ROBARON A MANOS LLENAS, PERO…

*Ahí vienen de regreso

Entre los nuevos partidos aprobados por el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac) aparece “Morelos Progresa” (MP); cuyas principales cabezas son ex diputados locales que ayudaron al desmantelamiento económico del estado hace un sexenio y autorizaron millonarios créditos cuyo destino nunca se aclaró, pero que se presume fueron desviados a las cuentas bancarias de Graco Ramírez, ex gobernador, y su pareja Elena Cepeda y el hijastro Rodrigo Gayosso.

Es decir, Manuel Tablas Pimentel como presidente y otros ex legisladores y legisladoras como Carlos Alanís, Anacleto Pedroza, Silvia Irra Marín, Edwin Brito, y no podía faltar como miembro destacado el ixtleco Julio Espín Navarrete, aunque éste último estuvo ausente en la presentación.

Y bueno, ya imagina usted “se lavaron las manos” o como quien dice se “curaron en salud”; dijeron haber conformado una de las mejores legislaturas y negaron toda clase de señalamientos de corrupción en su contra.

Es verdaderamente increíble el grado de cinismo con el que se conducen esos personajes de malos recuerdos para los morelenses; porque no obstante que participaron en el quebranto económico de nuestra entidad el sexenio pasado, pero ya vienen de regreso con la amenaza de volver a sus andadas ahora con otras siglas.

Y pues como ya conocemos de sus mañas sabemos que sólo los anima un motivo, seguir burlándose de nosotros. La única figura que evitó aparecerse ahí fue el hijastro de Graco Ramírez, Rodrigo Gayosso, porque realmente todos ellos atienden intereses mezquinos.

Decir que se trata de seres indeseables, sátrapas y enemigos del pueblo es muy poca cosa; sin embargo entre las frases vertidas por Tablas Pimentel estuvo aquella en el sentido de que «la política es un instrumento que nos permite entregarnos al 100 por ciento a los ciudadanos», ¡mire nada más hasta dónde llegan esos farsantes!

Y no obstante que sembraron el terror y se aliaron con la delincuencia organizada de cuello blanco y por ello muchos de ellos enfrentan procesos legales en su contra, aseguran que nos vienen a salvar de los males que nos aquejan.

También se presentó Francisco Velázquez, otro que fue usado por el tabasqueño para desviar dinero a manos llenas, en un descaro que ofende por tal atrevimiento.

Siendo honestos, prácticamente todos los que salieron a dar la cara como integrantes de MP deberían estar hoy tras las rejas. Pero no se les da la decencia, y re aparecen para buscar volver a sus andadas, y sobre todo a acuerpar a su «princesito» Gayosso Cepeda que dicen va por una diputación federal o local por la vía plurinominal.

Y así es, porque sabe perfectamente que en las urnas jamás lo lograría, entonces la estrategia es colocarlo como primero en la lista de aspirantes al Congreso de la Unión o de la cámara local, para no tener que arriesgarse a ser reventado en las urnas. O sea, todos unos delincuentes electorales de cuello blanco.

Ojalá que los electores tengan memoria y recuerden todo el daño que nos generaron sin compasión ni remordimiento, encubrieron penosos hechos como aquellos de robarse las despensas para damnificados del sismo del 19 de septiembre del 2017 y dinero a montones que era para ayudar a quienes se habían quedado sin casa.

¿ES ESTO POSIBLE?

*Por eso estamos como estamos

Hace unos días llegó a DAD un material informativo en torno a que Ever Felipe Velarde Corrales, quien fuera secretario particular de Rodrigo Gayosso Cepeda, el hijastro del ex gobernador perredista Graco Ramírez Garrido es actualmente «titular del Órgano Interno de Control de la Fiscalía General del Estado; a cargo de Uriel Carmona Gándara.

Y se especifica que «poco antes de que el tabasqueño terminara su sexenio, él mismo ordenó que se le asignara ahí, para que le cuidara las espaldas en lo sucesivo»; sin que contara siquiera con cédula profesional porque no contaba con título; no obstante, que lo marca el artículo 20 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas del estado de Morelos.

Éste sujeto se tituló bajo el número 11791303 hasta el año pasado, es decir, ya durante esta administración -como licenciado en derecho-, pero asumió esa posición un año y medio antes; y bueno, a pesar de que hay una serie de denuncias muy bien respaldadas en contra de Graco éste sujeto se sigue riendo y hasta logró un amparo contra el juicio político en su contra, que es analizado ya en el Congreso local para buscar su apelación.

No desistimos en nuestras afirmaciones en el sentido de que tanto el fiscal general, Uriel Carmona Gándara como el fiscal Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, están ahí para atorar cualquier intento de procedencia de las denuncias en contra de quien fuera su jefe -así se trate de delitos graves- y no para salvaguardar los intereses de los morelenses, de ahí que las cosas en materia de justicia estén de plano de cabeza y sólo se dé curso a aquello que incluso puede empañar la imagen del gobierno actual o revertirse en su contra.

Lo preocupante es que individuos como Ever Felipe Velarde continúen ahí, amparados por el propio Uriel Carmona, impidiendo cualquier avance en contra de la “rata mayor”; sin que nadie de quienes pueden desmantelar esa banda de delincuentes haga nada, y nos referimos a la actual legislación local.

