Minería: políticas públicas y desarrollo económico

La minería es una actividad que proporciona las materias primas para el funcionamiento de la mayor parte de las industrias. Gracias a la minería podemos contar con muchas comodidades en nuestra vida cotidiana.

La construcción de casas, edificios, la fabricación de aviones, automóviles, celulares, pantallas, medicamentos, equipos médicos, computadoras y una infinidad de productos requieren de los insumos que nos proporciona la minería, y de esa manera acceder a los beneficios y la comodidad que nos ofrecen esos productos.

En el caso del sector agropecuario se requieren los aportes de la minería para cubrir la producción de alimentos que demanda la sociedad. Y prácticamente todos los sectores productivos, ya sea de transformación, producción, comercio, servicios e investigación necesitan de la minería.

En el rubro económico, según datos proporcionados por el Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), al cierre de octubre del 2019 la minería en México generó 385 mil trabajos directos y se estima que la minería contribuye en la creación de 2 millones de empleos indirectos.

Hay que mencionar, que distintos estudios económicos confirman que los salarios de la industria minera son 30% superiores al promedio de los salarios que se ofrecen a nivel nacional.

Por su parte, la Secretaría de Economía del Gobierno Federal informa que el sector minero-metalúrgico en el 2018 representó el 8.2% del PIB Industrial y el 2.4% del PIB nacional.

Como se puede apreciar la minería resulta fundamental para el desarrollo social y económico, y por tal motivo en el contexto de la emergencia de la pandemia del Covid19 el gobierno de México reconoció a esta actividad como esencial.

Para su correcto desempeño la minería tiene que cumplir con un robusto marco jurídico de leyes ambientales y fiscales, y a partir de este marco legal la actual administración pública federal encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador ha establecido un conjunto de políticas públicas para garantizar que la minería contribuya al desarrollo de las comunidades y al respeto del medio ambiente.

Es decir, estamos hablando de que la minería es una actividad altamente regulada por el gobierno federal; que para su funcionamiento se tiene que alinear a lo establecido en el Plan Nacional de Desarrollo así como al programa sectorial de economía y al programa sectorial de medio ambiente y recursos naturales, estos programas fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación en los meses de junio y julio respectivamente.

No está de sobra mencionar que el sector minero en México también tiene que cumplir con regulaciones internacionales en el tema de los derechos humanos, aspectos del medio ambientales, seguridad, y cuestiones técnicas.

A nivel nacional, en México existen 212 municipios en donde se desarrollan actividades mineras y estos municipios han logrado articularse con los proyectos mineros mediante el establecimiento de acuerdos entre las empresas y las comunidades, para definir e implementar proyectos de desarrollo comunitario, lo que permite hacer partícipe a los habitantes de las comunidades de los beneficios que genera la minería.

En la relación de los proyectos mineros y las comunidades anfitrionas el desarrollo comunitario ha permitido poner en marcha acciones de colaboración que contribuyen de manera directa al beneficio de las comunidades.

En el caso de Morelos el proyecto minero Esperanza, de la empresa Esperanza Silver de México, se ubica en la comunidad de San Agustín Tetlama del municipio de Temixco, y ofrece este novedoso modelo de ganar-ganar.

San Agustín Tetlama y Temixco tienen a su favor que el Proyecto Esperanza se encuentra diseñado en función de un Nuevo Modelo de Minería Social y Ambientalmente Responsable, el cual incorpora todos los aspectos sociales y ambientales que exigen las políticas públicas que forman parte del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

Este Nuevo Modelo de Minería tiene la novedad de que se encuentra alineado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU.

La inversión que tiene prevista realizar la empresa Esperanza Silver de México para sacar adelante este proyecto minero se estima en alrededor de 450 millones de dólares distribuidos en 10 años, con el potencial de generar 1,500 empleos directos y 6,000 empleos indirectos aproximadamente. Además del establecimiento de una red de proveedores locales.

