¿PROCESO ELECTORAL HASTA ENERO?… NO SUENA MAL

*Jiménez Valdez por un cargo de elección

Estamos a 14 meses de distancia de la elección intermedia del 2021 y, en condiciones normales, a éstas alturas estaríamos viendo ya por todos lados actos de pre campaña y aspirantes a cargos de elección a en disputas; sin embargo, la pandemia del coronavirus vino a cambiar radicalmente las cosas.

Claro, no pocos políticos en posiciones de representación o en la banca, vienen haciendo presencia con la gente, entregando apoyos, sobre todo alimenticios en colonias de alta marginalidad, actos que como quiera que sea podríamos ya considerar inscritos en el proceso de elección que se acerca.

Dadas las circunstancias, nos parece prudente la iniciativa del legislador local, Javier García Chávez, del grupo parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en el sentido de posponer todos los trabajos sobre el tema hasta el primero de enero del 2021.

Su argumento se antoja correcto, primero porque al menos aquí en Morelos la normalidad cotidiana tras el COVID-19 se prolongará dos o tres semanas más que el resto de los estados en el país, y el regreso a las calles o al trabajo normal será igualmente lento; aunque se decrete libertad en algunos rubros de la actividad humana, la propia gente estará oponiendo resistencia, por temor al contagio.

Pero el otro argumento que presenta García Chávez para proponer llevar a enero el inicio del proceso electoral es el referente a la necesidad de aplicar algunas modificaciones a la ley electoral, y para ello se necesita tiempo, en particular que el cuerpo colegiado de la legislatura recupere presencialmente el trabajo legislativo.

Y en esa materia sí hay asuntos de mucha trascendencia que tendrían que valorarse, para ir reduciendo los costos que el propio Poder Legislativo representa para la ciudadanía, uno de ellos el económico.

De ahí que incluso algunos diputados locales estén también proponiendo reducir más el número de «representantes populares», porque aún 20, siguen siendo mucho en función de la aportación que se da al pueblo con su representación, que es quien cubre con sus impuestos el presupuesto que anualmente se destina a las tareas legislativas.

Se nos antoja que con los 12 legisladores de mayoría sería más que suficiente; es decir, que se elimine por fin a los que llegar por la vía plurinominal que no compiten en las urnas, y sólo cubren intereses de sus respectivos partidos políticos. No tienen ya razón de existir, y menos en momentos de tanta crisis financiera que vendrá.

Y a propósito de las elecciones, el hoy ex Secretario de Obras Públicas de Morelos, Fidel Giménez Valdez, decidió declinar al cargo y su renuncia fue aceptada por el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo; se nos antoja que lo anterior tiene relación con alguna aspiración electoral. Más aún, nos atreveríamos a pronosticar que estaría buscando una candidatura al gobierno municipal de Cuernavaca.

El señor, a juicio nuestro, era uno de los miembros del gabinete más experimentados y capaces; venía de ser delegado de la Secretearía de Comunicaciones y Transportes en la entidad y si no mostró muchos resultados no fue porque no tuviera talento, más bien no había de dónde echar mano, sobre todo, presupuestalmente.

Ahora bien, si busca un cargo de elección ¿por dónde lo buscaría? en éste sentido pudiera ser que por las siglas del Partido Acción Nacional porque él se ha desempeñado en administraciones estatales panistas y tiene muchos amigos y contactos en ésta institución o tal vez a través del Partido Encuentro Social (PES), que conservó el registro a nivel local, y por los buenos términos que se ven en la separación.

Además, igualmente pensamos que en la capital del estado en las elecciones que se aproximan, el partido a vencer será el PAN, ya que se ha venido recuperando paulatinamente, y con cuadros competentes bien pudiera volver a gobernar la capital para intentar nuevamente desde la comuna regresar al a la conquista de la gubernatura.

Por ahora, Giménez Valdez decidió renunciar al puesto argumentando motivos personales, pero éstos bien pueden ser -por los tiempos- buscar de alguna representación popular por la vía del voto, llámese alcaldía de Cuernavaca, diputación federal o local.

Y como habíamos previsto, faltaba más, el actual edil de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, ya dijo también que buscará la reelección, estimamos que lo único que daría sería vergüenza, y si Morena lo acepta como candidato, pues para los panistas sería como un candidato de medio pelo y le darían una paliza, ya sin el apoyo de la oleada “lópezobradorista”.