¿DELIRIO DE PERSECUCIÓN?

Comerciantes causan terror en la comuna

El ayuntamiento capitalino denunció el 19 de septiembre el «ingreso de un comando armado» a sus instalaciones, lo que llevó a que elementos de seguridad casi cortaran cartuchos contra los supuestos delincuentes, quienes al verse descubiertos habrían salido casi huyendo.

Más o menos eso fue lo que, vía un vocero -de puro milagro que no lo sacó el protagónico edil,  Antonio Villalobos- se dio a conocer por la tarde en escabrosa acción.

Pero, resulta que no había tal y que sólo se trató de un grupo de comerciantes que entraron para resolver gestiones. Se trata del gremio de vendedores ambulantes que encabeza el hermano de Roberto Castrejón junior y su padre, quienes fueran asesinados en el centro de Cuernavaca en mayo pasado.

¿Y qué fue lo que los hizo sospechosos? ¿Que portaban cangureras? cosa común de quienes se dedican al comercio, pues no es algo exclusivo de los guaruras.

El propio líder debió hacer público un video en el que aclaró que fueron a buscar un funcionario para exigirle cumplimiento de acuerdos, mutuamente asumidos a fin de permitir sus actividades de comercio ambulante.

Jaziel Castrejón, secretario general de la organización, lo deja muy claro. También la Comisión Estatal de Seguridad (CES) hizo lo propio. O sea, que en el alcalde Antonio Villalobos Adán  tienen delirio de persecución, y en ese exceso acabaron haciendo el ridículo. ¡Qué barbaridad!