FLACA LA CABALLADA

Cuernavaca ¿la puerta hacia el 2024?

Algunos de los que buscan una candidatura en las elecciones intermedias del seis de julio en realidad tienen la mirada puesta en la justa del 2024, en la que también estará en juego la presidencia de México y la gubernatura en Morelos; por eso para los políticos es fundamental participar por sus respectivos partidos, y desde luego como en un encuentro de fútbol “hacer un buen papel” para que los vean.

Desde el año 2000 quedó demostrado que ganar la presidencia municipal de Cuernavaca daba la posibilidad de aspirar al gobierno estatal y ser gobernador; como ocurrió con Sergio Estrada Cajigal, quien tras haber sido el primer alcalde capitalino de oposición (PAN) en el periodo 1997-2000, pasó a ocupar la silla del Palacio de Gobierno en esa elección.

Algunos personajes que ya tienen cierta formación política y entienden perfectamente lo que se juega en éste proceso; van con la mirada puesta mucho más lejos por eso hay que estar muy atentos a lo que viene, porque además si observamos a nuestro alrededor podremos aplicar aquella vieja frase de un priista “la caballada está muy flaca” refiriéndose a los cuadros de competencia interna y en efecto, hoy no vemos grandes figuras con antaño.

Son muy pocos a los que podríamos concederles estatura política y nivel como para pretender gobernar la entidad; a pesar de la grave situación que vive el PRI hoy en su oportunidad era una escuela de cuadros y ofrecía generaciones de políticos a los que preparaba para promover a cargos de representación de trascendencia, pero perdió el poder y sus figuras o emigraron hacia otros partidos o fueron alejándose de dicha actividad.

Los partidos en ascenso, incluyendo Morena, no parecen ofrecer calidad en ese sentido; al menos no aún en la formación de cuadros o figuras políticas que puedan representarlos, derivado de su triunfo en el 2018 y de que son el partido en el poder y han venido trabajando al menos 10 años por ello; hasta ahorita introdujo a puro improvisado.

Pero ¿a quiénes vemos con posibilidades de dar la lucha en el 2024? pues ahí está la senadora Lucía Meza Guzmán que ya ha dejado ver su interés en tal sentido; en la contienda por la capital viene Matías Nazario Morales del partido Movimiento Alternativa Social, quien ya le quiso entrar en el 2018 a esa posición y el tricolor -su partido de origen- lo hizo a un lado; aparece también el diputado federal Jorge Argüelles -ex secretario del priista Manlio Fabio- y quien seguramente será candidato del PES a la alcaldía de Cuernavaca, pero cuyo proyecto es ir a futuro por la gubernatura.

Si José Luis Urióstegui logra ser candidato del PAN por la comuna igual y estaría también en circunstancias de pelearla; pero hay que advertir que los tres últimos tendrán que ganar primero la alcaldía de Cuernavaca y sólo lo hará uno de ellos, los que queden fuera estarían perdiendo ventajas frente al resto de los suspirantes.

El otro senador Ángel García Yáñez de origen priista y ahora en Nueva Alianza no descarta también ir por el 2024, aunque lo vemos más lejos; en todo caso anotaríamos al Subsecretario de Gobernación federal Rabindranath Salazar Solorio, quien no olvida que lo desplazaron en el 2018 aún cuando parecía que él «era el bueno».

Otros que quedan de antaño, formados en las filas del PRI son Juan Salgado Brito que continúa ocupando un cargo en Gobernación y Jorge Morales Barud, quien fuera presidente municipal de Cuernavaca y antes, gobernador sustituto de Jorge Carrillo Olea pero hasta ahora no los vemos que se muevan y eso “cuenta mucho”.

Entonces, de los que estamos viendo en escena acaso dos o tres llegarán en condiciones de reclamar a sus respectivos partidos la candidatura para contender por el gobierno de Morelos en el 2024; pero reiteramos, los que obtengan resultados favorables en el proceso que se aproxima por lo menos tendrán esperanzas y posibilidades de mayor proyección.

ALCALDÍAS, DIPUTACIONES

Sobran interesados

Para la administración pública estatal y para el gobierno federal, encabezados por Cuauhtémoc Blanco Bravo y Andrés Manuel López Obrador, es fundamental lograr la mayoría; uno en el Congreso local y el otro en el de la Unión, para que ambos mandatarios puedan hacer prosperar sus propuestas e iniciativas de reformas, de otra manera estarán en serios problemas políticos y de estabilidad.

Bajo esas circunstancias es que ya en redes sociales; sobre todo, se libra una intensa batalla entre grupos políticos afines a esos gobiernos y aquellos que desde la oposición luchan por regresar a posiciones de decisión de las que fueron desplazados en las elecciones del 2018 y ya sabe usted el trato mutuo no es para nada cordial y se inscribe dentro de las clásicas campañas negras.

Pero por encima de esos dimes y diretes a los que no hay que hacer mucho caso por lo general porque se exagera en todo, cada uno intenta mandar a sus mejores gallos de pelea, y bajo tales condiciones es que sobran interesados en participar por una presidencia municipal, una diputación local o federal y en algunos casos hay personajes que traen ya cierta simpatía y apoyo ciudadano.

En lo referente a presidencias municipales en el Municipio de Xochitepec se antoja que la lucha se dará entre morenistas y priistas porque los demás partidos como que no pintan. Aquí Morena deberá decidirse entre Ciro Peralta -un político con cierta trayectoria- pues ya ha sido regidor y ha aspirado a la comuna en otras elecciones y Miguel Ángel Cortés, de perfiles ambos campiranos.

