DEJAN HACIENDA EN EL CONGRESO

La diputada local Rosalina Mazari Espín informó ayer mediante un comunicado que a partir del año legislativo que inicia en septiembre dejará de presidir la Comisión de Hacienda, Presupuesto y Cuenta Pública en el Congreso local, ya que asumirá nuevas encomiendas en la legislatura y nivel partidista que le impedirán desarrollar su función con la dedicación que se requiere.

La legisladora priista mencionó también el trabajo que deberá realizar a nivel del proceso electoral 2020-2021, por lo que se prevé que también pretenda la reelección de su cargo; además de que le corresponderá la presidencia de la Junta de Conciliación Política y de Gobierno o la Mesa Directiva.

Mazari Espín ha desempeñado varios cargos de elección tanto a nivel estatal como federal, y reconoció que el trabajo en la Comisión de Hacienda requiere de atención y mayor compromiso, por lo que agradeció a los integrantes que la apoyaron en su desempeño.

¿ESTA VEZ SERÁ EN SERIO?

*Van diputados por los dos fiscales

La presidenta de la Comisión de Hacienda del Congreso local, Rosalina Mazari Espín, anunció que se ha solicitado la comparecencia del Fiscal General de Justicia del estado, Uriel Carmona Gándara, a fin de que aclare ante el Legislativo el incumplimiento de sus responsabilidades.

Recordó que la Fiscalía cuenta hoy con un buen presupuesto, pero no se ven los resultados esperados, y agregó que «yo estoy proponiendo que valoremos la permanencia en el cargo tanto de Uriel Carmona como del Fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, porque se han dedicado a proteger ex funcionarios de los delitos cometidos cuando ocuparon cargos públicos», dijo.

Recordó que para ese cambio se necesita por lo menos 13 de los 20 votos de diputados que integran la legislatura; de tal forma que cabildeará entre sus compañeros para buscar que la propuesta prospere.

Mazari Espín consideró que luego de un año ambos «servidores públicos» están obligados a rendir cuentas, pero estimó que lo más correcto sería que se fueran, y esa decisión le corresponde al Congreso en pleno tomarla, si ellos mismos no lo hacen ante los malos resultados que se ven.

Ojalá que esta vez exista voluntad de la mayoría de diputadas y diputados porque no hace falta mucho talento para darse cuenta que los fiscales son cómplices y protectores de funcionarios del pasado reciente, que desmantelaron prácticamente a la entidad.

Y se entiende, porque ambos fueron colocados ahí por el ex gobernador Graco Ramírez; pero más aún, Uriel tomó el cargo en tiempo del tabasqueño y el otro se desempeñó como Consejero Jurídico y otros cargos en la misma administración.

No tienen la capacidad, ni mucho menos el compromiso con los morelenses, para mantenerse al frente de tan importantes instituciones; por eso es que lo que propone Mazari Espín, es lo más sensato.

Pero para tal efecto, por lo menos deben actuar en bloque 13 diputados, porque sabido es que las siete mujeres integradas en el “Frente Graquista Morelense”, que encabeza Tania Valentina Rodríguez Ruiz, están ahí con el compromiso de protegerle las espaldas a Graco y sus ex colaboradores.

Le harían un enorme favor a Morelos si consiguen echar fuera a Carmona y Salazar Núñez, porque hasta se presume que además están coludidos con grupos de delincuentes en la estrategia del tabasqueño para seguir desestabilizando a la entidad.

ROSALINA ¿LA MANO DURA?

En el Congreso local se viven muchas indefiniciones, sobre todo por la ausencia de consensos y acuerdos; porque un grupo de siete diputadas, capitaneadas por Tania Valentina Rodríguez del PT, siguen obedeciendo y acatando instrucciones del ex gobernador Graco Ramírez.

Ante ello, y aún frente a propuestas socialmente congruentes, siempre estarán en contra de todo porque la idea es abonar en la ingobernabilidad y desestabilización política, social y económica del estado.

Lo vimos con la aprobación del presupuesto que no les importó tener en vilo al estado por más de un mes y antes también con un presunto juicio en contra del Poder Judicial, y recientemente con las cuentas públicas municipales.

Pero, hay otro elemento que provoca inquietudes de toda naturaleza en el Legislativo; y que de alguna manera tiene que ver con el conflicto que aún subsiste entre la cámara y los presidentes municipales. “La mano dura” de la diputada Rosalina Mazari Espín.

Ella es la presidenta de la Comisión de Hacienda y Cuenta Pública en el Congreso, y si de algo no la podemos acusar es de corrupción o de flojera, porque tiene ya muchos años trabajando en la política legislativa y no ha hecho mal papel, no muy destacada, pero nunca se le ha cuestionado.

De ello pueden estar seguros y, si le han hecho algún señalamiento, habría que ver de quiénes viene, porque es seguro que sus detractores no la quisieran ver ahí, porque no les permite meter mano en las finanzas de las revisiones y presupuestaciones de ese recinto.

Recordamos como Valentina Rodríguez Ruiz y su pandilla intentaron “reventarla” de la Comisión de Hacienda y ¿sabe usted por qué?, porque no les permitió derrochar el presupuesto del año legislativo anterior como lo intentaron.

La graquista, Rodríguez Ruiz, era la presidenta de la Junta Política y de Gobierno y le dolía hasta el alma no poder hacer de las suyas con el presupuesto, como siempre lo ha hecho en su partido o durante los encargos que le dio el ex mandatario.

De acuerdo con algunos testimonios de sus compañeros de legislatura, Rosalina es quien se encuentra detrás del impedimento para que se hicieran cambios en materia fiscal, y de que se aplicara más impuestos municipales, mismos que buscaban algunos alcaldes para conseguir recaudar más fondos.

Alguna vez conversando sobre el tema ella mencionó «no todos, hay ediles de buen corazón, con trabajo y compromiso con la gente; pero sé de muchos que buscan a toda costa conseguir más dinero así sea afectando a los contribuyentes, y no precisamente para invertir en obras o servicios públicos, sino para beneficio personal, de sus familiares y amigos”, dijo.

Y si eso es así, pues qué bueno que logró mantenerse al frente de esa comisión; porque como se hacía referencia, la intentaron desbancar para este segundo año legislativo, sobre todo Tania Valentina y su grupo de deshonestas diputadas que sólo han obstaculizado el trabajo en el Congreso local dependiendo de sus intereses.