Porque si bien es cierto que los cómplices del corrupto Graco, los diputados anteriores, le hicieron un trabajo completo modificando leyes para que los fiscales y otros funcionarios se perpetuaran en el cargo sin mayor preocupación, los «representantes populares» de hoy si fueran leales al pueblo ya habrían dado reversa a la norma, para por lo menos poder removerlos del cargo como en otra ocasión se hizo en gobiernos muy corruptos como lo fue el de Veracruz o Quintana Roo, donde se sacaron a los cómplices del gobierno saliente que les pretendían cubrir las espaldas.

¿Por qué no lo hacen aquí si es públicamente sabido que no atienden al interés de la entidad y su población? eso es lo que no comprendemos, aunque también sabemos que “grácula” igualmente colocó a media docena de diputadas locales que encabezadas por Tania Valentina Rodríguez, han reventado toda intención de aplicar la ley para sancionar el descarado robo a los morelenses por ejemplo con las “pensiones doradas”.

Pero aún así hay 14 diputados más, que por lo menos deberían simular que no están comprometidos con esa “banda de indeseables”, pero no vemos nada de trabajo y los años pasan y se les acaba el tiempo, y los delitos cometidos pueden prescribir. Tal vez eso es a lo que le apuestan todos, pero nosotros nos negamos a aceptarlo porque sería francamente inmoral.

Pero el caso de Ever es muy significativo, y nos comprueba que la situación que seguimos padeciendo en el estado sobre la corrupción, es una omisión de responsabilidades e impunidad de consumados delincuentes, es consecuencia directa de que las fiscalías operan contra el interés superior de nuestro territorio, y muy al contrario cuando pueden le echan un poquito más de leña al fuego, para sabotear la acción de la justicia. ¿No es acaso para escandalizarse? pero así están las cosas.

HERIDAS ABIERTAS

*Hace 35 años y tres años

El 19 de septiembre de 1985 un terremoto trepidatorio de más de ocho grados sacudió diversas zonas del territorio nacional, muy particularmente a la Ciudad de México, en aquella ocasión en Morelos sólo se sufrieron daños menores; pero allá nunca sabremos el número de vidas que se perdieron exactamente.

Fueron demasiadas, pero las autoridades en turno maquillaron las estadísticas y sólo dieron a conocer una cifra parcial inicialmente que se fue elevando con el paso de los años hasta llegar a 40 mil muertos.

El mismo día, pero de 2017, sufrimos otro sismo y este sí; además de causar destrozos y muertes en la capital del país y Oaxaca, le pegó durísimo a nuestra entidad. Aunque tampoco fue parejo porque los mayores efectos se presentaron en los municipios de Jojutla de Juárez y Axochiapan, rumbo a donde se presentó el epicentro en los límites con Puebla.

Aquí pudiéramos igualmente sostener que tampoco se nos informó transparentemente de la cantidad de víctimas reales, y menos porque gobernaba un delincuente de cuello blanco, Graco Ramírez Garrido Abreu, que en acciones inéditas de corrupción y rapiña aprovecho la tragedia para robarse miles de millones de pesos, que eran para resarcir daños materiales de los afectados. Hubo desvío de esos recursos tanto a nivel local como de la federación.

Han pasado ya más de tres años y, si bien hay heridas que jamás sanarán como en el caso de las familias que perdieron algunos de sus integrantes; otras, que ya debieron cerrarse con el tiempo no lo han logrado porque la maldad de quienes nos gobernaban, y no sólo en Morelos, siguen causando dolor en muchos mexicanos y morelenses.

Los informes de las instancias competentes en la materia siguen ofreciendo datos en el sentido de que cientos de damnificados de entonces, sobre todo por la pérdida de sus casas, no han podido recuperarse del todo, existen planteles escolares inconclusos consecuencia del desvío de fondos que, de aplicarse transparentemente, ya serían sólo recuerdos en un lejano pasado.

La administraciones federal y estatal han tenido que asignar nuevos fondos económicos a fin de buscar concluir esos pendientes; cuando en casos como el de Morelos se acumuló dinero casi suficiente para atender a la absoluta mayoría de los destrozos sufridos, pero la perversión de muchos políticos de rapiña nos sigue mostrando que hace mucho somos «gobernados» por seres de infinita maldad, a los que ni el dolor humano extremo como en éste caso les remueve las consciencias.

Fresco queda en nuestras memorias todos aquellos pasajes de vergüenza de los que fuimos testigos, como el hecho del robo de miles de despensas que llegaron desde distintas partes de la República para ofrecer alimento a los que habían caído en desgracia, y que desde el Sistema DIF estatal la entonces pareja del delincuente de Graco, Elena Cepeda, desvió y almacenó en distintas bodegas para después usarlas para la compra del voto a favor de su hijo, Rodrigo Gayoso Cepeda, quien fue aspirante a la gubernatura en el 2018; pretendiendo malamente sustituir a su padrastro, el tabasqueño.

