INCIERTO FUTURO

Pandemia, delincuencia y ausencia de inversión

Las circunstancias bajo las cuales llega el final del presente año han sido por demás desafortunadas; no se ve para cuándo podamos vivir bajo una normalidad debido a la pandemia del coronavirus, y además continuamos en medio de un clima de inseguridad y delincuencia que no cede y genera ausencia de nuevas inversiones que reactiven la economía en general.

La pérdida de empleos ha sido bárbara; estamos muy lejos de pensar siquiera en recuperar las condiciones bajo las cuales vivíamos antes de todo este desafortunado escenario de salud mundial y podemos decir que hay mucha desesperanza social porque se aprecia un mañana incierto que lastima sustancialmente a las nuevas generaciones de jóvenes, que se van incorporando al mercado laboral en la incertidumbre.

Si bien es cierto que hay sobre la mesa dos mega proyectos de inversión en suspenso en el estado: la termoeléctrica en Huexca y la mina en Tetlama; ambos están bajo situaciones de indefinición por las resistencias de grupos de activistas y pobladores que se oponen a ellos por considerar que se afectará el entorno, entonces por ahora son acciones casi muertas.

Fuera de lo anterior no existe por ahora nada significativo que lleve a pensar en un regreso de los capitales de inversión, tan indispensables en éste momento, a fin de darle vida económica a Morelos y, por el contrario, el asedio de los delincuentes inhibe la escasa actividad empresarial, comercial y la prestación de servicios a pequeña y mediana escala.

Sobre el gasoducto y la termoeléctrica, en su oportunidad lo dijimos, no se continuarán los trabajos para su activación porque la oposición al Proyecto Integral Morelos (PIM) es muy fuerte, y además suficientemente sustentada.

Eso de que se reactivaría la inversión antes de fin de año, anunciado durante una conferencia por parte del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, simplemente fue una ocurrencia; quizás para volver a medir la reacción, pero era claro que no habría tal, además legalmente le han venido ganando amparos al gobierno. Esa inversión se quedará ahí por varios años más si no es que para siempre, porque nunca se supo socializar el conflicto.

Y las cosas se aprecian más complicadas porque si del lado de la Iniciativa Privada no se mueven capitales, tampoco los tres niveles de gobierno muestran capacidad o disponibilidad como para resolver reclamos de obra o avanzar en la construcción de infraestructura de desarrollo.

Ahogados en deudas, sin un claro manejo del presupuesto municipal y con problemas para pagar las nóminas; la mayoría de los municipios casi están en quiebra. Y para complementar el cuadro, se aproxima el fin de año, que conforme a ley, representa el pago prestaciones a los trabajadores como el aguinaldo, y ya muchos alcaldes han adelantado que no tienen fondos para ello.

Lo anterior pareciera ilógico porque es de entender que en el presupuesto que les fue aprobado para el 2020 viene considerado el pago de nóminas y esas prestaciones de acuerdo con la planta laboral que tenían, por eso no es entendible cómo en Cuernavaca se despidió a cerca de 500 empleados, si éstos ya estaban presupuestados, ¿hacia dónde se canalizó ese dinero si tampoco se les ofreció un finiquito de ley? sería interesante saberlo.

El caso es que nos aproximamos a más problemas por insuficiencia de dinero y, en medio de todo lo anterior los ciudadanos seguimos esperando años y años para que resuelvan nuestras demandas en calidad de servicios y mejoras municipales que requieren cotidianamente las ciudades, pueblos y las comunidades en general.

Eso sí, si nosotros como gobernados no cumplimos con nuestras obligaciones fiscales pues no hay recursos y entonces hasta lo andan persiguiendo a uno, la cosa es que no nos regresan en servicios nada de lo que pagamos, y entre tanto atraco y corrupción el producto de nuestros impuestos nadie sabe en dónde queda, seguimos cada vez más jodidos.

Y por si fuera poco, ya comenzó la grilla electoral hacia las elecciones de junio del 2021, y sabemos que es derroche de recursos de nuestros impuestos, que de ninguna manera se traducen en un bienestar a la ciudadanía; acaso dádivas con base en el mismo dinero público, y ello nos llevará a que el siguiente año también pueda ser medio perdido. Total, que salir de ésta requerirá de mucho tiempo y sacrificio pero del pueblo, no de los políticos.

