¿QUIÉNES HACEN MÁS DAÑO…?

De unos años a la fecha la mayoría de quienes viven de la política, es decir del dinero de nuestros impuestos, dejaron de sernos útiles y se fueron transformando -en los hechos- en los principales enemigos de los ciudadanos a los que prometieron ayudar.

A reserva de lo que usted opine, hoy día hacen mucho más daño a este país, a las entidades o los municipios, que los propios delincuentes organizados.

Una vez en los cargos administrativos o de representación popular buscan el bien personal, el de sus familiares y de los amigos.

En dos o tres décadas han desmantelado las instituciones nacionales, en los estados y los ayuntamientos. Literalmente hundieron a la nación.

¿Ejemplos? aquí en Morelos sobran, ya ve usted que algunos de quienes como legisladores locales sentían que la tierra no los merecía, como el caso de las ex diputadas, Beatriz Vicera Alatriste y Hortencia Figueroa Peralta, andan huyendo de la justicia. Y faltan otros, que le operaron al ex gobernador Graco Ramírez, para que robara miles de millones de pesos como el priista Francisco Moreno Merino o los hermanos Julio y Roberto Yáñez Moreno, qué decir de Julio Espín Navarrete.

Bueno, se advierte ya que algunos de ellos, que se saben delincuentes, piensan huir de México y buscar en el extranjero evitar la cárcel.

Lo que es la vida, nos tocó soportar su soberbia, autoritarismo y desprecio a la sociedad cuando estaban en funciones; se creían los dueños del mundo, y hoy piden clemencia.

En conjunto esos individuos, sumados a Graco, causaron daños irreversibles a la entidad; mucho más que la maña.

Porque además ellos se coludieron con ésta y caminaron a la par, teniendo como administrador del dinero procedente del delito al tijuanense Jesús Alberto Capella Ibarra, colocando al frente de la Comisión Estatal de Seguridad para tal efecto, por la lacra de Ramírez Garrido, pues este individuo inundó a Morelos de rufianes policías de Tijuana, y anda ahora haciendo de las suyas en Quintana Roo. Lástima por aquella entidad hermana.

Ese es el perfil de la mayoría de los politiquillos advenedizos e improvisados, que van con el único objetivo de robarnos, confiando en que forman parte de “la maña” y de grupos mafiosos del poder; que por muchos años les han ofrecido impunidad.

A pesar de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de la República, y de los nuevos gobiernos emanados de su coalición en la elección del año pasado, las cosas no han mejorado mucho todavía en ese aspecto.

Sólo échenle un vistazo a lo que pasa actualmente en el Congreso local; la mayoría absoluta de «representantes populares» sólo llevando agua a su molino, no pocos también comedidos con los mañosos, que ya vienen despidiendo a cientos de empleados para colocar a sus familiares.

Todo lleva a considerar que en unos dos años serán ellos los que estén huyendo, igual que sus antecesores, para salvarse de ir a prisión.

Y como es una enfermedad de la que parecieran no salvarse esos politiquillos, también son ya soberbios y groseros, insoportables.

No obstante, también habría que recordar que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Mientras no sepamos elegir estamos perdidos.

Confirman la muerte de un segundo herido en el zócalo de Cuernavaca

A cinco horas de que se registrara un ataque con arma de fuego en pleno centro de la capital morelense, se confirmó la muerte de una segunda víctima de nombre Roberto Raciel Castrejón, hijo de un líder cetemista del mismo nombre; quien también se dedicaba a representar comerciantes ambulantes y semifijos.

De acuerdo con la información recabada hasta el momento, existen dos posibles líneas de investigación sobre los hechos, una que tendría que ver con los conflictos que sostenía el empresario Jesús García desde la muerte de su hijo desde el 2016 por el control de la Feria de Cuernavaca, y dos que podría estar relacionada con las rivalidades que también tendrían los occisos con los dirigentes del Nuevo Grupo Sindical (NGS), organización que encabeza en Morelos Bulmaro Hernández y su hijo Ben Hur Hernández.

Los dirigentes de comerciantes sostuvieron la mañana de este miércoles una reunión con representantes del gobierno estatal en Palacio de Gobierno en búsqueda del reordenamiento del comercio ambulante y semifijo de la capital, que se encuentra totalmente fuera de control y crece cada vez más.

Esta fue la segunda sesión, reuniones en las cuales el alcalde de Cuernavaca no ha puesto interés, pero que el Secretario de Desarrollo Económico, Gilberto Alcalá y Cecilia Rodríguez titular de Turismo en el gobierno estatal han encabezado. Al salir de la reunión, en la que estuvieron líderes de varias agrupaciones -aún a las puertas del Palacio de Gobierno- un joven mal vestido se acercó y abrió fuego contra el empresario Jesús García para darse a la fuga corriendo.

Debido a que es una zona vigilada y donde circula mucha gente se logró darle alcance, pero al verse acorralado volvió a accionar el arma hiriendo a más personas, entre ellas Roberto Castrejón hijo, el camarógrafo René Pérez quien apoyaba la persecución y un hombre mayor que al parecer era transéunte.

