PRI, PRD, MC…

¿Alianza de perdedores?

Olvidando principios, filosofía y hasta militancia; los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) vienen dialogando con la intención de integrar un sólo frente para ir juntos a las elecciones del seis de junio del 2021.

En primera instancia diríamos que desde ahora asumen que de manera individual no tienen ninguna garantía de ganar diputaciones locales, federales o presidencias municipales de mayoría y que sólo en bola alcanzarían mayor rentabilidad; aunque de ninguna manera es una garantía porque con toda seguridad buena parte de sus seguidores no aceptarán ese tipo de componendas.

Sus experiencias respecto del reciente pasado no son nada positivas; podríamos decir sin lugar a equivocarnos que se trata de tres partidos perdedores, los perredistas ocuparon un deshonroso tercer lugar después de Morena y el PAN con el hijastro del ex gobernador Graco Ramírez, y los del tricolor peor deshonra el cuarto sitio con Jorge Meade como aspirante a la gubernatura, de MC para qué hablamos.

Luego de más de dos años de aquella justa ninguno de esos tres institutos muestra alguna mejoría y por el contrario, arrastran sendos descréditos tras tantos escándalos de corrupción que vienen apareciendo en torno al tricolor, del PRD qué se puede decir; su sexenio en Morelos fue de acciones perversas y corruptas, de complicidad con la delincuencia y de cinismo descarado ante la ciudadanía. Y en lo que se refiere al MC pues como el estiércol del perico.

Todo lo anterior viene al caso porque la actual dirigente perredista en Morelos, Cristina Balderas Aragón, -aunque el que realmente maneja al partido es Gayosso- acaba de decir que han platicando con los líderes de otros partidos y esperan que en enero alcancen un acuerdo sobre el método para elegir candidaturas comunes.

Si los electores tienen memoria ni unidos los tres alcanzarían nada importante porque son corresponsables de sufrimiento, dolor, pobreza y abandono de miles de familias morelenses que con impotencia observaban cómo el dinero público era desviado para engordar los bolsillos y cuentas bancarias de perversos políticos ansiosos de riqueza y poder.

Cómo olvidar aquellos tristes acontecimientos de muerte tras el terremoto de septiembre del 2017 cuando los apoyos y el dinero entregado por la Federación, la iniciativa privada, ayuda exterior desaparecieron y fueron descaradamente usados para campañas políticas de aspirantes ligados al gobierno estatal en la justa del 2018.

Esa fue una muestra bastante clara de la podredumbre de personajes como Gayosso, Graco y Elena Cepeda; incluidos ahora ex diputados locales y ex funcionarios que abonaron en la rapiña, mientras que miles de familias morelenses perdieron seres queridos; bienes muebles e inmuebles y ni siquiera ese profundo dolor los condolió a fin de retener las ayudas que llegaban y que no eran de ellos.

Lobos disfrazados con piel de oveja se aglutinan de nuevo y vienen a intentar engañar nuevamente a la ciudadanía que en muy alto porcentaje, pareciera no tener memoria, y no es descartado que les vuelva a dar el voto de confianza, cosa terrible dadas las experiencias ya vividas; sin embargo su apetito no tiene límite, ya probaron cómo enriquecerse sin trabajar y añoran seguir viviendo del presupuesto.