JUICIO A EX MANDATARIOS

*Parece que va en serio

El polémico tema de la propuesta presidencial de llevar a juicio a cinco ex presidentes de la República; desde Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, parece que va en serio.

Por lo pronto, el actual mandatario Andrés Manuel López Obrador ya dio a conocer a groso modo su petición al Senado de México, denuncia mediante la cual pretende sentar en el banquillo de los acusados a sus antecesores que, sostiene, actuaron deshonestamente vendieron uno a uno, pedacitos de México al extranjero, y ellos mismos acumularon riqueza sin límite a costa de negocios que en muchas ocasiones perjudicaron al país.

Claro, el tabasqueño busca respaldar su acción a partir de una consulta ciudadana, para ver si la mayoría de los mexicanos está a favor de castigar a esos verdugos, aunque hay juristas que sostienen que de haber pruebas no se requiere consulta alguna, se puede se debe proceder.

Uno de esos hombres de leyes es el ex ministro José Ramón Cossío, ex integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), máximo tribunal de justicia del país. Y, como que el abogado tiene razón, porque señala que «no hay ningún privilegio ciudadano jurídico expreso para los ex presidentes, deben tratarse como a cualquier mexicano».

La propia Fiscalía General de la República tiene facultades para investigar, y si encuentra pruebas pues puede iniciarse la denuncia de oficio ante la autoridad competente, sin necesidad de consultar al pueblo, ha dicho el conocedor del derecho.

El caso es que Obrador le «leyó la cartilla» a cada uno de esos cinco ex mandatarios y recordó pasajes históricos muy desafortunados para nosotros como gobernados; uno de esos el famoso Fobaproa, echado a caminar por Zedillo para resolver un problema de deuda por la devaluación y que principalmente aprovechó la iniciativa privada; endosándole a todos los mexicanos el compromiso de absorber esa deuda que fue pagada de miles de millones de pesos, pero que aún “debemos hasta la camisa” por ese concepto.

Le hizo una especie de «ficha a cada antecesor” y mire que sí hay tela de dónde cortar. De tal manera que hasta donde se puede observar, va por todos ellos, y esto recién toma forma. Las cosas políticamente amenazan con ponerse bastante difíciles, porque los aludidos no se van a quedar con los brazos cruzados.

Y si bien todo esto pudiera tomar un curso legal por los hechos de robo a la nación; es claro que también se busca una utilidad electoral ahora que ya entramos en el proceso hacia la justa del año que viene, cuando se renovará el Congreso  de la Unión y donde Obrador requiere mantener mayoría de las curules o su proyecto puede fracasar.

Y desde luego, es de considerar que la postura de Andrés Manuel va asimismo buscando anular golpes y embestidas que le vienen dando sus detractores; esos que amenazan con su destitución, particularmente quienes integran el Frente Nacional Anti AMLO (FRENAA), y que son gente de ultra derecha, tanto de empresarios como panistas o del sector eclesiástico; que se beneficiaron con la corrupción y buscan volver por lo que se les olvidó.

Las posiciones más frontales de López Obrador se están dando contra el ex presidente Felipe Calderón; quien dice le robó la elección presidencial en el 2006 y aquellos de FRENAA; que prácticamente son los mismos revueltos con algunos empresarios, con ellos la cosa es directa porque con los otros como que es menos agresiva la confrontación.

Y aunque le dieron para atrás al famoso partido de Calderón y su pareja México Libre, aunque se siguen defendiendo ante las instancias legales correspondientes; pero difícilmente prosperarán porque pese a que se niegue, quien ejerce el poder desde Palacio Nacional dicta órdenes, así sea a otros poderes que se supone son autónomos.

Y ante la postura presidencial de llevar a los ex a juicio, como que le bajaron un poco las críticas; sobre todo en las redes sociales, porque se le habían ido a la yugular, pero la extradición de Emilio Lozoya, ex director de PEMEX y la información que está soltando, obligó a muchos enemigos de Obrador a guardar las formas y le han venido bajando unas rayitas a las agresiones.

Habrá que esperar a ver en qué termina todo esto, igual y se trata de una enorme «cortina de humo» y no se llega a nada, sólo rentabilidad electoral en la elección del 2021 y después de ello, todos contentos ¿No lo cree?

PANISTAS, PRIISTAS Y ALIADOS, EN EL LODAZAL

Comienza Lozoya a «soltar la sopa”

El retorno a México del ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX), Emilio Lozoya, vía la extradición y en calidad de detenido, mantiene a decenas de personajes del primer nivel político nacional casi en el terror; porque el señor «ya comenzó a soltar la sopa» y sus primeras declaraciones apuntan a esferas muy altas.