El Tricolor por su parte, que condujo el ayuntamiento por los dos últimos trienios con Alberto Sánchez Ortega se la jugará ahora con Roberto Gonzálo Flores.

En Temixco, la alcaldesa actual Jazmín Solano López ha hecho un papel por demás gris, pero busca la reelección vía el Partido del Trabajo, un aliado a nivel federal pero no local, junto con el Partido Verde que ahora resultó “aliado” de Morena. Pero por la misma 4T o la coalición, pero esta vez el PES, igualmente aliado de los morenistas, es casi seguro irá con el hoy diputado local Andrés Duque Tinoco, quien se considera, tiene más posibilidades que Jazmín por el mal papel desempeñado.

Y, a pesar de que el PRD es un “cascarón vacio” por el desprestigio que arrastra, en Temixco podría dar la pelea porque impulsa a Andrés Huicochea Santaolaya, quien en la elección pasada se quedó a unos centímetros de ganar; sin embargo, la ola AMLO lo venció, pero esta vez podría dar el zarpazo. Por cierto, otro que casi seguro gana de nuevo y que fue alcalde de Mazatepec es Jorge Toledo Bustamante, quien irá por el PES para esa misma demarcación.

Eso en cuanto a algunas alcaldías, también a nivel de diputaciones las cosas se ponen calientitas en el sur poniente; para no hacerla tan larga daremos algunos nombres de quienes ya se inscribieron en las pre candidaturas tanto locales como federales: Alberto Sánchez Ortega, Macrina Vallejo Bello y Ricardo Cruz, quieren una curul local por el PRI, Morena y PRD, respectivamente.

Pero seguro irán Enrique Alonso, Javier Orihuela García -de última hora- y por el PT, además se registró Anastasio Solís Lezo que se enfrentarán a Amado Orihuela Trejo, el ex priista por la diputación federal del IV Distrito.

Por su parte Enrique Alonso tiene una fuerte presencia en la región sur y Javier Orihuela fue ya legislador tanto local como federal y ex edil en Temixco; Orihuela Trejo sigue teniendo cierta ascendencia en el sector cañero y Solís Lezo fue funcionario en la comuna temixquense pero solicitó permiso sin goce de sueldo, para dedicarle tiempo al trabajo electoral.

Eso, es sólo una mínima parte de la lucha electoral que se va a presentar al sur de la entidad, y en donde ya -como dijera aquella vieja canción-, todos como que ya sacan sus armas como queriendo pelear.

El problema es que por ser la plataforma que promete mejores resultados en Morena y sus aliados se amontonan los aspirantes; vienen las definiciones y puede haber conflicto interno.

PARTIDOS, REHENES DE GRUPÚSCULOS

Morena no escapa a esta enfermedad

El ejercicio del poder público es algo que llega a envilecer a muchos aprendices de políticos que, una vez alcanzada alguna posición relevante, intentan a toda costa perpetuarse o eternizarse en ella por las ventajas -sobre todo económicas- que ofrece el ser parte de las nóminas gubernamentales.

Pero no sólo a nivel individual ocurre lo anterior; con el paso de los años se llegan a conformar grupos monopólicos que se van adueñando de las decisiones de los partidos políticos hasta convertirse en el fiel de la balanza a la hora de definir candidaturas durante los procesos electorales, como el que ahora se avecina en Morelos para la renovación de alcaldes, diputados locales y federales.

Bueno, el ejemplo más claro de lo anterior es lo que pasó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) donde la presencia de dichos grupos antagónicos llegó al extremo de buscar la eliminación del contrario así fuera a costa del asesinato; en ese escenario se inscriben ejecuciones como la del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio en 1994 y la de quien fuera secretario general José Francisco Ruiz Massieu.

Podemos afirmar que la debacle del otrora poderoso instituto político fue causa de esas luchas internas, perpetradas por poderosos personajes que prefirieron acabar con «la gallina de los huevos de oro» y negociar por otro lado, que ceder espacios a corrientes contrarias dentro del mismo partido, y hoy lo único que dan es lástima.

Pues esto se viene reproduciendo casi en la mayoría de esas instituciones políticas; poniendo en riesgo victorias electorales al anteponer los intereses de familiares y amigos a los de las bases y la militancia; que como tal también merecen ser incluidas en la repartición de las candidaturas fortaleciendo así las posibilidades de triunfo.

Lo venimos observando en el Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Acción Nacional (PAN); los tres hermanos Martínez Terrazas desde que asumieron el control de la dirigencia estatal se han auto-asignado las mejores y más seguras candidaturas o sea las plurinominales, han actuado por conveniencia y sólo han cedido otras posiciones que pueden fortalecer sus intereses familiares y personales; dejando las posiciones de menos trascendentes a cuadros cercanos, eso les va a costar el pago de algunas facturas en la elección, ya lo verán.

En el Revolucionario Institucional local (PRI) desde hace años dos o tres figuras hicieron lo propio; más aún sigue ocurriendo, y el resultado es el que conocemos, un instituto que pudiera incluso llegar a perder el registro porque no sólo dejaron en manos de un Jorge Meade Ocaranza o Amado Orihuela Trejo su destino, sino que entregaron la plaza completa a quien gobernó en el pasado reciente, Graco Ramírez Garrido a través de su hijastro Rodrigo Gayosso.

