¿DÓNDE QUEDARON LOS POLÍTICOS?

*Ahora que se les necesita

La sociedad mexicana y desde luego la morelense enfrentan una grave situación a consecuencia de la pandemia del coronavirus, y es ahora cuando demanda cualquier clase de apoyo y solidaridad particularmente de los gobernantes y los políticos, ellos tienen la oportunidad de corresponder al respaldo popular que se les ha dado; cuando es de su interés contender por un cargo de elección popular.

Sin embargo, se aprecia una ausencia casi total tanto de dirigentes de partidos políticos como de «representantes» populares, y algunos que han dado muestra de ir en apoyo del pueblo son inéditamente bloqueados por personajes de bajos instintos y nula capacidad; en éste caso nos referimos al legislador local José Casas González, quien buscó ayudar con artículos de sanitización comenzando por el mercado ALM y fue impedido por el mediocre edil de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán.

Pero la verdad es que la absoluta mayoría de aquellos, a pesar de haber sido apoyados con el voto popular para ascender a una representación, no aparecen por ningún lado; han mostrado su desinterés por los demás y que más pronto que tarde volverán a las calles a suplicar que los vuelvan a ayudar, a fin de seguir colgados del presupuesto público.

Pero como decíamos ¿y las dirigencias de los partidos políticos? de plano tomaron distancia y con ello dan fe de que únicamente salen cuando a sus intereses de grupo o de corriente se trata de beneficiar; justificando de esa forma el reclamo de algunos sectores que con mucha razón exigen que esas instituciones vivan de las cuotas de sus afiliados y no del dinero público.

Ya el mismo presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y algunos integrantes de su partido, volvieron a solicitar la solidaridad  de los partidos y que sacrifiquen por lo menos el 50 por ciento de sus prerrogativas para generar un fondo económico en ayuda de los que más lo necesitan, hasta ahorita ninguno ha dicho «esta boca es mía, ¡qué vergüenza! son una sarta de vividores, pero eso sí algunos de ellos siguen criticando acciones del gobierno porque anhelan el regreso al ejercicio del poder para continuar robando.

Vienen las elecciones intermedias del 2021 y de no ser por la pandemia ya a éstas alturas la mayoría andaría coqueteando con el electorado, pero una vez que esto concluya se volcarán como avispas, ya lo verá usted, suplicando el voto popular; la verdad es que muy pocos lo merecen, a los demás habrá que mandarlos por donde vinieron porque no nos han dado más que vergüenzas.

Falta oficio político y sobre todo formación sobre lo que debe ser un representante popular; lamentablemente, son escasas figuras las que quedan con cierta cercanía con los gobernados, de los 20 legisladores locales tres o cuatro hacen la diferencia y los demás están de relleno.

Más allá vemos a un Matías Nazario Morales recorriendo colonias y poblados en la capital, a José Luis Urióstegui Salgado haciendo el esfuerzo como lugareño para apoyar colonias y, parémosle de contar; no hay mucho de dónde agarrar para la justa electoral intermedia que viene el año próximo, ojalá sepamos elegir.

DE LO POCO DECENTE EN EL CONGRESO

El diputado local José Casas González presentó su primer informe de actividades en la Plaza de Armas de Cuernavaca, evento en el que incluso estuvo el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, con buena concurrencia y amenizadores de calidad.

La gente estaba prendida, con los famosos chinelos de los cuales hubo unos seis u ocho grupos, el mariachi Cuernavaca, la banda de Tlayacapan y más de una docena de comparsas.

Podemos considerar que es de lo poquito decente que hay en la actual legislatura, porque fuera de él, Rosalina Mazari, Alejandra Flores y Javier García, difícilmente pudiéramos a agregar a más de los 20 que la integran la legislatura que conocen el trabajo que deben desempeñar ahí.

La mayoría, o apenas están aprendiendo cómo comportarse como legisladores por el bajo nivel de formación académica o de experiencia en la política que tienen, y menos aún saben de la tarea de legislar.

Aunque hay un par más, que traen un costal de mañas y antecedentes de poca honorabilidad y decencia, como en el caso de Tania Valentina Rodríguez Ruiz, que con base en un amparo se sigue ostentando como presidenta de la Junta Política y de Gobierno, cuando la Ley Orgánica de la cámara es muy clara, esa posición es rotativa y debe cambiar de responsable cada año. Además, sólo pueden ocupar esa posición los coordinadores de un grupo parlamentario.

Cualquier personaje con algo de honor y respeto por las leyes internas al terminar el primer año habría puesto a consideración la posición ante el resto de sus compañeros, incluso trabajaría en el consenso para su sucesor, pero hablamos de políticos amorales, sin compromiso social y con desmedidas ambiciones de poder, tanto que se sostiene que es un instrumento aún del sátrapa de Graco Ramírez, ex gobernador.

Fue ella quien comenzó a perseguir a José Casas porque cuestionó decisiones que se estaban tomando, violentando las leyes, hasta que éste debió declararse diputado independiente. Al legislador en cuestión, se debe el haber metido a la cárcel a Noé Sandoval, ex Director General del Transporte, y los procedimientos contra las ex legisladoras de Graco, Beatriz Vicera Alatriste y Hortensia Figueroa, quienes han tenido que asistir a firmar cada semana al penal de Atlacholoaya, por robo al erario y otros casos más.

Del mismo modo, logró probar que el Fiscal General de Justicia, Uriel Carmona Gándara -puesto ahí por el propio ex gobernador-, nunca ha presentado exámenes de confianza; lo cual sería suficiente para su destitución, pero como la decisión la deben tomar por mayoría calificada, y Tania Valentina y otros están ahí para buscar su protección.

Y fuera de esos detalles que más o menos responden al reclamo del pueblo, ¿recuerda usted algo que estén apoyando la mayoría de diputados? pues no, por eso reiteramos que José Casas es de lo poco decente que hay en el Congreso.

Tania Valentina controlaba hasta hace poco, sobre todo, los recursos presupuestales de la cámara y obligó a que le quitaran a Casas las comisiones que tenía, y que representan ingresos extras para los legisladores, pero sobrevivió la mayor parte del año sólo con sus prerrogativas.

Todo indica que quienes fueron a amenizar el evento lo debieron hacer más por apoyo a su representante que por pago, porque traer la banda de Tlayacapan, que cuesta un “ojo de la cara”, por su calidad y por una de las más antiguas del país, ya que surgió en los años mil 800, antes de la Revolución.

 Luego los grupos de chinelos de Tepoztlán, Tlayacapan y otros municipios que él representa, tampoco son cosa fácil y ello muestra que Pepe cultivó muy buena relación en todos lados, por que además se registró una nutrida concurrencia que difícilmente algunos de sus «compañeros» podrán equiparar, así sea comprando acarreados.

De ahí que se nos hiciera importante hacer esta reseña. Trae escuela, porque muy joven trabajó al lado de quien hasta ahora ha sido el mejor presidente municipal de Cuernavaca, Alfonso Sandoval Camuñas en el trienio 1994-1997. Y sí, la gente estuvo muy prendida.