LA FARSA DE LA POLÍTICA

Ni de centro, izquierda o derecha

La mayor parte de los políticos en México se han prostituido, han convertido la representación popular y los cargos gubernamentales en un método para resolver sus problemas y necesidades económicas personales; desde hace algunos años que en su mayoría se alejaron de un pueblo al que ven como presa fácil, para seguir medrando del dinero público.

Quedan muy pocos personajes con convicciones ideológicas firmes y eso de tendencias de izquierda, de centro o de derecha fueron pensamientos que se quedaron en el pasado lejano, porque hoy lo único que se busca es colocarse en espacios de decisiones desde los cuales se puedan obtener beneficios materiales y/o económicos con dinero de los impuestos de los mexicanos.

Usted lo puede notar sin ninguna dificultad porque precisamente en éstos momentos apreciamos aspirantes a cargos de elección que han pasado literalmente por todos los partidos, y continúan cual chapulines brincando de un lado hacia otro; sin importar los colores ni la doctrina que cada institución dice practicar.

Ayer fueron priistas, en la siguiente elección panistas y al rato perredistas; y por qué no, igual y en su oportunidad se declaran independientes o candidatos ciudadanos, el propósito será siempre cómo entrar en el grupo selecto de privilegiados que pueden cobrar durante tres o seis años del presupuesto, sin cumplir con las responsabilidades de su competencia.

Ahí tenemos por ejemplo al ex candidato a gobernador en el 2012 por el PRI Amado Orihuela Trejo; el señor tras perder la contienda acabó desarrollando tareas a favor del PRD unos tres años más tarde y en éste momento se ha registrado como precandidato de Morena a una diputación federal por la zona sur poniente.

Aquí en Cuernavaca el abogado José Luis Urióstegui Salgado, quien fuera candidato perredista a la alcaldía capitalina en el 2015, contendió en la justa anterior como independiente o ciudadano para la misma posición y hoy ha aceptado ser el abanderado del PAN y del PSD, cuyos principales activos son los hermanos Yáñez Moreno comparsas del ex gobernador Graco Ramírez en las pasadas legislaturas locales.

Y así nos podemos ir con muchos más que durante los tiempos no electorales están agazapados esperando el momento oportuno para salir a buscar quien les da una oportunidad para participar; en ésta ocasión por una diputación local, federal o presidencia municipal; y sin merecimiento alguno porque cuando se les dio la oportunidad traicionaron a su pueblo.

Y parecieran eternos, hay aquellos que desde muy temprana edad lograron un lugar en las estructuras de poder, y hoy son ya casi ancianos y siguen peleando cada tres o seis años por regresar por lo que se les olvidó robarse o para mantenerse en las nóminas oficiales hasta conseguir la jubilación, porque debe ser muy agradable obtener dinero fácil en sumas nada despreciables, y sin la obligación de sobarse el lomo para ganarlo.

Las instituciones partidistas -cabe aceptar- no son las culpables del descrédito y el repudio popular al que se ha llegado; han sido quienes las manejan los que las pervirtieron, pero como quiera que sea casi en su totalidad han perdido toda credibilidad y respecto del elector. Dos que tres ya son prácticamente cadáveres como en el caso del Partido del Trabajo de donde acaban de renunciar cerca de dos mil militantes y líderes regionales; exhibiendo las corruptelas de la dirigente estatal Tania Valentina Rodríguez, diputada local; antes funcionaria estatal, antes regidora, antes diputada local y federal respectivamente.

Mientras, hay decenas de políticos de todos los tamaños promoviéndose en redes sociales y dando a conocer que se han inscrito como aspirantes a alguna candidatura, y todos aseguran que vienen a salvarnos de la catástrofe en la que vivimos; la verdad es que salvo muy raras excepciones van tras nuestro dinero y a vivir becados durante de menos tres años.

ESTRUCTURA, ESTRATEGIA, DINERO Y BUENOS CANDIDATOS

Indispensables en la contienda

El trabajo de los partidos políticos en función de las elecciones de junio del 2021 ya está muy avanzado -claro en algunos casos-, en otros aún se percibe escasa o hasta nula actividad; estamos en el entendido de que en Morelos 23 organizaciones cuentan con registro, sin embargo no vemos a la mayoría por ningún lado realmente haciendo lo que debieran.

Es cierto que para los ciudadanos será muy confuso definirse por tantas opciones, 23 son demasiadas aunque algunos irán en bloque; no obstante serán muy pocos, acaso cuatro o cinco, los que tengan realmente la capacidad; la estructura; la estrategia; los cuadros y los recursos como para ser competitivos, y entonces la mayoría de las posiciones se distribuirán entre cuatro o cinco plataformas.

Por toda la historia engorrosa que traen y el desprestigio que arrastran; estaríamos dándole pocas posibilidades de triunfos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al de la Revolución Democrática (PRD), al Verde, a Movimiento Ciudadano e incluso a Encuentro Social (PES).

A reserva de lo que pueda ir ocurriendo, cuando ya las cosas se vean con más claridad, aquí opinamos que la batalla territorial por alcaldías, diputaciones locales y federales será por regiones; porque algunos institutos como el PAN están en recuperación en zonas como Cuernavaca, pero muy débiles al interior del estado.

Otros pueden no tener muchas posibilidades en la capital estatal; pero en el resto de los ayuntamientos darán la batalla, y entonces habría que ir analizando a cada uno para ver sus fortalezas y debilidades de acuerdo con esas circunstancias y dependiendo de muchos factores, sobre todo los anteriormente mencionados.

Para poder medir el alcance de cada partido se requiere conocer desde dentro el trabajo de preparación; los personajes que pudieran participar a nivel de candidaturas y el recurso disponible, como en una guerra, cada contendiente cuida sus movimientos y guarda secretos o armas frente al enemigo y ese es el caso en éste momento.