Con estas características la agencia internacional de análisis financiero BNAméricas reconoce que la inversión proyectada en Tetlama a través del Proyecto Esperanza, se encuentra entre los diez proyectos más importantes del país en materia de impulso al desarrollo regional y a la producción de commodities.

La misma agencia BNAméricas confirma que la empresa Esperanza Silver de México ha llevado a cabo una serie de conversaciones con líderes políticos y comunitarios locales en Morelos; para explicar los alcances y beneficios sociales del proyecto.

 La empresa ha ofrecido una serie de ventajas a las comunidades y la intención de un proyecto comunitario a largo plazo que sostenga la economía local.

De concretarse estas inversiones, estaríamos a la expectativa de vislumbrar el polo de desarrollo económico que tanto requiere Morelos.

URGE INVERSIÓN PRIVADA EN MORELOS

 *No es posible seguir actuando como antes del Covid-19

* La gente requiere con urgencia empleos

En el segundo trimestre del año la economía mexicana se derrumbó un 18.9%, lo que representa su peor caída en la historia. Los sectores secundario y terciario fueron los que más sufrieron ésta afectación con -26% y -15%, respectivamente.

Esta drástica disminución de la economía es consecuencia de una trayectoria de decrecimiento económico; que se observó en el 2019 y el detonante catastrófico que ha arrojado el Covid-19 en el 2020.

Los efectos de la crisis se reflejan en la caída del empleo, en una disminución del consumo, la reducción del mercado interno, además de una caída de las importaciones y las exportaciones.

En el aspecto del aparato público esta crisis ha tenido como consecuencia una severa reducción de los ingresos gubernamentales, y en el gasto público.

La reducción del gasto público pone en riesgo al gobierno federal, a los gobiernos estatales y municipales para cumplir con los compromisos económicos adquiridos, tanto en el gasto corriente, los programas sociales, en la inversión pública y en el pago de deuda.

A estas alturas ninguna instancia gubernamental se salva de esta grave situación económica. En el caso de Morelos, en días recientes el Congreso de Morelos autorizó al gobierno estatal ingresar al mecanismo del “Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas”, este es un mecanismo que permite a los estados de la República a acceder a deuda privada para estabilizar los recursos económicos que en este momento el gobierno federal no les puede transferir.

Para acceder a este mecanismo de financiamiento, los estados comprometen un porcentaje de las participaciones presentes y futuras que reciban por parte del gobierno federal. Es decir, tácitamente estamos ante una eminente quiebra de las finanzas públicas de todo el aparato público en su conjunto.

Lo anterior nos permite ilustrar la profundidad de una crisis económica que en el caso de Morelos se refleja en la agudización de una brecha social que está llevando a miles de morelenses a aumentar las franjas de pobreza y pobreza extrema.

Ante estas circunstancias, para que Morelos pueda salir de la crisis y generar los empleos que se necesitan, es fundamental que tanto el gobierno estatal y los gobiernos municipales otorguen todas las facilidades necesarias para que se establezca la inversión privada.

Es claro que los recursos del gobierno estatal no son suficientes para superar esta crisis, por lo que tienen que asumir con toda seriedad el papel de facilitar la inversión privada en la entidad.

En este tema hay que ser muy claros, ya no es posible que en Morelos se ponga freno a la inversión privada para darle gusto a falsos líderes ambientalistas que en lo único que se encuentran interesados es en su propio protagonismo.

Estos pseudo líderes son verdaderos vividores que no les importa en nada si la gente no tiene dinero para llevar comida a su casa.

En este contexto resulta inadmisible actuar como si estuviéramos antes de la crisis económica del Covid-19, la gente requiere con urgencia empleos; esto es lo que realmente necesita la mayor parte de los morelenses.

Un caso específico de inversión privada que se encuentra a la espera de concretarse en Morelos,es el referente al proyecto minero Esperanza que tiene previsto realizar una inversión de 450 millones de dólares en la comunidad de San Agustín Tetlama en el municipio de Temixco, esto es alrededor de 10 mil millones de pesos, abriendo de esta manera cientos de fuentes de empleo para la gente.