LAS COSAS ESTÁN DIFÍCILES PERO…

*Aquí nos tocó vivir

El estado de cosas en Morelos es por demás difícil, no se ve por dónde se logre enderezar el destino de una entidad, que hace ya unas décadas llegó casi a ser ejemplo de trabajo y desarrollo en el contexto nacional.

De haber sido un estado de paso en la comercialización y destino de drogas, provenientes del vecino estado de Guerrero, pasó a ser un territorio de consumo, en el que grupos de la delincuencia organizada se establecieron para minar la tranquilidad que se tenía.

Muy notorio fue el cambio que se vivió a partir del asesinato de Arturo Beltrán Leyva en el 2009, desde entonces el fuego cruzado y los asesinatos crecieron alarmantemente; es decir, llevamos casi once años en los que han muerto miles de personas en la entidad -y no exagero-, la absoluta mayoría jóvenes de entre 15 a 28 años.

Nos ha ido muy mal, el saldo es desafortunado porque igualmente se multiplicaron los secuestros, el robo de autos, los feminicidios, el atraco en bancos o fuera de ellos y el cobro de piso a toda clase de negocios. Esta situación ha llevado al cierre o quiebra de quizás el 50 por ciento de la planta productiva y económica en la entidad.

¿Cuál es el precio pagado en dinero, empleos e inversiones en estos once años para Morelos? seguramente nadie podría ofrecer una cifra confiable, porque son tantos los factores que inciden en el detrimento económico que se antoja imposible medir el daño.

Lo que sí podemos afirmar es que esta tierra no merece ese destino, es inconcebible ver a una entidad con tantos antecedentes históricos, gente de lucha desde la Independencia del país hasta la Revolución Mexicana, y que actualmente sea víctima de toda clase de delincuentes que, en complicidad con las autoridades en turno, en los tres niveles de gobierno encontraron el amparo y protección para hacer de las suyas.

Por Dios que los morelenses no nos merecemos esto, porque hemos entrado en un círculo vicioso; la ausencia de oportunidades de empleo bien pagado por el cierre de negocios, empresas, hasta changarros; limita cada vez más lograr alguna  contratación laboral siquiera de regular ingreso.

Las nuevas generaciones así sean egresados de universidades públicas o privadas con profesión y todo andan en el desempleo, o terminan desarrollando cualquier actividad remunerativa aunque no sea su área, ante la imposibilidad de alcanzar algo que corresponda a su preparación.

Sin duda que una de las épocas de mayor desarrollo y prosperidad de la entidad se dio durante el ya muy lejano sexenio de Lauro Ortega Martínez entre 1982-1988; cuando había inversiones, paz y tranquilidad, trabajo de gobierno, solución de la mayoría de los problemas sociales, pero desde ahí a la fecha se inició la decadencia.

El asesinato de Beltrán Leyva dividió ese cártel en «Rojos» y «Guerreros», se disputaron una parcela que en un tiempo era de todos ellos; porque ambos grupos criminales venían del cártel de los Beltrán Leyva, heredero del control en la zona del cártel de Sinaloa.

La preocupación es que tras 11 años de sangre y fuego, y no se observa algún avance sustancial al control de esa situación, ni persecución o sanción a quienes siguen sembrando el terror. Ya llevamos algunas generaciones de jóvenes perdidas, el estado se debate en la debacle, la pobreza, el miedo, el decrecimiento y la matanza continú,a.

Las instituciones competentes en la materia se aprecian frágiles, y hasta coludidas con los enemigos públicos, particularmente la Fiscalía General de Justicia, porque el fiscal, Uriel Carmona Gándara sigue obedeciendo a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez, a quien le interesa desestabilizar a Morelos, con la esperanza de que su figura resurja de las cenizas.

TEMIXCO: INSEGURIDAD, NEGOCIOS Y RADICALES

Si escribimos la palabra Temixco en el buscador de noticias de Google nos va arrojar los siguientes resultados: “En Morelos, ejecutan a albañil de Temixco tras persecución”, “Ejecutan a hombre en cancha de basquetbol en Temixco”,  “VIDEO: Atacan a tres en Temixco; dos eran limpiaparabrisas”, “Muere empresario de lote de autos en Temixco”, “Restos abandonados en Temixco, de extorsionador”, “Venden alcohol junto a guardería en Temixco”, “Detienen a presunto abuelito violador en Temixco”, “Matan a balazos en Temixco a dueño de tacos El Cuñado”, “Finge secuestro para sacarle dinero a su mamá en Temixco”, “Detienen a mecánico por estar armado en Temixco”, “Identifican a mujer asesinada y embolsada, en Temixco”, “Detienen a hombre con droga en Temixco”, “Avanza delincuencia en Temixco; edil sólo busca nuevo palacio”.