Ya ve usted que el ex funcionario en el sexenio de Enrique Peña Nieto, fue acusado de macro delitos cometidos en esa dependencia durante su responsabilidad en ese trascendental sector; por lo que huyo y fue detenido en Europa.

Se refugió en España; sin embargo, fue localizado y detenido, y tras un largo proceso de gestión del gobierno mexicano, extraditado por fin hace unos días a nuestra nación, para ser juzgado aquí en su país por los delitos internacionales y nacionales que se le atribuyen.

El hombre; sin embargo, aunque también sin lugar a dudas, se benefició de la rapiña y realmente «administraba» el negocio para quienes eran los verdaderos ganones; es decir sus jefe superiores, léase el ex presidente Enrique Peña Nieto, pero además, y a pesar de que se supone que eran cosa del pasado; el antecesor de Peña Nieto (Felipe Calderón) podría también estar involucrado, y no solo eso… por lo que Lozoya ha dicho el pez más gordo, que es quien siguió controlando prácticamente todo, sigue siendo Carlos Salinas de Gortari (algo que ya se suponía).

Y bueno, en medio de ellos comienzan a aparecer en sus declaraciones algunos panistas y priistas de todos los tamaños; como los casos de los ex aspirantes del PAN y del PRI a la presidencia del país en el 2018, Ricardo Anaya y José Antonio Meade. De paso, otros ex funcionarios peñistas como Luis Videgaray.

Sumados a los nombres anteriores, surgen muchos senadores priistas y albiazules porque se aprecia que aquello era un auténtico cochinero, y sobre todo a partir de la reforma energética; que fue diseñada por todos ellos para hacer el negocio de sus vidas.

Entre Salinas, Calderón, Peña y sus cómplices; generaron una serie de empresas en torno a PEMEX, a través de las cuales enajenaban y se beneficiaban de toda clase de bienes, venta de petróleo y sus derivados y dinero de sobornos, para grupos de familias y algunos cuñados de Salinas de Gortari.

Emilio Lozoya ha aceptado ofrecer toda clase de información respecto a los alcances de las acciones de corrupción de todos esos delincuentes de cuello blanco a cambio de que las penas en su contra sean disminuidas; algo así como un testigo protegido, y por lo que hasta éste momento se conoce de los primeros datos que ha soltado sí entregará pruebas como para iniciarle una denuncia a Salinas, y entonces se prevé que pudiera ser el primer ex presidente mexicano que caiga en la cárcel.

El propio presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre una pregunta al respecto en sus conferencias mañaneras, mencionó que «se ha filtrado alguna información de las primeras declaraciones de Lozoya, y que se valoran sus aportaciones».

Y lo que algunos analistas advierten es que el gobierno actual está interesado en ir primero por Carlos Salinas de Gortari, porque todo indica que es quien siguió controlando el poder en México hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto, y quien «sugería» las estrategias para la enajenación de bienes nacionales para convertirlos en patrimonio de unos cuantos.

Claro, se considera que después de eso, iría por los otros dos ex presidentes, Peña y Calderón; porque están metidos hasta el cuello en ese lodazal de podredumbre y perversidad.

No es pues una casualidad que de un tiempo a la fecha esos pervertidos grupos de poder se comenzaran a lanzar como “perros de presa” contra la figura presidencial, sabían que traían la cola muy sucia y la primera reacción fue buscar incluso la desestabilización política o hasta el derrocamiento del gobierno en turno; aplicando aquello de que «muerto el perro se acabó la rabia», y si lograban el propósito no sólo no serían sancionados sino que regresarían por lo poco que no se llevaron.

Parece que la extradición de Lozoya los puso a temblar; como ex director de PEMEX conoció a detalle el tamaño de los negocios de cada uno de esos personajes, esto puede dar un giro de 90 grados.

Con pruebas, las instancias competentes pueden llamarlos a cuentas, e incluso si se les prueban los delitos; ponerlos tras las rejas, por eso es que de pronto Calderón y algunos otros panistas que venían muy acelerados están guardando silencio, atrincherados y esperando hasta dónde, el ex titular de PEMEX, los empina.

Bueno, incluso buena parte de periodistas y columnistas de medios nacionales también andan con escalofrío, porque tenían sendos beneficios económicos con base en Petróleos Mexicanos; porque esa riqueza, dizque nacional, daba para eso y más, y el control informativo era casi total.