Hay que decirlo con toda claridad, nadie en su sano juicio puede oponerse a un tema de oportunidades y de inversión y todo lo que conlleva concretar una inversión de gran calado, para hacerle el caldo gordo a falsos líderes que sólo buscan su bienestar personal a costa de los beneficios de la mayoría de la gente. Y máxime cuando éste proyecto se encuentra alineado a las políticas públicas ambientales y de desarrollo comunitario del gobierno federal.

Esperemos que las autoridades actúen en favor de la mayoría de los morelenses, y se pongan las pilas para concretar la inversión de este millonario proyecto y otros que se encuentran en puerta.

ESPERANZA SILVER, DESARROLLO EN LA “NUEVA NORMALIDAD”

La economía en el estado de Morelos, como ocurre en la mayor parte del planeta, enfrenta un reto muy complicado ante el confinamiento provocado por la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2; porque además ello se suma el lastre a nivel local que representa un estancamiento de lleva varias décadas.

De hecho, la declaración del delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Francisco Monsebáis Salinas, de que las 15 empresas dedicadas a la minería en la entidad al cumplir los lineamientos exigidos por la federación para poder regresar a la normalidad, podrían reactivar actividades cuanto antes.

La empresa Esperanza Silver de México, cuyo proyecto representa una inversión millonaria en la comunidad de Tetlama, en Temixco, Morelos, forma parte de ese grupo de empresas esenciales; y en su caso particular representa una gran oportunidad para que Morelos retome su actividad económica.

Además, “Morelos sigue siendo una de las entidades con problemas por el coronavirus, pero también con enormes retos en materia de pobreza y marginación. Un ejemplo es Tetlama, una comunidad en el municipio de Temixco, en la zona metropolitana de Cuernavaca, que tiene indicadores de marginación importantes según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)”, sostuvo en entrevista Ricardo Sierra vocero del Proyecto Esperanza.

Los indicadores de calidad de vida son realmente bajos, por ejemplo, “el analfabetismo en la zona de Tetlama supera el 12 por ciento, y únicamente el 34 por ciento de la población tiene la primaria completa; el Inegi también reporta que el 21 por ciento de las viviendas de Tetlama tiene piso de tierra y en el 2.4 por ciento de las mismas no hay agua entubada. En este punto del estado de Morelos hay casi dos mil habitantes que vivían de la separación y recolección en un basurero que cerró en 2006 y, por esa razón, las fuentes de empleo son escasas y la marginación se profundizó”, precisa.

Por ello es que el proyecto de la subsidiaria de Alamos Gold Inc, impulsa el desarrollo de la zona, el potencial de su población respetando el medio ambiente, y siendo amable con el tejido social, con un esquema de “Nuevo Modelo de Minería Social y Ambientalmente Responsable”, lo que significa una importante derrama económica y bienestar para su población, confirmó Ricardo Sierra.

“La empresa ya cuenta con la concesión y los permisos necesarios, además de un proyecto que se conoce por su promoción en el desarrollo comunitario sustentable, con tres ejes: derechos humanos, tejido social y protección ambiental; la subsidiaria de la empresa Alamos Gold Inc, tiene proyectada una inversión estimada en 450 millones de dólares en la zona, lo que permitirá además de dar empleos directos a personas de todas las comunidades aledañas, así como una serie de oportunidades que irán surgiendo en el transcurso de la operación de la minera en la zona”.

En palabras del representante del Proyecto Esperanza, el impacto de la inversión sería por lo menos de los próximos 10 años, convirtiendo una comunidad en rezago en una comunidad que se desarrollará económica y socialmente.

“Ante la actual situación, el Proyecto Esperanza es esencial para la reactivación económica del estado por los empleos directos e indirectos que se generarán, las cadenas de valor y proveeduría que se activarán y por la generación de impuestos que impactarán favorablemente a las finanzas públicas estatales y municipales.