Eso fue lo de menos; también desde el gobierno federal y derivado de donaciones y apoyos locales, nacionales y del extranjero se acumularon poco más de ocho mil millones de pesos que se supone serían asignados a quienes vieron destruido su patrimonio, pero de cuyo monto ni el 50 por ciento se distribuyó, y otra vez el dinero fue a parar a las manos de un comité que apoyó al hijastro rumbo a la gubernatura encabezado por su amigo Sergio Beltrán Toto.

Todo esto trascendió claramente y era como para que los morelenses hubiéramos pedido la horca y cuchillo en contra de esos inmundos personajes; que además decían que nos gobernaban; sin embargo no pasó nada, se fueron burlándose de nosotros, porque está visto que mientras como ciudadanos no tengamos el valor de hacer respetar nuestros derechos, nos continuarán pisoteando y saqueando.

Bueno, ya el hijastro Gayosso Cepeda amenaza con regresar por lo que se le olvidó; por encima de la militancia vino a imponer a nueva dirigencia en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) e intenta por la vía plurinominal -faltaba más- porque en las urnas jamás ganaría, ser diputado local o federal. ¿Imagina usted el atrevimiento de tan deleznable sujeto? pues así es, aunque usted no lo crea.

Después de tres años las huellas de la depredación siguen ahí, y fue precisamente Gayosso quien desde afuera de gobierno manejó durante ese sexenio una red de lacras; en cada una de las dependencias con mayor manejo de recursos le permitieron asignar al administrador, que obviamente era su amigo, y recibía mensualmente los recursos a cada una de esas instancias con diversos pretextos, tenían la encomienda de recortar un 30 o 40 por ciento de esos fondos y enviarlos al hijastro.

DAD tuvo la oportunidad de lograr la confesión de uno de los secretarios de despacho de Graco, quien al final del sexenios se sentía muy nervioso porque aceptó «si realmente nos llegan a investigar nos van a torcer, porque la realidad es que somos los responsables de las dependencias y en mi caso ni siquiera sabía con precisión cuánto tenía de presupuesto al mes, ese administrativo, sobre el cual no tenía autoridad, sólo me entregaba el resto del dinero, luego de enviarle lo suyo a Rodrigo».

Pues ahí vienen de nuevo esas aves de rapiña, no quedaron contentos con unos 30 mil millones de esos que se llevaron en los seis años, consideran que todavía se nos puede exprimir más y la verdad es que no lo dudamos nada, somos una sociedad en su mayoría dócil e incapaz de defendernos, y bastarán una migajas que ofrezcan por el voto para que muchos salgan a apoyarlos y aplaudirlos. ¡qué vergüenza! pero así es, hay que admitirlo.

MUCHOS SE FUERON SIN DESPEDIRSE

*Se fue Nazario del PRI

La farsa con la que se han venido conduciendo la mayoría de los partidos políticos y sus cuadros en cargos de representación popular ha llevado a una enorme desconfianza social hacia ellos, y son objeto de enorme descrédito.

Nos encontramos a menos de un año de las elecciones intermedias de julio del 2021 y lo que se puede apreciar es una enorme dispersión de personajes dedicados al quehacer político; es decir, no se aprecia cohesión, mucho menos trabajo y estructura en casi la totalidad de esas instituciones de carácter electoral.

En lo que se refiere a Morelos partidos otrora considerados como grandes, andan a ras de suelo, muestran absoluta debilidad y hasta el momento no se ve cómo van a enfrentar una justa que además demanda de recursos económicos que ellos no tienen más, nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al de la Revolución Democrática (PRD).

El tema viene al caso porque a pesar de que la mayoría de los cuadros «distinguidos» que los acompañaron a lo largo de muchos años se fueron sin despedirse; el ex legislador local y federal, además de ex funcionario estatal: Matías Nazario Morales, por lo menos fue decente y en una carta enviada a la dirigencia nacional del tricolor notificó que abandona esas filas.

Y ya se había tardado, la verdad es que lo veíamos fuera desde hace buen rato como lo dijo el propio dirigente de ese partido; por lo menos desde las elecciones del 2018, cuando una pandilla de figuras sin futuro político se apoderó del Comité Directivo Estatal (CDE) imponiendo candidaturas perdedoras que sólo dieron vergüenza en la contienda.

Al igual que los perredistas el Revolucionario Institucional no tiene con quiénes ir a la lucha por las presidencias municipales, diputaciones locales y federales que se competirán. No apreciamos una sola figura que traiga arrastre o aprecio del electorado, como para ser siquiera medianamente competitiva en cualquiera de las posiciones antes referidas.

Como dicen en ese argot, los que se han quedado son puro «cartucho quemado» y francamente con ese parqué no se puede ir a la guerra. De tal manera que no vemos cómo puedan ganar una alcaldía así sea la más pequeña.

Nazario Morales tiene un buen trabajo particularmente en Cuernavaca donde intentó la candidatura a la Presidencia Municipal pero previas las elecciones del 2018, desarrollo un esfuerzo considerable a nivel estatal durante su función como diputado local y federal, porque buscaba la candidatura a gobernador.

Es decir, era para el tricolor un activo con cierta presencia y ya optó por presentar su renuncia, porque además con esas siglas igual y no se gana ni una sindicatura o regiduría, y entonces para qué continuar en un espacio en el que hoy lo único que da es pena.