El actual dizque dirigente estatal Jonathan Márquez es un individuo que sirve a los intereses de Gayosso, él lo puso como presidente del tricolor y por eso es que van aliados con el PRD a esta contienda; aunque de los dos organismos políticos prácticamente no se hace uno, “están para el arrastre” y también lo vamos a ver en los resultados de la justa en puerta.

A pesar de su corta edad el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no ha escapado a ésta enfermedad desde su nacimiento; contó con dueños en la entidad en la familia Salazar Solorio encabezada por el hoy Subsecretario de Gobernación federal, Rabindranath, su hermano hoy senador Radamés y su otro hermano Debendranat.

Rabín fue el primero en beneficiarse de una cercanía con el ahora presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador e inició con una senaduría; en la siguiente elección heredó esa posición a su hermano Radamés quien termina en ese puesto de «representación» en el 2024, pero para la intermedia próxima vienen impulsando al otro hermano, Debendranath como candidato a una diputación federal.

Si las cosas se dan ¡pues qué cómodo! Rabín en el gabinete federal como Subsecretario, el otro en el Senado y el tercero en el Congreso de la Unión. Pero no es todo, también vienen «apadrinando» a quienes les han servido y apoyado desde abajo para consolidar el grupo familiar.

Es así que en la elección anterior lograron meter como diputada local a Alejandra Flores Espinoza, quien hacia el seis de junio de este año busca la candidatura también a una diputación federal por Cuernavaca, su papá Luciano Flores y que es funcionario actualmente en el Ayuntamiento capitalino, así como a su pareja sentimental Omar Barrera; es decir un partido para bien de unos cuantos.

A esto hemos llegado, esas son las instituciones políticas que dejaron de ser del interés público para ser solamente de interés personal o familiar.

EL PRI, ATENIDO A SUS CUADROS

¿Juega a perder lo poco que le queda?

Las condiciones en las que se encuentra el otrora invencible y todo poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) son deplorables; de entrada podríamos decir que en manos de Jonathan Márquez la institución adolece de dirigencia, ya que el personaje es una marioneta de quienes se han apoderado de lo que hace más de dos décadas era para ellos “gloria y felicidad”.

Ya hay una lista de posibles candidatos a diversos distritos y mucho se ha hablado de algunas figuras que vienen buscando abanderar al tricolor por alcaldías como la de Cuernavaca. Hay unos que conservan cierto capital social, otros son profesionales con reconocimiento estatal; que igual y jalan simpatizantes, pero consideramos que el esfuerzo y los alcances que se pudieran obtener es por ellos mismos y su trayectoria, porque la plataforma por la que van a competir en las próximas elecciones da lástima.

En lo referente a diputaciones locales llevarían a quien fue senadora por casualidad Lisbeth Hernández Lecona en el primer Distrito; en el segundo, a la ex candidata a la presidencia municipal de Cuernavaca Maricela Velázquez Sánchez, hija de una dirigente estatal; en el V Distrito iría el ex alcalde de Temixco Nereo Bandera Zavaleta y otras posiciones las pondría el PRD el partido con el que irían en coalición.

Le haremos una evaluación a éstos tres personajes antes de continuar con la lista; Hernández Lecona casi pasó de noche por el Senado de la República, su desempeño fue gris y como tal lo único que le garantizaría al partido sería la derrota.

A Velázquez Sánchez le concedemos mayor nivel de competitividad; finalmente no hizo mal papel cuando aspiró a la comuna en el 2015, aunque tampoco la tendría nada fácil porque aunque tiene carisma no se puede decir que trabajo social. Sobre Bandera Zavaleta si pensamos que nada tiene que hacer hoy día, ni en su zona, e igual perdería ante cualquier otro adversario.

Veamos otros distritos: en el VIII irían con el actual alcalde de Xochitepec Alberto Sánchez Ortega; aquí sí tendría el PRI posibilidades de triunfo, el muchacho se ha defendido como alcalde y ya fue por la reelección, igual da la sorpresa; ya logró una reelección en el y ahora podría llegar al Congreso local con un poquito de suerte.

En el IX Distrito de Puente de Ixtla el PRI iría con Samara Cristina Espín; sólo el apellido nos causa escozor, habría que ver de cuáles Espín es, de los de Rosalina la diputada local o del lado de Julio Espín y otros de sus familiares, ahí sí “ya la puerca torció el rabo” porque a éste individuo defensor de los intereses de Graco Ramírez se le liga con toda clase de actividades nada honorables, y entonces no sería nada agradable que ganara otra vez posiciones políticas, hay que recordar nada más como dejaron el edificio de la presidencia municipal.

En el distrito X de Ciudad Ayala se habla de Verónica Anrubio Kempis, de quien desconocemos cualquier antecedentes de lucha o liderazgo social, para el distrito XI se menciona a Misael Domínguez Arce, donde igualmente no sabemos nada del aspirante y en el XII, que corresponde al municipio de Yautepec estarían jugando con Katherine Paola Benítez, quien del mismo modo poco se sabe.

No obstante, llama la atención que en Cuautla, donde Guillermo del Valle Reyes tiene altas posibilidades de contender y ganar la presidencia municipal, lo estarían sacrificando para darle la candidatura al PRD con el que irían en coalición con candidaturas comunes, y eso lleva a pensar que en ciertos espacios van buscando perder, quizás para asegurar posiciones plurinominales.

LA FARSA DE LA POLÍTICA

Ni de centro, izquierda o derecha

La mayor parte de los políticos en México se han prostituido, han convertido la representación popular y los cargos gubernamentales en un método para resolver sus problemas y necesidades económicas personales; desde hace algunos años que en su mayoría se alejaron de un pueblo al que ven como presa fácil, para seguir medrando del dinero público.

