JIUTEPEC, TERRITORIO SIN LEY

¿No puede Rafa con la inseguridad?

Los hechos sangrientos derivados de la delincuencia organizada en Morelos siguen creciendo de forma alarmante; no hay día que no se presenten sucesos desafortunados, en los que hombres, mujeres y hasta menores de edad pierden la vida. Es una situación que ya parece imposible de resolver por parte de las instancias «competentes» en esa materia.

Bueno, únicamente en materia de feminicidios la Comisión Independiente de Derechos Humanos del Estado de Morelos (CIDHEM) ha contabilizado 44 durante el primer semestre de éste 2020; contabilizando el mayor número en Cuernavaca, Temixco y Jiutepec, lo que da una idea de lo terrible de la situación que enfrentamos.

No obstante, durante ya varias semanas ha sido en Jiutepec donde acontece quizás el 60 o 70% de esos crímenes, presuntamente relacionados con las bandas de la delincuencia organizada; o sea que si ocurren diez ejecuciones pues seis o siete de ellas se registran en ese municipio hoy «gobernado» por Rafael Reyes Reyes.

Pudiera incluso decirse que es un «territorio sin ley»; donde entre grupos antagónicos se pueden matar a cualquier hora del día sin que exista autoridad alguna que lo impida, y aquí habría que preguntarse ¿los asesinos tienen permiso para matar? ¿por qué ni el municipio, el Estado o la Federación parecen interesados en impedirlo? ¿las autoridades locales están rebasadas…? ¡claro que sí!

¿El edil no puede o no le interesa lo que pasa en donde se supone gobierna? sabemos que buena parte de tales delitos de alto impacto pudieran considerarse de materia federal pero, como dijera el mejor gobernador que ha tenido Morelos: Lauro Ortega Martínez «si esos hechos ocurren en mi estado; aunque sean facultad del gobierno federal los debo resolver si ellos no lo hacen».

Y lamentablemente ese no es el caso de Jiutepec, ni de muchas de las demarcaciones políticas.

Ahora bien, si es así -o sea- que se trata de sucesos de índole federal; pues lo preocupante es que no vemos a un edil solicitando urgentemente la presencia de las fuerzas federales coordinadas de combate al delito, es decir, Policía estatal, federal, Ejército y Guardia Nacional que sería lo más natural; simplemente viene dejando pasar las cosas y eso no es muy responsable que digamos.

¿Está coludido el alcalde con los mañosos? no queremos y mucho menos deseamos que así sea ¿ha hecho acuerdos con algunos grupos mafiosos; como suele ocurrir, o como paso con su antecesor Manuel Agüero? tampoco deseamos pensarlo, porque si así fuera habría cierto control en cuestión de delincuencia y lo que se ve es que ahí cada quien hace lo que le da la gana, y sin permiso de nadie, menos de la «autoridad» que ni se da por enterada.

¿Y entonces qué está pasando? pues esa es la interrogante ¿Reyes Reyes le tiene miedo a los cárteles que controlan esa parcela? ¿le tiembla la mano para enfrentarlos o le da miedo pedir ayuda al estado y Federación?

Visto desde cualquier ángulo pudiera decirse que así es, que no quiere meterse en problemas quizás por su propia seguridad, pero con tal actitud de tibieza permite que la sangre se siga derramando, lo que no es para nada correcto.

Reiteramos, son ya demasiadas las víctimas fatales registradas de unos dos meses a la fecha en el ayuntamiento de Jiutepec que es donde más muertes se están registrando casi a diario, seguido de Cuernavaca donde no hay gobierno; porque tenemos un alcalde “de parapeto” que sólo vino a robar pareciera. Se antoja que en algunos otros aspectos Rafael Reyes no está haciendo las cosas tan mal; sí ha permitido actos de corrupción terribles al interior de su administración por lo que se ha dado a conocer, pero aún así por lo menos se ve un esfuerzo mejor que el de su antecesor en lo referente a algunas obras públicas y apoyos a los ciudadanos; pero en lo que tiene que ver con la delincuencia las cosas andan terribles, y sí se ve que al hombre le tiemblan las manos para poner orden.

