EN PROYECTOS DE ALTO IMPACTO

Busca Morelos inversiones por 15 mil mdp

A partir de negociaciones con la Secretaría de Comunicaciones y Transporte, vía Conago, en una reunión que se realizó hace tres semanas aproximadamente, el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo y el presidente Andrés Manuel López Obrador hicieron varios compromisos en coordinación con el gobierno del Estado de México; para trabaja en la consolidación de diversos proyectos de alto impacto con una inversión promedio de 15 mil millones de pesos.

Fidel Giménez Valdez, titular de la Secretaría de Obras Públicas del estado reconoció que la escasa disposición de recursos públicos para el desarrollo de obras ha impedido resolver algunos compromisos del gobernador, contraídos con la ciudadanía, por lo que se trabaja en lo más urgente; sin embargo, hay algunas acciones a desarrollar desde principios del 2020.

Entre esos objetivos se encuentra un acceso que conectará el puente Apatlaco de la zona conocida como el Polvorín hacia el aeropuerto Mariano Matamoros de Temixco, que en una longitud de 8.5 kilómetros a cuatro carriles, requiere de unos 900 millones de pesos.

Con el Estado de México se empuja la construcción del Arco Norte-sur, que conectará a la Ciudad de México, parte del Estado de México y la autopista Siglo XXI, a la altura de Alpuyeca que representara unos 23 kilómetros en el territorio estatal, construcción que se iniciará por el rumbo de Palpan, municipio de Miacatlán y otro tramo irá de ahí a la autopista Tenancingo-Tenango del Valle, también del Estado de México, para llegar a la capital del país.

El presupuesto requerido para esa obra ronda los siete mil millones de pesos, estimó Jiménez Valdez, quien explicó que distribuido entre las tres entidades, se puede hacer posible en Morelos.

Una acción más que se consensa con empresas de transporte foráneo es la Central Camionera para la zona centro norte de la entidad, que estaría ubicanda al noreste de Cuernavaca; para la cual ya hay compromisos amarrados, aseguró.

La intención de la administración federal, de acuerdo al funcionario estatal, es concluir la ampliación de la autopista La Pera-Cuautla, ya que lleva más de 10 años de intentos pero sigue inconclusa por resistencia de algunos grupos de Tepoztlán, pero estimó que con los acuerdos y consensos adecuados puede presentar condiciones para su continuidad.

El funcionario admitió que las circunstancias, tanto federales como estatales, no han sido las mejores para propiciar la inversión y el desarrollo en Morelos, pero aseguró que el año que viene el panorama será muy diferente; porque el propio presidente de la República ha acordado con Blanco Bravo apoyar al estado.

Con la mina, ¿Habrá Esperanza?

Hace tiempo nos enteramos del proyecto minero morelense “Esperanza” que viene desarrollando un largo proceso con el propósito de aterrizar en el poblado marginado de Tetlama, se trata de una inversión de más de 10 mil millones de pesos en una mina de oro y plata, que sin duda dará un nuevo rostro no sólo a la localidad, sino incluso al propio estado de Morelos.

La empresa que desarrolla el proyecto se llama Esperanza Silver de México, aunque cuenta con capital canadiense del corporativo Alamos Gold, lo cual da certidumbre de que las cosas se harán bien en Tetlama, pues al parecer traen otro chip en la forma de hacer minería.

Es una inversión inédita en esta entidad que se desarrollaría a lo largo de 10 años, ofreciendo empleos, mejora de los servicios e incluso inversiones adicionales para los habitantes de ese pueblo, lo que pudiera cambiarle la vida a algunas generaciones, sobre todo jóvenes.

Sin embargo, por lamentables hechos ocurridos en proyectos similares en otras entidades, hay una especie de satanización que lleva a algunos grupos  de activistas y supuestos ecologistas, a oponer resistencia.

Tetlama, Cuentepec, Alpuyeca, Coatetelco, Milpillas, entre otras más, son comunidades de Morelos que presentan gravísimos niveles de pobreza e incluso pobreza extrema.

