BALDERAS ARAGÓN, NUEVA DIRIGENTE

*¿PRD condenado a la extinción?

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) renovó su dirigencia estatal, aunque a decir verdad fue algo así como una reestructuración maquillada; porque el ex presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Matías Quiroz Medina, pasó a ser Secretario General y María Cristina Balderas Aragón, quien estaba en ese cargo lo sustituyó, “un enroque” como se dice.

Durante un Congreso estatal virtual se hicieron las «modificaciones; no obstante que el control de esa institución sigue en manos del ex gobernador Graco Ramírez Garrido y su hijastro Rodrigo Gayoso, pues discretamente operaron para que las cosas siguieran igual.

A decir verdad ese partido, que sigue auto llamándose de izquierda, perdió rumbo y credibilidad; sobre todo a partir de que cayó en manos del tabasqueño y de un grupillo de afines que se encargaron de desmantelarlo, de echar de sus filas a quienes con mucho trabajo lograron constituirlo, y venían con proyectos, ideas y planes en los que se incluía la lucha por los sectores más pobres.

Por lo menos a nivel estado sus principales activos y líderes fueron abandonando “el barco” en la medida que comprendieron que lo que había surgido como un sueño de lucha a favor de la democracia, inclusión y justicia; se convertía en un instrumento de negociación política y de componendas con cualquier ente de poder, que pudiera ofrecerles algo a cambio, es decir de los gobiernos en turno tanto con el PAN a nivel estatal como con el PRI a nivel federal.

En manos de Graco y Gayosso el PRD lo único que daba era vergüenza, y por eso los cuadros más valiosos que, ya habían tomado distancia del gobierno o que fueron viendo como crecían las irregularidades, encontraron una nueva razón para regresar a la actividad político-electoral y se sumaron al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), algunos desde el proceso el proceso electoral intermedio y después en el 2018.

No faltamos a la verdad cuando afirmamos que el perredismo es un cascarón vacío, muy similar al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que igual está en riesgo de perder el registro en la justa que se aproxima.

Muy similar al tricolor, los amarillos difícilmente saben cuál es su padrón de militantes porque hace mucho dejaron la casa vacía, y la mayoría anda con los morenos; que tampoco digamos se ha comportado de acuerdo con las circunstancias.

Pero el control de la dirigencia en manos de los graquistas podría ser el factor que llevara a la extinción gradual de un movimiento político que ofreció trabajar en favor de la justicia popular, y terminó validando toda clase de corruptelas y atrocidades en la administración gubernamental anterior en Morelos.

Graco y Gayosso nunca han dejado de tener presencia en el partido en Morelos, a través del PRD y más aún con esos miles de millones de pesos que nos robaron; continúan financiando campañas negras contra sus adversarios (o sea el gobierno estatal), apoyando personajes económicamente para que abran brecha a fin de que ellos vengan de regreso paulatinamente, mediante la conquista de diputaciones locales, alcaldía y diputaciones federales.

No obstante, ya son tan poquitos quienes se siguen diciendo militantes de esa organización que, difícilmente podrán ganar en las urnas una regiduría o sindicatura, y menos con una dirigencia que carece de calidad moral y de ética.

¿SERÁ POR LO QUE PASÓ EN MORENA?

La carta de AMLO

El fin de semana pasado el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) realizó asambleas para la elección de consejeros distritales de partido; el fin era preparar el camino al proceso de reestructuración de líderes en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), porque la presidenta Yeidckol Polevnsky cumplió estatutariamente su periodo.

Pero lo que se vivió en Morelos y otros estados fue una vergüenza, peor que en los tiempos del marrullero priismo, cuatro de las cinco asambleas; las más importantes por ubicarse en las ciudades de Cuernavaca, Cuautla, Jojutla, fueron reventadas por grupos de jóvenes, que con violencia arribaron a los lugares donde se llevarían a cabo para sabotear los trabajos del partido.

Se habla hoy de que se trató de incursiones de perredistas que, de esa manera, buscan evitar que esta nueva institución política cobre por fín fuerza y logre articular una estructura de la que carece, y hay algo de lógica; sin embargo, en lo que a Cuernavaca se refiere, aparecen señalamientos en el sentido de que fue el alcalde, Antonio Villalobos Adán, quien por instrucciones de Yeidckol, impidió que se llegara a resultados.

Lo que también parece una teoría muy creíble dados los nexos que tiene el personaje que gobierna la capital morelense.

Ella ha buscado aplazar la elección de la dirigencia nacional porque los números no le favorecen; sus cálculos indican que estaría perdiendo la interesante posición que ha tenido, y en un momento coyuntural estratégico; porque todo es en función de las elecciones intermedias del 2021.

Como cualquier político mexicano no quiere perder poder, y haría lo que a su alcance esté para lograr más tiempo al frente de Morena, por eso esa versión es altamente posible.

Yeidckol Polevnsky y Rabindranath Salazar

Seguramente ya con conocimiento de casos como éste en diversas partes del país, es que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hizo publicar una presunta carta en la que le recuerda a sus «compañeros» de partido que lo acompañan en algún puesto de gobierno que, “tras muchos años sufriendo fraudes y despojos electorales lograron ganar la elección el año pasado”.

Por lo tanto, les exige “proceder diferente, hacer valer la democracia y a quienes se atrevan a actuar como en otros partidos, desde el gobierno, les advierto que serán destituidos, y se les aplicará la le, que al respecto ya sanciona como graves esos delitos.