Morena, pérdidas tempranas

A nadie le cabe duda de que en la elección del pasado primero de julio el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), su aspirante presidencial y la mayoría de los candidatos a diversos cargos de elección en el país y, particularmente en Morelos, ganaron ampliamente; sin embargo, en lo que a Morelos se refiere, el partido ha perdido control y poder, pues son sus aliados los que se han quedado con la mejor parte, en lo político.

Las diferencias bajo las cuales caminaron durante el tiempo de las campañas son el origen de lo que observamos, particularmente en lo que al grupo parlamentario local se refiere.

Para nadie fue ajeno que las figuras locales de Morena pintaron su raya en lo que a la candidatura de Cuauhtémoc Blanco Bravo se refiere, y nunca lo apoyaron.

Éste debió sacar la elección con base en los partidos Encuentro Social y del Trabajo porque los morenos, aconsejados por el entonces senador con licencia, Rabindranath Salazar Solorio, hasta operaron en su contra.

Aún se pueden observar por ahí leyendas como «AMLO sí, CUAU no», pintas atribuidas a las huestes del ex alcalde de Jiutepec.

Lo anterior hacía ver la ruptura que apareció a partir de que Blanco desplazó a Rabín en la candidatura, y que se profundizó ya después de que la coalición «juntos haremos historia», ganará en los 12 distritos locales de mayoría.

La resta de activos de Morena en el Congreso local ha dejado al partido de AMLO fuera de las posiciones de mayor control político y económico en la Cámara local, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez se quedó con la Presidencia de la mesa directiva y Tania Valentina del PT con la Junta Política y de Gobierno.

Con seis miembros y riesgo de descender a cinco, el grupo parlamentario del Movimiento de Regeneración Nacional se quedó prácticamente sin nada, pero además la mayoría de los legisladores de partidos opositores a la coalición han venido haciendo grupo y equipo con PT y PES; dejándolos aislados y sin posibilidad de imponer agenda legislativa.

Se habla ahora de que Rabín estaría siendo nombrado Director General de Bansefi, por lo que habrá que esperar, porque aún no se hace oficial y si así fuera pues tampoco es una plataforma muy fuerte como para que desde ahí proyecte su futuro político con miras a ser candidato a la gubernatura en el 2024.

Siempre insistimos, mucho antes del proceso electoral, que la dirigencia estatal de Morena nunca dio muestras de liderazgo y trabajo, fue y sigue siendo un instituto político al que le quedó grande la silla y, si obtuvo el triunfo, fue por el arrastre de AMLO y Blanco Bravo, pues como organización electoral carecen de estructura y fuerza y si no lo aceptan y corrigen será su debut y despedida, al menos en el plano local.