LLAMA EL TSJ A LA UNIDAD

El Tribunal Superior de Justicia de Morelos (TSJ) hizo un llamado a la unidad a los magistrados que conforman el pleno, para “dignificar el cargo que ostentan y dedicar todo su tiempo y esfuerzo a generar las mejores condiciones que garanticen a los morelenses poder acceder a una justicia pronta y expedita”.

Después de que fue electo un nuevo magistrado presidente, procedimiento que se anunció será controvertido por varios magistrados según aseguró la ex presidenta Nadia Luz Lara Chávez; en un comunicado la administración de la todavía presidenta María del Carmen Cuevas López, precisó algunos cuestionamientos.

Los ocho magistrados inconformes enviaron un documento de queja o petición de apoyo al titular del Ejecutivo estatal que circuló en redes sociales, el cual aseguran carece de validez legal, ya que cualquier inconformidad interna en ese órgano debe ser presentada y resuelta exclusivamente en el ámbito jurisdiccional competente, por las disposiciones de autonomía de los poderes.

Además, el comunicado precisa “Respetuosamente, hacemos algunas precisiones a la queja -que se publicó en redes sociales- a través de un documento firmado por ocho magistrados; ya que el pasado 16 de abril con 17 votos a favor y uno en contra del pleno del Tribunal Superior de Justicia se aprobó lo relativo a la notificación por vía electrónica, en los aparatos telefónicos y los correos electrónicos institucionales como medio de notificación oficial.

La totalidad de magistrados fueron convocados legal y debidamente por la Oficial Mayor del TSJ, Carmen Paulina Toscano Vera, en términos del acuerdo aprobado el 16 de abril.

Por ello, se considera como legítima tanto la notificación como la elección,del nuevo magistrado presidente; por lo que se hizo un llamado a los 18 magistrados que integran el Pleno para dejar de atrás las descalificaciones y denostaciones, que en nada abonan a la UNIDAD que requiere y merece el Máximo Órgano de Justicia Estatal.

La inconformidad que argumentan los inconformes, fue generada por ellos mismos, dada la irresponsabilidad y poco profesionalismo que han tenido durante casi un año, al no asistir de manera reiterada a las convocatorias del máximo tribunal, para cumplir con su obligación legal y constitucional como representantes del Poder Judicial de Morelos.

Incluso se señala que seis de los ocho firmantes sí acudieron ese mismo día a la convocatoria para analizar y votar la prórroga de la suspensión de labores del TSJ, por lo que la falta no estaría justificada, así como tampoco la mención del nombre de Guillermina Jiménez Serafín, como magistrada en el documento de queja, ya que se encuentra suspendida de su nombramiento, por un acuerdo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

QUIEREN RATIFICAR A PROTEGIDA DE GRACO

Esta mañana trascendió que el Congreso de Morelos abordará tal vez mañana o en unos días un dictamen de la Junta Política y de Gobierno que propone ratificar como magistrada a quien fue la última consejera de la Judicatura en el periodo del ex gobernador Graco Ramírez Garrido Abreu.

El periodo que se le pretende otorgar como magistrada a Guillermina Jiménez Serafín es de ocho años; no obstante que de acuerdo con su nombramiento el mismo venció en junio del 2019, además de que la última función que desempeñó ya no existe, por la desaparición legal del Consejo de la Judicatura.

Jiménez Serafín, fue controvertida cuando fungió como juez en el Tribunal Superior de Justicia ya que conoció y liberó a quien se señalaba como responsable de la muerte de un joven de 17 años en una fiesta en la colonia Burgos, de Temixco. Joven de una familia acaudalada del Estado de México y que presuntamente había accionado el arma de su guardaespaldas, al enojarse con su amigo.

La sentencia de absolución a favor de José Pedro Sarquis fue muy controvertida, e incluso derivó en una queja por parte de los familiares de Braulio Paredes Núñez ante la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en contra de nuestro país.

Los hechos se registraron el 1 de noviembre del 2002 en el fraccionamiento Burgos. El Congreso debería realizar bien su trabajo, e indagar si efectivamente Guillermina Jiménez Serafín cumple con los requisitos de probidad y honorabilidad, y no sólo otorgar un nuevo periodo como magistrada por haberse amparado ante su remoción.