¿POR QUIÉNES Y POR QUÉ VOTAR?

*Elecciones 2021

Decenas de aspirantes a cargos de elección popular andan ya en plena promoción, ya sea en las calles comenzando a coquetear con el electorado o utilizando las redes sociales para darse a conocer.

Son en su mayoría oportunistas porque a pesar de que buena parte de ellos ocupan espacios de representación o cargos públicos en alguno de los niveles de administración, nunca se acordaron del abandono en que vive la ciudadanía, sobre todo ahora con la pandemia del coronavirus SARS-COV 2, y de pronto les nació el amor.

Todos y todas reaparecen poniendo su mejor cara, mostrando sentimientos de solidaridad y de aprecio que difícilmente sienten; aparentando sufrir por el dolor ajeno, porque todo eso vale la pena con tal de lograr el sufragio que los lleve a prolongar su estadía en las nóminas gubernamentales o entrar por primera ocasión en un espacio de privilegio como esos.

En sus discursos, con la asesoría de especialistas en la materia, ofrecen resolver todo aquello que por décadas nos han ofrecido y, no obstante que han sido parte del fracaso; la traición y la simulación, intentan ahora hacer creer que en caso de llegar a los cargos pretendidos transformarán la pobreza en abundancia, generarán empleos al por mayor y bien pagados, acabarán con la delincuencia y todos los males que nos aquejan.

La verdad es que para las elecciones de julio del año que viene no hay una razón suficiente como para confiar prácticamente en nadie; más bien existe un resentimiento, un dolor largamente acumulado, una decepción por los reiterados engaños, hambre y miseria de los cuales existen responsables perfectamente ubicados; personajes que sin escrúpulos que se han beneficiado y abusado del desastre cuando éste se ha hecho presente.

Podrá haber voluntad por parte de algunos niveles de autoridad para cambiar el comportamiento voraz de quienes nos gobiernan; insistiendo en que se lucha verdaderamente contra la corrupción, sin embargo desde acá abajo en el mundo de los mundanos, como que esos compromisos aún no permean a la mayoría.

Los agentes de tránsito siguen «mordiendo» al automovilista; en las oficinas públicas se sigue exigiendo mochada si quieres que algún trámite avance rápido, las dependencias prestadoras de servicios como luz, agua y alumbrado continúan literalmente robando a los consumidores porque no brindan un buen servicio o se exceden en cobro; es decir, no se aprecia cambio alguno.

Los secuestros, los asesinatos, el robo a luz de día son cosas recurrentes y permanentes, por lo menos desde hace más de una década, y ninguna autoridad parece capaz de frenarlo. Y si usted es víctima de alguno de esos abusos o delitos y va a poner su denuncia, lo más seguro es que lo re victimicen o a menos que tenga “lana” y “compre algunas consciencias”, de otra forma en un incidente de tránsito donde lo agredieron, usted podría pagar las consecuencias porque se aplica aquello que dicen: «quien tiene más saliva come más pinole».

Vaya pues ¿hay realmente alguna razón por la cual salgamos a votar alegremente a favor de alguien?

No, por lo menos no a favor de aquellos que ya tuvieron su oportunidad y nos defraudaron, los que desde el Congreso local; federal; los ayuntamientos o regidurías pudieron haber hecho algo por ayudarnos y sólo nos dieron la espalda.

O los que al frente de alguna de las instituciones públicas de gobierno lejos de cumplir con su responsabilidad de atender las necesidades del pueblo le dieron la espalda y, más aún, aprovecharon su condición de mando y toma de decisiones para sacar más dinero mal habido.

Le aseguramos que muchos de esos sujetos volverán a mostrarse humildes, comprensivos y sensibles; pero son cínicos y desvergonzados simuladores que lo único que intentan es seguir en las nóminas del presupuesto público, donde llueva o truene cobrarán religiosamente aunque no hagan nada.

En fin, como que desde hace años en calidad de gobernados no tenemos nada, o acaso muy poco que agradecer a los políticos; todo termina en reclamos, quejas, recriminaciones y hasta gritos e insultos contra los que están ahí recibiendo un pago por darnos resultados a nuestras necesidades, pero una vez alcanzado su objetivo pareciera que pierden la memoria, entran en amnesia y nos desconocen. De ahí que no veamos motivos más que para castigar en las urnas a los mentirosos y traidores ¿No le parece?

RETRASAR EL AÑO ELECTORAL

*Por la emergencia sanitaria: Javier García

El diputado local por Morena y presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales y Legislación, Javier García Chávez, presentó una iniciativa para reformar el artículo 160 del Código Electoral del Estado de Morelos; con el propósito de retrasar el inicio del proceso electoral 2020-2021, debido a la contingencia.

El legislador dijo que con el fin de retrasar el inicio del año electoral y dar oportunidad al Congreso local de realizar reformas correspondientes, presentó la propuesta para que sea votada cuanto antes.

