cumplimiento del calendario de verificación vehicular; correspondiente al segundo semestre de este 2020, debido a la falta de capacidad de los verificentros para atender a todos los automóviles matriculados en Morelos y los que provienen de otros estados.

Durante la última sesión ordinaria de Pleno la diputada Alejandra Flores propuso el punto de acuerdo ante la necesidad de ampliar los plazos para el cumplimiento del programa hasta el 2021,  ya que con la emergencia sanitaria existe un mayor desorden en los centros de verificación. La propuesta fue secundada por el legislador José Casas González, ya que han sido reportadas diversas irregularidades.

La legisladora recordó que el pasado 15 de julio el gobierno estatal autorizó el reinicio del programa de verificación vehicular, después de que se suspendió en marzo pasado por la pandemia de covid-19.

Con la reanudación de las actividades en los verificentros se estableció también que el servicio se otorgaría con previa cita y respetando las medidas de seguridad sanitaria establecidas por la Secretaría de Salud.

«Sin embargo, desde el primer día de apertura en los Centros de Verificación Vehicular, lejos de prevalecer el orden y atender los protocolos de salud, se ha registrado un evidente caos, desorganización y denuncias por la venta de hologramas y citas para verificar, además de la insuficiencia de capacidad», manifestó la legisladora de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Explicó que en todo el estado sólo existen cinco verificentros;  dos en Cuernavaca y uno en cada municipio de Jiutepec, Emiliano Zapata y Cuautla. Esto, dijo, sólo confirma la evidente falta de capacidad para atender a cerca de 600 mil vehículos emplacados en la entidad.

Dicho desorden en los centros de verificación añadió la diputada Flores Espinoza, no sólo ha provocado la molestia de los automovilistas por la pérdida de tiempo que registran en cada visita, sino que también se ha prestado a actos de corrupción, «al grado de pagar dinero para que sean agendados para una cita o por adelantarlos en la fila e incluso la venta de hologramas hasta por 1500 pesos para los vehículos que no pasan los estándares en la verificación».

En tal razón, la legisladora pidió también que la Secretaría de Desarrollo Sustentable informe al Congreso del estado de las acciones que se han emprendido para inhibir dichos actos de corrupción.

De acuerdo con el decreto de expedición del programa de Verificación Vehicular, publicado el pasado 1 de julio, la Secretaría de Desarrollo Sustentable está facultada para suspender la realización de la verificación vehicular en uno o ambos semestres, este último ante la imposibilidad material en la prestación del servicio, como actualmente sucede.

Por ello, en el acuerdo de Pleno, que se aprobó por mayoría de los legisladores, se planteó que la prórroga se amplíe hasta el próximo 2021.

CORRUPCIÓN EN VERIFICENTROS DE MORELOS, CUESTA $1,500.00 “BRINCO»

verificentros morelos

Los verificentros concesionados por el gobierno de Morelos a Jorge Kahwagi operan una red de corrupción violentando la norma oficial al otorgar los hologramas a través del famoso “brinco”, por la cantidad de 1 mil 500 pesos; sin que el vehículo tenga que ser sometido a revisión alguna de sus emisiones contaminantes.

Con la complacencia de la Secretaría de Desarrollo Sustentable del gobierno del estado, la red de corrupción implementada en los verificentros de Morelos ofrece a los propietarios de vehículos que quieren evitarse la molestia de acudir al sitio, o bien a aquellos que de plano por el estado mecánico de la unidad no son sujetos de aprobar la verificación, otorgarles el holograma en propia mano por la módica cantidad de 1 mil 500 pesos.

Este reportero logró tener evidencia de lo que es posible a través de la red de corrupción que opera en los nuevos y flamantes verificentros del estado de Morelos.

Estos son algunos datos de los hologramas entregados en propia mano a “gestores” autorizados.

Holograma doble cero con número de folio 3025631 asignado al auto Chrysler Pacífica modelos 2017 con placas de circulación PZL0974, a nombre de Abraham David Cherem.

Otro holograma doble cero con número de folio 3025630 para una camioneta Chrysler Grand Caravan modelo 2017, con placas de circulación PZL7698, a nombre de Aarón Jaime Dabaah.

Otro más, pero este holograma 1, con número de folio 0074747, asignado a un vehículo Chevrolet Chevy sedán; otro holograma 1 con número de folio 0074748, correspondiente a un Nissan Tsuru.

Un holograma Cero con número 2068538; uno más holograma 2 con número de folio 1053725 para un Nissan pick up chasis con placas de circulación NW44534.

La evidencia demuestra que, pese a la reforma de la norma de verificación ambiental que hizo la PROFEPA, y que entró en vigor el pasado 01 de julio del 2017, la corrupción continúa en los centros. Actualmente más de 400 verificentros operan en la zona metropolitana del Valle de México, y 109 establecimientos federales en la Megalópolis. Muchos de ellos fueron también concesionados a Kahwagi.

En los centros de verificación de Morelos se tiene la presencia de personal no autorizado en sus instalaciones; hay evidencia de pagos ilegales a agentes externos, falta de control en documentos de cada auto que es verificado, folios faltantes, destrucción de material administrativo y cámaras fuera de funcionamiento o apagadas deliberadamente.

El máximo responsable en Morelos del buen o mal funcionamiento de estos establecimientos es el secretario del ramo Einar Topiltzin Contreras MacBeath, quien a su vez designó a Eduardo Ruiz Santaella, subdirector de Verificación Vehicular de la SDS.

Según este funcionario a todas luces coludido, los centros de verificación morelenses estarían equipados con un sistema de alta tecnología que evitará actos de corrupción, ya que la información del vehículo es encriptada en un sistema que evalúa automáticamente las condiciones del automotor, arrojando el resultado correspondiente, sin que pueda ser manipulado.

La mayoría de los centros de verificación vehicular que operan en el país están fuera de norma y autorizan, en consecuencia, la circulación de vehículos con emisiones contaminantes por arriba del mínimo autorizado. Esta es una razón más por lo que se ha disparado la contaminación ambiental en la zona metropolitana del Valle de México.

El 26 de noviembre de 2014 se publicó la norma oficial mexicana NOM-047-SEMARNAT-2014 con las nuevas características del equipo, y el procedimiento de medición para verificar los límites de emisión de contaminantes de automotores a gasolina, gas licuado de petróleo, gas natural u otros combustibles alternos.

Es la que hoy está vigente y que sustituyó a la rebasada NOM-047-SEMARNAT-1999, publicada el 10 de mayo de 2000.

La norma vigente (NOM-047-SEMARNAT-2014) establece en sus numerales 8.16.1.1 al 8.16.2.3, que el dinamómetro (el juego de cilindros en el que se hace la medición de las emisiones del vehículo y que es una tecnología obsoleta desde hace 20 años en Estados Unidos y Europa), requiere de una calibración estática cada 24 horas y debe ser auditado cada año por un laboratorio aprobado y acreditado, sin lo cual no podrá ser utilizado para verificar las emisiones. Además, el dinamómetro debe someterse a otra calibración dinámica cada 30 días o cuando no se apruebe la calibración estática debe ser auditado cada seis meses por un laboratorio aprobado y acreditado conforme a la Ley Federal sobre Metrología y Normalización.

Por lo tanto, están violando la Ley Federal de Metrología y Normalización, y son acreedores a una sanción que podría llegar a un millón y medio de pesos y la clausura del establecimiento, claro, de aplicarse la ley sin colusión de por medio.