FISCALES

Diputados cómplices de Graco, nombrarán Magistrados y Fiscal Anticorrupción

¿El juego apenas comienza?

Con el paso del tiempo se ha venido probando que el ex gobernador Graco Ramírez, en complicidad con diputados de la anterior Legislatura, colocó una serie de «candados» a fin de proteger su salida a sabiendas de que por los atroces actos de corrupción que cometió él y a buena parte de sus colaboradores les lloverían denuncias.

Es así que la parvada de perversos y ratas de dos patas diseñaron estrategias y, entre ellas, «amarro» por varios años el nombramiento del Fiscal General de Justicia de Morelos, Uriel Carmona Gándara, a partir de modificaciones a la Constitución local en la materia, para que su periodo al frente de esa institución fuera de nueve años; es decir transexenal, y revocar la decisión requiere de volver a cambiar los términos constitucionales.

El tipo es una lacra, no tonto, por eso igualmente encarriló a algunos diputados y diputadas afines para que desde la cámara local sabotearan cualquier intento contra esa reforma legal o movimiento relativo a ello, y hasta ahora le ha funcionado bien; la diputada Tania Valentina Rodríguez es quien le opera a una pandilla que lo sigue protegiendo.

Del mismo modo propuso el nombramiento del Fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, quien se desempeñó como su Consejero Jurídico y Contralor, en una contradicción porque el papel de este es precisamente atacar cualquier denuncia en contra de la “pandilla de saqueadores” y del mismo modo que Uriel le han entregado buenas cuentas al tabasqueño.

Otro espacio que pareciera controla Graco es la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos; y entre estos tres entes se ha venido mostrando cada vez con más claridad cuál es su papel y qué rol juegan en el escenario político-gubernamental con el que no comulgan y a pesar de que han estado actuando muy descaradamente, se saben protegidos por otros aliados enemigos del estado.

Pero todo lleva a pensar que, independientemente del papel de sus protectores, van a actuar muy armónicamente entre ellos para hacerle la vida de cuadritos al actual régimen; con propósitos meramente electorales, luchando por poner en ridículo y entredicho a ésta administración para desacreditarla y restarle fuerza electoral.

Como que ya iniciaron esa encomienda final y buscarán en todo momento la confrontación con el Poder Ejecutivo actual, porque deben pagar una factura a favor de quién -todo indica-, sigue siendo su patrón. Sí, por lo menos de Uriel Carmona, Juan Salazar, Tania Valentina y el presidente de Derechos Humanos Israel Hernández, por ahí va la cosa.

SIN PENA NI GLORIA

DIPUTADOS ENVALENTONADOS PERO SIGUE INTACTO ANDAMIAJE PERVERSO DE GRACO

Pobreza legislativa

La actual legislatura local está a seis meses de terminar su periodo; es triste ver cómo se dilapida el dinero del pueblo con personajes que “sin pena ni gloria” ocuparon curules sólo para saciar sus apetitos económicos, porque ni siquiera podríamos decir que también el ejercicio del poder les llamara la atención, porque la mayoría nunca supo ejercerlo.

De veinte personajes, 14 mujeres y seis hombres que conforman ese «cuerpo colegiado», sólo tres o cuatro se defendieron e hicieron la diferencia; el resto se dedicó a otras cosas menos a desarrollar algún proyecto que ayudara a mejorar la sana convivencia social o apoyo para algún programa de mejora popular y, acaso cuando hubo oportunidad de hacer negocio personal o de grupo no lo dudaron.

Y bueno, hay señalamientos en contra de los y las «parlamentarias» porque se les acusa de haber aprovechado su posición para el tráfico de influencias y de incrustar en instituciones oficiales a hermanos, parientes cercanos y amigos en plazas burocráticas, como ha sucedido con Ariadna Barrera.

Cabe mencionar que casi de manera permanente se ha vivido una parálisis legislativa en este trienio como consecuencia de intereses malsanos característicos de la actividad política, y cuando algunos diputados y diputadas buscaron cumplir con su responsabilidad en llamar a cuentas a sus antecesores que habían cometido graves actos de corrupción en complicidad con el ex gobernador Graco Ramírez, hubo resistencias de varios diputados y diputadas que evidenciaban la protección abierta y descarada al tabasqueño.

Nunca se logró avanzar en tal sentido, y frente a tales circunstancias -lo volvemos a decir- continúan obedeciendo y cumpliendo compromisos con ese pasado, Tania Valentina Rodríguez Ruiz, quien seguramente bajo encargo y con recursos varios se encargó de reclutar compañeros y compañeras para conformar un grupo, evidentemente sigue estando financiada “desde el exterior”.

Es decir, figuras demasiado perversas y corrompidas por un lado, y por el otro graves niveles de ignorancia de quienes no tenían la menor idea de preparar proyectos de ley; pero que querían llegar para salir de pobres, y mire que igualmente se afirma que a muchos a su paso por la cámara de Diputados local les ha cambiado la vida económicamente en tan sólo tres años.

De los veinte que conforman la Legislatura el más activo ha sido José Casas González; por lo menos viene denunciando acciones a su juicio poco correctas en el resto de las estructuras gubernamentales e intenta mantenerse en contacto permanente con sus representados.

En un nivel ya mucho menos activos se podría mencionar a Alejandra Flores Espinoza, Rosalina Mazari Espín, Jesús Sotelo Martínez, Andrés Duque o Javier García.

Qué pasó con las pensiones doradas ¿en qué terminaron las acusaciones? qué fue de los juicios a Graco y al alcalde de Cuernavaca Antonio Villalobos por robo del dinero público ¿cuál es el resultado de esos procesos? ¿qué pasó con las denuncias contra el fiscal Uriel Carmona Gándara y el fiscal Anticorrupción que fueron nombrados para servir a Graco y cuyos nombramientos podrían haber sido impugnados y obligados a dejar el cargo por la temporalidad del cargo y los privilegios concedidos ¿tampoco pasará nada?

