SIN PRESCRIPCIÓN, DELITOS SEXUALES CONTRA MENORES

*Las víctimas mantendrán su derecho a denunciar

A partir del pasado fin de semana los delitos en contra de menores de edad no tendrán prescripción, con la finalidad de que a pesar del paso de los años las víctimas puedan promover las denuncias correspondientes y exigir justicia.

Esta modificación de ley fue propuesta por el diputado local Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, quien la presentó el pasado 6 de noviembre a la Mesa Directiva del Congreso de Morelos, para su análisis y votación.

La iniciativa busca que la víctima pueda denunciar en todo momento, y más aún cuando esté consciente del delito que se cometió en su contra, a fin de que el victimario pueda ser juzgado aun cuando pasen varios años.

Anteriormente Código Penal establecía que el término de la prescripción de la pretensión punitiva empezaría a correr a partir del día en que la víctima alcanzara su mayoría de edad, es decir que al cumplir 18 años el afectado perdía su derecho a denunciar el abuso del que había sido objeto; dejando sin castigo al delincuente.

Alfonso de Jesús Sotelo Martínez, celebró que esta reforma haya sido aprobada porque significa que los agresores de menores no quedaran impunes. “Los delitos sexuales cometidos contra menores de edad no deben prescribir, pues el daño que estos ocasionan a un menor deja estragos para toda su vida”, insistió.

El legislador dijo confiar en que esta reforma legar va a contribuir para que más delincuentes sean denunciados y evitar los abusos o en su defecto disminuirlos, al saber que en cualquier momento podrán ser acusados culpabilidad, sean encarcelados.

Los delitos contemplados en el Titulo Séptimo del Código Penal son: violación, inseminación artificial sin consentimiento, hostigamiento y acoso sexual, estupro, abuso y turismo sexuales.

NEGRO PANORAMA EN MÉXICO Y EN MORELOS

*Violencia infantil

Escalofriantes cifras expusieron los ponentes en el foro «Violencias contra niñas, niños y adolescentes” organizado por la comisión de Educación y Cultura del Congreso local; que encabeza la diputada Alejandra Flores Espinosa, también presidenta de la Junta Política y de Gobierno.

Las cifras que se dieron a conocer señalan que en el 2018más del 81% de los niños, niñas y jóvenes padecían alguna forma de pobreza; 9.3% de ellos pobreza extrema y 40.3 % pobreza moderada, o para acabar pronto sólo el 18 de ellos se consideró no pobre.

Sobre las diferentes formas de violencia contra este sector de la población dieron parte varias autoridades, como el primer visitador de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), José Martínez Cruz, quien señaló que la pobreza y violencia son temas como para preocuparse en serio.

“Estos son problemas reales que viven millones de menores de edad en éste país y, desde luego, en nuestra entidad”, aseguró el fundador de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos.

Las estadísticas nos marcan algo que ya intuíamos y hacen ver que el mayor número de agresiones físicas, maltrato, violencia sicológica y abuso sexual en contra de los menores se da en el interior de la familia; porque suelen ser los padres, hermanos, tíos o parientes en general los que cometen tales arbitrariedades en su contra.

Lo más doloroso es que es ahí, en el mismo hogar, es donde se supone deben tener más o mayor seguridad; y el compromiso para salvaguardar los derechos de ellos como menores, es donde se cometen más abusos en su contra.

Martínez Cruz ofreció datos muy interesantes como aquello de que en México habitan cerca de 40 millones de menores de edad, o sea el 35 por ciento de población total. Pero, fíjese nada más, de acuerdo con el CONEVAL, incluso se advierte que con todo este fenómeno de la violencia, la asistencia infantil en el sector educativo básico viene disminuyendo.

Por lo menos eso se reflejó entre los ciclos escolares 2017-2018, cuando ascendió al 94 por ciento y para el 2018-2019 se bajó la atención al 93 por ciento.

Otra área en la cual se hizo énfasis fue que en los pueblos y las comunidades indígenas, que son donde más signos de pobreza se muestran, también hay ausencia de estudios básicos sobre los problemas en contra de la niñez.

Son pues diversos los actos que violentan las garantías de los infantes como decíamos, desde el propio hogar, pero también las estadísticas revelan que van en aumento las agresiones en los planteles escolares, con la práctica de lo que ahora se conoce como «bullyng», entre los mismos compañeros o de profesores a estudiantes.

De los casi 40 millones de niños, niñas y adolescentes en México, unos 28 millones padecen ese fenómeno; por lo que hay una intención de ir generando consciencia entre padres de familia, maestros, autoridades para que se puedan revertir esas tendencias.

Bajo éstas circunstancias es entendible lo que pasa en nuestro entorno; un clima de grave inseguridad y violencia a todos los niveles y edades; sin respeto de género, y si no se corrige el rumbo entonces las generaciones en desarrollo continuarán el mismo camino o peor.

Durante 2018 se reportaron 36 mil 265 personas desaparecidas, y de ellas un 18% fueron menores, además de que tampoco están exentos de la inclusión en el crimen organizado. No hay cifras, pero deben ser miles de menores reclutados.

En este foro se dieron cita, además de los organizadores por parte del Congreso local, funcionarios relacionados con el tema de la atención a menores, el sector educativo y los responsables del área de seguridad, entre otros.