No obstante, de algunas instituciones de viejas batallas como el PAN o Morena hay cierta información que deja ver el alcance y la fortaleza que traen, y son a los de reciente creación a los que tendremos que ir analizando a fin de valorar cuál es su potencial; fundamentalmente en la dualidad partido-candidatos.

De entrada diremos que hay algunos ya echados a la calle con un excelente trabajo publicitario y promocional, que da fe del esfuerzo que vienen haciendo para ir posicionándose en el electorado; uno de ellos es Movimiento Alternativa Social (MAS), usted lo puede ver en las unidades del Sistema del Transporte Público, en bardas y en medios de comunicación e incluso con más presencia que otros partidos de la vieja guardia.

Pero no sólo eso; el rostro más visible es el del ex diputado federal Matías Nazario Morales que sin duda será el candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca, con altas posibilidades de ganar y es casi un hecho a Jorge Toledo Bustamante como aspirante a la alcaldía de Mazatepec donde ya fue edil y no hizo mal papel desde mi punto de vista; en el nuevo municipio de Coatetelco va Martha Alemán Melgar que, casi aseguro ganará y tienen para la reelección al edil de Emiliano Zapata Fernando Aguilar Palma, al igual que al alcalde de Xochitepec y al ex presidente municipal de Miacatlán Francisco León y Vélez.

Es decir, traen cuadros que tienen mucho peso, así que no sólo pelearán la capital morelense sino que van por muchas posiciones más.

Le hemos dicho aquí que también pronto se presentará y con mucha fuerza Renovación Política Morelense; cuya presidenta es Leticia Salgado ¿por qué? porque detrás de dicha plataforma aparecen rostros más ciudadanos que políticos; buena parte de ellos son empresarios que aportarán recursos al proceso y están dispuestos -sobre todo- a rescatar a Cuernavaca de la debacle en la que la tiene este remedo de presidente municipal Antonio Villalobos.

Estas dos instituciones nuevas van a darle la pelea a viejas estructuras como las panistas, priistas o perredistas con posibilidades de tomar ventaja; porque traen menos carga negativa y, en el caso del MAS, Nazario Morales es un estratega de la política que sabe cómo armar una estructura y tiene muchos contactos de peso no sólo en Morelos sino en diversos estados de la República, sabe a qué va en ésta contienda.

Los de Renovación Política tampoco son improvisados y sumarán actores que hasta ahora no habían incursionado en éste tema; pero que obligados por el abandono y el desprecio de los políticos actuales han decidido unificar esfuerzos para enderezar el rumbo de lo que consideran un fracaso en el ejercicio del poder, sustancialmente en esta ciudad capitalina.

El PES está siendo en los hechos rechazado por la militancia de Morena, si se logra mantener el acuerdo nacional irá muy debilitado a las elecciones y será escasamente competitivo en territorios de mucha valía como Cuernavaca donde el legislador federal Jorge Argüelles busca ser candidato; lo vemos muy lejos de lograr algo interesante.

Morena será la que debiera defenderse en la mayoría de los municipios y distritos locales y federales, pero tanto MAS como Renovación Política lo van a minar y pelearán palmo a palmo, y tampoco lo vemos muy posicionado en la “eterna primavera” por el desastre de Villalobos que los viene afectando de forma dramática.

Sobre los panistas pues se sigue insistiendo en que el abogado José Luis Urióstegui ya amarró la candidatura a Cuernavaca pero sería por parte de la familia Martínez Terrazas, que sólo es una fracción del partido, y si la otra parte -la sagrada familia- da un paso atrás en esta candidatura, los disminuiría mucho, entonces tampoco hay garantía de que ganen, por lo que Nazario Morales podría montarse en la oportunidad.

Un personaje cercano de José Luis Urióstegui nos decía que la debilidad de éste es que difícilmente le invierte de su dinero; que seguramente irá atenido a que el panismo aporte casi el 100 por ciento del financiamiento de la campaña y eso pudiera ser la diferencia entre ganar y perder.

Se ponía como ejemplo lo que pasó en la lucha por la gubernatura en el 2006 cuando el candidato del PRD fue Fernando Martínez Cué y perdió por una cosa de nada frente a Marco Adame precisamente “por codo”. Así que analizando las cosas en este momento la moneda está en el aire.

YA ESTAMOS EN TIEMPO

Comienzan las jugarretas electorales

Con el inicio de año comenzaremos a observar mayor movimiento de parte de los partidos políticos y aspirantes a cargos de elección popular; aparecerán los clásicos «destapes» de aquellos que buscan mediante ese tipo de marrullerías adelantarse a posibles adversarios internos, en la lucha por las candidaturas.

Como lo referíamos recientemente, ya se conformaron bloques como el de Morena-PES-PNA o el del PRI y PRD en algunos municipios; o sea que ya más o menos podemos ir viendo con más claridad cuáles fuerzas se perfilarán con mayor posibilidad de llevarse algunas posiciones  en diputaciones locales, federales o ayuntamientos.

No obstante, más allá de la conjunción de fuerzas en determinado territorio podemos anticipar que en Cuernavaca la pelea cerrada estará entre el PAN, Morena aliado con el PES y por otra parte el partido Movimiento Alternativa Social; al interior de la entidad se perfilan Morena contra el MAS porque el panismo pierde fuerza después de la capital ha hecho esfuerzos en el oriente pero nada importante.

Francamente pronosticaríamos un fracaso de la alianza PRI-PRD, de los dos no se hace uno, y acaso en algunos municipios -muy pocos- se defenderán; pero en la mayoría probablemente hagan el ridículo, ambas instituciones han llegado a un enorme repudio social y ni juntos alcanzarán victorias significativas.