Muy penoso el actuar de quienes no merecían el apoyo popular, porque vinieron a robar descaradamente ¿No le parece?

POLÍTICOS; ALGUNOS PARA RECORDAR

La basura que hay que tirar

Hace algunos años que políticamente el estado de Morelos entró en desgracia, el nivel de desempeño y el comportamiento de buena parte de quienes ocupan cargos públicos y de representación vino a menos; hasta llegar a extremos de perversión y corrupción que hoy nos tienen al borde del quebranto en todos los sentidos.

Podemos dar fe por lo menos de mediados de 1985 a la fecha y es claro que la ética y la moral de algunos de quienes han sido parte de las estructuras del poder público estatal, desde los ayuntamientos, los tres poderes hasta la gubernatura; y se fue perdiendo a pasos agigantados hasta llegar a grados infinitos de desvergüenza.

No obstante, también habría que mencionar a quienes dieron lo mejor de sí a su paso por la vida pública, porque siempre habrá excepciones que merecen nuestra admiración y respeto; así sean unos cuantos, pero han hecho la diferencia y a ellos nuestro reconocimiento y admiración.

En este espacio y desde los tiempos antes mencionados seguimos sosteniendo que el mejor gobernador que haya tenido la entidad fue Lauro Ortega Martínez 1982-1988; de los anteriores a este sexenio no podemos dar testimonio, pero de ese entonces a la actualidad, no ha habido otro con mejores resultados. Podríamos incluso manifestar que Morelos fue un antes y un después, tras ese periodo gubernamental.

Quienes le sucedieron: Antonio Riva Palacio López; un mandatario gris y de escasos resultados, Jorge Carrillo Olea; Jorge Morales y Jorge Arturo García Rubí; pues tampoco destacaron mucho por diversas causas.

Carrillo Olea fue cesado del cargo por el Congreso en mayo de 1998; cuando tenía cuatro años de mandato; luego de más de un año de tormentoso periodo de delitos y cuestionamientos, los siguientes dos años fueron de los otros dos jorges, pero las condiciones heredadas eran desafortunadas y de transición como para realizar algo bueno.

Llegó Sergio Estrada en el 2000; un joven inmaduro con muchas inconsistencias, sus primeros tres años fueron desastrosos; incluso se vio involucrado en presuntas ligas con la delincuencia organizada y otros escándalos de fiestas y faldas como aquel del «helicóptero del amor» por el uso de la aeronave al servicio de altos mandos policiacos y del propio mandatario para pasear y conquistar mujeres.

Los tres años finales del primer gobernador panista de Morelos más o menos se defendió, como que ya su equipo aprendió y entendió a qué venían, pero no obstante que desarrollo algún trabajo interesante en obra de infraestructura; jamás competiría con Ortega Martínez.

Le sucedió Marco Antonio Adame Castillo, una administración muy parecida a la de Riva Palacio; es decir gris y mediocre, a partir de éste sexenio y con Felipe Calderón en la Presidencia del país se recrudeció la violencia y presencia de la delincuencia organizada en la entidad, misma que aún padecemos, y bueno luego vino quien tristemente lo sucedería el perredista “monstruo de la perversidad” desde mi punto de vista Graco Ramírez Garrido.

A nivel de presidentes municipales la figura que sigue presente en muchos corazones, en particular en Cuernavaca, es la de Alfonso Sandoval Camuñas; quien lo mismo que LOM para nosotros ha sido el mejor alcalde que hemos conocido, que lo mismo que Ortega Martínez a nivel estatal transformó la ciudad para bien, en muchas áreas del trabajo público, de organización de atención de áreas públicas, de cariño por la capital Cuernavaca.

 Estrada Cajigal no hizo un mal papel en la capital de 1997 al 2000, pero dispuso de tres veces más del presupuesto que ejerciera “Poncho Sandoval”. Y bueno, difícilmente encontraríamos a más políticos merecedores de mención.

Lo que sí hay de sobra son sujetos a los que en la elección que viene habría que desechar y mandar a la basura, porque son parte de quienes sólo buscan hueso para servirse del poder, y no les importa el sufrimiento humano. ¡Por supuesto que hay niveles! una de las administraciones que más hemos padecido ha sido la de Graco Ramírez, su pareja Elena Cepeda de León y su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda; porque realmente gobernaron los tres, y ahí vienen otra vez.

También hay figuras corruptas y deleznables como los hermanos Yáñez Moreno, que participaron con el tabasqueño en el saqueo a la entidad durante su gobierno y que intervinieron para que el ahora gobernador entrara a la política y luego rompieron con él porque no les dejó las manos libres en el ayuntamiento de Cuernavaca y se unieron a Graco; el priista Francisco Moreno Merino vino después, a ser su operador en el Congreso local para robar. Otro ex priista, Julio Espín Navarrete, lo ayudó y se sospecha desde hace tiempo que mantiene estrechas relaciones con criminales, sobre todo al sur del estado.

Hortensia Figueroa Peralta, Beatriz Vicera Alatriste, Tania Valentina Rodríguez Ruiz, actual diputada local y desde hace varios años dirigente del PT, también sospechosa de relaciones inmorales; Antonio Villalobos Adán, la peor mediocridad que haya pasado por la comuna capitalina y un Amado Orihuela Trejo, ex candidato priista a la gubernatura y que acabó en brazos de Graco.

Faltan muchos más que le han causado daño a Morelos y a su gente, pero sería muy largo enumerarlos a todos; los anteriores han sido de los más despreciables y habría que recordarlos y tenerlos presentes en esta época electoral.