PES Y PRD, «CHIFLARON EN LA LOMA»

La pérdida de confianza y credibilidad social en algunos partidos políticos, los llevo casi a la extinción durante el proceso electoral del 2018, ya que no pudieron ganar en las urnas suficientes posiciones en cargos de elección -en éste caso-, hacia el Senado de la República.

Entre esas instituciones con muy baja aceptación del electorado estuvieron el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido Encuentro Social (PES); quienes obtuvieron muy pocas las candidaturas a los distintos cargos en la competencia y en lo que toca a la cámara alta pues obtuvieron una bajísima representación.

Pero, al interior de las cámaras hay reglas y entre ellas está aquella que especifica que para que se puedan constituir en fracciones o grupos parlamentarios se deben contar mínimamente con cinco escaños, y tanto el PES como el PRD se quedaron con un número menor con las renuncias a los partidos que se han visto en los últimos meses, y por lo tanto, habría que disolverlos y así fue.

En el caso del PES y por haber sido uno de los aliados electorales del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) en el proceso electoral, pues decidió sumarse al partido del presidente y asunto arreglado, pero en lo que corresponde al PRD simplemente se quedaron sin fracción, misma que comandaba el ex jefe de gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

Por encima de lo anterior, consideramos que coincidimos con millones de mexicanos en el sentido de que muchos partidos políticos en México no tienen razón de existir; primero porque son repudiados por las mayorías, y segundo porque sus ideologías y plataformas coinciden con las de otros.

Hay más de 10 de esas instituciones políticas en nuestro país, más las que se agreguen este año que puede ser un buen número; se dicen de tendencia izquierda. ¿Entonces por qué no aglutinarse en uno solo, en lugar de mantenerse como semillitas cada una por su lado? la respuesta es clara, porque son un negocio para los promotores, no del interés de los electores, sino personal.

¿Quiere usted vivir a costa de nuestros impuestos sin trabajar? constituya un partido y se hará millonario con las prerrogativas, la mayoría son pura transa y en eso se convirtió, por ejemplo el PRD, que “por una lana” validaba en los congresos locales y de la Unión las propuestas de los gobernadores, o tenía componendas con los sistemas de gobierno en turno, traicionando el compromiso con la población.

¿Para qué queremos esas sanguijuelas? el caso es que siguen ahí sangrando al erario y sumándose a toda clase de corruptelas, por eso dejaron de ser atractivos en las urnas y de ahí que no lograrán los escaños suficientes como para ser una fracción parlamentaria en la cámara alta.

Lo ideal es que en México, como ocurre en la Unión Americana con los Demócratas y los Republicanos, es que aquí sólo tuviéramos tres partidos: derecha, centro e izquierda y “párele de contar”, en ellos se centran todas las ideologías y pensamientos; ¿para qué queremos tantos sátrapas y vividores, no le parece?