¿Y en lo que se refiere a Cuernavaca, quiénes serían los posibles candidatos con mayor peso? pues hasta el momento Acción Nacional habría amarrado como aspirante a la comuna al abogado José Luis Urióstegui Salgado, operó a costa del rompimiento con más del 50 por ciento de su cúpula y bases, cosa que lo estaría debilitando a niveles de alto riesgo de derrota, porque la militancia lo identifica más con ideas de oposición.

Y en lo que toca a Morena-PES-PNA; es casi un hecho que una vez formalizada la candidatura pareciera que el diputado federal Jorge Argüelles Victorero la tendrá, se generará una desbandada de morenistas que por lo menos dejarán la casa prácticamente vacía y con escasas posibilidades de mantener el control de la alcaldía, hoy en manos suyas pero con el fracasado Antonio Villalobos Adán que obviamente ni Morena ni el PES respaldaban, si acaso el PT.

Por lo que se ha venido apreciando tanto panistas, algunos de ellos de mucho peso, como las bases de Morena estarían buscando acercamiento con Movimiento Alternativa Social, cuyo seguro candidato será Matías Nazario Morales; por eso le hemos venido adelantando que a pesar de ser una institución de nueva creación ésta plataforma pareciera perfilarse como la que se estaría llevando la presidencia.

Claro, no hay que descuidar -ya lo dijimos también- al partido Renovación Política Morelense que promete grandes cosas, porque su compromiso y el de la dirigente Leticia Salgado y Harry Nielsen León, su secretario, es abrirle espacio a líderes juveniles y morelenses de nacimiento o arraigo y de preferencia perfil ciudadano; sin embargo, aún no enseñan sus cartas, por eso todavía no se les puede medir.

El MAS ha dado un paso al frente, hay señales de que viene negociando la inclusión de estructuras de Morena y del PAN en su planilla, sin descartar priistas o liderazgos de otros partidos inconformes por la anti democracia interna y, si logra agregar a figuras con liderazgo como Javier Bolaños Aguilar, Juan Pablo Adame hijo del ex gobernador Marco Adame sólo por mencionar algunos, podría dar la pelea en todos lados.

Y al principio de estas reflexiones decíamos que aparecen ciertas jugarretas que conocemos muy bien, y que buscan confundir a los electores como aquella de que en una encuesta reciente mediante la pregunta «si hoy fueran las elecciones en Cuernavaca ¿por cuál candidato votaría?» y presuntamente que Argüelles Victorero se la llevó de calle, eso francamente una burla.

Más allá de pequeños grupillos políticos nadie lo conoce en la capital morelense, además que sepamos el señor no tiene residencia sino en la región sur poniente de la entidad, a menos que le preste su casa su ex jefe Manlio Fabio Beltrones; aquí no cuenta con arraigo, presencia ni liderazgo y si resulta ser el aspirante para esa coalición los morenistas estarían despidiéndose desde ahora del control de Ayuntamiento, aunque nunca lo tuvieron realmente; aunque bueno ya le entregaron esa parcela al PES desde el convenio, así que seguro se pondrá él de candidato.

PRI, PRD, MC…

¿Alianza de perdedores?

Olvidando principios, filosofía y hasta militancia; los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) vienen dialogando con la intención de integrar un sólo frente para ir juntos a las elecciones del seis de junio del 2021.

En primera instancia diríamos que desde ahora asumen que de manera individual no tienen ninguna garantía de ganar diputaciones locales, federales o presidencias municipales de mayoría y que sólo en bola alcanzarían mayor rentabilidad; aunque de ninguna manera es una garantía porque con toda seguridad buena parte de sus seguidores no aceptarán ese tipo de componendas.

Sus experiencias respecto del reciente pasado no son nada positivas; podríamos decir sin lugar a equivocarnos que se trata de tres partidos perdedores, los perredistas ocuparon un deshonroso tercer lugar después de Morena y el PAN con el hijastro del ex gobernador Graco Ramírez, y los del tricolor peor deshonra el cuarto sitio con Jorge Meade como aspirante a la gubernatura, de MC para qué hablamos.

Luego de más de dos años de aquella justa ninguno de esos tres institutos muestra alguna mejoría y por el contrario, arrastran sendos descréditos tras tantos escándalos de corrupción que vienen apareciendo en torno al tricolor, del PRD qué se puede decir; su sexenio en Morelos fue de acciones perversas y corruptas, de complicidad con la delincuencia y de cinismo descarado ante la ciudadanía. Y en lo que se refiere al MC pues como el estiércol del perico.

Todo lo anterior viene al caso porque la actual dirigente perredista en Morelos, Cristina Balderas Aragón, -aunque el que realmente maneja al partido es Gayosso- acaba de decir que han platicando con los líderes de otros partidos y esperan que en enero alcancen un acuerdo sobre el método para elegir candidaturas comunes.

Si los electores tienen memoria ni unidos los tres alcanzarían nada importante porque son corresponsables de sufrimiento, dolor, pobreza y abandono de miles de familias morelenses que con impotencia observaban cómo el dinero público era desviado para engordar los bolsillos y cuentas bancarias de perversos políticos ansiosos de riqueza y poder.

Cómo olvidar aquellos tristes acontecimientos de muerte tras el terremoto de septiembre del 2017 cuando los apoyos y el dinero entregado por la Federación, la iniciativa privada, ayuda exterior desaparecieron y fueron descaradamente usados para campañas políticas de aspirantes ligados al gobierno estatal en la justa del 2018.

Esa fue una muestra bastante clara de la podredumbre de personajes como Gayosso, Graco y Elena Cepeda; incluidos ahora ex diputados locales y ex funcionarios que abonaron en la rapiña, mientras que miles de familias morelenses perdieron seres queridos; bienes muebles e inmuebles y ni siquiera ese profundo dolor los condolió a fin de retener las ayudas que llegaban y que no eran de ellos.