TABLERO POLÍTICO

*Los que están, los que fueron, los que vienen

Muy extensas son las listas de aspirantes a cargos de elección popular con miras al proceso que se llevará a cabo el año que viene; que será una prueba de fuego en lo estatal para el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y en lo federal para el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Hay municipios, sobre todo los más grandes, como Cuernavaca, Cuautla, Yautepec, Jiutepec, Temixco o Jojutla; donde los aspirantes a la presidencia municipal, las diputaciones locales y federales, así como regidurías y sindicaturas se cuentan por decenas.

A diferencia de hace algunos años cuando buscar un espacio de representación popular requería de una formación política mediana, o de haber desempeñado cargos en la administración pública con cierto éxito; la experiencia que tuvimos en las elecciones del 2018 y desde hace unos años nos han enseñado que cuadros sin ninguna experiencia arribaron a posiciones de cierto nivel, de ahí que ahora cualquier persona lo considera posible.

La “ola Morena” llevó a decenas de aprendices de políticos a legislaturas locales, federales, alcaldías -ahí está el caso Cuernavaca con Antonio Villalobos- y, aunque las experiencias han sido amargas con el desempeño de la mayoría de ellos, esto es desafortunado y los ciudadanos pagamos las consecuencias.

Por lo anterior se advierte que los morenistas podrían tener un descenso en la cosecha de posiciones políticas para cargos de elección, porque es casi seguro que habrá voto de castigo; no obstante, vienen haciendo hasta lo imposible por continuar colgados del presupuesto y son los primeros anotados ya sea para reelección o para brincarle a otro espacio.

Hay aquellos que ya tuvieron representaciones o cargos en el pasado y añoran el regreso; son los que sostienen que «vivir fuera del presupuesto es vivir en el error», y como les fue bastante bien aunque no hicieran nada por el pueblo pues quieren meterse en la pelea a como del lugar.

Como decíamos existen igualmente aquellos que nunca han formado parte de ninguno de los poderes o niveles de gobierno pero, a sabiendas de que es algo que a la mayoría le resuelve la vida económica, “pues vienen con todo”.

De los que ya están y van por más a nivel de ayuntamientos mencionaríamos a Alberto Sánchez de Xochitepec, Fernando Aguilar de Emiliano Zapata, Agustín Alonso de Yautepec y Francisco Sánchez Zavala de Yecapixtla; ellos ya lograron una reelección por diferentes partidos y quieren la segunda o saltar a una candidatura de diputación local o federal.

De los que llegaron en el 2018 la alcaldesa de Temixco, Jazmín Solano López, quiere repetir aunque no parece muy fácil porque su trabajo no ha sido bueno; Rafael Reyes Reyes de Jiutepec también parece ir por su reelección y puede ser que la tiene algo fácil a pesar de los actos penosos de corrupción se le han revelado recientemente; hasta Antonio Villalobos el alcalde de Cuernavaca, la capital del estado, busca permanecer en el cargo, a pesar de tantas críticas recibidas y cuestionamientos.

Y comentamos que muchos que en el pasado han desempeñado cargos públicos o administrativos desean volver; se menciona que el panista Adrián Rivera Pérez, quien perdiera la elección a gobernador frente a Graco Ramírez en el 2012 pretende ser candidato al gobierno de Cuernavaca; José Luis Urióstegui Salgado, ex procurador y  ex consejero jurídico va nuevamente como independiente por la comuna capitalina porque en la pasada se quedó atrás de Morena.

El ex legislador federal Matías Nazario Morales del mismo modo se está ya perfilado para contender por la misma posición a través de un partido de nueva creación, y Javier Bolaños Aguilar también ex diputado federal y local quiere nuevamente esa postulación por el PAN.

La priista Maricela Velázquez Sánchez, quien busco la presidencia municipal de Cuernavaca en el 2015, pudiera ir de nuevo por el tricolor, aunque igualmente la desea el empresario Juan Carlos Rivera Palau que estaría incursionando en el terreno político-electoral con el priismo.

Y bueno, es casi seguro que aparecerán en las boletas electorales diputados como José Casas González que a lo mejor ahora sí contiene por la alcaldía de Huitzilac, y Alejandra Flores que ha estado desarrollando trabajo con la gente en Cuernavaca con la esperanza de que le den la postulación.