La opción para Morelos es la explotación minera como una forma de salir del problema económico. Al final, las comunidades cada vez tienen un mayor consenso para llevar adelante el proyecto, al conocer los beneficios que tendrán y particularmente, en el contexto de la pandemia del Covid-19”.

Para finalizar, Ricardo Sierra vocero del Proyecto Esperanza destacó que “la industria minera representa el 8.2 por ciento del PIB Industrial y es la sexta generadora de divisas para el país, es por ello que frente al escenario de crisis económicas que vive el planeta y que afecta a México por igual, las actividades económicas, como la minería, se convierten en fundamentales para la recuperación. México ocupa en esta materia el primer lugar mundial en la producción de plata”.

UN PROYECTO MINERO EN MORELOS

*Esperanza para la recuperación económica

Uno de los efectos más devastadores de la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, más allá de las muertes y los contagios, es la crisis económica mundial provocada por el confinamiento para evitar la propagación del mal conocido como Covid-19.

Sólo en los Estados Unidos durante marzo y abril se perdieron más de 30 millones de empleos y, aunque en mayo hubo una leve recuperación; las solicitudes de apoyo por desempleo son millones, lo que acrecentará los niveles de pobreza en la nación del norte.

En México, estiman que el desempleo general en el mes de abril ascendió a 12.5 millones de empleos perdidos. Si tomamos en cuenta que la Población Económicamente Activa es de entre 48 y 50 millones de personas, la pérdida de empleos en abril significaría cerca de un 25 por ciento.

Ambas circunstancias, lo ocurrido en la Unión Americana y en México, tendrán un efecto devastador en la población mexicana; pues el desempleo en Estados Unidos ocasionará un impacto sin precedentes en el envío de remesas a familias en nuestro país, que dependen enteramente de ellas para sobrevivir.

Eso, y la falta de acciones gubernamentales a nivel estatal y federal, traerán como consecuencia el incremento de la pobreza e incluso del hambre entre la población de Morelos. Lo que se suma a un aumento en el número de personas y familias que apenas sobreviven, todavía más de lo que se acumuló en el sexenio pasado.

La mayoría de las personas en Morelos vive en la economía informal (sobrevive), aquellos que tienen un empleo formal dependen del sector público o de la economía terciaria; y ambos sectores están enfrentando una crisis sin precedentes de la que no será fácil ni rápido que salgan y mejoren sus condiciones de vida.

Frente a este panorama, inversiones millonarias como la que plantea la empresa Esperanza Silver de México en el proyecto de minería de Tetlama, Temixco, es una de las pocas alternativas que tendrá la población de la zona para salir adelante. Ello pues, además de generar empleos directos en beneficio de familias y comunidades, ofrece opciones para el desarrollo comunitario permanente.

Basurero a cielo abierto en Tetlama, Temixco, Morelos

De acuerdo con indicadores oficiales Tetlama mantiene un alto índice de marginación y amplios niveles de rezago educativo y de servicios públicos; no hay empleos, por lo que sus habitantes, sobre todo los jóvenes, se ven en la necesidad de emigrar para obtener algún ingreso que les permita subsistir a un nivel medio y aportar a sus familias. Todo ello, se ha complicado aún más por la pandemia, el confinamiento y la suspensión de actividades económicas de los últimos dos meses.

La inversión millonaria no es todo, se crearán empleos en diferentes ámbitos, se plantea la construcción del proyecto de desarrollo comunitario permanente ya que el modelo de minería de la subsidiaria de Alamos Gold Inc. representa una manera distinta de empresa, de producir en el sector minero; que se apega a un modelo que toma en consideración al medioambiente y se preocupa por el tejido social.

Durante los últimos meses los consensos entre las comunidades de la zona han ido creciendo; sabedores de que sus alternativas son pocas, pues el abandono desde hace décadas en el campo por parte de los gobiernos mantiene a la mayoría de esas tierras como ociosas porque se requiere de mucha inversión para hacerlas productivas, hay mucho que limpiar antes de siquiera pensarlo.

