SABOTEADORES CON PIEL DE AMBIENTALISTAS

Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República muchos de sus aliados a lo largo de la lucha política fueron los auto denominados “ambientalistas”, los cuales estaban seguros que tendrían una posición privilegiada en el gobierno de la 4T; ya que durante la campaña del año 2018 él mismo los abanderó en muchas de sus “propuestas”, pero a partir del 2 de julio del 2018 se dieron cuenta que estaban ahora más solos que nunca.

El presidente de la República tiene ubicada a la industria minera como un detonante de la economía, principalmente en las zonas más deprimidas en nuestro país, esta postura choca con los intereses de los grupos autodenominados “ambientalistas”, los cuales se oponen al desarrollo de la industria minera, lo cual ha generado un marcado distanciamiento.

Estos grupos ambientalistas y algunos sectores de la sociedad se han unido para enfrentar los proyectos mineros, uno de ellos en la entidad, y han utilizado como estrategia el desinformar e infundir temores sin ningún sustento, pretendiendo incluso quitar a la minería su influencia como dinamizador de la economía.

Este tipo de industria, a nivel mundial y en algunas partes de nuestro país, ha realizado importantes inversiones para modernizar los procesos de exploración y explotación de minerales; aplicando la tecnología más avanzada que garantiza el aprovechamiento responsable de los recursos.

En algunos lugares se hace de manera sustentable con el medio ambiente, y respetando a las comunidades y, tan es así, que cohabita con otras actividades económica primarias. La minería es indispensable para la vida cotidiana, y lo podemos ver porque proporciona recursos para la industria, la salud, la agricultura, la computación, y otras.

Los grupos autodenominados ambientalistas y algunas organizaciones sociales se han convertido en saboteadores, ya que utilizan diversas estrategias para desinformar y bloquear los proyectos mineros, y con ello condenan a la pobreza a muchas de las comunidades que se verían beneficiadas con los proyectos. Dichos grupos, al lograr su cometido, se retiran de las comunidades y los abandonan con sus problemas sin brindar ninguna alternativa de solución a sus problemas de falta de oportunidades.

Por lo anterior, se advierte que dichos grupos atienden a obscuros intereses, ya que nada se sabe de su financiamiento ni de sus verdaderas motivaciones; por lo cual es importante que se legisle al respecto, ya que estos grupos pueden mentir y desinformar impunemente, afectando a comunidades y empresarios al comprometer su futuro e inversiones millonarias.

Se debería exigir que todas las “afirmaciones” a favor o en contra tengan un verdadero respaldo científico, y no sólo sean especulación o suposición.

Se debe dar certeza jurídica a las comunidades e inversionistas en nuestro país, porque existe una completa legislación minera que abarca todos los temas ambientales, sociales, culturales, de seguridad, salud, etc. por eso hemos dicho que si un proyecto minero cumple con dicha legislación, no puede quedar su aprobación en manos de grupos carentes de autoridad o de información veraz, porque en ello va el futuro de las familias de algunas regiones del país donde no hay otras alternativas.

Ya lo dijo el presidente de la República, “No vamos a permitir que pseudo líderes extorsionen a las empresas; hay que cuidar el medio ambiente y pagarle bien a la gente y darles oportunidades. Se tiene que cuidar la industria minera, porque es una importante fuente de trabajo”, ha señalado el presidente.