Esto ilustra de manera nítida el grave problema de inseguridad que se vive en ese municipio; en donde existe la percepción de que la violencia a causa de la delincuencia se encuentra por completo desbordada.

Para muchos estos acontecimientos se presentan ante la acción omisa del Ayuntamiento de Temixco, una autoridad que extrañamente se ha obsesionado en construir oficinas nuevas para la burocracia municipal.

Realmente es muy extraño que, ante la grave crisis de seguridad que enfrenta Temixco, la presidenta de este municipio Jazmín Solano López tenga como su principal prioridad construir un edificio para ella y sus colaboradores.

¿Por qué tanta insistencia en construir un edificio que sólo representa un gasto inútil a cargo de los habitantes de Temixco?

El sentido común indica que la prioridad del Ayuntamiento de Temixco debería ser el hacer todo lo que se encuentre en sus manos para detener esa ola de violencia. Enfocar todos los recursos disponibles; materiales, económicos y humanos, para implementar acciones de prevención social de la violencia.

Salir a gestionar ante la Federación los apoyos que se requieran; pero NO, nada de esto se encuentra haciendo la presidenta municipal de Temixco, Jazmín Solano.

Este espiral de violencia ha ocasionado el cierre de negocios, expulsando a mucha gente a las filas del desempleo, donde pueden ser carne de cañón para la delincuencia; todo ante la mirada omisa de la autoridad municipal.

Es decepcionante que el municipio de Temixco encabezado por Jazmín Solano se encuentre dominado por una delincuencia que, tal parece, crece al amparo de complicidades.

Es urgente que esta situación cambie, y que el Ayuntamiento de Temixco asuma la autoridad que le corresponde para garantizar la seguridad de la gente. Se hace necesario que, en lugar de obsesionarse con la construcción de un elefante blanco, la comuna de Temixco debería trabajar en llevar inversiones al municipio, para generar los empleos que tanto necesita la gente.

El problema de la alcaldesa Jazmín Solano es el grupo de radicales que mantiene entre los 1,053 integrantes de la nómina municipal. A través de terceros, aparecen los ex alcaldes de Temixco, Jiutepec y Cuautla, Javier Orihuela, Silvia Salazar y Raúl Tadeo Nava; respectivamente, el ex titular de Agricultura del gobierno de Cuauhtémoc Blanco, Guillermo López Ruvalcaba, y el que se asume como líder de todos ellos, el ex diputado federal del PRD, Anastacio Solís Lezo.

Esos personajes han creado un andamiaje de negocios al amparo del Ayuntamiento, de los cuales ya iremos dando cuenta detalladamente; como es el caso de su constructor favorito de apellido Botello, o bien el gran fraude con infracciones y folios duplicados que llevaron a cabo esos mismos personajes en el 2016.

INSEGURIDAD Y DELINCUENCIA

En la mayor parte del territorio nacional, Morelos incluido, el reclamo social más frecuente a las autoridades de cualquier nivel es por el incumplimiento de responsabilidades en lo que a la garantía de la seguridad de los ciudadanos se refiere.

El desempleo y el ingreso, que son otros temas muy preocupantes para los ciudadanos, dejaron de ser prioridad; ante el terrible escenario que vivimos en cuestión de delincuencia, en todas sus modalidades.

Las instancias gubernamentales siguen siendo incapaces de poder resolver gradualmente el tema. Habría que revisar quiénes son y dónde se encuentran aquellos funcionarios o «representantes populares» que de manera conjunta tienen la obligación de trabajar por la paz y no lo hacen, a pesar de que para ello reciben fuertes cantidades económicas.

Para poder entender por qué las cosas están cada vez peores hay que echarle un vistazo a nuestros «representantes» en los congresos locales; federales o en el propio Senado de la República, que se encargan de avalar o rechazar a los más altos funcionarios en esa materia.

