PODRÍA EL COVID19 DUPLICAR EL HAMBRE

Durante la conferencia diaria sobre el avance del Covid19 en México se presentó un estudio realizado de manera reciente por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) que se encuentra en nuestra entidad; la Organización Panamericana de la Salud (OPS-OMS), Unicef y el Grupo Intersecretarial de Salud, Alimentación, Medio Ambiente y Competitividad (GISAMAC) del gobierno mexicano, para enfatizar la importancia de la lactancia materna en estos tiempos de crisis de salud.

Como parte de la Semana de la Lactancia Materna que organizan las instituciones de salud anualmente, se ha abordado los últimos días los cuidados que deben tener las madres y en general las familias con las embazadas y los recién nacidos; entre ellos las medidas especiales de cuidados para evitar que tanto las madres como los bebes contraigan la enfermedad, aunque explicaron que estar enferma de Covid19 no es un impedimento para que las madres amamanten.

Por el contrario, amamantar podría considerarse la primer vacuna que reciben los menores, porque la leche materna ofrece todos los nutrientes y anticuerpos que pueden proteger a los bebés incluso a futuro, tanto que ha llegado en importancia hasta la creación de un banco de leche materna para los recién nacidos que así lo requieran.

Paralelamente a la importancia del tema, se presentó el estudio que analiza algunos datos del país pero también expone problemas generalizados a nivel mundial, como el hecho de que conforme a los efectos que se han visto de la enfermedad hasta el momento el covid podría duplicar el hambre en esta crisis de salud y los servicios de atención a la salud en el mundo se podrían deteriorar hasta 30% en promedio; como consecuencia del trabajo y recursos que se están dedicando a la pandemia.

Sobre la realidad mexicana, las investigadoras que presentaron algunos datos del estudio destacaron que México en particular tiene un registro de más de 55% de los hogares con problemas se inseguridad alimentaria, que se eleva en algunas zonas rurales hasta 70%, tanto el hambre como la desnutrición podrían duplicarse en los años siguientes como producto de la pandemia.

Al tener más disponibilidad de los alimentos chatarra, muchas veces a más bajo costo que los alimentos naturales o frescos, se está elevando su consumo y si ha esto le sumamos que a mediano plazo para el segundo semestre del año se espera el aumento de 9 puntos porcentuales del costo de la canasta básica en México, la situación no se ve mejor.

Por ello, enfatizaron la importancia de concientizar a la población sobre la necesidad de mejorar ahora sus hábitos alimenticios, ya que durante el confinamiento y en esta crisis México ha sido uno de los mayores problemas por las condiciones preexistentes de mala salud, derivada en buena parte de la mala alimentación.

MORELOS, POTENCIALMENTE GRAVE EN COVID19

Muy acertada fue la participación de especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) en la conferencia de prensa de ayer sobre el avance del Covid19 en Morelos, ya que claramente mostraron el panorama en el cual nos encontramos como entidad, y lo potencialmente grave que puede ser.

En sus intervenciones, Ana Isabel Burguete García, investigadora del Centro de Investigación Sobre Enfermedades Infecciosas y Aurelio Cruz Valdez, subdirector de Apoyo Académico del Centro de Investigación en Salud Poblacional; ambos del INSP, invitados por la Secretaría de Salud del estado dieron a conocer que como entidad nos encontramos en un mayor riesgo de que se eleven los contagios, por la alta densidad poblacional.

Esto se traduciría en la necesidad de atención de por lo menos unos 14 mil morelenses durante el periodo que dure la fase 3 de evolución de la enfermedad, con base en los datos censales que tenemos; con un millón 900 mil habitantes, dato que combinado con los porcentajes de afectación que ha demostrado la enfermedad en varios países.

Esto es que, científicos no sólo mexicanos sino de todo el mundo han concluido hasta ahora del comportamiento que entre un 70 y 80 % de la población de un país o región se infectará con este virus, de los cuales de 10 a 15% tendrán síntomas considerables y de 4 a 5% -de acuerdo con reportes de varias fuentes- se complicarán al grado de que requerirán hospitalización de segundo o tercer nivel, y/o fallecerán.

Si en Morelos partimos de que somos 1 millón 700 a 900 mil habitantes aproximadamente por la población flotante que tenemos de manera constante con el flujo de personas que viaja a la CDMX, Puebla, Estado de México o Guerrero; se concluye que entre 14 y 15 mil podrían presentar síntomas de la enfermedad, que en determinado momento podrían requerir de algún tipo de asistencia hospitalaria.

Adicionalmente, de esos 14 mil a 15 mil entre un 4 a 5% podrían tener una complicación que requiriera de hospitalización; lo que significa alrededor de 700 personas que podrían reducirse a la mitad 350, si seguimos los consejos de evitar salir de casa y reducir la curva de contagio acelerado.

Tanto el Secretario de Salud de Morelos como los especialistas indicaron que pesar de que una cantidad de entre 300 a 400 personas se escucha menor, para la cobertura de los servicios generales de salud del estado podría representar una crisis, que se pretende aminorar lo más posible con la “Sana Distancia”.

Además, en Morelos, tenemos que sumar el factor de densidad territorial, porque no es lo mismo el contagio de 1,400 o 1,500 personas en un territorio relativamente pequeño como es nuestra entidad a esa misma cantidad en estados como Sonora, Chihuahua o Querétaro; sólo por poner algunos ejemplos.

Mientras que el promedio nacional de densidad poblacional es de 64 habitantes por kilómetro cuadrado, en Morelos tenemos 392 aproximadamente por kilómetro cuadrado, situación que eleva considerablemente la gravedad.

Hay que compartir esto ¿No lo cree?