Quedan muy pocos personajes con convicciones ideológicas firmes y eso de tendencias de izquierda, de centro o de derecha fueron pensamientos que se quedaron en el pasado lejano, porque hoy lo único que se busca es colocarse en espacios de decisiones desde los cuales se puedan obtener beneficios materiales y/o económicos con dinero de los impuestos de los mexicanos.

Usted lo puede notar sin ninguna dificultad porque precisamente en éstos momentos apreciamos aspirantes a cargos de elección que han pasado literalmente por todos los partidos, y continúan cual chapulines brincando de un lado hacia otro; sin importar los colores ni la doctrina que cada institución dice practicar.

Ayer fueron priistas, en la siguiente elección panistas y al rato perredistas; y por qué no, igual y en su oportunidad se declaran independientes o candidatos ciudadanos, el propósito será siempre cómo entrar en el grupo selecto de privilegiados que pueden cobrar durante tres o seis años del presupuesto, sin cumplir con las responsabilidades de su competencia.

Ahí tenemos por ejemplo al ex candidato a gobernador en el 2012 por el PRI Amado Orihuela Trejo; el señor tras perder la contienda acabó desarrollando tareas a favor del PRD unos tres años más tarde y en éste momento se ha registrado como precandidato de Morena a una diputación federal por la zona sur poniente.

Aquí en Cuernavaca el abogado José Luis Urióstegui Salgado, quien fuera candidato perredista a la alcaldía capitalina en el 2015, contendió en la justa anterior como independiente o ciudadano para la misma posición y hoy ha aceptado ser el abanderado del PAN y del PSD, cuyos principales activos son los hermanos Yáñez Moreno comparsas del ex gobernador Graco Ramírez en las pasadas legislaturas locales.

Y así nos podemos ir con muchos más que durante los tiempos no electorales están agazapados esperando el momento oportuno para salir a buscar quien les da una oportunidad para participar; en ésta ocasión por una diputación local, federal o presidencia municipal; y sin merecimiento alguno porque cuando se les dio la oportunidad traicionaron a su pueblo.

Y parecieran eternos, hay aquellos que desde muy temprana edad lograron un lugar en las estructuras de poder, y hoy son ya casi ancianos y siguen peleando cada tres o seis años por regresar por lo que se les olvidó robarse o para mantenerse en las nóminas oficiales hasta conseguir la jubilación, porque debe ser muy agradable obtener dinero fácil en sumas nada despreciables, y sin la obligación de sobarse el lomo para ganarlo.

Las instituciones partidistas -cabe aceptar- no son las culpables del descrédito y el repudio popular al que se ha llegado; han sido quienes las manejan los que las pervirtieron, pero como quiera que sea casi en su totalidad han perdido toda credibilidad y respecto del elector. Dos que tres ya son prácticamente cadáveres como en el caso del Partido del Trabajo de donde acaban de renunciar cerca de dos mil militantes y líderes regionales; exhibiendo las corruptelas de la dirigente estatal Tania Valentina Rodríguez, diputada local; antes funcionaria estatal, antes regidora, antes diputada local y federal respectivamente.

Mientras, hay decenas de políticos de todos los tamaños promoviéndose en redes sociales y dando a conocer que se han inscrito como aspirantes a alguna candidatura, y todos aseguran que vienen a salvarnos de la catástrofe en la que vivimos; la verdad es que salvo muy raras excepciones van tras nuestro dinero y a vivir becados durante de menos tres años.

ESTRUCTURA, ESTRATEGIA, DINERO Y BUENOS CANDIDATOS

Indispensables en la contienda

El trabajo de los partidos políticos en función de las elecciones de junio del 2021 ya está muy avanzado -claro en algunos casos-, en otros aún se percibe escasa o hasta nula actividad; estamos en el entendido de que en Morelos 23 organizaciones cuentan con registro, sin embargo no vemos a la mayoría por ningún lado realmente haciendo lo que debieran.

Es cierto que para los ciudadanos será muy confuso definirse por tantas opciones, 23 son demasiadas aunque algunos irán en bloque; no obstante serán muy pocos, acaso cuatro o cinco, los que tengan realmente la capacidad; la estructura; la estrategia; los cuadros y los recursos como para ser competitivos, y entonces la mayoría de las posiciones se distribuirán entre cuatro o cinco plataformas.

Por toda la historia engorrosa que traen y el desprestigio que arrastran; estaríamos dándole pocas posibilidades de triunfos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al de la Revolución Democrática (PRD), al Verde, a Movimiento Ciudadano e incluso a Encuentro Social (PES).

A reserva de lo que pueda ir ocurriendo, cuando ya las cosas se vean con más claridad, aquí opinamos que la batalla territorial por alcaldías, diputaciones locales y federales será por regiones; porque algunos institutos como el PAN están en recuperación en zonas como Cuernavaca, pero muy débiles al interior del estado.

Otros pueden no tener muchas posibilidades en la capital estatal; pero en el resto de los ayuntamientos darán la batalla, y entonces habría que ir analizando a cada uno para ver sus fortalezas y debilidades de acuerdo con esas circunstancias y dependiendo de muchos factores, sobre todo los anteriormente mencionados.