Y, si usted logra recabar información de muchos de ellos, se encontrará con que buena parte de esos “representantes populares” son literalmente delincuentes, vividores de la política o perversos personajes que mediante discursos mareadores, esconden sus verdaderos apetitos de riqueza y ambiciones desmedidas. Se prestan incluso a las componendas y complicidades con las bandas más peligrosas del país.

Y para darse un poco de cuenta de lo anterior no necesita ir muy lejos; revise el pasado y los expedientes de buena parte de quienes se ostentan hoy como diputados o diputadas locales en el recinto legislativo.

No se esforzará mucho, para ver que muchos son consumados hampones, que en mal momento lograron escalar posiciones en los poderes públicos, y desde ahí sabotean cualquier esfuerzo gubernamental bien intencionado para combatir el crimen, y abonan en la ingobernabilidad y desestabilización política.

No son sólo cómplices de las mafias, no pocos surgieron desde dentro de las mismas, y su misión es jalar en sentido contrario a la tranquilidad y gobernabilidad de estado y el país, porque son beneficiados por la delincuencia.

Escuchaba una reflexión interesante sobre el tema, y en efecto, así lográramos un día elegir a algunos representantes públicos de buen corazón y con compromiso popular, desde la presidencia de la República poco o nada podrían hacer ante un estado de descomposición, que además alcanza a la propia sociedad en un buen porcentaje.

¿Unos cuantos hombres o mujeres con honestidad podrán convencernos de dejar de practicar actos de corrupción? porque el cáncer no sólo está en el gobierno; también está en el pueblo. Nos prestamos a dar mordidas para evitar infracciones, compramos productos piratas o cuando no robados que se venden en las calles al por mayor, buscamos cómo beneficiarnos abusando de los demás, en lugar de apoyar.

Vemos como pueblos y comunidades enteras apoyan el huachicol, a pesar de que es un acto de deshonestidad contra la nación; incluso en ciertas regiones del país hay un respaldo social a los delincuentes de toda naturaleza; capos consumados que están detrás de miles de asesinatos son aclamados.

En delitos como el feminicidio son las propias parejas las que cometen el mayor número de esos hechos violentos, o desde la propia familia se incumple con la responsabilidad de llevar a los hijos por el camino del bien.

Como se puede ver, la maldad y la corrupción está en todos los niveles y lugares, honestamente ¿cree usted que todos esos que son parte del mal que afecta a éste país se corregirán si llegara alguien que verdaderamente intentara corregir el rumbo?

Nuestro comportamiento colectivo es el que determina el rumbo, si no cambiamos desde el interior del hogar estamos acabados y ningún iluminado podrá mejorar la situación, porque es parte del mismo pueblo, de políticos perversos y autoridades omisas lo que nos tiene de rodillas.

Y sí, -aquí sostenemos que son más aquellos mexicanos trabajadores, honestos y cumplidores- que los delincuentes comunes o de cuello blanco; la diferencia es que ellos ejercen poder y control desde las instituciones, y nosotros estamos a merced de lo que hagan.

NEGOCIOS CERRADOS EN CUERNAVACA

*Inseguridad, ventas bajas: Sanchez Purón

La inseguridad, sobre todo el cobro de piso, secundado por el debilitamiento de la economía en Morelos, ha llevado al cierre a unos 50 negocios en lo referente al turismo, servicios y comercio; indicó el presidente camaral.

«Lo que pareciera y estamos viviendo es que con toda tranquilidad pueden llegar los delincuentes, amenazar e irse con el botín a sus guaridas; sin ser molestados, porque aunque se denuncie no hay investigación que los detenga».

Lamentablemente, y por el riesgo que ello implica, más del 50 por ciento de los delitos que se cometen no se denuncian, y entonces como ciudadanos contribuimos con la impunidad, porque no confiamos en la denuncia y la investigación de las mismas.

Abundó que otro factor adverso es que las ventas al público han caído en un 10 o 20 por ciento en todos los rubros, y eso deja nulo margen de ganancia al sector, con respecto a los incrementos en los costos que no paran de incrementar como los costos de transporte, de insumos y otros.

ESTRÉS EMPRESARIAL POR INSEGURIDAD

El sector empresarial, comercial y de prestación de servicios en Morelos vive en una situación de estrés, los graves índices de inseguridad han provocado estampida de capitales; reducción de la planta laboral; baja dramática en el mercado de consumo y cierta incertidumbre hacia el futuro.

