OCHO NUEVAS FUERZAS POLÍTICAS EN MORELOS

*La farsa electoral

Hoy entendemos con mayor precisión que las instituciones políticas y gubernamentales, los tres poderes del gobierno, han estado históricamente divorciadas del pueblo y; que en torno a los partidos se aglutina una sarta de vividores del presupuesto público, muchos de quienes han llegado a acumular fortunas para muchas de sus generaciones mientras la ciudadanía empobrece.

Pero si eso ha sido durante décadas, hoy día en ese aspecto las cosas parecen peores porque la clase-política ha empobrecido; cualquier improvisado puede ascender a cargos importantes en la política o el gobierno sin merecerlo, y lo que menos les interesa es atender en lo más mínimo las deficiencias de la población y nos tratan “cual limosneros”.

El mundo entero, nuestro país, el estado y los municipios enfrentan condiciones verdaderamente difíciles por las consecuencias derivadas de una pandemia del coronavirus; que empezó con una cuarentena que debió concluir en el mes de abril pero que pareciera se quedará por mucho tiempo más para evitar enfermarnos.

Toda clase de actividades siguen restringidas y la economía familiar toca fondo; sin embargo y de manera irresponsable, el Instituto Morelense de Procedimiento Electorales y Participación Ciudadana (IMPEPAC) y el Instituto Nacional Electoral (INE) han validado la conformación de ocho nuevos partidos políticos que participarán en las elecciones intermedias del año entrante, más los nacionales que se sumen.

Es sumamente preocupante lo que pasa, porque lo que se necesita y con urgencia en éste momento es buscar formas y estrategias para generar ahorros, estirar el gasto y eficientar la aplicación de los dineros adquiridos a través del pago de impuestos de la sociedad y aplicarlos a programas que en verdad apoyen la reactivación económica.

Usted y yo sabemos que los partidos funcionan a partir de recursos proporcionados por las autoridades respectivas mediante las famosas prerrogativas, dinero aportado por el contribuyente, o sea usted y yo, todos los que pagamos directa o indirectamente impuestos.

Y por eso nos parece realmente inaceptable que se le esté dando entrada a ocho organizaciones políticas más en Morelos, entre ellas: Morelos Prospera, Movimiento Alternativa Social, Renovación Política Municipal, Podemos Construir, Más Apoyo Social y Bienestar Ciudadano, al menos. Aunque hay unos que no obtuvieron aprobación que ya amenazaron con impugnar.

¿Para qué queremos tantos partidos cuando bastaría con sólo tres, es decir uno de izquierda, uno de centro y otro de derecha, como ya lo hemos mencionado antes; que darían cabida a todas las expresiones ideológico-políticas?

Pero como la creación se partidos y de organizaciones políticas se ha convertido en un instrumento fácil de alcanzar que a su vez sirve para obtener dinero, pues aventureros que no son capaces de generar economía familiar propia con base en el verdadero esfuerzo y trabajo; pues hacen su lucha cada cuanto, lo perverso es que las instituciones electorales y las leyes laxas lo permitan.

¿Imagina usted cuánto nos costarán esas ocho agrupaciones a los morelenses y en éstos tiempos, cuando lo que urge es invertir en acciones que nos beneficien y apoyen la generación de empleos, de ingresos de toda naturaleza? Aunque digan que la misma bolsa se reparte entre más, porque algunos que con triquiñuelas logran pasar el registro, con los mismos de siempre, se quedan a veces hasta tres años cuando en la elección siguiente vuelven a perder el registro.

Por todo eso sostenemos que las autoridades siguen golpeando de manera inmisericorde a los gobernados; cuando hay un clamor popular porque se deje de subsidiar a los partidos y que desaparezcan las diputaciones y senadurías plurinominales que no representan a nadie; eso llevaría a no gastar algunos miles de millones de pesos anuales que se orientarían a inversión pública.

¿O porqué no emplear la fuerza del partido que controla aún los Congresos de la mayor parte del país en reducir las prerrogativas y aumentar el rigor para acceder y mantener los registros partidistas?

¿Acaso han escuchado esa sugerencia largamente expresada por la mayoría de los electores y ciudadanos en el estado y en el país? pues no, simplemente la han ignorado, porque representa afectar el interés de esas élites políticas que se amafian entre sí en los congresos, para rechazar cualquier reforma que no les beneficie. Son sanguijuelas que actúan sin miramientos ni compasión.