Para poder medir el alcance de cada partido se requiere conocer desde dentro el trabajo de preparación; los personajes que pudieran participar a nivel de candidaturas y el recurso disponible, como en una guerra, cada contendiente cuida sus movimientos y guarda secretos o armas frente al enemigo y ese es el caso en éste momento.

No obstante, de algunas instituciones de viejas batallas como el PAN o Morena hay cierta información que deja ver el alcance y la fortaleza que traen, y son a los de reciente creación a los que tendremos que ir analizando a fin de valorar cuál es su potencial; fundamentalmente en la dualidad partido-candidatos.

De entrada diremos que hay algunos ya echados a la calle con un excelente trabajo publicitario y promocional, que da fe del esfuerzo que vienen haciendo para ir posicionándose en el electorado; uno de ellos es Movimiento Alternativa Social (MAS), usted lo puede ver en las unidades del Sistema del Transporte Público, en bardas y en medios de comunicación e incluso con más presencia que otros partidos de la vieja guardia.

Pero no sólo eso; el rostro más visible es el del ex diputado federal Matías Nazario Morales que sin duda será el candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca, con altas posibilidades de ganar y es casi un hecho a Jorge Toledo Bustamante como aspirante a la alcaldía de Mazatepec donde ya fue edil y no hizo mal papel desde mi punto de vista; en el nuevo municipio de Coatetelco va Martha Alemán Melgar que, casi aseguro ganará y tienen para la reelección al edil de Emiliano Zapata Fernando Aguilar Palma, al igual que al alcalde de Xochitepec y al ex presidente municipal de Miacatlán Francisco León y Vélez.

Es decir, traen cuadros que tienen mucho peso, así que no sólo pelearán la capital morelense sino que van por muchas posiciones más.

Le hemos dicho aquí que también pronto se presentará y con mucha fuerza Renovación Política Morelense; cuya presidenta es Leticia Salgado ¿por qué? porque detrás de dicha plataforma aparecen rostros más ciudadanos que políticos; buena parte de ellos son empresarios que aportarán recursos al proceso y están dispuestos -sobre todo- a rescatar a Cuernavaca de la debacle en la que la tiene este remedo de presidente municipal Antonio Villalobos.

Estas dos instituciones nuevas van a darle la pelea a viejas estructuras como las panistas, priistas o perredistas con posibilidades de tomar ventaja; porque traen menos carga negativa y, en el caso del MAS, Nazario Morales es un estratega de la política que sabe cómo armar una estructura y tiene muchos contactos de peso no sólo en Morelos sino en diversos estados de la República, sabe a qué va en ésta contienda.

Los de Renovación Política tampoco son improvisados y sumarán actores que hasta ahora no habían incursionado en éste tema; pero que obligados por el abandono y el desprecio de los políticos actuales han decidido unificar esfuerzos para enderezar el rumbo de lo que consideran un fracaso en el ejercicio del poder, sustancialmente en esta ciudad capitalina.

El PES está siendo en los hechos rechazado por la militancia de Morena, si se logra mantener el acuerdo nacional irá muy debilitado a las elecciones y será escasamente competitivo en territorios de mucha valía como Cuernavaca donde el legislador federal Jorge Argüelles busca ser candidato; lo vemos muy lejos de lograr algo interesante.

Morena será la que debiera defenderse en la mayoría de los municipios y distritos locales y federales, pero tanto MAS como Renovación Política lo van a minar y pelearán palmo a palmo, y tampoco lo vemos muy posicionado en la “eterna primavera” por el desastre de Villalobos que los viene afectando de forma dramática.

Sobre los panistas pues se sigue insistiendo en que el abogado José Luis Urióstegui ya amarró la candidatura a Cuernavaca pero sería por parte de la familia Martínez Terrazas, que sólo es una fracción del partido, y si la otra parte -la sagrada familia- da un paso atrás en esta candidatura, los disminuiría mucho, entonces tampoco hay garantía de que ganen, por lo que Nazario Morales podría montarse en la oportunidad.

Un personaje cercano de José Luis Urióstegui nos decía que la debilidad de éste es que difícilmente le invierte de su dinero; que seguramente irá atenido a que el panismo aporte casi el 100 por ciento del financiamiento de la campaña y eso pudiera ser la diferencia entre ganar y perder.

Se ponía como ejemplo lo que pasó en la lucha por la gubernatura en el 2006 cuando el candidato del PRD fue Fernando Martínez Cué y perdió por una cosa de nada frente a Marco Adame precisamente “por codo”. Así que analizando las cosas en este momento la moneda está en el aire.

YA ESTAMOS EN TIEMPO

Comienzan las jugarretas electorales

Con el inicio de año comenzaremos a observar mayor movimiento de parte de los partidos políticos y aspirantes a cargos de elección popular; aparecerán los clásicos «destapes» de aquellos que buscan mediante ese tipo de marrullerías adelantarse a posibles adversarios internos, en la lucha por las candidaturas.

Como lo referíamos recientemente, ya se conformaron bloques como el de Morena-PES-PNA o el del PRI y PRD en algunos municipios; o sea que ya más o menos podemos ir viendo con más claridad cuáles fuerzas se perfilarán con mayor posibilidad de llevarse algunas posiciones  en diputaciones locales, federales o ayuntamientos.

No obstante, más allá de la conjunción de fuerzas en determinado territorio podemos anticipar que en Cuernavaca la pelea cerrada estará entre el PAN, Morena aliado con el PES y por otra parte el partido Movimiento Alternativa Social; al interior de la entidad se perfilan Morena contra el MAS porque el panismo pierde fuerza después de la capital ha hecho esfuerzos en el oriente pero nada importante.

