PARECE FANTASÍA PERO …

*El Tesoro escondido de México

Lo que parece una historia fantástica se va convirtiendo en algo real; la existencia de un «tesoro escondido de México» por la increíble suma de 822 billones de pesos, producto de un primer depósito de cinco millones de pesos en monedas de oro en 1866.

En esa fecha, para ser reconocida como República Mexicana, se hizo tal depósito, mismo que luego de 154 años y por la reinversión exponencial de los intereses alcanzó tal suma, 822 millones de millones, cantidad realmente sorprendente.

De tan increíble cantidad, hoy sólo se podría disponer de 24 billones de pesos, por los intereses y rendimientos logrados con los años. Para retirar el capital se necesita un acuerdo por parte de los 2,743 pueblos originarios del país, los primeros que podrían ser beneficiados de esos recursos.

El dinero fue depositado en bancos internacionales, como Bank of América y el banco de Londres, Inglaterra. Referencias históricas señalan que la tribu «Los Papagos», ubicada entre Sonora y las Arizonas, son los depositarios de tan fascinante capital.

Mauricio Montijo Lucero es el representante de esa tribu, es el agente liquidador del Fondo Mixto Privado del Patrimonio Autónomo. Tiene toda la historia de este maravilloso suceso.

Incluso, para demostrar la veracidad del hecho se pagó al SAT más de 47 billones de pesos por concepto de impuestos pagados desde el extranjero, de ello asegura Montijo, informó al ahora ex presidente Enrique Peña Nieto, pero se queja de que intentaron robar el tesoro y hasta acusarlo a él de delitos inexistentes.

Ya también le hizo llegar los datos al actual presidente Andrés Manuel López Obrador, pero como que no saben qué hacer, a fin de comenzar a desarrollar trámites en busca de regresar al país esos 822 billones de pesos.

Pero ¿cuáles serían las reglas por aplicar en la distribución de esa extraordinaria suma económica, en caso de que sea repatriada? Montijo aclara que se tiene que conseguir la firma de cada uno de los 2 mil 743 líderes de los pueblos originarios, que son los que cuentan ante las instituciones bancarias extranjeras que tienen el recurso.

Una vez alcanzado el objetivo, a partir de los ayuntamientos en la República, y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, se entregaría a cada uno de los más de 120 millones de mexicanos, una cantidad igual, porque el dinero no es del gobierno, en los términos se especifican que le pertenecen al pueblo de México, o sea, a nosotros como tales.

Mauricio Montijo aclara, para que no tengamos preocupación, que si se logra la gestión del traslado del tesoro a nuestro país hay reglas y términos en los que los bancos extranjeros están facultados para vigilar y constatar que efectivamente el dinero es entregado a los mexicanos, y entonces no hay manera de que las autoridades hagan de las suyas como suele ser frecuente.

Incluso considera que como no puede echar mano de nada, tal vez sea por eso que a las instituciones no les ha interesado mucho iniciar el trabajo de consenso entre los pueblos originarios para alcanzar dichas transferencias, pero el dinero es nuestro y ahí está esperando.

En efecto pareciera una fantasía, sin embargo, es un tema que ya está en ciertos medios de comunicación y todo indica que es una realidad ¿Cómo la ve?