FONADIN… ¿ES POSIBLE TANTA MALDAD?

*Seres humanos sin moral

Es cierto que la actual administración federal encabezada por Andrés Manuel López Obrador ha cometido algunos errores, y que el país viene teniendo problemas de crecimiento y desarrollo, aunque los factores que inciden en eso son externos; no obstante, sí se requiere reorientar algunas políticas o decisiones en el país.

Sin embargo, a pesar de ello y tomando consciencia plena de lo que venían haciendo  los gobiernos anteriores, todo eso pareciera un juego de niños, porque es verdaderamente sorprendente lo que pasó sobre todo en los sexenios de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña.

La dimensión de lo que se robaron en PEMEX, el sector salud, la CFE, Hacienda y prácticamente todas las áreas gubernamentales; es incalculable, pero como dijera aquel animador de Televisión «aún hay más».

La Federación ha descubierto otro hoyo sin fondo derivado de los recursos procedentes del cobro de casetas de peaje en las autopistas del país; y para cuyo depósito se creó lo que se llama Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), cuyo dinero se supone es para nuevas carreteras, mantenimiento de las autopistas y apertura de más vialidades.

Lo que se refiere en una información difundida en diversos medios de comunicación nacional es que realmente y durante muchos años, desde los presidentes de la República hasta colaboradores cercanos o influyentes, disponían de él como se les daba la gana, creando empresas familiares o con inversiones aliados con empresarios extranjeros.

Calderón bautizó ese fondo como Fonadin, y lo primero que hizo fue colocar al frente del mismo a su compadre Benito Nemé. Y para no tener problemas se dispuso de nuevas reglas de operación tan extrañas que ni la Auditoría Superior de Fiscalización tenía facultades para revisarlo.

Lo que es lo mismo, cada peso que entraba ahí se perdía, y hay cifras escalofriantes de cómo EPN orientó miles de millones de pesos del Fonadin para negocios que nada tenían que ver con autopistas o caminos y puentes. Tal es el caso de 150 millones aportados a fondos de inversión de las empresas OHL y de BK Partners, de la que incluso el Rey de España es socio.

Y los recursos, de acuerdo con la investigación, derivaron en adquisiciones  y construcciones de desarrollos turísticos como el hotel de lujo MayaKobá, curiosamente se lo compraron a OHL. Las escalofriantes sumas se movían a través de paraísos fiscales en la isla de Malta.

Otros 350 millones de pesos se habrían destinado de manera discrecional al organismo privado «Fondo de Infraestructura Institucional”, cuyo propietario es Marcos Gerard; nieto del ex presidente Carlos Salinas de Gortari ¿qué tal eh?

Eran empresas de construcción que luego obtenían contratos para realización de obra pública vía siglas como HIGA, que construyó el hospital HRAE en Zumpango; que  nunca se terminó y en la carretera Toluca-Naucalpan; tampoco concluida, y por lo cual cobraron más de dos mil 700 millones de pesos.

Son muchos más los negocios enumerados, pero otro dato trascendente es que le aportaron cinco mil millones de pesos a empresas colaboradoras en el proyecto de construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, lo que originó tantas reacciones y escándalo cuando AMLO lo canceló.

Aquí, la interrogante seria ¿quiénes cuestionan mucho esas decisiones sabían de todos esos antecedentes? suponemos que no, porque sería realmente lamentable que si lo sabían defendieran con tanto ahínco a esos sátrapas vividores de la política. No creemos que existan mexicanos de tan negro corazón, sería sumarse a los traidores a la patria.

Bueno, hasta consorcios como los que participaron en la construcción del Paso Expréss en Cuernavaca se beneficiaron, un fraude descarado entre ellas Aldesa,  mismas que recibieron su tajada del Fonadin.

¡Ha! pero qué cree, que el fondo fue heredado con una deuda superior a los 250 mil millones de pesos a la actual administración, que nosotros los mexicanos con nuestros impuestos deberemos de pagar mientras esos enemigos del país disfrutan de enormes riquezas, en lugares de ensueño adquiridos con el dinero de Caminos y Puentes Federales a partir del cobro de cuotas. ¿Cómo la ve?

Sigan defendiendo a tales delincuentes de cuello blanco, mafias y ratas, que le han hecho más daño a ésta nación que ni la delincuencia organizada; porque además, también eran parte de ella.

MONUMENTO A LA CORRUPCIÓN

Funcionarios federales, estatales y municipales hicieron un recorrido por el denominado #Paso Exprés Tlahuica de Cuernavaca. A instancias del llamado de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), para dar seguimiento a una recomendación girada en el 2017.

¿Por qué? Pues debido a lo que ocurrió con el socavón donde perdieron la vida un padre e hijo el 12 de julio del 2017, apenas tres meses después de haber inaugurado esta vialidad el ex presidente de la República, Enrique Peña Nieto y el tristemente célebre ex gobernador  de Morelos, Graco Ramírez Garrido.

Esta obra es un momento a la corrupción, porque conforme a expertos en la materia, su costo no debió exceder de los 800 millones de pesos y se presupuestó por mil 200 millones; sin embargo, al final lo facturaron por más de 2 mil 200 millones de pesos.

Ese no es el problema principal, total, todos sabemos como inflan los números para robar; lo  inaceptable es que el proyecto se hizo con “los pies”, materiales de tercera o de cuarta; sin especificaciones técnicas y al vapor.

¿Consecuencias? Decenas de accidentes con desenlaces fatales. En un cálculo superfluo fácilmente han fallecido más de 40 personas por las pésimas condiciones de la vialidad.

El representante de la CNDH, Guillermo Casas, sólo dijo que convocó a autoridades del centro SCT Morelos, de Derechos Humanos a nivel estatal, de Obras Públicas del gobierno del estado, y el tema central es sobre deficiencias que llevaron al desafortunado mega hoyo del socavón, que se tragó un carro con sus tripulantes.

Se hizo un recorrido para ver cuánto se ha remediado, tanto en lo referente a ese punto, como a irregularidades, en unos 26 puntos más.

Usted preguntaría ¿y los responsables de todo esto? porque los hay. Pues bien, gracias, todos felices porque en esta obra se robaron cerca de dos mil millones de pesos.

Está claro que entre los que tendrían que estar ya en la cárcel sería el ex titular de la  SCT,  Gerardo Ruiz Esparza, su director en el Centro SCT Morelos y mínimo el responsable de la obra en esa dependencia, pero como se antoja que el propio Peña Nieto tenía “su moche” en el robo, pues no ha pasado nada.

Por el contrario, se tendrá que seguir invirtiendo más dinero para combatir los desperfectos y, tal vez,  «esa cochinada» nos estaría costando a los ciudadanos por arriba de los 2 mil 500 millones de pesos. Con esa cantidad, se podrían desarrollar unos cuatro proyectos similares.

El Secretario de Obras Públicas del Estado, Fidel Giménez Valdés, comentó sobre el tema que por lo menos se aprecia voluntad para hacer las reparaciones respectivas, y hay acompañamiento y trabajo conjunto entre los distintos niveles de gobierno.

También, agregó que se logró un acuerdo con Caminos y Puentes Federales (Capufe) y ellos se responsabilizan en lo sucesivo a darle mantenimiento a ese trayecto.