En la contienda del 2018 llegaron demasiados improvisados, lo decíamos, y para el 2021 se requerirá por lo menos incluir cuadros con cierta experiencia para equilibrar las cosas, aunque la mayoría de las figuras que formaron parte de los tiempos de gloria del PRI y del PAN son ya «cartuchos quemados», habría dos o tres rescatables, que pudieran ser la diferencia.

Ahí está aún Juan Salgado Brito, ex candidato a gobernador en el 2000; Jorge Morales Barud que fue alcalde de Cuernavaca y cuenta con una interesante formación académica; ambos militantes del tricolor donde se formaron, pero que ahora podrían participar por cualquier plataforma electoral.

Es decir, son demasiados los que quieren, la gran mayoría no garantizan buen desempeño o siquiera regular, pero ahí están esperanzados en conseguir algo que para ellos es como sacarse la lotería porque lo primero que sí aprenden es cómo sacarle ventaja al presupuesto que se ejerce en toda clase de representaciones; sin embargo, usted será amigo elector quien decida y ojalá esta vez lo haga mejor.

VAN POR SEGUNDA DENUNCIA CONTRA EX EDIL DE JIUTEPEC

La Fiscalía Anticorrupción volverá a imputar a José Manuel “N”, ex presidente municipal de Jiutepec, por los delitos de Peculado y Enriquecimiento Ilícito; ya que no está absuelto por estos hechos y se han encontrado más evidencias en su contra.

De acuerdo con un comunicado la fiscalía a fortalecido la teoría del caso y volverá a imputarlo, por la presunta distracción del dinero público recaudado del cobro anticipado del impuesto predial del año 2019, que fue utilizado para fines diversos a la administración pública correspondiente.

Cabe recordar que José Manuel Agüero ya fue vinculado a proceso por el delito de Ejercicio Abusivo de Funciones, ya que presuntamente en los años 2016, 2017 y 2018; como edil del municipio de Jiutepec determinó utilizar un predio de su familia para convertirlo en el corralón municipal, datos que le dimos a conocer en este sitio de noticias desde el 2018 con los nombres de sus familiares involucrados y sus prestanombres.

De esta manera, la Tesorería Municipal de Jiutepec hizo pagos por la renta de un inmueble localizado en la colonia Vista Hermosa de esa demarcación, pese a la existencia de un claro conflicto de intereses, ya que se favorecía a familiares de José Manuel «N», y además no realizó una licitación pública sino una adjudicación.

¿CAYÓ EN LA TENTACIÓN?

*No está tan mal como su antecesor, pero…

El presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes, había logrado hasta hace poco llevar una administración más o menos decente; se observaba un esfuerzo por hacer las cosas distintas a su antecesor Manuel Agüero Tovar; quien descaradamente convirtió la comuna en negocio de familia.

Sin embargo, ya del actual edil surgen diversas críticas; porque todo indica que también ha caído en la tentación de la corrupción.

Como suele ocurrir muy frecuente en el ejercicio del poder; los «familiares incómodos» de los funcionarios, son los que aprovechan -vía tráfico de influencias- la realización de toda clase de negocios que reditúan dinero.

Si bien es cierto que Rafael Reyes es uno de los presidentes municipales con resultados aceptables tampoco parece haber logrado evitar caer en la tentación de beneficiarse económicamente de su posición; a través de uno de sus cuñados.

Cierto o no el asunto es que se afirma que, a través de éste, el munícipe adquirió lo que algunos de sus colaboradores consideran «todo un cluster» en el exclusivo fraccionamiento residencial Sumiya; donde cualquier inmueble le cuesta a usted decenas de millones de pesos.

Ahora con el COVID-19 Reyes despidió a más de 150 trabajadores de los tres sindicatos: Auténtico de Trabajadores de Jiutepec, Único de Trabajadores de Jiutepec y Democrático de Trabajadores de Jiutepec; con la amenaza de que si no firmaban sus «renuncias voluntarias» no les daría liquidación alguna.

Las fuentes informativas revelan que, en contra parte, hay en la comuna una serie de «aviadores», sobre todo que son el personal que labora en negocios personales y de su cuñado; que son una cristalería y el salón de eventos BALAM; en total acuerdo con el oficial mayor del Ayuntamiento. Habrá que ver qué arreglos traen también, porque también el regidor del Partido Encuentro Social,  de nombre Abraham tiene sus «aviadores» en la nómina.