Lobos disfrazados con piel de oveja se aglutinan de nuevo y vienen a intentar engañar nuevamente a la ciudadanía que en muy alto porcentaje, pareciera no tener memoria, y no es descartado que les vuelva a dar el voto de confianza, cosa terrible dadas las experiencias ya vividas; sin embargo su apetito no tiene límite, ya probaron cómo enriquecerse sin trabajar y añoran seguir viviendo del presupuesto.

MUCHOS SE FUERON SIN DESPEDIRSE

*Se fue Nazario del PRI

La farsa con la que se han venido conduciendo la mayoría de los partidos políticos y sus cuadros en cargos de representación popular ha llevado a una enorme desconfianza social hacia ellos, y son objeto de enorme descrédito.

Nos encontramos a menos de un año de las elecciones intermedias de julio del 2021 y lo que se puede apreciar es una enorme dispersión de personajes dedicados al quehacer político; es decir, no se aprecia cohesión, mucho menos trabajo y estructura en casi la totalidad de esas instituciones de carácter electoral.

En lo que se refiere a Morelos partidos otrora considerados como grandes, andan a ras de suelo, muestran absoluta debilidad y hasta el momento no se ve cómo van a enfrentar una justa que además demanda de recursos económicos que ellos no tienen más, nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al de la Revolución Democrática (PRD).

El tema viene al caso porque a pesar de que la mayoría de los cuadros «distinguidos» que los acompañaron a lo largo de muchos años se fueron sin despedirse; el ex legislador local y federal, además de ex funcionario estatal: Matías Nazario Morales, por lo menos fue decente y en una carta enviada a la dirigencia nacional del tricolor notificó que abandona esas filas.

Y ya se había tardado, la verdad es que lo veíamos fuera desde hace buen rato como lo dijo el propio dirigente de ese partido; por lo menos desde las elecciones del 2018, cuando una pandilla de figuras sin futuro político se apoderó del Comité Directivo Estatal (CDE) imponiendo candidaturas perdedoras que sólo dieron vergüenza en la contienda.

Al igual que los perredistas el Revolucionario Institucional no tiene con quiénes ir a la lucha por las presidencias municipales, diputaciones locales y federales que se competirán. No apreciamos una sola figura que traiga arrastre o aprecio del electorado, como para ser siquiera medianamente competitiva en cualquiera de las posiciones antes referidas.

Como dicen en ese argot, los que se han quedado son puro «cartucho quemado» y francamente con ese parqué no se puede ir a la guerra. De tal manera que no vemos cómo puedan ganar una alcaldía así sea la más pequeña.

Nazario Morales tiene un buen trabajo particularmente en Cuernavaca donde intentó la candidatura a la Presidencia Municipal pero previas las elecciones del 2018, desarrollo un esfuerzo considerable a nivel estatal durante su función como diputado local y federal, porque buscaba la candidatura a gobernador.

Es decir, era para el tricolor un activo con cierta presencia y ya optó por presentar su renuncia, porque además con esas siglas igual y no se gana ni una sindicatura o regiduría, y entonces para qué continuar en un espacio en el que hoy lo único que da es pena.

Y reiteramos, más o menos en las mismas circunstancias está el PRD, porque es un grupúsculo que obedecen además a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez y por eso su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda -quien fuera vapuleado en su intento por ser gobernador en el 2018-, ya anda de regreso y se dio el lujo de poner una dirigencia a modo.

Aquí diríamos que los únicos partidos que más o menos se defienden son el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN); y éstos últimos sólo en la capital del estado porque al interior de la entidad también están casi extintos.

Sin embargo, van a pelear con todo su regreso a la Presidencia Municipal de Cuernavaca y no está descartado que lo logren si se ponen de acuerdo entre ellos; lo malo es que los Terrazas, que tienen controlado el CDE del PAN, ya se adelantaron y Daniel, uno de los tres hermanos, ha desplegado una enorme campaña de espectaculares anticipándose a la candidatura por la comuna de la capital morelense, pero ¿quién lo conoce?.

De entrar en razón casi la tendrían segura, porque aquí el resto de los institutos, incluyendo Morena, están muy débiles por el desastroso papel del alcalde Antonio Villalobos Adán y las pugnas internas y como que está “la mesa puesta” para el panismo; sólo que si “se agarran del chongo” entre las corrientes internas del partido como suele ocurrir o postulan a alguien totalmente desconocido y sin trabajo social, pues estarían desperdiciando su oportunidad.

El caso es que para las elecciones que vienen la chiquillada y los nuevos partidos que surgirán desde el PRI, PRD, Verde Ecologista, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y agregados; si desean cosechar aunque sean migajas, tendrían que generar un bloque o alianza para ir juntos, si no es así, muchos pudieran perder hasta el registro y sería desde mi punto de vista lo mejor ¿para qué queremos tantos vividores colgados del presupuesto público, no lo cree?

COMO EN CADA ELECCIÓN

*Partidos en descomposición

Podemos decir que prácticamente todos los partidos políticos, a nivel estado tienen dueños, hace mucho que sí fueron instituciones abierta y de interés colectivo, pero dejaron de serlo porque la absoluta mayoría sirve únicamente a intereses de grupo y son pequeños monopolios que buscan disfrazarlo con demagogia y populismo.

Y como es así, cada vez que se aproxima un proceso electoral lejos de entrar en unidad y reestructuración real para enfrentar con mayor éxito la contienda; más bien comienza la descomposición y por ende la desbandada por la cerrazón de sus propietarios que se niegan a la democratización interna de un partido.

¿Ejemplos? pues ya ve usted que apenas el Partido de la Revolución Democrática (PRD) dizque «renovó» mandos en el Comité Directivo Estatal, pero ¿qué fue lo que realmente ocurrió? se dio continuidad a la sumisión que traían desde el gobierno estatal pasado cuando Graco Ramírez Garrido Abreu llegó al Ejecutivo y su hijastro, Rodrigo Gayosso Cepeda, fue quien impuso el control en ese organismo y hacia adelante.