Dichas comunidades han enfrentado un fenómeno común, la falta de oportunidades laborales y de ingresos, lo cual sin duda ha sido uno de los factores para la desintegración social, y la generación de delincuencia; cancelando el futuro a miles de jóvenes, adolescentes y hasta adultos de esas zonas.

Nos atrevemos a decir que por lo menos por ahora, no hay en puerta en la comunidad ni en la región algún proyecto relevante de desarrollo que pudiera mejorarle las condiciones de vida a toda esa gente, más que ese proyecto minero en referencia, que de concretarse, vendría a darle un giro positivo a la situación social y económica no sólo de Temixco, sino de todo Morelos.

Según ha trascendido este proyecto se diferenciará de los demás en su género, a partir de que estará regido por un modelo innovador en materia ambiental denominado “Nuevo Modelo Ambiental y Socialmente Responsable”, que privilegia el bienestar de la comunidad y contempla todas las exigencias legales y normativas tanto en lo local como a nivel federal.

Bajo estas circunstancias de ausencia de inversiones municipales, estatales y federales, ¿no valdría la pena poner en la balanza las ventajas o desventajas de un proyecto de tal envergadura? Serían más de 10 mil millones de pesos de inversión y más de seis mil empleos directos e indirectos.

Hasta donde sabemos, los empresarios cuentan ya con las concesiones correspondientes, una serie de estudios aprobados por las instancias gubernamentales y desarrollan  estudios de viabilidad, para obtener información, a fin de conocer los aspectos técnicos y económicos a aplicar, aunque aún no hay actividad ni se encuentra operando.

Pero, a pesar de que comuneros, ejidatarios y la mayoría de la población de Tetlama han aceptado ya el proyecto de la mina Esperanza, existen aún algunas expresiones legítimas y otras mal intencionadas, sobre todo de comunidades aledañas que se resisten a que se realice, más bien son voces que buscan tener también beneficios.

Comprometiendo a los inversionistas a desarrollar un proyecto que garantice el cumplimiento estricto de la ley para evitar afectaciones innecesarias y efectos ambientales negativos ¿no sería prudente dar luz verde a un desarrollo como este en Morelos?.

Pensando que podría significar un futuro distinto para miles de personas, en particular para los jóvenes de esa zona tan afectada en la entidad por la falta de oportunidades de empleo y estudio, que parecieran estar condenados a seguir en la misma miseria. Quizás una oportunidad parecida nunca se les vuelva a presentar, si no se toma ahora la decisión.

VISITAN EMPRESARIOS Y AUTORIDADES EL AEROPUERTO MARIANO MATAMOROS

Autoridades de gobierno hicieron un recorrido por la terminal aérea, en la cual se busca que pronto se inicien operaciones comerciales. El Consejo del Aeropuerto de Cuernavaca S.A. de C.V. y empresarios del ramo, realizaron un recorrido por la terminal aérea ubicada entre el municipio de Temixco y Xochitepec, con la finalidad de promover el lugar.

La visita, dirigida por el jefe de la oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz Rivera, mostró a los representantes de las empresas las cualidades y ventajas que tiene, por su ubicación geográfica el también conocido como aeropuerto Mariano Matamoros.

El funcionario estatal reiteró a los acompañantes del recorrido que la cercanía con la capital del país –a unos 90 minutos de recorrido- la terminal morelense se convierte en una alternativa viable ante la grave congestión aérea que sufre el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Explicó que además el clima permite despegues y aterrizajes prácticamente los 365 días del año sin contratiempos y otra ventaja del aeropuerto morelense es su altura; ya que según los expertos es de mil 280 metros sobre el nivel del mar, mil menos que el promedio de los aeropuertos del centro del país; lo cual reduce costos de operación en aeronaves de gran tonelaje.

Durante el recorrido Sanz Rivera estuvo acompañado por los titulares de las secretarías de Desarrollo Económico y del Trabajo, Cecilia Rodríguez González, y de Movilidad y Transporte, Víctor Mercado Salgado.