DAN PENA

Justicia, seguridad, política interna

La estabilidad en el Sistema de Reinserción (o penitenciario) estatal sigue sin recuperarse, las instancias competentes parecieran seguir dando “palos de ciego” o mostrando complicidad con los delincuentes.

Es decir, la prevención del delito vía la Comisión Estatal de Seguridad (CES), las fiscalías General y Anticorrupción; así como la operación política interna, lo único que dan es pena.

Hoy, la CES salió con que se le fugó del hospital del IMSS un reo al que trajeron a atender, seguramente derivado de hechos violentos que se dieron hace unos días en el penal o Centro de Reinserción Social (Cereso) de Atlacholoaya.

Aunque ya lo recapturaron, unas horas después; sin embargo lo anterior exhibe a la dependencia encargada de la seguridad, por graves índices de irresponsabilidad en la prevención del delito, en el cumplimiento de su deber.

El gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo debiéra hacer un diagnóstico en torno al desempeño de quienes integran su gabinete de primer nivel.

Ya tuvieron más de un año para demostrar que son capaces, para valorar sus posiciones y actuaciones y, al no hacerlo, francamente tendría que darles las gracias.

Nos referimos a la mayoría de los personajes que llegaron recomendados no sabemos por quién, procedentes casi todos de Veracruz, y que quizás por desconocimiento de la entidad y sus particularidades; le han quedado muy mal al titular del Poder Ejecutivo.

En particular revisaremos el caso del secretario de Gobierno, Pablo Ojeda Cárdenas.

El hombre es hijo del priista Pedro Ojeda Paullada, de larga trayectoria en ese organismo político, y frecuentaba Morelos desde pequeño, tiene casa en Cuernavaca, una de esas grandes residencias de fin de semana; sin embargo, profesionalmente jamás desempeño cargos aquí, ni se sabe de relaciones políticas en el estado.

Aparentemente, no sabe ni dónde está parado, y a pesar de ser un excelente abogado como funcionario pareciera no operar, y para un área tan importante como el manejo de la política interna y de la seguridad de la entidad, pareciera que está fracasando.

El mandatario estatal, que requiere de los mejores elementos en cada área, debería sustituirlo ya por algún cuadro local con mayores conocimientos del entorno estatal, que los hay y de sobra; con capacidad y compromiso, porque a Ojeda pareciera faltarle.

Otro es el titular de la CES, el vice almirante José Antonio Ortiz Guarneros, que es quien debería tener el control de los penales o centros de readaptación social, pero que ya ve usted como están las cosas. Por lo menos dos tremendas riñas entre internos con custodios como rehenes y observadores en un mes.

Y ahora salen con que se les había fugado un reo hospitalizado, de nombre César Augusto “N”, condenado a 15 años por robo de vehículos. ¿No es eso ya suficiente para decirle adiós?

No han dado el ancho, sólo veamos como andamos en lo que toca a delincuencia y operación política. Nos dicen que las principales cabezas al frente del Sistema Penitenciario las trajo él. Así que lo prudente sería que todos se regresaran a Veracruz, ya fue suficiente de experimento y preparación. Al Morelos no le han servido y punto.

Y en lo que se refiere a las fiscalías; pues todos sabemos que aún obedecen a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez.

Uriel Carmona Gándara, fiscal General del estado y Juan Salazar Núñez, fiscal Anti corrupción, reciben línea del tabasqueño, para qué nos andamos por las ramas; lo mismo sucede con Tania Valentina, diputada local del PT y hasta con el edil capitalino, Antonio Villalobos Adán.

El gobierno estatal requiere sacudirse a esos personajes o acabaremos peor. ¿No le parece?

MÉXICO NO BUSCA VIOLAR LOS DERECHOS DE LOS MIGRANTES; ENCINAS

Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración; de la Secretaría de Gobernación (Segob) dijo en Cuernavaca que nuestro país busca garantizar los derechos humanos de todas las personas que se encuentran en el territorio nacional, aún las que cruzan como migrantes, mismos que se han incrementado exponencialmente en el último año.

Destacó que de ninguna forma se busca criminalizar a los migrantes que viene de Centroamérica y otros países, sino que se trata de poner orden, porque son alrededor de 700 mil migrantes que pasan por México al año.

Comentó que el perfil de los migrantes también ha cambiado, ya que anteriormente se trataba de hombres y mujeres en edad laboral, y ahora son familias enteras de muy corta edad, que se trasladan con niños o bien jóvenes mujeres y hombres o menores de edad no acompañados.

Adicionalmente, dijo que se ha observado que los migrantes no sólo entran por el sur del país, sino que lo hacen ahora también por aire y agua, provenientes de diferentes naciones.