POLÍTICOS: LA HORA DE DAR

La desafortunada situación que estamos viviendo es muy propicia para que los políticos y «servidores públicos» devuelvan a la sociedad más necesitada un poquito de lo que, como funcionarios o «representantes populares» han obtenido a partir del voto popular.

Más aún, se nos antoja una obligación, porque junto con toda la burocracia, llámese municipal, estatal o federal; son un sector privilegiado económicamente, muchos de ellos se fueron a casa, pararon las instituciones, y a diferencia de quienes viven de su trabajo fuera de gobierno, ya sea en el sector privado o por cuenta propia, ellos siguen cobrando puntualmente su salario o emolumento completo.

Sea poco o mucho, viven del erario; es decir del pago que como contribuyentes entregamos casi por todo a las administraciones de los tres niveles de gobierno, que en buena medida hacen de ese dinero lo que les viene en gana; mientras nosotros no tenemos más ingresos que los que obtenemos con el esfuerzo cotidiano.

De ahí, que es la hora de darle a quienes padecen condiciones de pobreza y difícilmente pueden aguantar dos o tres días sin trabajar o vender sus productos.

Y vemos a muchos personajes de la política haciendo lo propio; la mayoría de legisladores locales aparecen entregando despensas en colonias populares. Hay presidentes municipales, como el de Jiutepec, Rafael Reyes, el de Yautepec, Agustín Alonso, el de Yecapixta, Francisco Sánchez y un poco tarde el de Cuernavaca, Antonio Villalobos, que han comenzado a distribuir los apoyos, aunque muy pobres.

También y a través del DIF el gobierno estatal inició una cruzada estatal de entrega de despensas y eso seguramente aliviará las penas de miles de familias que no tienen hoy ni siquiera lo suficiente para comer.

En lo que se refiere a los diputados federales y senadores no se observa casi a nadie haciendo lo propio; es quizás el diputado Jorge Argüelles el único que muestra esa voluntad, pero sus compañeros de curul y sobre todo la representación morelense de la cámara alta no aparece.

Bueno, mejor el ex diputado federal Matías Nazario Morales se les adelantó a todos los activos, y desde hace semanas viene entregando alimentos y artículos indispensables en barrios y comunidades con índices de marginalidad.

Y aunque no sea tanto por bondad y solidaridad sino porque muchos de quienes hoy tienen algún cargo o representación quieren seguir cobrando del presupuesto mediante la reelección u otro público de representación, y la coyuntura se presta para que se hagan presentes y los electores tengan elementos como para volver a confiar en ellos.

Pero nunca faltan aquellos que aún en condiciones tan dolorosas como éstas son incapaces de dar nada, no obstante que en buena medida nunca han correspondido al apoyo popular en las urnas y únicamente piensan en ellos y sus familias; siguen abusando de su condición para sacar ventajas y acumular dinero nunca justificado con el esfuerzo.