¿Negocios al amparo de la alcaldía? pues los datos indican que en el Presupuesto de Egresos al 15 de enero pasado aparecieron sumas extraordinarias presuntamente erogadas en la adquisición de artículos y servicios personales, «pago de servicios a científicos» a la seguridad social, a pesar de que los empleados sindicalizados no cuentan con esa prestación.

Se le dio mucho vuelo a la adquisición y colocación de 14 mil 762 luminarias, en muchos lados vimos esa información pagada como inserciones, pero detrás de ello se cometieron delicadas faltas a los procedimientos legales. Es decir, la suma gastada supera los 15 millones de pesos conforme el reporte, de tal manera que debió darse a partir de una licitación pública.

Que la absoluta mayoría del personal del Ayuntamiento no tiene seguro médico ni prestaciones de ley, y que el alcalde tiene una presunta empresa que ofrece dicho servicio y que factura con cargo a la comuna.

Los informantes sostienen que fue por asignación directa, en una sesión cerrada de cabildo , el acta no cumplió con los protocolos correspondientes y hasta se acusa a la administración de haber aprobado ya una lista de «jubilaciones doradas», para lo cual se integró una comisión en marzo del año pasado.

Los datos abundan, en el sentido de que algunas actas y acuerdos que son algo delicadas por tratarse de asuntos de negocios no son pasadas por el cabildo. Rafael Pliego, subsecretario Municipal, es el encargado de redactarlas e incluso sin el consentimiento del secretario municipal, simulando sesiones de cabildo jamás realizadas.

Y bueno, que hay personal con ciertos privilegios, con sueldos fuera de la norma, derivado de compromisos políticos, de campaña y desde luego familiares incrustados en la nómina, que aparecen como «asesores», auxiliares, secretarias o choferes.

En conclusión, que comenzó el negocio personal de familiares y amigos, y que el edil Reyes Reyes, independientemente de mostrar actitudes de soberbia, entra en momentos de histeria y violencia verbal contra algunos de sus subalternos; o sea que el hombre se transformó, porque era un personaje con cierta humildad.

FORMACIÓN Y CONOCIMIENTO

*Diferencia entre alcaldes

Los presidentes municipales en Morelos andan buscando, a costa de lo que sea, una vía de ingresos o cómo hacerse de más recursos económicos para sus arcas.

Presupuestalmente no hay dinero para responder a las demandas ciudadanas; el rezago en obras y hasta para el mantenimiento de servicios, es impresionante.

Sin embargo, y a pesar de que hay una guía; un reglamento mediante el cual los ediles deben conducirse, la absoluta mayoría por su falta de formación y la improvisación con la que llegaron, les impide hacer algo interesante por sus gobernados, a decir verdad lo único que dan es pena.

Y es precisamente la formación académica, política y la experiencia en cargos gubernamentales o de representación popular o de partido, lo que comienza a hacer la diferencia.

No acostumbramos aquí elogiar el desempeño de nadie cuando su propia responsabilidad de servidor público así lo exige, pero en medio del mediocre desempeño de casi todos los ediles, habrá que establecer las diferencias.

Después de haber transcurrido un año de su ejercicio al frente de los ayuntamientos, y por diversas acciones desarrolladas, diríamos que quien se perfila como el mejor presidente municipal de esta generación de servidores públicos es el de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes.

Y mire que heredó un ayuntamiento más que en quiebra, super endeudado como producto de un vergonzoso desempeño de su antecesor, Manuel Agüero Tovar.

Salvo la delincuencia, que en mucho es responsabilidad estatal y federal, «Rafa», como lo identifica la mayoría, lleva una administración sana y se ha deshecho de las deudas, por eso decimos que se perfila como el mejor.

Decíamos que la experiencia en éstos menesteres cuenta, y cuenta mucho, y como hay quienes son producto de la reelección; hay otros que tampoco están tan mal.

Haríamos mención de Fernando Aguilar Palma, edil de Emiliano Zapata; que lleva un segundo ejercicio de gobierno más o menos en calma. Erick Sánchez Zavala, en Yecapixtla, es otro que igual y colocaríamos después de Reyes Reyes o Alberto Sánchez Ortega, igualmente reelecto en Xochitepec.

