CASO CUAUTLA

*¿Gómez Fernández detrás?

La Fiscalía General de Justicia está más que obligada a investigar a quienes (policías) y sospechosos que habrían sido puestos (o casi) a disposición de la autoridad como presuntos secuestradores, y que fueron rescatados por mandos policiacos del estado y que habían sido detenidos en flagrancia por elementos de Cuautla.

Estos tuvieron el valor de denunciar el delicado hecho cometido por mandos superiores; hablamos del fiscal Uriel Carmona Gándara y de la fiscal antisecuestro, Adriana Gómez Fernández, nada más y nada menos, quienes se supone que deben apoyar a combatir dicho delito.

Se salió de las manos el asunto; intentaron maquillar el hecho, pero era evidente que alguien ordenó protegen a los criminales, apoyando a la delincuencia.

Lo anterior pudiera interpretarse a la ligera, como un suceso aislado si no fuera porque hay antecedentes que advierten de una amplia red de narcotraficantes, secuestradores y extorsionadores -colombianos-, que se asegura son manejados o al menos protegidos desde el sexenio anterior por Gómez Fernández.

En su oportunidad en este espacio le informamos que con base en testimonios de reporteros que cubren la fuente de seguridad y justicia; además de otras conexiones, detrás de los muertos del penal de Atlacholoaya hace ya varias semanas, estaba la mano de la famosa fiscal pariente del matrimonio de los Abarca de Iguala, con relación directa en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, durante el segundo año de gobierno de Enrique Peña Nieto.

Pues regresando al caso Atlacholoaya se asegura que Adriana trae relaciones directas con el grupo de la delincuencia organizada «los Rojos», que opera al sur y oriente de Morelos.

Entonces pues, todo indica que los policías de Cuautla, cumpliendo con su labor, le pegaron a los muchachitos de Adriana Gómez y la instrucción de ésta para con sus incondicionales en la corporación policiaca debió ser liberarlos.

Y es que en ese mundo de las complicidades entre jefes policiacos y el hampa siguen dándose acuerdos perversos y violarlos es mortal para quienes los quebrantan, por eso se ha visto tanto asesinato de policías que no se alinean o que se coluden.

Es demasiado el dinero que hay de por medio, y no se puede ni debe fallar. Estamos pues en escenarios en los que los actores, asesinos y sicarios, aquí la respuestas son las armas y ajustes de cuentas.

Qué bueno que desde el Congreso local algunos diputados como José Casas González esté poniendo el dedo en la yaga, advirtiendo que estará atento a las investigaciones de este caso, para proteger a los valientes policías de Cuautla; y evitar que se vayan contra ellos.

Y hay que pedir cuentas sobre los presuntos secuestradores entregados, y qué pasa con las víctimas. Detrás de lo anterior hay mucha cloaca y podredumbre del fiscal Carmona, y de la supuesta fiscal antisecuestro, Adriana Gómez Fernández; así va la cosa, ¿cómo la ve?.