Y reiteramos, más o menos en las mismas circunstancias está el PRD, porque es un grupúsculo que obedecen además a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez y por eso su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda -quien fuera vapuleado en su intento por ser gobernador en el 2018-, ya anda de regreso y se dio el lujo de poner una dirigencia a modo.

Aquí diríamos que los únicos partidos que más o menos se defienden son el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN); y éstos últimos sólo en la capital del estado porque al interior de la entidad también están casi extintos.

Sin embargo, van a pelear con todo su regreso a la Presidencia Municipal de Cuernavaca y no está descartado que lo logren si se ponen de acuerdo entre ellos; lo malo es que los Terrazas, que tienen controlado el CDE del PAN, ya se adelantaron y Daniel, uno de los tres hermanos, ha desplegado una enorme campaña de espectaculares anticipándose a la candidatura por la comuna de la capital morelense, pero ¿quién lo conoce?.

De entrar en razón casi la tendrían segura, porque aquí el resto de los institutos, incluyendo Morena, están muy débiles por el desastroso papel del alcalde Antonio Villalobos Adán y las pugnas internas y como que está “la mesa puesta” para el panismo; sólo que si “se agarran del chongo” entre las corrientes internas del partido como suele ocurrir o postulan a alguien totalmente desconocido y sin trabajo social, pues estarían desperdiciando su oportunidad.

El caso es que para las elecciones que vienen la chiquillada y los nuevos partidos que surgirán desde el PRI, PRD, Verde Ecologista, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y agregados; si desean cosechar aunque sean migajas, tendrían que generar un bloque o alianza para ir juntos, si no es así, muchos pudieran perder hasta el registro y sería desde mi punto de vista lo mejor ¿para qué queremos tantos vividores colgados del presupuesto público, no lo cree?

«PIRATAJE», HERENCIA MALDITA

*Hay denuncia contra Messeguer

Con motivo de las elecciones de julio del 2018 y por instrucciones seguramente del entonces gobernador Graco Ramírez Garrido, la Secretaría de Movilidad y Transporte de Morelos (SMyTM)  entregó en promedio 10 mil permisos «piratas» a empresarios del transporte público, a cambio de que votaran por la candidatura al gobierno estatal de su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda.

Fueron varios secretarios de la dependencia como Jorge Messeguer Guillén, el carga maletas del tabasqueño, y otros, quienes cumplieron la disposición a través de «dirigentes» del ramo como Víctor Mata Alarcón, Noé Sandoval y un sujeto conocido como «el cuervo»; a quien posteriormente se supone que ejecutaron, porque entre los supuestos beneficiados de esos permisos había gente amafiada o como quien dice “mañosos”, que al verse engañados se la cobraron.

A más de dos años de dichas acciones los juzgados correspondientes han negado a más de 200 transportistas «piratas” amparos, a fin de seguir «trabajando» sin los permisos respectivos, y la instrucción del gobierno del estado hacia la SMyTM, a cargo de Víctor Mercado Salgado, es no ceder a tales pretensiones y detener -vía operativos-, a esas unidades que circulan fuera de la ley.

Derivado de los amparos solicitados, esos concesionarios que se prestaron a los actos de corrupción amenazan nuevamente con salir a manifestarse; bloquear calles y avenidas como ya lo hicieron en dos ocasiones al inicio de la contingencia, para presionar por algo que es un delito y por lo cual deberían ser los primeros en denunciar que los engañaron e iniciar procesos legales.

Es decir, Víctor Lara, Víctor Mata Alarcón, Noé Sandoval y algunos otros lidercillos del sistema estatal del transporte del estado ya comienzan a moverse; cuando les debería dar pena lo que hicieron, afortunadamente el hijastro del ex gobernador perdió estrepitosamente y con ello se evitó que esos más de 10 mil permisos fueran regularizados; porque ese era el pacto a cambio del voto.

Pero por tales circunstancias Messeguer Guillén fue ya denunciado y otros cómplices como David Martínez y otro ex secretario del ramo; aquí la pregunta es ¿por qué no ha sido llamado este personaje ante los tribunales competentes para que aclare los delitos cometidos? las faltas son graves, y las consecuencias tendrían que ser igualmente fuertes.

Le decíamos que son muchos los involucrados, como en el caso de Mauro y César Yáñez y a todos ellos se les debe llamar a cuentas; lo interesante es que la advertencia de la SMyTM mantendrá vigentes los operativos para ir localizando a esas unidades, distribuidas en toda la entidad y que siguen ofreciendo un servicio sin cumplir con las normas que marca la materia.

QUE TANIA QUIERE SER GOBERNADORA

¿Los Miranda y “El Carrete» al poder?

Por los beneficios y ventajas que obtienen la mayoría de quienes incursionan en la política, así sea de aprendices, buscan perpetuarse en cargos de «representación popular»; aunque sus acciones sean en contra de los intereses de sus representados.

Hay otra señal clara que distingue a los improvisados de los formados en el trabajo político; los primeros se vuelven arrogantes, prepotentes, insensibles; además sienten que están tocados por los dioses y que todo mundo los debe elogiar y caravanear, se marean en el primer tabique.