Francamente pronosticaríamos un fracaso de la alianza PRI-PRD, de los dos no se hace uno, y acaso en algunos municipios -muy pocos- se defenderán; pero en la mayoría probablemente hagan el ridículo, ambas instituciones han llegado a un enorme repudio social y ni juntos alcanzarán victorias significativas.

¿Y en lo que se refiere a Cuernavaca, quiénes serían los posibles candidatos con mayor peso? pues hasta el momento Acción Nacional habría amarrado como aspirante a la comuna al abogado José Luis Urióstegui Salgado, operó a costa del rompimiento con más del 50 por ciento de su cúpula y bases, cosa que lo estaría debilitando a niveles de alto riesgo de derrota, porque la militancia lo identifica más con ideas de oposición.

Y en lo que toca a Morena-PES-PNA; es casi un hecho que una vez formalizada la candidatura pareciera que el diputado federal Jorge Argüelles Victorero la tendrá, se generará una desbandada de morenistas que por lo menos dejarán la casa prácticamente vacía y con escasas posibilidades de mantener el control de la alcaldía, hoy en manos suyas pero con el fracasado Antonio Villalobos Adán que obviamente ni Morena ni el PES respaldaban, si acaso el PT.

Por lo que se ha venido apreciando tanto panistas, algunos de ellos de mucho peso, como las bases de Morena estarían buscando acercamiento con Movimiento Alternativa Social, cuyo seguro candidato será Matías Nazario Morales; por eso le hemos venido adelantando que a pesar de ser una institución de nueva creación ésta plataforma pareciera perfilarse como la que se estaría llevando la presidencia.

Claro, no hay que descuidar -ya lo dijimos también- al partido Renovación Política Morelense que promete grandes cosas, porque su compromiso y el de la dirigente Leticia Salgado y Harry Nielsen León, su secretario, es abrirle espacio a líderes juveniles y morelenses de nacimiento o arraigo y de preferencia perfil ciudadano; sin embargo, aún no enseñan sus cartas, por eso todavía no se les puede medir.

El MAS ha dado un paso al frente, hay señales de que viene negociando la inclusión de estructuras de Morena y del PAN en su planilla, sin descartar priistas o liderazgos de otros partidos inconformes por la anti democracia interna y, si logra agregar a figuras con liderazgo como Javier Bolaños Aguilar, Juan Pablo Adame hijo del ex gobernador Marco Adame sólo por mencionar algunos, podría dar la pelea en todos lados.

Y al principio de estas reflexiones decíamos que aparecen ciertas jugarretas que conocemos muy bien, y que buscan confundir a los electores como aquella de que en una encuesta reciente mediante la pregunta «si hoy fueran las elecciones en Cuernavaca ¿por cuál candidato votaría?» y presuntamente que Argüelles Victorero se la llevó de calle, eso francamente una burla.

Más allá de pequeños grupillos políticos nadie lo conoce en la capital morelense, además que sepamos el señor no tiene residencia sino en la región sur poniente de la entidad, a menos que le preste su casa su ex jefe Manlio Fabio Beltrones; aquí no cuenta con arraigo, presencia ni liderazgo y si resulta ser el aspirante para esa coalición los morenistas estarían despidiéndose desde ahora del control de Ayuntamiento, aunque nunca lo tuvieron realmente; aunque bueno ya le entregaron esa parcela al PES desde el convenio, así que seguro se pondrá él de candidato.

PRI, PRD, MC…

¿Alianza de perdedores?

Olvidando principios, filosofía y hasta militancia; los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) vienen dialogando con la intención de integrar un sólo frente para ir juntos a las elecciones del seis de junio del 2021.

En primera instancia diríamos que desde ahora asumen que de manera individual no tienen ninguna garantía de ganar diputaciones locales, federales o presidencias municipales de mayoría y que sólo en bola alcanzarían mayor rentabilidad; aunque de ninguna manera es una garantía porque con toda seguridad buena parte de sus seguidores no aceptarán ese tipo de componendas.

Sus experiencias respecto del reciente pasado no son nada positivas; podríamos decir sin lugar a equivocarnos que se trata de tres partidos perdedores, los perredistas ocuparon un deshonroso tercer lugar después de Morena y el PAN con el hijastro del ex gobernador Graco Ramírez, y los del tricolor peor deshonra el cuarto sitio con Jorge Meade como aspirante a la gubernatura, de MC para qué hablamos.

Luego de más de dos años de aquella justa ninguno de esos tres institutos muestra alguna mejoría y por el contrario, arrastran sendos descréditos tras tantos escándalos de corrupción que vienen apareciendo en torno al tricolor, del PRD qué se puede decir; su sexenio en Morelos fue de acciones perversas y corruptas, de complicidad con la delincuencia y de cinismo descarado ante la ciudadanía. Y en lo que se refiere al MC pues como el estiércol del perico.

Todo lo anterior viene al caso porque la actual dirigente perredista en Morelos, Cristina Balderas Aragón, -aunque el que realmente maneja al partido es Gayosso- acaba de decir que han platicando con los líderes de otros partidos y esperan que en enero alcancen un acuerdo sobre el método para elegir candidaturas comunes.

Si los electores tienen memoria ni unidos los tres alcanzarían nada importante porque son corresponsables de sufrimiento, dolor, pobreza y abandono de miles de familias morelenses que con impotencia observaban cómo el dinero público era desviado para engordar los bolsillos y cuentas bancarias de perversos políticos ansiosos de riqueza y poder.

