MORELOS SIN RUMBO EN MATERIA ECONÓMICA

Morelos se encuentra enfrentado una de las más severas crisis económicas de las que se tenga memoria; cierre de empresas, despidos, descuentos en los pagos de salarios, lo que ha ocasionado una fuerte reducción en la capacidad de consumo de las familias y en consecuencia una reducción en el flujo del dinero.

Todos los sectores económicos y los estratos sociales están sufriendo los efectos de esta problemática.

Le podrán echar la culpa al Covid-19, debido a la suspensión de actividades económicas para aminorar los estragos de la pandemia; en eso hay mucho de cierto, sin embargo no hay que perder de vista que desde el año pasado en Morelos se está viviendo un desastre económico.

Así lo registran los indicadores económicos del INEGI que muestran que en el último trimestre del 2019 Morelos tuvo una reducción del -6.8%.

Ahora bien, el INEGI acaba de dar a conocer que en el primer trimestre del 2020 en Morelos se presentó una disminución del -3.5% de la actividad económica estatal.

Este dato, que rebasa por mucho la disminución de la actividad económica que se presentó en el primer trimestre del 2019, confirma la gravedad de la crisis que nos encontramos viviendo.

Una crisis que ha llevado a miles de personas al desempleo, provocando un espiral de desesperación.

Ante estas severas circunstancias los raquíticos préstamos y otras muy limitadas ayudas que ha promovido Cecilia Rodríguez, Secretaria de Economía del Gobierno de Morelos, han sido por completo insuficientes para reactivar los diferentes sectores económicos.

La insuficiente acción por parte de la Secretaría de Economía ha sido una constante en el tiempo que Cecilia Rodríguez ha estado al frente de esta dependencia de gobierno, con o sin Covid19 no ha dado los resultados que necesita Morelos. Tan sólo hay que revisar el pésimo saldo de su gestión en el año pasado.

Vale la pena recordar, que cuando fue cuestionada sobre el tema en su comparecencia en el Congreso Local, como parte de la glosa del informe de gobierno, de manera ridícula respondió que el problema es que no contaba con la suficiente publicidad para mejorar la economía local; respuesta que desató risas entre los diputados y los asistentes.

También hay que mencionar que es del dominio público que Cecilia Rodríguez no es capaz de mover un dedo para facilitar la inversión del sector privado, dejando en suspenso la posibilidad de que Morelos reciba millonarias inversiones con capacidad de detonar la economía local y abrir fuentes de empleos. Eso es un secreto a voces en las cámaras empresariales.

Si bien sabemos que los gobiernos estatal y federal se están enfrentando a una crisis económica sin precedentes, hoy por hoy es fundamental que los responsables de políticas públicas del nivel de Cecilia Rodríguez abandonen sus fobias y actúen de manera profesional; moviendo todo lo que se encuentre a su alcance para concretar inversiones privadas que están a la espera de concretarse en Morelos.

¿CÓMO IMPEDIR LAS TRAGEDIAS?

Desde hace un buen tiempo, Morelos aparece en los primeros lugares nacionales en lo que se refiere a incidencia de delitos de alto impacto como homicidios, secuestros, violaciones y desde luego feminicidios.

Dada la grave situación se logró, hace ya años, que la federación aplicara la Alerta de Violencia de Género en ocho municipios, donde el tema es de extrema delicadeza en la materia.

Es decir, acciones y estrategias para inhibir tales delitos. La realidad es que lejos de disminuir tales crímenes, han crecido y casi exponencialmente.

Entonces, ¿qué es lo que viene ocurriendo? ¿Cuáles son las causas de esa violencia creciente contra las mujeres? ¿Es posible realmente ir eliminando el problema?

Al respecto, en medios de información nacional se han publicado interesantes artículos que aclaran un poco lo que ocurre.

Datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) revelan ciertas causas. Primero: más del 40 % de tales asesinatos se dan al interior de la familia; es decir, son las mismas parejas las que les quitan la vida.

En información proporcionada también por la organización «México Evalúa», se refiere que incluso durante el noviazgo de dan muchos crímenes.

Hay un dato escalofriante; 8.2 millones de mujeres sufren violencia, entre grave y extrema. Y se advierte que son éstas quienes están en el mayor riego de ser las siguientes víctimas.

Lo anterior, parece venir alimentado por la grave impunidad que se vive en la materia, pues se sostiene que por cada 100 feminicidios, sólo en cuatro se sustenta quién fue el responsable y sólo dos o tres son atraídos por la justicia.

Entre las causas que llevan a privar de la vida a una mujer se mencionan el consumo de drogas, de alcohol y la falta de recursos económicos para poder atender necesidades entre parejas o familias.

Ahora bien, ¿es posible prevenirlo?

Se acepta que es muy difícil, dado que los hechos, en buena medida, se dan al interior del hogar; aunque se sugiere que un paso importante sería que cada estado de la República, cada municipio, desarrollaran una investigación muy precisa para saber cuántas en esos territorios padecen violencia, y de parte de quiénes.

Así pudieran aplicarse medidas preventivas y por lo menos advertir quienes son los posibles agresores, que deberían estar bajo vigilancia permanente.

A Morelos le urge un trabajo de esta naturaleza, porque no parece existir una estadística oficial clara y transparente al respecto, y tal vez sólo así se pudiera empezar a resolver este gravísimo problema.