El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) en el estado, Harry Nielsen León, refirió que de unos cinco años a la fecha en ese ramo de la actividad, relacionada con el turismo, la planta laboral ha disminuido en un 30 por ciento aproximadamente, y se teme que si las cosas siguen igual en enero podría darse otro ajuste.

Pero, sospechamos que ese sentir es el mismo de otros sectores, porque el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Ángel Adame, coincide en que la inseguridad; acompañada de los permanentes bloqueos y manifestaciones en el primer cuadro de la capital o en arterias principales, tienen prácticamente estrangulado al comercio, y esto ha causado graves pérdidas en todos los niveles.

Para la Cámara del Comercio, Servicios y Turismo; en voz de su presidente Antonio Sánchez Purón, el panorama no es diferente, es por eso que han considerado en conjunto las distintas cámaras proponer al Congreso local una iniciativa que regule ese tipo de expresiones públicas, que se traducen en afectación a terceros.

Se tiene que llegar a esto porque las diversas instituciones gubernamentales no aplican la ley, y aunque constitucionalmente existe la libre manifestación y expresión de ideas, pero debe ser siempre y cuando no se afecte el interés de terceros, pero no hay quien haga cumplir esa premisa.

Harry Nielsen advirtió que incluso, con toda la violencia vivida actualmente, la vida nocturna prácticamente se acabó en Cuernavaca y la mayoría de los municipios, porque justamente esos lugares han sido blanco de acciones de la delincuencia, y lo mismo ocurrió con las escuelas de español; ya no vienen casi extranjeros a estudiar aquí por la delincuencia y los planteles están muriendo.

Bueno, la mayoría de los dirigentes camarales consideran que el país en su conjunto vive en la recesión. Y respecto a la estrategia de la Presidencia, a partir de la Guardia Nacional para el combate a la inseguridad, señalaron que aún no se ven sus alcances.

«Hace meses que a Morelos se nos prometió enviar más de mil 200 elementos de dicha corporación pero seguimos viendo unos cuantos por las calles, por eso aún no conocemos sus alcances y no podemos decir si será realmente el remedio» insistió Nielsen León.

Recordó el caso del asesinato del empresario Paul Vizcarra y agregó: «francamente con todo esto los empresarios morelenses nos sentimos vulnerables y expuestos, cualquier delincuente puede con facilidad meterse a nuestros negocios y hacer los que les venga en gana, porque no percibimos prevención ni protección alguna», insistió.

De manera irónica mencionó que, «de acuerdo con las autoridades, el robo en vía pública ha disminuido, pero eso es porque después de las ocho de la noche no hay nadie en las calles y no hay a quien robar».

Los empresarios mencionaron que han sostenido reiteradas reuniones con el Fiscal General de Justicia y el coordinador de la Comisión Estatal de Seguridad, pero la queja de ambos es que necesitan más dinero para dar resultados.

¿Cuándo y cómo surgió este cáncer de la inseguridad?

¿Cuándo y cómo surgió este cáncer de la inseguridad?

Morelos pasa por una situación muy crítica en materia de delincuencia, casi a diario se presentan delitos de alto impacto; sobre todo ejecuciones y secuestros.

Todavía estábamos en la polémica respecto al asesinato de dos líderes sindicales el pasado ocho de mayo y, se presenta ahora el caso de Humberto, hermano del legislador federal y ex gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame Castillo.

Quizás la mayoría social se siga preguntando: ¿cómo es que en México y Morelos hemos llegado a tanta maldad?

Para quienes, por nuestro trabajo, estamos obligados a estar informados en todos los sentidos no es muy difícil enumerar algunas de las razones que nos han llevado a tal descomposición social.

Desde luego que en el seno familiar se comienzan a dar condiciones para que algunos, tal vez la mayoría de sus miembros, caigan en la tentación de delinquir e ingresar a bandas delincuenciales.

Un argumento no válido para justificarlo; es ser pobre, conocemos a muchos hogares muy humildes, pero con honor y valores, y por el contrario.

Pero, ¿qué tanto el propio sistema de gobierno en este país ha motivado y alimentado esa perversión a lo largo de los años?.

Aquí diríamos que en demasía, porque con toda honestidad la mayoría de los políticos y gobernantes nos enseñan que aquellos que ostentan el poder pueden hacer lo que se les venga en gana, y no hay ley ni institución que los pueda sancionar.