Pero prácticamente todo aquel o aquella que por voluntad popular, apoyo de partido o por circunstancias coyunturales de la política llega a ocupar algún espacio en las estructuras del poder público, busca a toda costa seguir ahí; por la buena o por la mala.

La seriedad, la ética y el compromiso social han perdido importancia para esa casta de vividores del presupuesto; porque salvo raras excepciones, no se les puede llamar de otra manera y buscarán continuar con una vida de placeres a costa de la miseria y la marginación colectiva y ese el caso de la diputada local del Partido del Trabajo (PT) Tania Valentina Rodríguez Ruiz.

Ahora esa señora nos anticipa -y muy a destiempo- que quiere ser gobernadora, y para tal efecto contenderá en las elecciones del 2024; a pesar de que aún no vamos ni a las elecciones intermedias de julio del año que viene.

Francamente, es una ofensa para el electorado y un despropósito político, porque la «legisladora» se ha dedicado a desarrollar un «trabajo» sucio en contra de los morelenses; defendiendo intereses mezquinos de una pandilla de ladrones que encabezó el ex gobernador Graco Ramírez Garrido, y no obstante eso hoy advierte que desea «gobernar» la entidad.

Si se tratara de un personaje honorable y comprometido con las causas populares, en éste espacio apoyaríamos el proyecto con todo, pero basta con recordar algunos, sólo algunos antecedentes de su pasado, para darse cuenta de que es un enemigo público y, que el sólo hecho de que busque ser gobernadora, es una cachetada al pudor; la decencia y el honor de los morelenses.

La señora llegó al PT usando artimañas poco decentes, se hizo «amiga» o pareja, como quiera llamarle, de quien fuera el líder estatal petista durante muchos años: Rigoberto Lorence López y lo despojó del mando una vez que logró algo de poder acusándolo de malos manejos e irregularidades, porque él la promovió en cargos como regidora de Cuernavaca y diputada local en legislaturas anteriores.

El hombre está muy lastimado por esa alta traición; se encuentra enfermo hasta donde se tiene información, casi no camina o lo hace con dificultad, por lo tanto no tiene casi de dónde agarrar para vivir. Por los años que sirvió a ese partido, considera que tiene derecho a un apoyo económico de la dirigencia nacional, pero la Tania se ha encargado de bloquearlo y mal informar a la dirigencia nacional para que no lo apoyen.

Ella se juntó con él luego de haber sido pareja de un hijo del ex senador Fidel Demédicis Hidalgo, que fue así como llegó primero al PRD, a quien igualmente traicionó, pero ya iba con premeditación, alevosía y ventaja con el fin de quedarse al frente del PT, sus orígenes laborales empezaron con su colaboración con la panista Margarita Alemán en el Congreso local.

Una vez con el control del PT, fue quien promovió candidaturas de individuos que presuntamente se dedican a actividades ilícitas como Alfonso Miranda Gallegos, actualmente sujetos a proceso penal por delitos contra la salud.

Ese tal Miranda, que fuera legislador local y alcalde de Amacuzac -por decisión de Tania Valentina-, porque ella le dio la candidatura; es tío de quien también purga penas en prisión por delincuencia organizada, varios asesinatos y secuestros; conocido como cabecilla del cártel de “Los Rojos» y apodado “El carrete».

Así que ya se imagina usted, seguramente cuando llegara a gobernar Morelos el secretario de gobierno sería precisamente Miranda Gallegos; “El carrete», o igual el Comisionado Estatal de Seguridad Pública, y de ahí toda la rama de delincuentes y familiares de ellos tendrían cargos esenciales en la administración, y como elementos policiacos para que nos cuiden pues a los que integran la célula de los rojos.

¡Sería una chulada de gobierno, y la reina pues imagínese, pensando ya en aspirar a la presidencia de la República! finalmente “soñar no cuesta nada” y en un mundo y entorno de perversión, maldad y ambiciones desmedidas, todo es posible sabiendo qué componendas hacer.

Lo increíble es que aún quienes conocen algo de su escabroso pasado todavía `le den coba´ y hasta le aplaudan sus desplantes y locuras, en lugar de advertir a la sociedad de lo tenebroso que es pensar en algo tan descabellado como eso; y quienes así actúan también van contra los intereses superiores de su estado y de su gente.

¡Ah¡ pero, ya viene respaldada de figuras de la misma calaña como el hijastro de Graco, Rodrigo Gayosso, con lo poco que queda del PRD; porque `batean por el mismo lado´, por el mismo que el remedo de alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, con quien se apoyan mutuamente y en fin, toda esa sarta de corruptos en torno a la presencia del tabasqueño.

Pero dice un dicho que «Dios no les da alas a los alacranes», tenemos que comenzar a combatir como electores a ese tipo de «aves de mal agüero»; porque por eso estamos como estamos, si no aprendemos a distinguir entre servidores públicos y alimañas, nos seguirá yendo `como en feria´ ¿No lo cree así?

BALDERAS ARAGÓN, NUEVA DIRIGENTE

*¿PRD condenado a la extinción?

