FOCO DE CONTAGIO: CDMX

*Se nos vino la muchedumbre

Con motivo de la Semana Santa cada año cientos o miles de jóvenes, sobre todo procedentes de la Ciudad de México, salen a buscar diversión a distintas entidades cercanas, una de ellas, Morelos.

Incluso, probado está que es en el periodo de éstas celebraciones religiosas cuando se disparan los incendios forestales al norte y en los alrededores de Cuernavaca, porque buena parte de los visitantes de la metrópoli del centro del país no son muy ecologistas que digamos, y dejan tras de sí quemazones por fogatas o colillas tiradas irresponsablemente en las carreteras y toneladas de basura y contaminación.

Es el precio que se ha tenido que pagar desde hace muchos años a cambio de lo que puedan consumir en su calidad de turistas; sin embargo, en ésta ocasión el mayor temor es que con ellos pueda llegar también una ola de contagios del coronavirus.

Como vemos, es precisamente la capital y el área metropolitana, por ser la zona más poblada del país; bueno, casi del planeta, que se convierte en el principal «foco rojo» por el número de casos positivos del virus que hay ahí y, por lo tanto, no es aventurado decir que algunos de quienes llegan a la entidad puedan traer ya el contagio y lo dispersen aquí.

Por diversas vías informativas sabemos que desde hace por lo menos una semana se encuentra ya una importante población flotante en la capital estatal y los municipios conurbados a Cuernavaca y las principales ciudades como Temixco, Jiutepec, Emiliano Zapata y otros municipios no tan cercanos, como Yautepec; porque se calcula que hay en Morelos más de 200 mil residencias de fin de semana, y cierto número de éstos visitantes llegan también a hospedajes familiares y pernoctan acá.

Esas familias, podemos considerar, son mucho más cuidadosas y se ajustan más a las medidas sanitarias dictadas por salubridad, y podrían ser menos problema si respetan las disposiciones sanitarias pero, los que llegan con motivo de la semana mayor que ya tenían una reservación o que se aventuran a venir de repente son otra cosa, porque suelen ser chavos que desacatan reglas y no respetan instrucciones, ni instituciones.

Ojalá nos equivoquemos, que más quisiéramos, pero igual y a partir de la semana entrante o dos semanas, se empieza a ver mucho más los casos de contagio, se verá una alza importante y entre las causas, habría que agregar a esos miles de visitantes.