¿Cuál es la finalidad?  tener los controles para poder designar a su antojo a los candidatos a alcaldes, diputados locales y federales para la elección intermedia y, ¿saben qué? pareciera que el propio hijastro que perdió antes la elección a gobernador se ve ya como diputado local o federal;  pero no por elección en urnas, sino por la vía de los plurinominales que ni les cuesta dinero, ni hacer campaña y que son posiciones casi aseguradas si logran obtener un mínimo de votación.

Y así colocarán a todo su séquito como les dé la gana, la pregunta aquí sería ¡y dónde están las bases o la militancia que no reclaman? ¿será que ya de plano se quedaron vacíos y son tan pocos los militantes que a nadie le importa que hagan lo que les plazca? pudiera ser.

Vamos ahora con el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), no es nada distinto, porque la familia Salazar Solorio, encabezada por el Subsecretario de Gobernación Rabindranath hace mucho que tiene de rehén a ese partido aquí en Morelos, si es que se le puede llamar así.

Miguel Albarrán es actualmente el presidente estatal pero… ¿quiénes lo eligieron? pues los mismos, es decir Rabín y su hermano Radamés, a quien heredó una senaduría. Ellos son quienes ponen y disponen y decidieron sustituir a Miguel Lucía Espejo, quien se fue de suplente al senado cuando el hoy subsecretario pidió permiso para ir en busca del gobierno estatal morelense en el 2018.

Hay una corriente fuerte que les viene reclamando aclarar cuentas de prerrogativas, y sobre todo transparentar la elección de dirigentes, y han interpuesto recursos legales para tal efecto en el Instituto Morelense de Procesos Electorales y Participación Ciudadana (IMPEPAC).

Y es que del dinero ejercido nadie sabe nada, y de los procesos de elección interna menos, hay violaciones gravísimas a los estatutos y en lo que toca a fondos económicos. Es claro que si se avanza en la investigación van a tronar y por eso Albarrán anda como loco; dicen que hasta ofreciendo lana y candidaturas a los quejosos con tal de que se desistan.

Ojalá que no prosperen esas marrullerías porque sería muy lamentable que un partido que logró ganar la presidencia de la República y las elecciones en general en el 2018 con un apabullante porcentaje siga en manos de rufianes que se han despachado con todo en los cargos; pateando a los militantes que tanto han buscado una opción real.

Entonces, también van hacia un desajuste, consecuencia de «sus dueños» como en el PRD, y van a entrar en un pleitazo porque desde luego que los hermanos Salazar Solorio, que colocaron hasta a su madre y otro hermano en el Ayuntamiento de Cuernavaca; no van a soltar el control tan fácilmente… si apenas viene lo bueno.

Ahora veamos lo que ocurre en el PAN, pues como que ahí hay dos dueños; por un lado y con la dirigencia estatal en sus manos los también hermanos Martínez Terrazas, que de igual manera  todos los hermanos tienen hueso -ya sea de representación popular obviamente por vía plurinominal o en la comuna capitalina, porque se amafiaron con el perredismo del sexenio pasado y ahora con el vapuleado edil Antonio Villalobos, que pagó su apoyo con cargos en la comuna.

Por cierto, a ellos se les conoce como «la divina trinidad»; porque son tres consanguíneos que lo tienen todo, y por el otro lado una corriente que sobrevive: los conocidos como «la sagrada familia» que aunque a regañadientes encabeza el ex gobernador Marco Adame Castillo que siempre ha estado muy bien recomendado en la dirigencia nacional y que ahora se acomoda y acomoda a su hijo de esa manera.

Seguramente se van a dar hasta con la cubeta a la hora de repartir las candidaturas, y ya se asegura que uno de los Martínez Terrazas se quedará con la candidatura por Cuernavaca, así sepan que en esas condiciones podrían perder.

¿Y cómo andan en el PRI? pues prácticamente peor, aunque son cuatro o cinco las figuras políticas quienes lo controlan todo, uno de éstos quien fuera en candidato al gobierno estatal, Jorge Meade Ocaranza y su hijo; se hablaba del otro ex candidato al gobierno, Amado Orihuela Trejo, pero pareciera que ha anunciado que se va del tricolor.

¿Y por qué haría tal cosa? pues porque sabe muy bien que no tendría posibilidad por ese lado, ni de ganar una regiduría; están tan amolados, que nosotros diríamos que difícilmente ganarán un espacio de elección directa en el 2021, y Amado puede ser todo lo que usted guste pero no tonto, y buscará una opción donde tenga más posibilidades.

El resto de los partidos como son el PES o el PT, por ejemplo, son tan insignificantes y ridículos que ni la pena valdría referirlos; sin embargo, lo haremos únicamente para confirmar que tienen dueño; en el del Trabajo pues ese personaje de dudosa reputación y trayectoria: la ahora diputada local Tania Valentina Rodríguez, quien manda y dispone a su antojo ya desde hace tiempo.

Igualmente sabe que nunca ganarían en las urnas y, asegúrelo usted, no se arriesgará, pero como dueña del mismo organismo político se asegurará -lo mismo que Gayosso- una candidatura plurinominal a diputación federal o regiduría o intentará reelegirse en el Congreso local; no obstante tendría que ir por el voto social y eso no pasaría. Como ve, todos los partidos tienen un grupo o algunos personajes como dueños del mismo y sus intereses partidistas dejaron de ser los del pueblo. Hambrientos de riqueza y de poder no les importa ni guardar las formas, pasan por encima de quienes se opongan porque además, la mayoría, nunca se han ganado un peso con el sudor de su frente, sino que se han aprovechado de sus relaciones hasta familiares, o sea no son profesionistas o empresarios reconocidos que de ahí hayan pasado a la política, nosotros como contribuyentes los hemos mantenido desde hace tiempo y ganan por lo que obtienen en sus cargos o por lo que llegan a negociar por sus posiciones.