Cómo olvidar aquellos tristes acontecimientos de muerte tras el terremoto de septiembre del 2017 cuando los apoyos y el dinero entregado por la Federación, la iniciativa privada, ayuda exterior desaparecieron y fueron descaradamente usados para campañas políticas de aspirantes ligados al gobierno estatal en la justa del 2018.

Esa fue una muestra bastante clara de la podredumbre de personajes como Gayosso, Graco y Elena Cepeda; incluidos ahora ex diputados locales y ex funcionarios que abonaron en la rapiña, mientras que miles de familias morelenses perdieron seres queridos; bienes muebles e inmuebles y ni siquiera ese profundo dolor los condolió a fin de retener las ayudas que llegaban y que no eran de ellos.

Lobos disfrazados con piel de oveja se aglutinan de nuevo y vienen a intentar engañar nuevamente a la ciudadanía que en muy alto porcentaje, pareciera no tener memoria, y no es descartado que les vuelva a dar el voto de confianza, cosa terrible dadas las experiencias ya vividas; sin embargo su apetito no tiene límite, ya probaron cómo enriquecerse sin trabajar y añoran seguir viviendo del presupuesto.

TABLERO POLÍTICO

*Los que están, los que fueron, los que vienen

Muy extensas son las listas de aspirantes a cargos de elección popular con miras al proceso que se llevará a cabo el año que viene; que será una prueba de fuego en lo estatal para el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y en lo federal para el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Hay municipios, sobre todo los más grandes, como Cuernavaca, Cuautla, Yautepec, Jiutepec, Temixco o Jojutla; donde los aspirantes a la presidencia municipal, las diputaciones locales y federales, así como regidurías y sindicaturas se cuentan por decenas.

A diferencia de hace algunos años cuando buscar un espacio de representación popular requería de una formación política mediana, o de haber desempeñado cargos en la administración pública con cierto éxito; la experiencia que tuvimos en las elecciones del 2018 y desde hace unos años nos han enseñado que cuadros sin ninguna experiencia arribaron a posiciones de cierto nivel, de ahí que ahora cualquier persona lo considera posible.

La “ola Morena” llevó a decenas de aprendices de políticos a legislaturas locales, federales, alcaldías -ahí está el caso Cuernavaca con Antonio Villalobos- y, aunque las experiencias han sido amargas con el desempeño de la mayoría de ellos, esto es desafortunado y los ciudadanos pagamos las consecuencias.

Por lo anterior se advierte que los morenistas podrían tener un descenso en la cosecha de posiciones políticas para cargos de elección, porque es casi seguro que habrá voto de castigo; no obstante, vienen haciendo hasta lo imposible por continuar colgados del presupuesto y son los primeros anotados ya sea para reelección o para brincarle a otro espacio.

Hay aquellos que ya tuvieron representaciones o cargos en el pasado y añoran el regreso; son los que sostienen que «vivir fuera del presupuesto es vivir en el error», y como les fue bastante bien aunque no hicieran nada por el pueblo pues quieren meterse en la pelea a como del lugar.

Como decíamos existen igualmente aquellos que nunca han formado parte de ninguno de los poderes o niveles de gobierno pero, a sabiendas de que es algo que a la mayoría le resuelve la vida económica, “pues vienen con todo”.

De los que ya están y van por más a nivel de ayuntamientos mencionaríamos a Alberto Sánchez de Xochitepec, Fernando Aguilar de Emiliano Zapata, Agustín Alonso de Yautepec y Francisco Sánchez Zavala de Yecapixtla; ellos ya lograron una reelección por diferentes partidos y quieren la segunda o saltar a una candidatura de diputación local o federal.

De los que llegaron en el 2018 la alcaldesa de Temixco, Jazmín Solano López, quiere repetir aunque no parece muy fácil porque su trabajo no ha sido bueno; Rafael Reyes Reyes de Jiutepec también parece ir por su reelección y puede ser que la tiene algo fácil a pesar de los actos penosos de corrupción se le han revelado recientemente; hasta Antonio Villalobos el alcalde de Cuernavaca, la capital del estado, busca permanecer en el cargo, a pesar de tantas críticas recibidas y cuestionamientos.

Y comentamos que muchos que en el pasado han desempeñado cargos públicos o administrativos desean volver; se menciona que el panista Adrián Rivera Pérez, quien perdiera la elección a gobernador frente a Graco Ramírez en el 2012 pretende ser candidato al gobierno de Cuernavaca; José Luis Urióstegui Salgado, ex procurador y  ex consejero jurídico va nuevamente como independiente por la comuna capitalina porque en la pasada se quedó atrás de Morena.

El ex legislador federal Matías Nazario Morales del mismo modo se está ya perfilado para contender por la misma posición a través de un partido de nueva creación, y Javier Bolaños Aguilar también ex diputado federal y local quiere nuevamente esa postulación por el PAN.

La priista Maricela Velázquez Sánchez, quien busco la presidencia municipal de Cuernavaca en el 2015, pudiera ir de nuevo por el tricolor, aunque igualmente la desea el empresario Juan Carlos Rivera Palau que estaría incursionando en el terreno político-electoral con el priismo.

Y bueno, es casi seguro que aparecerán en las boletas electorales diputados como José Casas González que a lo mejor ahora sí contiene por la alcaldía de Huitzilac, y Alejandra Flores que ha estado desarrollando trabajo con la gente en Cuernavaca con la esperanza de que le den la postulación.