Hoy se observa claramente cuál fue la estrategia a seguir una vez que Lozoya fue traído a México; en su calidad de detenido, lo lógico era que fuera llevado a prisión de forma directa, pero se dijo que venía mal de salud y por lo tanto, antes de pisar la cárcel se internaría en un hospital.

La verdad es que se le mantuvo en un lugar donde podía empezar a declarar contra todos esos sátrapas, y es lo que viene sucediendo.

En conclusión, si bien la idea es ajustarle las cuentas a esos políticos que han venido traicionando a los mexicanos y aplicarles la ley, Lozoya -si AMLO lo quiere- será un instrumento político de muy alta rentabilidad, y que puede ser explotado conforme a los tiempos electorales y de cara a la justa del 2021.

¡Imagínese si en verdad llevara a la cárcel a Salinas, Calderón y Peña Nieto, con delitos plenamente comprobados! acabaría con una enorme casta de mañosos y de enemigos de un pueblo que por décadas vivió explotado y sometido al robo y la pobreza; mientras esos sujetos inmorales disponías de nuestros recursos económicos y materiales a su antojo.

Así que en torno a éste caso lo más importante está por venir, hay que estar muy pendientes de lo que Emilio Lozoya venga declarando, y lo que hasta hace años se consideraba imposible -someter a juicio a ex presidentes-, pudiera comenzar a concretarse; eso sí sería un asunto histórico y sin precedentes en la historia reciente de la nación.  ¿No le parece?

EN LA CARRERA POR EL 2021

*¿Lozoya, pieza clave?

Las elecciones intermedias del 6 de julio del 2021 se aproximan; si bien aún no se da el banderazo formal de arranque por parte de los organismos competentes en la materia, ya en el escenario nacional vemos los primeros «agarrones» entre las diferentes fuerzas políticas y partidistas, sobre todo poniendo en medio al régimen en turno y a su presidente Andrés Manuel López Obrador.

La derecha, encabezada por el panismo, que trae detrás a poderosos empresarios, figuras intelectuales y hasta algunos compañeros periodistas de los medios de información, hace rato que comenzó una intensa campaña buscando desgastar la figura presidencial, prácticamente desde que tomó posesión, y con ello en contra de su partido, el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Han conformado incluso un «frente» dizque para promover la destitución de AMLO de nombre (FRENA) y son los que vienen desarrollando protestas, que ahora hacen desde sus automóviles en distintos estados de la República con ese propósito impulsaron también la famosa carta publicada por intelectuales, cuestionando el actuar gubernamental.

Hay entonces una lucha encarnizada por buscar tomar la delantera hacia la justa electoral del año que viene, en la cual el platillo más fuerte sin duda es el Congreso de la Unión, mediante la elección de diputados federales; aunque también se renovarán algunas gubernaturas, congresos locales en los estados y ayuntamientos.

Se puede observar que lo que conocemos como «derecha» es el bloque que más acciones promueve y, un poco a distancia, el otrora glorioso y todo poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) apoya un poco; aunque aún siguen adormecidos por las derrotas del 2018, no logran levantar la cabeza, andan medio agazapados y quizás esperando el momento para atacar.

Pero si bien los panistas, incluidos los falsos izquierdosos del PRD y el mismo tricolor hacen montón frente a Morena, sus aliados y el gobierno; éste último pareciera que en éstos momentos tiene «la sartén por el mango» con el arresto -primero y ahora extradición de Emilio Lozoya-, quien fuera Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en el sexenio de Enrique Peña Nieto y ostentara otros cargos desde su campaña.

El nivel, peso y complicidades, en las que se presume participó el ahora indiciado (con muchos elementos) con «sus jefes» cuando fue funcionario, parece que es ideal como para llamar a cuentas a muchos de quienes andan acelerados, y taparles la boca o de plano iniciarles los procesos legales correspondientes, para que los tribunales competentes en impartición de justicia les apliquen la ley, en caso de encontrarlos responsables.

López Obrador tiene en Lozoya, quien se afirma ya prometió «soltar la sopa» con el fin de que muchos de sus pecados sean perdonados, un instrumento invaluable para someter a buena parte de sus adversarios políticos; incluyendo al ex presidente de la República Enrique Peña Nieto, e incluso al otro ex presidente, Felipe Calderón Hinojosa.