BALDERAS ARAGÓN, NUEVA DIRIGENTE

*¿PRD condenado a la extinción?

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) renovó su dirigencia estatal, aunque a decir verdad fue algo así como una reestructuración maquillada; porque el ex presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Matías Quiroz Medina, pasó a ser Secretario General y María Cristina Balderas Aragón, quien estaba en ese cargo lo sustituyó, “un enroque” como se dice.

Durante un Congreso estatal virtual se hicieron las «modificaciones; no obstante que el control de esa institución sigue en manos del ex gobernador Graco Ramírez Garrido y su hijastro Rodrigo Gayoso, pues discretamente operaron para que las cosas siguieran igual.

A decir verdad ese partido, que sigue auto llamándose de izquierda, perdió rumbo y credibilidad; sobre todo a partir de que cayó en manos del tabasqueño y de un grupillo de afines que se encargaron de desmantelarlo, de echar de sus filas a quienes con mucho trabajo lograron constituirlo, y venían con proyectos, ideas y planes en los que se incluía la lucha por los sectores más pobres.

Por lo menos a nivel estado sus principales activos y líderes fueron abandonando “el barco” en la medida que comprendieron que lo que había surgido como un sueño de lucha a favor de la democracia, inclusión y justicia; se convertía en un instrumento de negociación política y de componendas con cualquier ente de poder, que pudiera ofrecerles algo a cambio, es decir de los gobiernos en turno tanto con el PAN a nivel estatal como con el PRI a nivel federal.

En manos de Graco y Gayosso el PRD lo único que daba era vergüenza, y por eso los cuadros más valiosos que, ya habían tomado distancia del gobierno o que fueron viendo como crecían las irregularidades, encontraron una nueva razón para regresar a la actividad político-electoral y se sumaron al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), algunos desde el proceso el proceso electoral intermedio y después en el 2018.

No faltamos a la verdad cuando afirmamos que el perredismo es un cascarón vacío, muy similar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que igual está en riesgo de perder el registro en la justa que se aproxima.

Muy similar al tricolor, los amarillos difícilmente saben cuál es su padrón de militantes porque hace mucho dejaron la casa vacía, y la mayoría anda con los morenos; que tampoco digamos se ha comportado de acuerdo con las circunstancias.

Pero el control de la dirigencia en manos de los graquistas podría ser el factor que llevara a la extinción gradual de un movimiento político que ofreció trabajar en favor de la justicia popular, y terminó validando toda clase de corruptelas y atrocidades en la administración gubernamental anterior en Morelos.

Graco y Gayosso nunca han dejado de tener presencia en el partido en Morelos, a través del PRD y más aún con esos miles de millones de pesos que nos robaron; continúan financiando campañas negras contra sus adversarios (o sea el gobierno estatal), apoyando personajes económicamente para que abran brecha a fin de que ellos vengan de regreso paulatinamente, mediante la conquista de diputaciones locales, alcaldía y diputaciones federales.

No obstante, ya son tan poquitos quienes se siguen diciendo militantes de esa organización que, difícilmente podrán ganar en las urnas una regiduría o sindicatura, y menos con una dirigencia que carece de calidad moral y de ética.

¿Y LA IDEOLOGÍA Y EL PROYECTO DE PARTIDO?

*PRI, PAN, PRD ¿hacia una alianza?

En una acción desesperada por recuperar espacios político-electorales; algunos partidos vienen trabajando en la búsqueda de acuerdos para ir de manera conjunta o en bloque a las elecciones intermedias del próximo año.

Consideran que sería la única forma de tener alguna posibilidad de recuperar alcaldías, diputaciones federales y locales. De esa manera piensan en ser competitivos en la justa presidencial del 2024.

Nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN) y  el de la Revolución  Democrática (PRD); que tuvieron sus momentos de gloria pero que por el abuso de las autoridades surgidas de esas siglas y la traición a los compromisos con el pueblo, debieron pagar la factura en las urnas.

Pero con eso, si es que se llegaran a consolidar esos acuerdos, se estaría evidenciando la ausencia de ideología y de proyecto, mostrando la falsedad de sus ofertas; porque no podemos concebir que la derecha del panismo, el centro del priismo y la supuesta izquierda del perredismo; “coman en el mismo plato” cuando sus proyectos de nación son literalmente antagónicos.

¿Entonces, sólo van por los intereses de grupo y de partido en la conquista del poder por el poder mismo? intentando quitarle el control de las cámaras al partido en la presidencia de la República, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Cuando observamos éste tipo de alianzas es cuando reiteramos que muchos institutos políticos realmente no tienen razón de ser, se saben tan débiles, que reconocen que sin el acompañamiento de otra fuerza electoral no ganarían ni una regiduría y, de ser así ¿para qué los queremos?

Si hubiera por lo menos un poquito de decencia y lealtad con la ciudadanía ya habrían trabajado sobre un plan y proyecto que llevara a la eliminación de aquellas siglas partidistas que lo único que dan es vergüenza, y obligar al aglutinamiento de todas aquellas que dicen comulgar con una misma ideología en un sólo partido y desaparecer aquellas agrupaciones que ni si quiera la tienen, porque sólo aprovechan las coyunturas para vender un voto o unos cuántos que hacen “bisagra” en el Congreso.

Es decir, uno de izquierda, uno de centro y otro de derecha; de esa forma incluso se reduciría el gasto a nivel de prerrogativas partidistas y el costo de la política sería mucho menor. Pero, pareciera que vivimos en medio de una farsa y demagogia eterna, que lo único que hace es alimentar la corrupción y el engaño al ciudadano.

En las próximas elecciones, a nivel federal “la cereza en el pastel” es el Congreso de la Unión, los adversarios de éste gobierno necesitan quitarle la mayoría de los legisladores al bloque de Morena y de esa manera mejorar sus expectativas hacia la justa presidencial del 2024. Si no lo logran, sería casi imposible que eviten la continuidad del obradorismo por un sexenio más.