En la contienda del 2018 llegaron demasiados improvisados, lo decíamos, y para el 2021 se requerirá por lo menos incluir cuadros con cierta experiencia para equilibrar las cosas, aunque la mayoría de las figuras que formaron parte de los tiempos de gloria del PRI y del PAN son ya «cartuchos quemados», habría dos o tres rescatables, que pudieran ser la diferencia.

Ahí está aún Juan Salgado Brito, ex candidato a gobernador en el 2000; Jorge Morales Barud que fue alcalde de Cuernavaca y cuenta con una interesante formación académica; ambos militantes del tricolor donde se formaron, pero que ahora podrían participar por cualquier plataforma electoral.

Es decir, son demasiados los que quieren, la gran mayoría no garantizan buen desempeño o siquiera regular, pero ahí están esperanzados en conseguir algo que para ellos es como sacarse la lotería porque lo primero que sí aprenden es cómo sacarle ventaja al presupuesto que se ejerce en toda clase de representaciones; sin embargo, usted será amigo elector quien decida y ojalá esta vez lo haga mejor.

MUCHOS SE FUERON SIN DESPEDIRSE

*Se fue Nazario del PRI

La farsa con la que se han venido conduciendo la mayoría de los partidos políticos y sus cuadros en cargos de representación popular ha llevado a una enorme desconfianza social hacia ellos, y son objeto de enorme descrédito.

Nos encontramos a menos de un año de las elecciones intermedias de julio del 2021 y lo que se puede apreciar es una enorme dispersión de personajes dedicados al quehacer político; es decir, no se aprecia cohesión, mucho menos trabajo y estructura en casi la totalidad de esas instituciones de carácter electoral.

En lo que se refiere a Morelos partidos otrora considerados como grandes, andan a ras de suelo, muestran absoluta debilidad y hasta el momento no se ve cómo van a enfrentar una justa que además demanda de recursos económicos que ellos no tienen más, nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al de la Revolución Democrática (PRD).

El tema viene al caso porque a pesar de que la mayoría de los cuadros «distinguidos» que los acompañaron a lo largo de muchos años se fueron sin despedirse; el ex legislador local y federal, además de ex funcionario estatal: Matías Nazario Morales, por lo menos fue decente y en una carta enviada a la dirigencia nacional del tricolor notificó que abandona esas filas.

Y ya se había tardado, la verdad es que lo veíamos fuera desde hace buen rato como lo dijo el propio dirigente de ese partido; por lo menos desde las elecciones del 2018, cuando una pandilla de figuras sin futuro político se apoderó del Comité Directivo Estatal (CDE) imponiendo candidaturas perdedoras que sólo dieron vergüenza en la contienda.

Al igual que los perredistas el Revolucionario Institucional no tiene con quiénes ir a la lucha por las presidencias municipales, diputaciones locales y federales que se competirán. No apreciamos una sola figura que traiga arrastre o aprecio del electorado, como para ser siquiera medianamente competitiva en cualquiera de las posiciones antes referidas.

Como dicen en ese argot, los que se han quedado son puro «cartucho quemado» y francamente con ese parqué no se puede ir a la guerra. De tal manera que no vemos cómo puedan ganar una alcaldía así sea la más pequeña.

Nazario Morales tiene un buen trabajo particularmente en Cuernavaca donde intentó la candidatura a la Presidencia Municipal pero previas las elecciones del 2018, desarrollo un esfuerzo considerable a nivel estatal durante su función como diputado local y federal, porque buscaba la candidatura a gobernador.

Es decir, era para el tricolor un activo con cierta presencia y ya optó por presentar su renuncia, porque además con esas siglas igual y no se gana ni una sindicatura o regiduría, y entonces para qué continuar en un espacio en el que hoy lo único que da es pena.

Y reiteramos, más o menos en las mismas circunstancias está el PRD, porque es un grupúsculo que obedecen además a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez y por eso su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda -quien fuera vapuleado en su intento por ser gobernador en el 2018-, ya anda de regreso y se dio el lujo de poner una dirigencia a modo.

Aquí diríamos que los únicos partidos que más o menos se defienden son el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN); y éstos últimos sólo en la capital del estado porque al interior de la entidad también están casi extintos.

Sin embargo, van a pelear con todo su regreso a la Presidencia Municipal de Cuernavaca y no está descartado que lo logren si se ponen de acuerdo entre ellos; lo malo es que los Terrazas, que tienen controlado el CDE del PAN, ya se adelantaron y Daniel, uno de los tres hermanos, ha desplegado una enorme campaña de espectaculares anticipándose a la candidatura por la comuna de la capital morelense, pero ¿quién lo conoce?.

De entrar en razón casi la tendrían segura, porque aquí el resto de los institutos, incluyendo Morena, están muy débiles por el desastroso papel del alcalde Antonio Villalobos Adán y las pugnas internas y como que está “la mesa puesta” para el panismo; sólo que si “se agarran del chongo” entre las corrientes internas del partido como suele ocurrir o postulan a alguien totalmente desconocido y sin trabajo social, pues estarían desperdiciando su oportunidad.

El caso es que para las elecciones que vienen la chiquillada y los nuevos partidos que surgirán desde el PRI, PRD, Verde Ecologista, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y agregados; si desean cosechar aunque sean migajas, tendrían que generar un bloque o alianza para ir juntos, si no es así, muchos pudieran perder hasta el registro y sería desde mi punto de vista lo mejor ¿para qué queremos tantos vividores colgados del presupuesto público, no lo cree?