EN MORELOS, MENOS DEL 50% DE DAMNIFICADOS HAN SIDO APOYADOS

En Morelos, de acuerdo al Programa Nacional de Reconstrucción, se tiene un avance en la reconstrucción de viviendas dañadas de 44%, informó David Cervantes Peredo, Subsecretario de Ordenamiento Territorial de la Sedatu.

Al visitar esta tarde el municipio de Jojutla, uno de los más dañados a nivel nacional por el sismo del 19 de septiembre del 2019, el funcionario federal dio que este avance se calcula sobre la base de 15 mil viviendas afectadas que fueron reflejadas por el Fondo Nacional de Desastres desde el año pasado.

Sin embargo, explicó que aunque se tienen esas cifras que fueron heredadas de la pasada administración, se está haciendo una revisión de la información, por lo que pidió a las familias damnificadas que no se preocupen porque ninguna se quedará sin recibir apoyo federal.

De acuerdo con las estimaciones de los propios afectados, tan sólo en Jojutla existen poco más de 2,000 viviendas dañadas de las cuales aproximadamente el 10% ha recibido algún tipo de apoyo y el resto ha reconstruido con sus propios recursos o con endeudamientos.

Por su parte, Adrián Escobedo Rendón, titular del organismo Unidos por Morelos creado en el sexenio pasado para atender la reconstrucción, informó que han detectado 4 mil 500 expedientes de los damnificados con inconsistencias, lo que podría traducirse en afectaciones para un gran número de familias, por lo que se está revisando la totalidad de los casos.

Firma Sedatu nuevo convenio a Morelos

A un año y medio del terremoto del 19 de septiembre del 2017 cientos de familias, cuyas viviendas fueron parcial o totalmente dañadas, no han recibido recursos para recuperarlas.

Ante ello, hoy se firmó el convenio de reconstrucción entre municipios, estado y Federación; a fin de dar seguimiento al problema.

En ese contexto, el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y el Secretario de Desarrollo Agropecuario, Territorial y Urbano (SEDATU), Ramón Guillermo Meter Falcón, firmaron el convenio por 720 millones de pesos; para el caso de Morelos. De ellos, 460 millones se canalizarán a vivienda; 91millones a educación; 70 para Salud y 10 millones al rubro de Cultura.

El funcionario federal reconoció que lo anterior no es suficiente y que se requerirán más fondos para continuar, para el año próximo.

Hay que recordar que no obstante haberse destinado en promedio ocho mil millones de pesos en el 2017 para atender a los damnificados; el 80 por ciento del dinero nunca llegó a su destino.

Se dice que miles de millones de pesos fueron desviados, la mayor cantidad para financiar la campaña del hijastro del ex gobernador Graco Ramírez, lo anterior sin contar las miles de despensas que llegaron en apoyo a los afectados.

Tras el Sismo del 19S, han sido 6 meses de indolencia e insolencia de “autoridades“

sismo morelos

Las pocas, aunque significativas afectaciones, que se registraron en la capital del estado derivadas del sismo ocurrido el 19 de septiembre del 2017 continúan hoy, luego de 6 meses de ocurridas, sin ser atendidas por las indolentes e insolentes autoridades de los distintos órdenes de gobierno.
Al día de hoy la calle Santos Degollado, en pleno centro de Cuernavaca, continúa cerrada tras el derrumbe de una parte de la emblemática Torre Latinoamericana, que sufrió severos daños, causando la caída de la parte superior de los 6 pisos de la Torre. Para los responsables de Protección Civil municipal y estatal fue más fácil cerrar esa transitada calle Degollado de manera indefinida, que llegar a una solución definitiva que permita su reapertura.
Por su parte, el INAH Morelos ha acreditado total inoperancia e incapacidad para dar atención eficaz a los inmuebles patrimonio histórico que fueron afectados, y que hoy se están cayendo como es el caso de las propias instalaciones de la delegación estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia ubicadas en el antiguo Jardín Etnobotánico de la ciudad.
El apreciado inmueble habilitado como oficinas federales quedó con múltiples daños, que continúan sin ser atendidos. Ya se imaginará usted querido lector como se encuentran entonces las demás edificaciones de carácter histórico que están a punto del colapso, tales como distintas iglesias, entre ellas la Catedral de Cuernavaca, el Jardín Borda, el Museo Cuauhnáhuac o también llamado Palacio de Cortés; así como otros tantos inmuebles apenas apuntalados.
Ha transcurrido ya medio año de la tragedia y aunque en Cuernavaca fueron pocos los estropicios, en relación a otros municipios del estado y del país, no dejan de ser muy importantes porque incluso costaron vidas.
Hoy la calle Degollado, el Museo Cuauhnáhuac, el otrora Jardín Etnobotánico y todas y cada una de las heridas evidentes que se aprecian en Cuernavaca, y a todo lo largo de Morelos, son el vivo ejemplo del tamaño de la indolencia e insolencia de quienes cobran pero no actúan como autoridades.

