¿EN VERDAD ES POR VOCACIÓN?

141 interesados en ser magistrados

La presidenta de la Junta Política y de Gobierno (JPyG) del Congreso del estado, Ariadna Barrera Vázquez informó que se han inscrito 141 interesados en participar del nombramiento de magistraturas vacantes; tanto en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) como el Tribunal Unitario de Justicia Alternativa (TUJA), lo que se nos antoja un exceso.

De ellos, 102 quieren ir al Tribunal Superior de Justicia y 39 al otro, pero aquí habría que preguntarse ¿en verdad quienes buscan colocarse en esas vacantes son personas que lo hacen por vocación de servicio, porque quieren ofrecer su esfuerzo y conocimiento a la justicia morelense?

No dudamos que entre los participantes existan aquellos que por amor a su entidad, a sus ciudadanos y observando el bajo nivel de cumplimiento en el ejercicio del derecho, la justicia y a la paz deseen participar; pero sinceramente deben ser muy pocos si no es que contados con los dedos de una mano. La absoluta mayoría va por chamba, esperanzado en ser parte de la burocracia que aporta muy poco y se lleva mucho.

Lo anterior es igualmente consecuencia de un enorme problema de falta de espacios laborales en todos los niveles, incluyendo al ramo de las profesiones y de ello los abogados no escapan; litigar suele ser rentable pero únicamente cuando se desarrolla con honestidad y con mucho conocimiento de la materia.

Es decir, hay que ganar juicios en los tribunales y en el resto de las instancias para poder ir ganándose la confianza de aquellos que requieren de alguna asesoría, y para llegar a eso tiene que ganarse un prestigio que muy pocos logran; de ahí que las posiciones en oferta sean atractivas para los que no la libran como independientes.

Hay hambre y desempleo en todas las capas sociales y pareciera que, más con base en actos de rapiña y corrupción que por trabajo, en las estructuras gubernamentales es donde se puede hacer dinero más fácil. Bueno, no únicamente ahí, también enrolándose en la delincuencia organizada, sólo que acá el riesgo de perder la vida es alto y en gobierno por más que roben pare que no pasa nada.

Pero bueno, son apenas los registros iniciales, viene una etapa de revisión de expedientes y de selección de aquellos que se supone deben cumplir una serie de requisitos para poder entrar en una pasarela frente a los diputados que, cual desfile de modas, irán valorándolos para “sacudir la paja” y quedarse con los mejores.

Desde luego que lo anterior es como casi todo en éste país, o sea, en teoría, porque nos ha tocado presenciar procesos similares en otros tiempos y quienes logran obtener los lugares vacantes, no siempre son los mejores, aquí suele correr dinero y componendas; compadrazgos, amiguismos y tráfico de influencias, porque hay quienes sueltan una lana con tal de ser elegidos.

¿A qué lleva eso? pues sospechamos que para los que “soltaron un billete” se lo van a cobrar una vez dentro del cargo y no precisamente por la vía de la decencia; sino aprovechándose de cualquier oportunidad para sacar dinero, de ahí que sucedan casos penosos de peligrosos delincuentes de cuello blanco, capos de la droga que otro que tras ser atrapados son liberados por algún juez. Eso no es gratis y ahí se reponen con creces.