CHINA, PRIMERA EN SUPERAR CONTINGENCIA

Salvo China que hace unos días superó la pandemia provocada por el coronavirus conocido como Covid-19, el resto del mundo sigue inmerso en un escenario incierto, en el caso de México estamos por entrar en la tercera etapa; que es cuando los contagios se disparan en aumento y se enfrentan las peores consecuencias sanitarias, la sugerencia es ajustarse a las instrucciones médicas de las autoridades de salud.

A medida que el número de personas que han dado positivo se eleva la población parece empezar a tomar conciencia y a mantenerse en sus hogares. Se menciona ya, después del fin de semana pasado, que el 60 por ciento de los mexicanos han dejado de salir a sitiotras concurridos, y acaso acuden a proveerse de insumos alimenticios para sus necesidades básicas.

Eso, en cuanto a la parte de salud se refiere, pero por lo que se puede ya valorar; pudiera ser el aspecto económico el que genere más consecuencias complicadas, sobre todo en el sector comercio, de prestación de servicios y del transporte.

En éste último rubro ya han surgido voces que advierten de una drástica reducción de ingresos, el presidente de la Federación Auténtica del Transporte en Morelos, Dagoberto Rivera Jaimes, hace una especie de apología de lo que se está viviendo y, lo más preocupante para los permisionarios, es que una buena parte de los empresarios tiene deudas con instituciones bancarias y su pregunta es ¿cómo le harán para continuar cubriendo esos compromisos, así sean sólo los intereses?

Pero lo más estresante es la situación de los operadores del volante; ellos no tienen prestaciones sociales en su mayor parte o su totalidad y tampoco seguro médico, ni garantía de permanencia en el empleo. Igual que los taxistas, la concesión es de unos -que casi siempre son pequeños empresarios que se han hecho de varias concesiones- y los choferes son los que manejan y entregan una cuota diaria al propietario de la unidad, lo que les queda después de juntar esa cantidad es para ellos y a veces no les queda nada, tiene que compensar los días malos con otros mejores y eso es lo que llevan a sus casas. Ahí sí que está complicado.

Pero, para donde volteamos a ver es lo mismo; la mayoría de los negocios pequeños y medianos está casi muriendo, no hay consumo, a menos que sean de insumos alimenticios o de higiene, de otra manera nadie se arrima, y los compromisos se multiplican.

Si tienen empleados está peor, hay que pensar en recorte de personal o en enviar a algunos de ellos a descansar, sin goce de salario.

¿Y cómo enfrentará la contingencia el trabajador? esa sigue siendo la interrogante, porque son demasiados los que viven al día y aguantar un mes o más sin ingresos es imposible, ellos son quienes aún considerando que podrían contagiarse siguen saliendo a buscar el pan de cada día, por eso es muy urgente que como se viene haciendo en otras naciones, entre ellas Estados Unidos, aquí en México también el gobierno ponga en marcha más programas de ayuda a la población en general.

Claro, nuestros vecinos del norte tienen posibilidades de destinar miles de millones de dólares para tal efecto; en nuestro país el mayor conflicto es que ya la mitad de la población vivía casi en la miseria. ¿Cómo poder enfrentar ésta contingencia?

Nos vienen tiempos muy estresantes; los daños que éste fenómeno tanto en lo que toca a pérdidas humanas como en el quebranto económico; ya lo decían ayer en la declaratoria de emergencia es impredecible, aunque podría durar hasta un año y medio para recuperarnos.

Y el coronavirus no distingue razas, estatus social, color, nacionalidad como lo dijo el vecino gobernador de Puebla; es parejo con todos y frente a él no existen privilegios, la mejor manera de enfrentarlo es respetar las reglas emitidas por las instituciones de salud, de otra manera, sufriremos mucho más las consecuencias.