Lo anterior en razón de que los tiempos para realizar las reformas necesarias en materia electoral vencen el último de mes, fecha en que la entidad aún se encontrará en el punto más álgido de los contagios, situación que retrasará todos los procedimientos legales electorales.

García Chávez comentó “aún suponiendo que no fuera necesario ampliar las medidas sanitarias que hoy nos mantienen en aislamiento total, lo cual resulta poco probable, de todas formas, para esa fecha resultaría imposible realizar cualquier modificación legal electoral, debido a lo dispuesto por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

Las leyes electorales federales y locales deberán promulgarse y publicarse por lo menos noventa días antes de que inicie el proceso electoral del año en que vayan a aplicarse, (lo cual está marcado para Morelos en octubre) y durante el mismo no podrá haber modificaciones legales fundamentales, aseveró.

La iniciativa pretende que el proceso electoral ordinario se inicie en el mes de enero del año de la elección y concluya con los cómputos y las declaraciones que realicen los Consejos Electorales o las resoluciones que, en su caso, emita en última instancia el órgano jurisdiccional correspondiente. Apuntó García Chávez.

Tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador y como el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud a nivel federal, Hugo López-Gatell, han señalado que Morelos entró a su ciclo epidémico más acelerado aún siendo un estado pequeño con una población relativamente pequeña en comparación con otras ciudades como la Ciudad de México y la capital de Tabasco y esto traerá mayor impacto en el periodo de la enfermedad.

Debido a esto, el diputado morenista preocupado por la salud de las y los morelenses, presentó dicha iniciativa. “Hoy en día la emergencia sanitaria que vive el mundo entero nos deja una gran lección para que a partir de la Nueva Normalidad que empecemos a vivir post Covid-19 sea de grandes acuerdos y coincidencias positivas en todos los sentidos”, concluyó.

PRÁCTICA POLÍTICA EN RETROCESO

La falta de compromiso de los partidos políticos y organizaciones sociales con los ciudadanos los ha llevado a un debilitamiento, que los pone casi en riesgo de desaparición

Partidos como el Revolucionario Institucional (PRI) o Acción Nacional (PAN), que hicieron época durante décadas, hoy enfrentan severos problemas estructurales.

¿Cuál es la razón? No supieron mantener la cercanía con su pueblo y cuando se les dio la oportunidad de gobernar o representarlo se dedicaron a robar; traicionaron la confianza de quienes los eligieron y optaron por amasar riqueza a costa del dinero público.

Los priistas controlaron el poder casi total más de siete décadas; compartiendo componendas con los panistas seis décadas y, al final, sucumbieron en la más reciente elección presidencial a manos del movimiento de izquierda que encabezó el hoy presidente Andrés Manuel López Obrador.

Y mire que el tricolor hizo escuela; no solo tenía una estructura casi perfecta como partido sino que sus corrientes y sectores como el popular, obrero, campesino y juvenil, llegaron a ser tan poderosos por sí solos que ponían candidatos a la presidencia de la República.

Pero reiteramos, al paso de los años se fueron distanciando del elector y lo traicionaron sus principales figuras, se volvieron cínicos, soberbios, despreciables y perdieron el respeto del pueblo mexicano.

Y arrastrando la cobija, simularon alternancia política y democracia electoral en la elección del año dos mil.

La verdad es que se pusieron de acuerdo entre sátrapas, buscando hacer creer a los ciudadanos que por fin habían echado al PRI de los Pinos.

Sólo convinieron prestarle al PAN el mando dos sexenios para bajar el enojo popular, por eso el regreso del priismo en el 2012.

Los años mostraron que todo había sido una treta, y el desprestigio de ambos partidos los hundió.

Y llegaron ya heridos de muerte a la justa del 2018, sus estructuras venían sin fuerza ni ánimo, desmanteladas por tantas deserciones.

El problema es que también fueron empobreciendo el nivel y desempeño de la actividad política, y actualmente ningún partido muestra estrategia, inteligencia electoral; carecen de estructura real y tampoco disponen de dirigencias capaces de recuperar la cercanía con un pueblo que se siente engañado y robado hasta la saciedad.

Todo por improvisados personajes que ven en ésta actividad la oportunidad de salir de la pobreza, o aprovecharse de la miseria y la falta de educación.

Buena parte de esa gente vividora no tiene ni idea de lo que es gobernar o representar a la sociedad, y el nivel de su desempeño ya nos lo podemos imaginar.

Lamentablemente, bajo esas condiciones nos aproximamos al comienzo del trabajo preelectoral rumbo a la elección intermedia del 2021.

Y en esas pobres circunstancias están todos los partidos, PES, Morena, Verde, Movimiento Ciudadano, PRD y el que usted quiera mencionar; no sólo el PRI y el PAN.

Así que tampoco para el proceso entrante tenemos expectativas de mejorar en lo que a ejercicio gubernamental se refiere. Y no hablamos solo de Morelos, la crisis política es nacional.