Los efectos de la intervención de la empresa serán mínimos, frente a lo que existe ya en esa zona que estuvo dedicada a los basureros a cielo abierto desde hace años, por lo que una inversión representa enormes posibilidades de futuro para la gente. Morelos, una tierra abandonada por muchos años y sin proyectos claros de desarrollo, tiene ante sí una de las mejores oportunidades de detonar y cambiar su futuro. Es una suerte que, en medio de la tragedia mundial, exista una esperanza en este proyecto de inversión y de construcción de desarrollo y bienestar para la gente. Esperanza Silver México es la esperanza, en medio de tanta miseria. ¡Enhorabuena!

ESPERANZA SILVER: INVERSIÓN PARA LA REACTIVACIÓN ECONÓMICA DE MORELOS

Ante la crisis y el desolador panorama financiero que se avecina en particular para Morelos las inversiones privadas son oxígeno puro a las economías locales, y un motor para la reactivación de actividades económicas.

Para Morelos, la explotación minera puede ser fundamental para salir del problema económico en que se encuentra pues hay una inversión de gran magnitud en puerta; que ofrece para los sectores productivos del estado y para quienes requieren urgentemente de un empleo bien remunerado, una luz al final del camino.

Tal y como quedó ya establecido la industria minera en México es considerada una actividad esencial, por lo cual las empresas mineras podrán volver a operar y producir, con las medidas sanitarias que aseguren la salud de sus trabajadores.

Por lo anterior, y aunado a la crisis económica que padece Morelos y que se ha agudizado por la contingencia provocada por el coronavirus, cobra especial valor la llegada de la minera Esperanza Silver a la región de Tetlama, poblado del municipio de Temixco. De hecho, esta inversión estimada en 450 millones de dólares, que serán distribuidos en una temporalidad 10 años, es la única que se asoma hacia Morelos como segura, lo que la ubica como un elemento clave para la reactivación del estado.

La subsidiaria de la empresa Alamos Gold Inc. cuenta con la concesión y los permisos necesarios para iniciar operaciones bajo un concepto que la propia empresa ha denominado como “Nuevo Modelo de Minería Social y Ambientalmente Responsable”, ya que promoverá el desarrollo comunitario sustentable con tres ejes: Derechos humanos, Tejido Social y Protección ambiental.

Este Nuevo Modelo de Minería se encuentra alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU, para un crecimiento económico con respeto al medio ambiente y a las comunidades.

Esta inversión, busca transformar una zona marginada con altos índices de analfabetismo, en un polo de desarrollo con empleo directo a personas de la comunidad y zonas aledañas; con un impacto regional a partir de la generación de cadenas productivas, proveedurías que se activarán, y el cumplimiento del pago de impuestos, derechos y servicios que fortalecerán las finanzas públicas estatales y municipales.

Ante esto, vale la pena considerar lo siguiente:

· La minería es una de las actividades más reguladas en nuestro país

· Al concluir el proyecto minero sus expectativas de producción, en el caso del Proyecto Esperanza, se tiene considerado la construcción de un parque turístico temático en Tetlama que sea administrado por las personas de la comunidad; lo que les daría una opción para la continuidad económica.

· La actividad minera no es un cheque en blanco, para que empresas mineras hagan uso indiscriminado y a su criterio del subsuelo mexicano. De acuerdo con la Ley Minera vigente el gobierno federal está facultado para administrar los recursos materiales del Estado por medio de concesiones, que constituyen el derecho de un particular o empresa a explorar y explotar los recursos minerales del subsuelo; siempre y cuando lleguen a un acuerdo, de conformidad con las comunidades ubicadas en la zona.

·   Bloquear la actividad minera no es proteger el medio ambiente y los recursos naturales, en realidad, lo que se hace es frenar oportunidades desarrollo; evitar que cientos de personas obtengan un empleo y que una región se quede condenada a la pobreza y la marginación.