Más aún, el marco legal está articulado de tal modo que se vuelve instrumento de persecución contra el pueblo, y de impunidad para el poderoso.

Desde todos los niveles de gobierno se nos ha enseñado que son inmunes a la Constitución, así roben descaradamente a la nación.

Y esos delincuentes de cuello blanco son los que imparten justicia y ley. Entonces, ¿porqué los de abajo si deben andar derechito?.

Simplemente no es congruente; se debe pregonar con el ejemplo.

Pero la pérdida de moral, de valores y de responsabilidades ha crecido tanto, que hoy día el matrimonio parece ser una institución en decadencia.

Las parejas no quieren esforzarse; eso sí, procrean hijos que al poco tiempo se quedan sin la madre o el padre, si no es que sin los dos. Si les va bien los abuelos se harán cargo.

Por eso vemos por todos lados como niños y adolecentes andan sin control ni formación, alimentando la descomposición social.

Pero, ¿quién va a controlar este enredado escenario? si buena parte de esos políticos mercenarios son más dañinos para el ciudadano que ni los maleantes.

Cuando como electores sepamos distinguir entre políticos comprometidos o mercenarios, quizás entonces estaremos comenzando a corregir nuestros errores.

Ahora bien, regresando al caso del hermano del ex gobernador Adame, la información oficial refiere que ya atraparon a tres de los secuestradores y ¿sabe dónde? Detrás del cerro de la colonia Las Palmas, en Alpuyeca, sus restos estaban en una fosa.

¿Y porqué lo recordamos? Porque fue ahí mismo donde en febrero del 2016 también capturaron a parte de quienes habían matado a la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota Ocampo. Tres de los cuales eran del pueblo.

En aquella ocasión se montó un impresionante operativo también por tierra y por aire y encontraron una especie de búnker o refugio de los delincuentes que se supone que habían desmantelado.

La verdad es que nunca hubo tal, sólo entraron por los que buscaban y aquello siguió funcionando como si nada.

¿Porqué? Es lo que no entendemos. Y de ello se sabe por los lugareños. Lo menos que le dicen es que después de las 12 de la noche y hasta las cuatro de la mañana, circulan con rumbo hacia donde tienen su guarida extraños personajes con camionetas de lujo, ya imagina usted quienes.

¿Porqué no los molestan, a menos que se presenten sucesos como el de Adame o Gisela Mota? Alguien que explique. Porque de que saben de la existencia de la guarida, no hay duda.

Conclusión: así las cosas, ¿cómo vamos a acabar con la delincuencia?.

¿Va en serio?

Llegan apoyos federales

El lamentable suceso vivido el pasado 8 de mayo en el que Maximiliano «N» asesinó a dos personas e hirió a otras dos; lo ocurrido el 10 de mayo con la agresión al personal de custodia del penal federal femenil de Coatlán del Río, parece haber hecho reaccionar a las autoridades.

Tras la polémica desarrollada en redes sociales en el caso de Max por un amparo concedido en un juzgado federal, a fin de garantizarle sus derechos humanos, nos hace preguntarnos, pero ¿y a los agredidos, a las familias afectadas quién se los garantiza? pero lo bueno es que se dio prisión preventiva contra al agresor material como todos esperábamos.

La suma de los hechos en el municipio sureño de Puente de Ixtla llevo a una reacción oficial, a partir de lo anterior, arribaron refuerzos al estado y la Comisión Estatal de Seguridad vía su titular José Antonio Ortiz Guarneros dio a conocer el desarrollo de operativos y la instalación de puestos de revisión en puntos estratégicos; entradas y salidas de carreteras, con la participación de elementos federales y locales.

Ojalá que tan desafortunados acontecimientos deriven en acciones verdaderamente contundentes, a fin de frenar la embestida criminal que no deja de generar sospechas de que tenga metida la mano negra de figuras políticas que ejercieron poder en el pasado reciente.

El gobernador Cuauhtémoc Blanco necesita dar una demostración de fuerza y autoridad para detener esas perversas intenciones de desestabilizar y buscar la gobernabilidad.

No es muy difícil darse cuenta de que esas fuerzas oscuras y enemigas de la sociedad tienen incluso toda una estrategia de comunicación, para multiplicar y hacer viral cualquier acción relacionada con el crimen.