Agustín Alonso Mendoza, alcalde de Yautepec, mantiene cierta gobernabilidad y orden, por lo que merece mención y quizás se nos escapen dos o tres más por ahí, pero el resto parecieran seguir dando palos de ciego.

Bueno, el de Jojutla, Juan Ángel Flores Bustamante ha hecho un gran trabajo, sobre todo porque le dejaron una ciudad en ruinas desde lo del sismo del 19 de septiembre del 2017 y ha sacado la casta con colaboradores en el cabildo interesantes.

De ellos, que hemos citado con mejor desempeño, igual y merecen continuidad en sus cargos o tal vez participar en otra candidatura a diputados locales o federales, porque vienen haciendo la diferencia.

De los demás mejor deberían sentarse en la justa electoral del 2021, porque están pasando de noche y no han dado el ancho. ¿No le parece?

DESIGUAL DESEMPEÑO

Mediocres, regulares y aceptables

Como en cada trienio, el trabajo de los alcaldes en el estado muestra desigual desempeño. Los hay con un trabajo francamente inaceptable, unos ahí la llevan con tropiezos y muy pocos hacen la diferencia.

Lamentablemente, alcaldías con alta densidad poblacional como Cuernavaca, Temixco, Cuautla, hasta ahora, con nueve meses de gestión, aparecen con muy poco esfuerzo.

En lo que se refiere a la capital estatal, Antonio Villalobos Adán, no traía el nivel necesario; la formación, ni experiencia, como para gobernar a una ciudad de tal tamaño y necesidades. El cargo le llegó de refilón y camina sin rumbo ni proyecto, mientras la basura, la falta de agua, baches que parecen cráteres y nula obra pública, dan fe de una administración de fracaso.

Jazmín Solano López, presidenta municipal de Temixco, tampoco encuentra cómo revertir el enorme rezago en obra y servicios públicos y programas que reclaman sus «gobernados», y los niveles de inseguridad, igual que en Cuernavaca, la rebasan.

Cuautla, con Jesús Corona Damián, va por el mismo camino; trae un desgarriate interno y hacia afuera la situación se ve descompuesta. No encuentra solución a sus conflictos y anda enfrentado hasta con sus trabajadores y hay conflictos entre regidores y los funcionarios.

Con regular esfuerzo aparecen, entre otros, el edil de Jojutla, Juan Ángel Flores Bustamante, a quien vimos hace unos días encabezar un grupo de ediles del país para exponer los problemas que ocasionó el recorte del Ramo 23, que se supondría que serían canalizados por otra vía para los ayuntamientos.

Como dice el dicho a él le tocó «bailar con la más fea”, porque sus antecesores le dejaron un cochinero, el ex gobernador Graco Ramírez y su pandilla de ladrones se robaron casi todo el dinero que llegó para rescatar a cientos de familias afectadas por el terremoto del 19 de septiembre del 2017, y sigue buscando cómo ayudar. No hay mucho de dónde agarrarse, pero ahí la lleva.

Puente de Ixtla, Amacuzac, andan sumidos en el crimen; la propia maña gobierna de manera directa, ya imagina usted la situación.

Con mejor desempeño se observan a los ediles de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes; Fernando Aguilar Palma de Emiliano Zapata y Alberto Sánchez Ortega de Xochitepec, de acuerdo a sus propios gobernados.

Los dos últimos vienen de una reelección y traen experiencia, control de sus respectivos territorios, aunque en ambos municipios, la delincuencia organizada no tiene límites ni control; no se han sabido casos de alguna irregularidad mayor ahí.

En lo que toca a Jiutepec, Rafa Reyes, sí parece estar empeñado en borrar la negra etapa de uno de los ex alcaldes más corruptos que haya tenido el municipio. La inseguridad es sólo un factor de la herencia de su antecesor Manuel Agüero Tovar, quien por cierto con el apoyo de Graco, le robó el triunfo en el 2015. Pero con todo y eso, ya ha invertido en obras como para el agua potable, alumbrado o pavimentaciones; es de lo mejorcito que se ve a nivel de ayuntamientos y la población es quien puede confirmar estas apreciaciones.

Ya no hay «padrinos» políticos

Sólo en un estado y un país donde la justicia y la ley no se aplican podemos ver a políticos tan corruptos y cínicos en libertad, campantes por la calle.