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) renovó su dirigencia estatal, aunque a decir verdad fue algo así como una reestructuración maquillada; porque el ex presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Matías Quiroz Medina, pasó a ser Secretario General y María Cristina Balderas Aragón, quien estaba en ese cargo lo sustituyó, “un enroque” como se dice.

Durante un Congreso estatal virtual se hicieron las «modificaciones; no obstante que el control de esa institución sigue en manos del ex gobernador Graco Ramírez Garrido y su hijastro Rodrigo Gayoso, pues discretamente operaron para que las cosas siguieran igual.

A decir verdad ese partido, que sigue auto llamándose de izquierda, perdió rumbo y credibilidad; sobre todo a partir de que cayó en manos del tabasqueño y de un grupillo de afines que se encargaron de desmantelarlo, de echar de sus filas a quienes con mucho trabajo lograron constituirlo, y venían con proyectos, ideas y planes en los que se incluía la lucha por los sectores más pobres.

Por lo menos a nivel estado sus principales activos y líderes fueron abandonando “el barco” en la medida que comprendieron que lo que había surgido como un sueño de lucha a favor de la democracia, inclusión y justicia; se convertía en un instrumento de negociación política y de componendas con cualquier ente de poder, que pudiera ofrecerles algo a cambio, es decir de los gobiernos en turno tanto con el PAN a nivel estatal como con el PRI a nivel federal.

En manos de Graco y Gayosso el PRD lo único que daba era vergüenza, y por eso los cuadros más valiosos que, ya habían tomado distancia del gobierno o que fueron viendo como crecían las irregularidades, encontraron una nueva razón para regresar a la actividad político-electoral y se sumaron al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), algunos desde el proceso el proceso electoral intermedio y después en el 2018.

No faltamos a la verdad cuando afirmamos que el perredismo es un cascarón vacío, muy similar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que igual está en riesgo de perder el registro en la justa que se aproxima.

Muy similar al tricolor, los amarillos difícilmente saben cuál es su padrón de militantes porque hace mucho dejaron la casa vacía, y la mayoría anda con los morenos; que tampoco digamos se ha comportado de acuerdo con las circunstancias.

Pero el control de la dirigencia en manos de los graquistas podría ser el factor que llevara a la extinción gradual de un movimiento político que ofreció trabajar en favor de la justicia popular, y terminó validando toda clase de corruptelas y atrocidades en la administración gubernamental anterior en Morelos.

Graco y Gayosso nunca han dejado de tener presencia en el partido en Morelos, a través del PRD y más aún con esos miles de millones de pesos que nos robaron; continúan financiando campañas negras contra sus adversarios (o sea el gobierno estatal), apoyando personajes económicamente para que abran brecha a fin de que ellos vengan de regreso paulatinamente, mediante la conquista de diputaciones locales, alcaldía y diputaciones federales.

No obstante, ya son tan poquitos quienes se siguen diciendo militantes de esa organización que, difícilmente podrán ganar en las urnas una regiduría o sindicatura, y menos con una dirigencia que carece de calidad moral y de ética.

JUICIO POLÍTICO A GRACO Y CÓMPLICES

Tras haber sacado de la Junta Política y de Gobierno del Congreso local a la “empleada del ex gobernador Graco Ramírez”, Tania Valentina Rodríguez Ruiz, sustituyéndola por la diputada Alejandra Flores Espinosa; el primer anuncio de un grupo mayoritario de legisladores fue que se iniciará el juicio político en contra del ex mandatario, y dos de sus cómplices por la rapiña al estado durante esos desafortunados seis años.

Si la decisión va en serio anticipamos que quienes lo impulsen levantarán aplausos y se ganarán el apoyo de la mayoría de la ciudadanía, porque ha sido un clamor popular sancionar a esos que burlaron la confianza de los morelenses.

Hablamos, no sólo de Graco Ramírez, también de fieles «colaboradores» como quien fungiera como Contralora General de Gobierno, Adriana Flores Garza; quien antes estuvo en la Secretaría Hacienda previamente y que fue sustituida al final, Jorge Michel Luna.

Sorprendió la posición de los 13 representantes populares, que están integrados en un grupo mayoritario desde hace unas semanas a la fecha, para vences al grupo que conformó la diputada Tania Valentina y su séquito de graquistas, que para nada asomaron la cara en el recinto legislativo.

 Ellas, aunque se digan víctimas de violencia política, lo que han estado haciendo es proteger al delincuente tabasqueño  porque le deben la vida, por lo menos política, y en el caso de las esposas de uno de los hermanos Yáñez (ex PSD) y del actual líder del PRD, Matías Quiroz Medina; pues muchos beneficios más les ha traído esa defensa.

Los y las 13 legisladores buscan recuperar liderazgo y credibilidad, para lo cual comienzan dando el paso correcto, nada sería más aplaudido que enjuiciar, inhabilitar y si es posible llevar a prisión a un sujeto que vino con la clara intención de hacer fortuna, para lo que contrató a muchos que después sus cómplices, dándoles las migajas que él, su pareja Elena Cepeda y su hijastro Rodrigo Gayosso dejaban mientras rellenaban maletas de billetes del erario.