DERROCHE ELECTORAL

*En medio de la miseria

Al estado y al país entero el perverso ejercicio de la política le ha causado mucho daño; el nivel de miseria en millones de mexicanos obedece en mucho a la descarada rapiña y corrupción de políticos que, sin escrúpulos, se enriquecen con los recursos de la nación y el dinero del pueblo.

¿Es esto correcto y moral? Claro que no, sin embargo y a pesar de todo eso seguimos como contribuyentes financiando tanto a partidos como a sus candidatos.

Lo decimos porque el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (Impepac) ha solicitado una ampliación presupuestal de 25 millones de pesos, porque lo que les han autorizado en el Congreso para este año preelectoral, 137 millones de pesos, no serán suficientes.

Y se aclara que de esa suma 79 millones van directo como prerrogativas para los partidos políticos que conservaron el registro.

Desde hace mucho que diversos sectores sociales y organizaciones vienen demandando una reforma a fin de reducir esas prerrogativas a las instituciones electorales, porque los fondos no se traducen en beneficio alguno para la población.

Y es muy claro, si esos políticos y partidos sólo han contribuido al empobrecimiento y rapiña en México ¿por qué seguimos dándoles dinero?

Por lo menos tendrían que ser autosuficientes, y financiar todos sus gastos, porque la absoluta mayoría de quienes logran posiciones de «representación» popular llegan a robar descaradamente.

Lo menos que deberían hacer es cubrir sus campañas con lo suyo.

En la mayor parte de naciones del mundo no se usa dinero del gobernado, en todo caso, son empresas las que apoyan a ciertas candidaturas, como en los Estados Unidos.

Pero acá nos salen con que de esa manera, dándoles prerrogativas, se estaría evitando que recurran a recursos procedentes de la delincuencia organizada o intereses económicos.

¿Y realmente ocurre eso? ¿Son independientes de esos poderes fácticos? Las evidencias indican que no, más aún, hay personajes en cargos públicos y de representación, que son parte de la misma “maña“.

Así que ese no es un argumento válido para que continúen gastando tanto dinero de las arcas públicas, para llegar y traicionar a la sociedad.

Lo que estamos viviendo en este momento en Morelos es el claro ejemplo de lo que aquí he expresado; por el contrario, muchos politiquillos sin ética y ni moral, actúan con toda perversidad, mostrando que sólo les importan sus mezquinos intereses, abonan en la desestabilización de las instituciones y descaradamente traicionan a quienes prometieron servir.

Por eso, es tiempo ya de hacer cambios a las leyes electorales, para que ya no se les dé dinero público a partidos y candidatos.

Hay miseria, falta de obra y atención ciudadana en todos los sentidos, como para continuar con tanto derroche; ¿no le parece?

EXIGEN A YEIDCKOL NO OBSTACULIZAR EL INSTITUTO DE FORMACIÓN POLÍTICA DE MORENA

El presidente del Instituto Nacional de Formación Política (INFP) de Morena, Rafael Barajas Durán, demandó ante los órganos internos del partido que cese el bloqueo a esa institución, como es la falta del nombramiento de un Consejo Interno y de un Comité Administrativo; cuyas propuestas deben ser presentadas por la secretaria general en funciones de presidenta, Yeidckol Polevnsky, ante el Consejo Nacional.

En una carta dirigida al Consejo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, pidió que se ratifique el Plan de Trabajo del INFP, se aprueben sus lineamientos, para que inicie su función de formar cuadros entre los militantes.

El dirigente partidista, mejor conocido como “El Fisgón”, consideró que no apoyar y acelerar el funcionamiento del INFP representa perder una valiosa oportunidad de fortalecer al partido, además de violentar los acuerdos tomados a nivel nacional en el consejo político y una traición a uno de los principales legados que ha hecho Andrés Manuel López Obrador al partido, ya que ese fue uno de sus principales objetivos al promover su creación.

“Todas las trabas que nos han impuesto han retrasado la consolidación del proyecto, y nos han impedido aprovechar un periodo ascendente del movimiento. Es, en resumen, un acto de traición”, aseguró.

Ese INFP, promovido desde mediados del año pasado poco después de las elecciones, deberá contar con un presupuesto correspondiente al 50% de las participaciones nacionales del partido; con la finalidad de dar importancia a la formación política de cuadros, y de la misma ciudadanía. \lsdl