Ojalá que el mandatario no recurra a las prácticas del pasado, es decir, usar al ex director de Pemex para negociar con los panistas, priistas, perredistas y sus aliados para que le bajen de nivel, y opte por actuar conforme a derecho; que sería castigar los delitos que correspondan a quienes resulten involucrados en ésta enorme telaraña de corrupción.

¿Y si se decidiera por lo legal, hasta dónde llegaría el hilo de complicidades? pues como ya lo dijimos, tendría que llegar a los ex mandatarios, Peña y Calderón; además de otros ex funcionarios de primer nivel del peñismo y del gobierno anterior, como de quien fuera Secretario de Gobernación: Miguel Ángel Osorio Chong por citar alguno; o a varios senadores y diputados federales de la legislatura anterior que avalaron y promovieron la “liberación” de Pemex con sobornos y pago de favores en empresas del sector energético.

También a quienes ocupaban gubernaturas y a líderes de partidos, como a los famosos «chuchos» del PRD, Jesús Ortega Martínez y Jesús Zambrano, ambos ex líderes nacionales de ese malogrado instituto e incluyendo a quien era gobernador de Morelos, Graco Ramírez que fueron impulsores del pacto por México y varios acuerdos en el Congreso de la Unión.

Muchos miembros destacados de Acción Nacional y hasta empresarios, porque al amparo de la reforma energética, para cuya aprobación se habrían pagado cuantiosos sobornos, (y cuyos números Lozoya deberá calcular y tener a buen resguardo), van a salir a la luz y enlodados con la cola sucia, porque actuaron como delincuencia organizada a costa de los activos del sector energético mexicano.

No únicamente desviaron miles de millones de pesos destruyendo las estructuras de PEMEX con la reforma, sino que autorizaron la intervención de capitales extranjeros en áreas estratégicas y también crearon empresas fantasma para lavar dinero, y permitieron que se robaban la gasolina y otros combustibles de una forma descarada e imperdonable.

Si el hoy extraditado verdaderamente comienza a dar información, imagínese el tamaño del problema para quienes nos robaron; debe ser suficiente como para darle cadena perpetua a ex presidentes, ex gobernadores, ex líderes partidistas, empresarios y demás delincuentes de cuello blanco que se enriquecieron sin límite, a costa de un recurso que nos pertenece como nación.

Por todo eso y muchas otras cosas sumamente delicadas es que reiteramos que AMLO los tiene, a todos esos apátridas, entre la espada y la pared; y seguramente que esperará los tiempos electorales más adecuados para empezar a jalar la correa e ir asfixiando a muchos de quienes hoy lo quieren fuera de la presidencia, empresarios que no pagaban impuestos, otros que ya no están haciendo negocio con los bienes del estado y muchos más que tienen intereses políticos en puerta.

Nuestra posición es que se actúe con la ley en la mano, que quien deba algo que la pague, y todos los que en éste como en muchos otros actos de corrupción nos han hecho daño, sean puestos tras las rejas, a fin de que nunca más nos vuelvan a hacer daño. ¿No sería lo más correcto?

Por lo demás, si el gobierno actual no ha cumplido con las expectativas, ha caído ya en actos de corrupción e incapacidad para gobernar; que ahí sí se le cobre la factura en las urnas, pero en torno a la corrupción de Lozoya tendría que actuarse hasta el fondo.

INHABILITAN ALTO MANDO DE PEMEX

La Secretaría de la Función Pública (SFP) inhabilitó esta semana a un ex funcionario de Pemex e impuso una sanción resarcitoria por 4 mil 206 millones de pesos. Se trata de José Manuel Carrera Panizzo, ex director corporativo de Alianzas y Nuevos Negocios.

La dependencia federal impuso inhabilitación por 10 años para desempeñar cargos públicos, a quien también dirigió la filial PMI Comercio Internacional.

El castigo es por haber causado daño al erario público con la compra en 2013, por tres veces más de su valor de mercado y por la capitalización en 2016, de la planta Agronitrogenados, investición en la que también se encuentra involucrado el ex director de Pemex, Emilio Lozoya Austin.

La SFP indicó que la Unidad de Responsabilidades en Pemex ya notificó al exfuncionario de la sanción, que le fue impuesta “por ocultar información que derivó en una inversión en la planta por 760 millones de dólares, con lo que infringió la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, ya que no evitó las pérdidas para la empresa productiva del Estado”.

La investigación determinó que el ex funcionario estaba en conocimiento, al momento de la compra, que la maquinaria de Agronitrogenados tenía 30 años de haberse adquirido, y había dejado de operarse por más de 14 años; lo que disminuía su valor y vida útil.