Y ha sido muy notorio que apenas desplazada Valentina Rodríguez se empezó a tomar determinaciones de fondo, lo que confirma que mientras ella logró tener el control del órgano de gobierno del Congreso saboteó todo aquello que afectara los intereses del ex mandatario.

También seguramente ellas intervinieron para sostener “a piedra y lodo” a los fiscales General de Justicia y Anticorrupción.

Aquí les hemos dicho que esas siete diputadas son operadoras de Graco; si se avanza en el proceso de juicio político igual y tenemos la oportunidad de comprobarlo, porque seguramente se van a oponer bajo cualquier argumento, o simplemente se abstendrán. De cualquier manera, se estarían exhibiendo y mostrando sus perversos intereses, así como la traición a los ciudadanos de este estado.

Bien por los que comienzan a mostrar solidaridad con el pueblo, y en el caso de José Casas González, por lo menos a título personal, debe seguir presionando para incoarle igualmente juicio político a Tania Valentina y asociadas; por alta traición al interés popular y desde luego investigarla, porque se movió no sólo con recursos que le proporcionó Ramírez Garrido, sino también con el presupuesto del Congreso.

Para él es hora no de la venganza, sino de buscar que se haga justicia en contra de los depredadores y mercenarios de la política.


POLÍTICOS VIVIDORES

El de Graco, gobierno delincuente

Muy raras excepciones

Por lo menos desde hace unas dos décadas, de acuerdo a los antecedentes, nuestro país políticamente ha estado en manos de sujetos despreciables, individuos sin moral, ética o compromiso con un pueblo, que han sistemáticamente agraviado y despojado de lo que como parte de la nación nos pertenece.

Interesante artículo se publicó en torno a la corrupción en México por “Voces del Periodista”; que da fe de hechos a lo largo del territorio nacional durante los últimos 90 años y de la actitud de quienes han encabezado las instituciones públicas. La conducta ha sido más o menos la misma; enriquecerse sin ningún escrúpulo ni remordimiento a costa del trabajo y el esfuerzo de una sociedad cada vez más empobrecida por la voraz ambición de esos anti mexicanos.

Hablemos del Fobaproa, de la venta de estructuras que en su oportunidad eran manejadas por el Estado, como el sistema bancario o de la telefonía. Se han robado los ahorros de los trabajadores a partir del Fondo para el Retiro; vendieron ya el 90 por ciento de la infraestructura petrolera; se ventilan saqueos y cuantiosos desvíos en la Comisión Federal de Electricidad y los programas sociales eran lavaderos de dinero, porque el apoyo nunca o muy poco llegaba a la gente, y así podríamos continuar con la larga lista del robo constante e histórico hacia todos nosotros.

Convertidos en refugio de facinerosos y rufianes de cuello blando, las principales figuras de los partidos políticos se protegían entre sí, se vigilan mutuamente, pero no para cuidar que sus cuadros en el ejercicio del poder trabajen con honestidad; sino para aprovechar cualquier error o delito, para pactar y negociar. Guardar silencio a cambio de posiciones y dinero.

Sin embargo, son las administraciones de los ya ex presidentes, Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, las que se significaron por los mayores escándalos de corrupción, y los grandes asesinatos perpetrados desde el poder, al final del periodo de Salinas.

Los otros presidentes de esta corriente, Miguel de la Madrid Hurtado y Ernesto Zedillo Ponce de León, fueron tan mediocres que ni siquiera son recordados hoy día.

Pero si el lodo y la corrupción política producto de mafias en la cúpula partidista fuera poco desmantelaron gradualmente al país entero. En los estados se seguían los mismos ejemplos. Morelos no logró escapar de esas lacras y el ejemplo más grande de politiquillos sin vergüenzas y rateros al más no poder, estuvo en Graco Ramírez Garrido Abreu.

Su sexenio alcanzó lo inédito en el hurto del dinero público, durante esos seis años manejó un presupuesto por encima de los 140 mil millones de pesos y sólo como recurso estatal. Y yo le preguntaría a usted:

¿Cuál es su legado en inversión e infraestructura estatal para los morelense? pues personalmente no veo nada y si alguien dice que el estadio de fútbol en Zacatepec o el museo Juan Soriano, sólo le respondería que de la primera obra se robó algo así como 400 millones de pesos y de la otra obra casi la mitad de su costo.

Lo poquito que hizo fue para aplicarle un 30 por ciento de moche, con una red de rapiña manejada por el hijastro Rodrigo Gayosso.

Pero tampoco tenemos que hacer referencia al pasado, el señor montó un andamiaje casi perfecto a través de politiquillos formados a su semejanza, para que le sigan cuidando las espaldas, y así podemos enumerar a Tania Valentina Rodríguez Ruiz, que encabeza una pandilla desde el Congreso local, descaradamente lo defienden y buscan desestabilizar a la entidad; los fiscales General de Justicia, Uriel Carmona Gándara y el Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, aunque sigan negando sus nexos, son evidentes.

Escondidos como lo que son, delincuentes, muchos otros sujetos de marras nada más hacen lo que Graco les ordena desde diversas trincheras.