En un entorno donde se respete el Estado de Derecho, sujetos como el ex gobernador Graco Ramírez o el ex presidente municipal Manuel Agüero Tovar ya hubieran sido condenados a cadena perpetua -y eso porque no hay pena de muerte-, por sus deplorables acciones delincuenciales.

Lamentablemente, al interior de la sociedad hay quienes a pesar del daño que uno como gobernador y otro como edil hicieron al estado y al ayuntamiento, aún los defienden o justifican.

Claro, lo menos que se puede intuir es que se trata de beneficiados de sus trapacerias, porque igual hay que decirlo; un considerable número de personas viven de la corrupción y quisieran que esos vividores siguieran gobernando, no obstante el enorme daño que causaron.

El tema viene al caso porque el fin de semana Agüero fue arrestado por la policía al oponerse a la clausura de su antro denominado «Arrachelas», por no estar en regla.

El delincuente de cuello blanco no ha entendido que ya no tiene a su cómplice y «padrino» Graco Ramírez, con quien obviamente tenía negocios sucios e inconfesables, y por lo tanto le aplicaron la ley.

Fue una falta administrativa, y con el pago de la multa quedó libre; sin embargo, es muy posible que al corto plazo llegue al penal, pero ahora sí por muchos años.

Conforme a lo hasta ahora revisado respecto a su administración, en Jiutepec hay un desfalco al erario cercano a los 800 millones de pesos, se calcula.

Aunque igual y todavía cuenta con protectores como los fiscales, General de Justicia, Uriel Carmona y Anticorrupción, Juan Salazar Núñez, puestos ahí para proteger a los ladrones con los que operó Graco.

Es triste ver como desde el Congreso local también «se ampara y protege» a esos mercenarios políticos, contra los que debiera haber más contundencia.

Y no es cuestión de venganza; en el caso de Graco y Agüero se trata de justicia al pueblo, porque los miles de millones de pesos que se robaron eran parte de los impuestos pagados por los contribuyentes.

Jiutepec: herencia maldita

La mayoría de los ayuntamientos enfrentan serios problemas financieros; sin embargo, Jiutepec pareciera estar casi en quiebra.

El edil anterior, Manuel Agüero Tovar, dejó una deuda institucional por arriba de los 700 millones de pesos, así como más de 500 millones en torno al sistema de agua potable municipal.

Es decir, cerca de mil 300 millones para un municipio con un presupuesto anual de algo más de 600 millones de pesos.

Lo hemos dicho muchas veces, el ex alcalde se condujo muy similar a como lo hizo su “jefazo” y “padrino político” el ex gobernador Graco Ramírez, tomándose todo lo que pasaba por sus manos.

Como dijera el refrán al actual presidente municipal Rafael Reyes Reyes «le tocó bailar con la más fea».

Frente a todas esas corruptelas el edil se ha conducido maduramente porque a pesar de haber elementos de sobra respecto al abuso de su antecesor, simplemente señala que se procederá conforme a derecho.

Las denuncias están en proceso, tiene que haber una acción que corresponda al grave nivel de saqueo y, si fuera de esa manera, el tal Manolo tendría que ser recluido en el penal como esperamos que algún día suceda con Graco.

Es demasiado el daño que le provocaron al pueblo como para dejarlos ir libres, porque además queda claro que el ex presidente municipal fue impuesto en Jiutepec, para que administrará también todo el dinero proveniente de negocios del tabasqueño con la delincuencia.

Trueque de basura por productos en Jiutepec

Al igual que el agua potable los desechos sólidos se han convertido en un problema creciente y costoso para los ayuntamientos; pero sobre todo para los ciudadanos, porque cada vez pagamos más por la recolección y tratamiento o confinamiento de basura.

Cuernavaca, por ejemplo, sigue siendo un ejemplo de una ciudad muy sucia; el sistema de recolección deja mucho que desear, a pesar de que tanto para las autoridades como para quienes desarrollan los trabajos de limpia pareciera ser un gran negocio importante.

Es decir que, si la sociedad tuviera algo de cultura de separación de la basura, por un lado, se reducirían casi un 75 por ciento los volúmenes de desechos a recolectar, y por el otro tendrían ganancias monetarias con los materiales reciclables reunidos.