¿Quién ideó y cuánto costó el Plan de Reconstrucción Jojutla?

Esta semana que termina el gobierno del estado junto con un representante del gobierno federal anunciaron con “bombo y platillo” el Plan de Reconstrucción Jojutla que comprenderá presuntamente obras en 11 lugares públicos del municipio más golpeado por el sismo del 19 de septiembre pasado, cuya inversión será de 200 millones de pesos.

David Penchyna, director de Infonavit, fue el funcionario federal encargado de hacer el anuncio y explicar que los recursos provienen de un fondo creado por la institución, los trabajadores y el sector patronal, que han creado la Fundación Hogares.

Todo suena bien porque la intención es dar una nueva cara a ese municipio que funge como centro comercial de la región sur de Morelos, donde más de 2,000 inmuebles resultaron dañados; pero ya la Revista Proceso a través de Jaime Luis Brito puso a discusión un punto importante a destacar: ¿quién o quiénes determinaron que esos 11 proyectos son los que requiere la población?, y más allá cuáles serán los despachos de arquitectos que lo decidan.

Cuestionan también algunos habitantes locales que a final de cuentas ni el gobierno federal ni el estatal debieran “pararse el cuello o hacer caravana con sombrero ajeno”, porque se trata de dinero proveniente de los trabajadores y tal vez una parte de los empresarios que hacen sus aportaciones, porque en el Consejo de

Administración de la Fundación Hogares vemos que destacan nombres como el de Héctor Larios, otrora dirigente del Consejo Coordinador Empresarial.

Yo establecería un cuestionamiento más, está bien reconstruir la fachada pública de una ciudad tan lastimada y de paso hacer obras básicas para el drenaje que ya estaban completamente deteriorado, pero ¿qué pasa con las viviendas?

A seis meses del siniestro la mayoría de las casas dañadas no han terminado siquiera de levantar los escombros, y ni qué se diga de empezar la reconstrucción; son muy pocos casos en los que los vecinos han logrado -la mayoría- más con recursos propios empezar a levantar de nuevo sus hogares.

Así afrontaron uno de los inviernos más fríos que se ha tenido en esta zona calurosa por naturaleza, y en casas de campaña, casas hechizas y enlonados están recibiendo los primeros valores que se prevé serán inclementes, como ya de por sí han vivido en los últimos años con veranos de hasta 38 grados centígrados en la sombra.

¿Qué pasó con el anunciado Fondo Unidos por Morelos y los recursos asignados por la Federación que arrancaría con 300 millones de pesos?, incluso se dijo que su capital crecería con el dinero del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) que la Federación destina a los municipios.

¿Dónde está el dinero del FONDEN, que como en muchos estados dañados no ha llegado de la manera prometida, ni siquiera con lo poco que se les asignaría a las casas colapsadas y dañadas? ¿Hasta cuándo veremos realmente que se apoye a aquellos que lo perdieron casi todo, el esfuerzo de toda su vida?