No obstante; nos parece una absoluta incongruencia y contradicción, que izquierdosos; derechosos y del centro pelen del mismo lado; cuando lo más lógico es que mantengan posiciones contrarias. Pero los valores, la ética y la honestidad de la mayoría de quienes viven del presupuesto público se fue perdiendo hasta llegar a dichos extremos.

EN LA CARRERA POR EL 2021

*¿Lozoya, pieza clave?

Las elecciones intermedias del 6 de julio del 2021 se aproximan; si bien aún no se da el banderazo formal de arranque por parte de los organismos competentes en la materia, ya en el escenario nacional vemos los primeros «agarrones» entre las diferentes fuerzas políticas y partidistas, sobre todo poniendo en medio al régimen en turno y a su presidente Andrés Manuel López Obrador.

La derecha, encabezada por el panismo, que trae detrás a poderosos empresarios, figuras intelectuales y hasta algunos compañeros periodistas de los medios de información, hace rato que comenzó una intensa campaña buscando desgastar la figura presidencial, prácticamente desde que tomó posesión, y con ello en contra de su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Han conformado incluso un «frente» dizque para promover la destitución de AMLO de nombre (FRENA) y son los que vienen desarrollando protestas, que ahora hacen desde sus automóviles en distintos estados de la República con ese propósito impulsaron también la famosa carta publicada por intelectuales, cuestionando el actuar gubernamental.

Hay entonces una lucha encarnizada por buscar tomar la delantera hacia la justa electoral del año que viene, en la cual el platillo más fuerte sin duda es el Congreso de la Unión, mediante la elección de diputados federales; aunque también se renovarán algunas gubernaturas, congresos locales en los estados y ayuntamientos.

Se puede observar que lo que conocemos como «derecha» es el bloque que más acciones promueve y, un poco a distancia, el otrora glorioso y todo poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) apoya un poco; aunque aún siguen adormecidos por las derrotas del 2018, no logran levantar la cabeza, andan medio agazapados y quizás esperando el momento para atacar.

Pero si bien los panistas, incluidos los falsos izquierdosos del PRD y el mismo tricolor hacen montón frente a Morena, sus aliados y el gobierno; éste último pareciera que en éstos momentos tiene «la sartén por el mango» con el arresto -primero y ahora extradición de Emilio Lozoya-, quien fuera Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en el sexenio de Enrique Peña Nieto y ostentara otros cargos desde su campaña.

El nivel, peso y complicidades, en las que se presume participó el ahora indiciado (con muchos elementos) con «sus jefes» cuando fue funcionario, parece que es ideal como para llamar a cuentas a muchos de quienes andan acelerados, y taparles la boca o de plano iniciarles los procesos legales correspondientes, para que los tribunales competentes en impartición de justicia les apliquen la ley, en caso de encontrarlos responsables.

López Obrador tiene en Lozoya, quien se afirma ya prometió «soltar la sopa» con el fin de que muchos de sus pecados sean perdonados, un instrumento invaluable para someter a buena parte de sus adversarios políticos; incluyendo al ex presidente de la República Enrique Peña Nieto, e incluso al otro ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa.

Ojalá que el mandatario no recurra a las prácticas del pasado, es decir, usar al ex director de Pemex para negociar con los panistas, priistas, perredistas y sus aliados para que le bajen de nivel, y opte por actuar conforme a derecho; que sería castigar los delitos que correspondan a quienes resulten involucrados en ésta enorme telaraña de corrupción.

¿Y si se decidiera por lo legal, hasta dónde llegaría el hilo de complicidades? pues como ya lo dijimos, tendría que llegar a los ex mandatarios, Peña y Calderón; además de otros ex funcionarios de primer nivel del peñismo y del gobierno anterior, como de quien fuera Secretario de Gobernación: Miguel Ángel Osorio Chong por citar alguno; o a varios senadores y diputados federales de la legislatura anterior que avalaron y promovieron la “liberación” de Pemex con sobornos y pago de favores en empresas del sector energético.

También a quienes ocupaban gubernaturas y a líderes de partidos, como a los famosos «chuchos» del PRD, Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano, ambos ex líderes nacionales de ese malogrado instituto e incluyendo a quien era gobernador de Morelos, Graco Ramírez que fueron impulsores del pacto por México y varios acuerdos en el Congreso de la Unión.

Muchos miembros destacados de Acción Nacional y hasta empresarios, porque al amparo de la reforma energética, para cuya aprobación se habrían pagado cuantiosos sobornos, (y cuyos números Lozoya deberá calcular y tener a buen resguardo), van a salir a la luz y enlodados con la cola sucia, porque actuaron como delincuencia organizada a costa de los activos del sector energético mexicano.

No únicamente desviaron miles de millones de pesos destruyendo las estructuras de PEMEX con la reforma, sino que autorizaron la intervención de capitales extranjeros en áreas estratégicas y también crearon empresas fantasma para lavar dinero, y permitieron que se robaban la gasolina y otros combustibles de una forma descarada e imperdonable.

Si el hoy extraditado verdaderamente comienza a dar información, imagínese el tamaño del problema para quienes nos robaron; debe ser suficiente como para darle cadena perpetua a ex presidentes, ex gobernadores, ex líderes partidistas, empresarios y demás delincuentes de cuello blanco que se enriquecieron sin límite, a costa de un recurso que nos pertenece como nación.

Por todo eso y muchas otras cosas sumamente delicadas es que reiteramos que AMLO los tiene, a todos esos apátridas, entre la espada y la pared; y seguramente que esperará los tiempos electorales más adecuados para empezar a jalar la correa e ir asfixiando a muchos de quienes hoy lo quieren fuera de la presidencia, empresarios que no pagaban impuestos, otros que ya no están haciendo negocio con los bienes del estado y muchos más que tienen intereses políticos en puerta.

