¿EN VERDAD APAGARON EL FUEGO?

El motín registrado en un área del penal de Atlacholoaya debió haberse previsto. Las condiciones estaban dadas desde hace tiempo; para que ocurriera algo así.

El haber llevado ahí, al Centro de Reinserción, a dos cabezas de grupos criminales distintos, Oswaldo o Alexis el hijo de Santiago Mazari alias «el Carrete» y al Ray, lugarteniente del Cártel Jalisco Nueva Generación, invitaba a la violencia interna.

Tras lo ocurrido, puede decirse que el fuego no está apagado; hay que esperar si hay reacciones de esas peleas, ya que pueden ser varios rounds, el rojo ganó el primero, pero ¿bajarán las manos los del Ray?

Y las repercusiones sobre estos hechos no necesariamente se darán en el Cereso ubicado en el municipio de Xochitepec, lo que si es casi seguro es que ocurrirán fuera de ese recinto.

Bueno, los custodios, tras la humillación de haber sido sometidos por internos, también mostraron su enojo y preocupación, y exigieron la destitución de mandos superiores del sistema penitenciario estatal, mejoramiento de sus condiciones de trabajo y equipamiento, jornadas de 24 por 48 horas, incremento de la plantilla de custodios y la renovación de sus contratos de seguros de vida que tienen más de un año que no fueron renovados y que dejan en la indefensión a su familia, entre otras peticiones.

¿Está controlado el caso? Momentáneamente y bajo la presión, las fuerzas policiacas federales, estatales y municipales; pero se van a retirar y ojalá que posteriormente prevalezca la calma pero se tendrá que tener bajo observación mucho tiempo y recomponer la situción o podría haber más sangre.