¿SERÁ SÓLO MAQUILLAJE?

*Agüero ante tribunales

Las instancias competentes en materia de aplicación de la ley a ex servidores públicos, que se presume cometieron actos ilícitos cuando estuvieron a cargo de representaciones populares o espacios en la administración pública, han sido omisas o cómplices de quienes defraudaron al pueblo, y parecieran sólo simular eventualmente para justificarse.

Entre tantos lacras que pasaron por la administración pública en el reciente pasado, se encuentra el ex alcalde de Jiutepec, Manuel Agüero Tovar, un sujeto que se dejó utilizar por el ex gobernador Graco Ramírez Garrido, quien lo impuso como edil, a través de un descarado fraude.

Una vez al frente de la comuna, la convirtió en un negocio de familia, pactó con la maña y dejó que la delincuencia se desbordara al máximo; porque para sí y para el tabasqueño, los grupos delincuenciales significaban mucho dinero para sus intereses.

Agüero, sabiendo que tenía el aval de su jefe, el entonces gobernador le dio rienda suelta a la corrupción, y se dedicó a hacer dinero con base en el presupuesto del municipio de mayor recaudación después de Cuernavaca.

Queda claro que debieron ser cientos de millones de pesos los que desvió para fines personales, de su socio Graco y de sus familiares; sin embargo, buscaban no dejar huella y menos testimonios o pruebas documentales, pero a pesar de todo una vez que el actual presidente municipal Rafael Reyes Reyes, a quien le robó la justa electoral en el 2015, se hizo cargo de la comuna, logró documentar una desviación cercana a los 20 millones de pesos.

Este jueves por la mañana, Agüero debió comparecer en la sala cinco, de los juzgados del penal de Atlacholoaya, para responder a una denuncia sobre el tema.

La causa penal es la JC/1596/2019, y esta primera audiencia tuvo que posponerse a petición de la defensa, por lo que está citado para el próximo 31 de este mismo mes.

Los fondos, producto de la acusación, derivan del cobro del predial anticipado correspondiente al 2018, cuando ya los ingresos correspondían a la nueva administración que tomaría protesta en enero.

Sin lugar a error, esas son minuncias, el individuo debería estar en la cárcel desde hace rato, porque en verdad se despachó con cuchara grande, ni siquiera guardó las apariencias, sintiéndose protegido por la rata mayor, por ello robó lo que le dio la gana.

Para ser sinceros, no creemos que su presencia ante los juzgados pueda tener repercuciones serias en contra del presunto delincuente de Manuel Agüero; sólo se busca aparentar justicia, todavía desde las sombras el cártel de «los gracos» continúa moviendo las aguas, y manipulando instituciones como las fiscalías, General de Justicia y Anticorrupción e incluso el Poder Judicial o el Congreso, vía la diputada Tania Valentina Rodríguez Ruiz.

Así que lo más seguro es que todo esto acabe en una vacilada, lo vemos en decenas de ex funcionarios y ex diputados locales – incluyendo al ex mandatario-, que han sido igualmente denunciados pero están muertos de risa, porque se saben impunes.

DESIGUAL DESEMPEÑO

Mediocres, regulares y aceptables

Como en cada trienio, el trabajo de los alcaldes en el estado muestra desigual desempeño. Los hay con un trabajo francamente inaceptable, unos ahí la llevan con tropiezos y muy pocos hacen la diferencia.

Lamentablemente, alcaldías con alta densidad poblacional como Cuernavaca, Temixco, Cuautla, hasta ahora, con nueve meses de gestión, aparecen con muy poco esfuerzo.

En lo que se refiere a la capital estatal, Antonio Villalobos Adán, no traía el nivel necesario; la formación, ni experiencia, como para gobernar a una ciudad de tal tamaño y necesidades. El cargo le llegó de refilón y camina sin rumbo ni proyecto, mientras la basura, la falta de agua, baches que parecen cráteres y nula obra pública, dan fe de una administración de fracaso.

Jazmín Solano López, presidenta municipal de Temixco, tampoco encuentra cómo revertir el enorme rezago en obra y servicios públicos y programas que reclaman sus «gobernados», y los niveles de inseguridad, igual que en Cuernavaca, la rebasan.

Cuautla, con Jesús Corona Damián, va por el mismo camino; trae un desgarriate interno y hacia afuera la situación se ve descompuesta. No encuentra solución a sus conflictos y anda enfrentado hasta con sus trabajadores y hay conflictos entre regidores y los funcionarios.

Con regular esfuerzo aparecen, entre otros, el edil de Jojutla, Juan Ángel Flores Bustamante, a quien vimos hace unos días encabezar un grupo de ediles del país para exponer los problemas que ocasionó el recorte del Ramo 23, que se supondría que serían canalizados por otra vía para los ayuntamientos.

Como dice el dicho a él le tocó «bailar con la más fea”, porque sus antecesores le dejaron un cochinero, el ex gobernador Graco Ramírez y su pandilla de ladrones se robaron casi todo el dinero que llegó para rescatar a cientos de familias afectadas por el terremoto del 19 de septiembre del 2017, y sigue buscando cómo ayudar. No hay mucho de dónde agarrarse, pero ahí la lleva.

Puente de Ixtla, Amacuzac, andan sumidos en el crimen; la propia maña gobierna de manera directa, ya imagina usted la situación.

Con mejor desempeño se observan a los ediles de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes; Fernando Aguilar Palma de Emiliano Zapata y Alberto Sánchez Ortega de Xochitepec, de acuerdo a sus propios gobernados.

Los dos últimos vienen de una reelección y traen experiencia, control de sus respectivos territorios, aunque en ambos municipios, la delincuencia organizada no tiene límites ni control; no se han sabido casos de alguna irregularidad mayor ahí.

En lo que toca a Jiutepec, Rafa Reyes, sí parece estar empeñado en borrar la negra etapa de uno de los ex alcaldes más corruptos que haya tenido el municipio. La inseguridad es sólo un factor de la herencia de su antecesor Manuel Agüero Tovar, quien por cierto con el apoyo de Graco, le robó el triunfo en el 2015. Pero con todo y eso, ya ha invertido en obras como para el agua potable, alumbrado o pavimentaciones; es de lo mejorcito que se ve a nivel de ayuntamientos y la población es quien puede confirmar estas apreciaciones.