Nuestra posición es que se actúe con la ley en la mano, que quien deba algo que la pague, y todos los que en éste como en muchos otros actos de corrupción nos han hecho daño, sean puestos tras las rejas, a fin de que nunca más nos vuelvan a hacer daño. ¿No sería lo más correcto?

Por lo demás, si el gobierno actual no ha cumplido con las expectativas, ha caído ya en actos de corrupción e incapacidad para gobernar; que ahí sí se le cobre la factura en las urnas, pero en torno a la corrupción de Lozoya tendría que actuarse hasta el fondo.

SÓLO ESPERAN EL MOMENTO

*Estaban agazapados, pero ya se asoman los políticos

Como cada que se aproxima un proceso electoral, muchos politiquillos vividores del presupuesto que estaban agazapados; ya comienzan a asomarse y a buscar cercanía con los electores para intentar regresar a sus andadas.

La pandemia por el coronavirus COVID19 los ha frenado un poco, pero aún así algunos de ellos no aguantan las ganas de salir a reclamar espacios en los partidos, porque la mayoría tratará de acomodarse donde considere que hay mayores posibilidades de ganar.

El país, los estados y en general los mexicanos, venimos sufriendo y siendo víctimas de una horda de personajes que a través de la política han logrado escalar diversas posiciones en el ejercicio del poder público, únicamente para vivir cómodamente sin trabajar, y mire que buena parte de ellos ha acumulado fortunas para varias generaciones; mientras una mayoría de la población sufre delicados problemas de miseria y hambre.

Como en todo suele haber excepciones y gente de valor, compromiso y solidaridad con el pueblo; sin embargo, son contados, la absoluta mayoría busca un cargo de «representación» para salir de pobre o para seguir engordando cifras en los bancos, con propiedades por todos lados, a pesar de carecer de conocimientos y formación para un desempeño siquiera regular en las instituciones gubernamentales o poderes públicos.

Y ello, desde luego, no es privativo de Morelos; lamentablemente es un fenómeno nacional y pillos los hay por todos lados y en todos los niveles, que como fieras sólo están esperando el momento oportuno para dar el zarpazo.

Hacemos referencia al tema porque ya en nuestro entorno cercano vuelven a la cargada personajes de negros antecedentes y que provocaron amargas experiencias para los ciudadanos, cuando se desempeñaron como «servidores públicos» o «representantes populares».

Por su descarado proceder en el pasado reciente muchos que fueron diputados locales, federales, alcaldes o funcionarios; si tuvieran algo de pudor deberían mantenerse alejados del quehacer político, pero no, todo indica que intentan el regreso y nos referimos a Amado Orihuela Trejo.

Él fue candidato del PRI al gobierno estatal en la elección del 2012, perdió frente al PAN pero al paso del tiempo y por presuntos actos de corrupción durante su paso por la representación cañera fue sometido por el ex gobernador Graco Ramírez, obligado a traicionar su militancia y sumarse a ese perverso gobierno incluso apoyando la candidatura del hijastro del tabasqueño a la gubernatura en el 2018.

Igualmente nos referimos a un Julio Espín Navarrete; otro ex diputado local y ex acalde de Puente de Ixtla del PRI que después se coludió con todas las raterías perpetradas en el gobierno anterior, pero que piensa que se ha olvidado, y amenaza con buscar acomodo en la justa que se aproxima.

Pues esos dos sujetos han hecho dizque una alianza electoral para reclamar una candidatura a algún cargo, cuando ambos, si en este estado y país se hubieran hecho las cosas conforme al estado de derecho; estarían tras las rejas y rindiendo cuentas por sus perversas acciones.

Desde el interior del tricolor se siguen quejando de la injerencia de viejos cuadros que no dejan avanzar a la institución, y que la tienen como rehén y nos referimos también al ex candidato a la gubernatura en la elección anterior, Jorge Meade Ocaranza; pues él y otros desgastados personajes se niegan a retirarse y a permitir que las nuevas generaciones ocupen sus espacios, y mire que incluso tienen hijos que bien podrían hacer un mejor papel.

Pero, ambiciosos hay por todos lados, y en todos los partidos como el PRD sigue como «dirigente» quien fuera secretario de Gobierno en la pasada administración de Graco Ramírez, el doctor  Matías Quiroz Medina, que eventualmente aparece cuestionado el desempeño de la actual administración; cuando adolece de calidad moral para tal efecto, pero siguen ahí varios, viendo cómo se vuelven a colar.

Bueno, los ex legisladores locales, Francisco Moreno Merino y Jorge Messeguer Guillén, éste último también ex secretario de Gobierno con Graco, se andan moviendo ya; cuando son copartícipes de desvíos de millones de pesos en la entidad durante los seis años pasados.

Por el lado del PAN, hasta ahora se han mantenido más discretos y lo que se advierte es que, en su oportunidad, habrá un encontronazo entre lo que se ha dado en llamar «la divina trinidad»; integrada por los hermanos Terrazas que tienen el control del CDE panista desde hace varios años, con lo que se denominó «la sagrada familia» encabezada por el ex gobernador Marco Adame Castillo.

En Morena van con su nueva generación de funcionarios y representantes populares, aunque también ahí hay muchos que ya probaron ineficacia en otros partidos y también traen un desafortunado desprestigio, sobre todo porque no estuvieron a la altura de las circunstancias y los compromisos de campaña.

En términos generales no vienen entregando buenas cuentas, y es de esperarse que igualmente sean castigados en las urnas si tratan de continuar en la actividad electoral. El gran problema es pues que seguimos viendo que en su mayoría, son individuos sin vocación de servicio y sin capacidad para ofrecer nada interesante a Morelos, en un momento en el que se requerirá de mucho esfuerzo y sacrificio para poder pensar en un mejor mañana.