Hay pues ratas disfrazadas de «servidores públicos» por todos lados, dejadas ahí estratégicamente por el ex gobernador para continuar haciendo daño, no a quienes lo sucedieron porque finalmente ellos como quiera que sea están bien, sino a un pueblo que en mal momento les confió esta sufrida entidad.

Del tabasqueño podríamos medio entender su desamor por Morelos, finalmente se distinguió toda la vida por ser un caza fortunas y mercenario político,  pero no aceptamos a quienes siendo avecindados o nativos de esta entidad; sigan obrando con tanta perversidad y saña, defendiendo a quien llegó a hacer fortuna para muchas generaciones de su familia y sabedor de que ya no tendrá más oportunidades se llevó a manos llenas.

A esos demagogos y falsos redentores los debemos calificar como traidores a esta sociedad, que deberá mostrar algo de pudor y tenerlos vigilados para que no intenten seguir en el ejercicio del poder. Por eso es tan necesario una reforma en materia electoral, para acabar con los trepadores, aquellos que por la vía plurinominal subsisten sin un solo voto popular, por ser nominaciones únicamente de su partido.

Maldita corrupción, sigue sigilosamente haciendo daño desde diversas trincheras, parece una historia sin fin porque no hemos -como electores- sabido distinguir a los malandros de la gente decente.

El Congreso local sigue paralizado precisamente por esos despreciables actores que, incluso coludidos con la delincuencia organizada, cínicamente manejan un discurso contrario a sus acciones. Morelenses, habrá que quitarles las máscaras y evidenciarlos como lo que son, vividores y traidores a nuestra patria chica.

RABÍN Y GRACO DETRÁS DE PROTESTAS

El conflicto de Jóvenes Construyendo el Futuro “es un movimiento provocado por el Director General del Banco de Bienestar, el morelense Rabindranath Salazar Solorio, con apoyo del ex gobernador Graco Ramírez Garrido; porque el primero quiere sacar a Cuauhtémoc Blanco Bravo para apoderarse del poder y gobierno local, mientras que el otro no quiere ir a la cárcel por sus fechorías”, sostuvo el empresario y político Arnulfo Montes Cuén.

En una rueda de prensa dijo contar con pruebas en el sentido de que, a través de Miguel Ángel Rabadán Castrejón responsable del programa federal y subalterno de Rabín, «ordenaron suspender los apoyos a los jóvenes, con el propósito de provocar desestabilización en Morelos, porque son políticos perversos y corruptos».

Se quejó de que «mañosamente quisieron acusarme de ser el propietario de la empresa IWET, que suspendió los pagos a los muchachos, cuando hace cerca de cinco años que vendí las acciones de la misma y eso lo demostré ante las autoridades federales correspondientes», dijo el empresario.

Recordó que durante el bloqueo realizado por los becarios del programa en el Paso Exprés, un grupo de personas armadas los amenazaron, «eran mañosos enviados por Rabín y Rabadán, porque ellos tenían negocios con el personaje conocido como «El Carrete» en Jiutepec y los usan para amedrentar, les aclaro que yo no les tengo miedo».

Montes Cuén manifestó: «tanto Rabín como Rabadán son cobardes, ingratos y traicioneros, porque se vendieron con Graco a pesar de que robó tanto a los morelenses, sostenemos que ambos son peones del tabasqueño».

«Para su desgracia, no apuntaron bien, las cosas se les salieron de control y se dieron un balazo en el pie, porque le hicieron un enorme daño al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de quien el director del banco se dice amigo».

Luego, acusó al ahora funcionario federal de estar cobrando tarjetas de beneficiarios del programa a través de diversos personajes, y de quedarse con el dinero.  Incluso, aseguró sobre el caso, «en Jojutla se quedan con más de mil tarjetas, 500 en Temixco, 700 en Cuautla y Yautepec; quien le lleva los fondos a Rabín, producto de este robo a los supuestos beneficiados, es Rabadán Castrejón».

Por todo eso es que se ha solicitado ya una auditoría al programa, y se presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR), con copia en la Secretaría de la Función Pública y otras instancias, indicó.

Dijo tener conocimiento de que la Unidad de Inteligencia Financiera ya inició una investigación a Rabindranath y se esperan resultados muy pronto, igual se verá pronto la destitución en el cargo.

Abundó, «intentan involucrarme en todo esto para desviar la atención; Rabín como empleado de Graco cumple una orden de éste, yo tuve diferencias muy serias con él, tanto que me amenazó con desaparecerme vía quien era su jefe policiaco, Jesús Alberto Capella y hasta me acusaron de narcotraficante; sin embargo, nunca lograron doblarme y ahora menos», advirtió.

Lo dicho por el empresario sólo confirma una añeja sospecha de que durante el proceso electoral del año pasado Salazar Solorio hizo acuerdo político con Graco y su hijastro Rodrigo Gayosso, éste último aspirante perredista a gobernador de Morelos.

Incluso se polemizó mucho respecto a una presunta reunión que sostuvo Rabín con Gayosso en Estados Unidos, donde habrían dirimido diferencias con una importante suma de dinero al líder moral de Morena.

Hoy, en alianza, buscan generar inestabilidad política involucrando incluso a algunos legisladores del Congreso local, quienes igualmente se presume atienden intereses de Ramírez Garrido.