Por eso llama la atención el programa que acaba de anunciar el presidente municipal de Jiutepec, Rafael Reyes Reyes. Eso de cambiar productos alimenticios a los ciudadanos que separen sus desechos de lo que pueda ser útil y lo entreguen en lugares especiales dispuestos para ello.

Habrá que ver cuál es la respuesta colectiva, pero si pega, seguramente muchos de sus colegas ediles querrán ponerlo en práctica.

Como se recordará el repudiado ex alcalde de Jiutepec, Manuel Agüero Tovar, aplicó cobro al servicio unos meses antes de dejar el cargo, provocando enojo generalizado de los ciudadanos. Pero el señor, un remedo del ex gobernador Graco Ramírez, llegó ahí para hacer dinero con recursos públicos y la basura no escapó para llevarse hasta el último centavo.

Cuando Rafael Reyes llegó tuvo que volver a la gratuidad que ya se había comprometido con los ciudadanos para la recolección, y casi por exigencia popular.

Pues ahora, se ´sacó de la manga´ esta estrategia y lo bueno sería que el pueblo respondiera positivamente; porque en lugar de pagar se estarían llevando algo de dinero haciendo la separación de los residuos útiles.

Es un tema medio curioso pero interesante, porque hay que recurrir a lo que sea para ir resolviendo este creciente problema en las sociedades modernas y no utilizarlo para sacar provecho.

Se acaba la pesadilla en Jiutepec, Agüero un cínico ladrón

Este 31 de diciembre concluye un trienio más en los ayuntamientos de Morelos, el primero de enero del 2019 tomarán protesta los que fueron electos el primero de julio pasado, con excepción de unos cuatro o cinco que lograron la reelección por primera ocasión, entre ellos los ediles de Emiliano Zapata, Fernando Aguilar Palma o el de Yecapixtla, Francisco Sánchez Zavala.

Muy pocos hicieron buen papel, quizás entre esos los que repiten, pero lo que sí queda claro es quienes fueron los peores, que se dedicaron a robar a manos llenas, reproduciendo puntualmente la enseñanza de su maestro, el ladrón más grande que haya tenido Morelos en su historia, el ex gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu, descendiente de una estirpe de sátrapas y mercenarios políticos.

Nos referimos a alcaldes como Raúl Tadeo Nava de Cuautla, pero fundamentalmente a Manuel Agüero Tovar, personaje impuesto en esa comuna de Jiutepec en la elección del 2015, vía un fraude electoral perpetrado desde Palacio de Gobierno estatal.

Es un hecho que para los habitantes de ese sufrido municipio, la pesadilla que vivieron bajo el mando de tan descarado ladrón está por concluir; sin embargo, si sería de justicia que su sucesor, Rafael Reyes Reyes, lo investigara y le ajusta cuentas, porque elementos de responsabilidad por acciones deshonestas sobran por todos lados.

Lo dijimos en su oportunidad, la decisión de imponer a Agüero no fue otra, sino tener un absoluto control del negocio que ese municipio representa en materia de tráfico de drogas, el resto de los negocios que se hicieron al amparo del presupuesto público ya fueron ganancias adicionales.

Con el descaro y cinismo que caracteriza a esos mal llamados políticos sin moral, como Graco, el dichoso Manolo convirtió los asuntos de la comuna en negocios para la familia; la suya directa, desde sus padres, parientes y amigos.

La mayoría de las rentas que de pagaban por oficinas diversas del Ayuntamiento eran a sí mismos, porque se ubicaban en propiedades del clan Tovar y asociados.

Bueno, hasta el grupo musical que amenizaba eventos públicos era manejado por él; incluyendo el comedor para empleados y el tiradero de basura a cielo abierto, claro.

Ha sido pues hasta hoy e igual que el tabasqueño a nivel de la gubernatura, el presidente municipal más corrupto y descarado de que se tenga memoria en ese desafortunado territorio, pero reiteramos, ya tiene los días contados. Ojalá que Rafa Reyes le haga justicia a su pueblo, y en su oportunidad lo ponga tras las rejas.

La sociedad demanda acciones de justicia contra sus verdugos, no es posible aceptar como gobernador a personajes sin escrúpulos ni valores.

Sujetos como Graco y Manuel Agüero deben no sólo devolver los miles de millones de pesos que se robaron de nuestros impuestos, sino ser castigados con cadena perpetua, y eso porque en México no hay pena de muerte.