VIVIR CON LA MAÑA

Muy preocupante ha sido el asesinato de quien fuera encargado de despacho de la Secretaría de Seguridad Pública de Cuernavaca, Juan David Juárez López, el pasado cinco de los corrientes.

Es muy pronto para exigirle a las instancias «competentes» información respecto a los responsables de tan abominable crimen; sin embargo, extraoficialmente se tienen ya algunas líneas de investigación y una de ellas es bastante alarmante.

¿Por qué? pues ésta indica que habrían sido sus propios subalternos quienes pudieron fraguar el asesinato de su jefe, es decir, que los hechos pudieron haber sido planeados a partir de que Juárez López inició una rotación de mandos de las diferentes regiones de la capital del estado, buscando con ello evitar que las largas permanencias de cada uno en la misma zona los llevara a formar o conservar complicidades entre los oficiales y los grupos de mafiosos que operan en el territorio.

Si lo anterior tiene algo de verdad; entonces quiere decir que el ahora occiso lo hizo porque tenía, quizás, elementos para considerar que ya algunos de sus mandos estaban coludidos con los mañosos, y buscó desconectarlos enviándolos a otra zona.

Los afectados habrían reaccionado de manera visceral porque se estarían afectando sus intereses; evidenciando que trabajaban a la par de los delincuentes, obviamente recibiendo lo correspondiente por esa protección y complicidad, por lo que no se tentaron el corazón para eliminar a su jefe.

Reiteramos, esta no es una versión oficial, pero ha surgido a partir de comentarios de quienes forman parte de la corporación, y por lo tanto algo pudiera tener de fondo y de realidad.

Y si por ese lado fuera la cosa, pues entonces Juan David fue víctima de la corrupción, que pareciera sigue muy arraigada, en el sector policiaco de esta ciudad capital, y por eso es literalmente imposible pensar en avances respecto al combate a la delincuencia.

Los cárteles y grupos de vándalos que azotan esta región del estado están amparados por muchos elementos que se supone están ahí para velar por el interés colectivo; para eso fueron contratados y tienen un salario bueno o malo, pero al fin es aceptado por ellos desde que entran, y para obtener más beneficios no pueden ni deben aliarse con los malos.

Tampoco podemos generalizar, sí hay aunque sean pocos, agentes policiacos buenos, honestos y comprometidos con la ciudadanía; dispuestos incluso a dar la vida en el cumplimiento del deber, desafortunadamente son cada vez más aquellos que tuercen su camino y se transforman en enemigos del pueblo.

Bueno, ya en los comentarios de algunos oficiales respecto a lo que está pasando, también se dijo que un buen número de policías los días que están “francos” (así le llaman ellos al descanso) se dedican al robo de carros.

¿Será que se llega a tanto? tampoco es cosa nueva, hay múltiples antecedentes que dan fe de que la delincuencia está dentro, y lo de David Juárez López parece ser una pequeña muestra.

Las cosas aquí en la ciudad capital de Morelos andan mal desde hace mucho, a pesar de ello el alcalde Antonio Villalobos Adán sigue negándose a firmar el acuerdo para ser parte del Mando Coordinado; en el que participan municipios, estado y federación. Su rencor hacia actores de la administración estatal ha sido más fuerte que su deber de velar por la seguridad pública y prevención del delito de los cuernavacenses.