Claro que personajes políticos están a la vista, muchos lo sabemos; sin embargo, sí han logrado ya parte de sus objetivos desacreditando gradualmente el desempeño de la actual administración para distanciarla de la población, no obstante su objetivo final es llevar al descarrilamiento de este proyecto.

La presencia de fuerzas Federales deberá ser permanente, hasta que se tranquilicen las cosas, no obstante, y como dice el dicho, «muerto el perro se acabó la rabia» y paralelamente se tendría que ir con todo contra esos sujetos que siguen haciéndole daño a Morelos, comenzando por Graco Ramírez y su hijastro Rodrigo Gayosso.

Y, por cierto, en torno al asesinato del empresario Jesús García, si se jala el hilo del caso igual y se llega a una de esas figuras intelectuales del acontecimiento que ya ha generado amenazas directas hasta con los comunicadores, ya que han aparecido al menos tres mantas, muy bien impresas y todo.

La delincuencia no descansa

Aún no nos recuperamos del desagradable suceso ocurrido el pasado ocho de mayo y ahora, dos días después, los primeros reportes del día fueron relacionados con el asesinato de por lo menos cuatro mujeres que laboraban en el área de seguridad del penal federal femenil, localizado en el municipio de Coatlán del Río.

Se dice hay son cuatro quienes perdieron la vida en el momento, pero hay 10 heridas más y varios hombres, que fueron trasladados a hospitales cercanos.

Los hechos se registraron en las primeras horas del día cuando el camión propiedad de la autoridad federal en el que viajaban fue interceptado y sus pasajeros fueron atacados por sujetos que se trasladaban en un vehículo Sentra, con placas de circulación de Guerrero. Los trabajadores de custodia se dirigían en el autobús al festejo del Día de las Madres, en el municipio de Puente de Ixtla.

Adicionalmente, en #Cuernavaca, fue localizada sin vida una mujer con huellas de haber sido golpeada, cerca de uno de los club de golf de la ciudad.

En el caso de las custodias emboscadas el carro en el que se transportaban los presuntos agresores fue localizado incendíando a unos kilómetros del lugar del ataque, en San Gabriel Las Palmas, pero ya en el municipio de Amacuzac.

La delincuencia pues, anda suelta y sin descanso, pero también observamos que sucesos como estos que se registran en días tan especiales como hoy, llevan la clara intención de tener mayor impacto social y político. Mucha perversidad.

Cada quien su evento, Día Internacional del Trabajo

Las acciones de trabajadores en relación al Día Internacional del Trabajo mostraron a un sector obrero dividido y, en esta ocasión, con un bajo nivel de reclamo frente al gobierno.

Distinto a épocas pasadas cuando la parada confluía hacia el centro de Cuernavaca, descendiendo por la calle Matamoros para terminar detrás de Palacio de Gobierno; está vez sólo el contingente extremista y algunos grupos del magisterio usaron esa vía.

Paralelamente, un movimiento de actores diversos con perfiles de sindicalismo independiente se concentraron en Plaza de Armas, pero llegaron a través de la calle Guerrero. Ahí, fue donde se escucharon consignas contra el sistema de gobierno con cierta acidez.

Estuvieron sindicatos como el de electricistas, del INIFAP y del IMTA; por cierto estos últimos en huelga, encabezados por el vocero de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, con José Martínez Cruz.

Pero lo que llamó la atención es que un numeroso grupo de trabajadores del sindicato del sector Salud del estado arribaron al centro, pasaron frente al Museo Cuauhnahuac para tomar Boulevard Juárez hacia abajo.

Por su parte, el gobierno estatal encabezó una reunión-desayuno con líderes del sector, en conocido hotel restaurante de la ciudad, y los dirigentes del Nuevo Grupo Sindical también convocaron a su gente en un lugar privado.

Cabe mencionar que los de la FTM (CTM-PRI) mostraron esta vez una postura muy complaciente frente al gobierno estatal y federal, a pesar de ser oposición.

Más bien fue un considerable número de sindicaluzados de Salud, quienes conducidos por su líder Gil Magadan, quienes demandaron más salario, medicamentos y equipo de trabajo, además de que mostraron su repudio al director del hospital José G. Parres, Víctor Manuel Martínez, a quien acusaron de irregularidades y pidieron mejores prestaciones laborales.

En general, fue una conmemoración más civilizada y pacífica que antaño, y por el contrario los cetemistas aplaudieron la reforma laboral recientemente aprobada en el Congreso.