A las espaldas de Palacio de gobierno, los comerciantes ambulantes de los grupos opositores al reordenamiento realizaban una manifestación y también participaron en la persecución.

No obstante, la hipótesis más fuerte es que venían expresamente por García, ya que en redes sociales hay una denuncia que señala como responsable a un funcionario del Sistema de Agua de Cuernavaca, Héctor Omar Maganda, a quien se identifica como líder del cártel de los Beltrán Leyva en Morelos y esposo de la secretaria de Bienestar Social del Ayuntamiento de Cuernavaca; debido a que tenía un conflicto con García por la organización de la tradicional feria, desde que en la época de Cuauhtémoc Blanco como alcalde se cambió el control del evento.

Siguen haciendo daño, y negocios

La presencia de personajes «non gratos» en Morelos como el ex titular de seguridad, Jesús Alberto Capella, sólo indica que no nos equivocamos cuando afirmamos que con parte del dinero que nos robaron son accionistas de Jardines de México.

El rufian policiaco quiso venir al evento del Buky para demostrar que no teme a que lo alcance la ley «por delincuente de cuello blanco», y para enviar señales de que sigue controlando parte del territorio con el apoyo de grupos de ‘la maña’, como siempre lo hizo.

Pero, al mismo tiempo es inequívoca la señal de que tienen intereses ahí y, por lo tanto, se sabía seguro; aunque optó por solicitarle a uno de sus cómplices, el líder estatal del PRD, Matías Quiroz Medina, que lo acompañara, por aquello de las dudas.

Por cierto, que el originario de Milpa Alta, CDMX, y avecindado en Tlaltizapán hizo su show, ya pasado de copas.

Lo preocupante de lo que seguimos viendo es que estamos ante sujetos sin una pizca de honorabilidad, respeto y calidad moral. Son de esos que a pesar del daño que hacen todavía disfrutan mirando a sus agraviados, y por eso el polizonte buscó dejarse ver para cumplir con su propósito.

¡Y pensar que eran los que velaban por la paz y custodiaban los intereses de los morelenses!

Por lo menos, en lo personal puedo sostener, conforme a los antecedentes periodísticos, que la posición fue frontal contra Graco Ramírez, porque con base en sus antecedentes, quedaba claro que, de llegar a la gubernatura, el costo para Morelos sería dramático.

Pero pareciera que nos quedamos cortos, los alcances del daño han sido aún no calculados del todo.

Y por lo que seguimos observando, reiteramos que Graco, su hijastro Rodrigo Gayosso y Alberto Capella, están detrás de la mayor parte de hechos de sangre perpetrados entre mafiosos.

Igual que los enemigos del presidente Andrés Manuel López Obrador, los del cartel de «los gracos» buscan el fracaso del nuevo gobierno, a fin de recuperar presencia política.

¿Va en serio?

Topiltzin e Izquierdo a proceso penal

No obstante que son más de 40 las denuncias presentadas contra ex funcionarios de la administración anterior, incluyendo al ex gobernador Graco Ramírez, los expedientes poco han avanzado; sin embargo, se informa que los ex secretarios, de Obras Públicas, Patricia Izquierdo Medina y de Desarrollo Sustentable, Topiltzin Contreras McBeath, ya que fueron declarados ayer vinculados a proceso penal por la autoridad competente.

El juez del caso, los habría encontrado responsables de delitos como ejercicio indebido de funciones, en sus respectivos cargos, así como daño al medio ambiente.

La vinculación a proceso penal también puede interpretarse como de un riesgo inminente de que ambos ex funcionarios pudieran ser llevados a prisión, y entonces serían los primeros en ser colocados tras las rejas de todos aquellos ex funcionarios de la pasada administración que han sido acusados.

De ser así, le estaríamos reconociendo a la Fiscalía Anticorrupción una por haber obrado conforme a derecho, porque nadie duda de que cometieron delitos, pero el grueso de la población sigue exigiendo que se proceda legalmente contra Graco el ex gobernador.

Izquierdo Medina, vía Obras Públicas, fue la que maquilló licitaciones con el fin de que empresas ligadas al tabasqueño y a su hijastro Rodrigo Gayosso fueran los que se adjudicarán los contratos más grandes de obras.

Uno de ellos, el correspondiente a la construcción del estadio de fútbol Agustín «Coruco» Díaz de Zacatepec y otros.

Una ficha informativa da fe de que la obra tuvo un costo real de 350 millones de pesos, pero la facturaron por más de 800 millones. Otras más, el Museo Juan Soriano o la remodelación del Centro Histórico de Cuernavaca, fueron notorias porque inflaron costos y se llevaron a sus bolsillos o los de sus amigos cientos de millones de pesos.

Ojalá que esto sea sólo el principio y comencemos a ver caer a muchos otros delincuentes de cuello blanco en el estado.

Y preguntaríamos ¿los ex diputados cuándo?

Cada quien su evento, Día Internacional del Trabajo

Las acciones de trabajadores en relación al Día Internacional del Trabajo mostraron a un sector obrero dividido y, en esta ocasión, con un bajo nivel de reclamo frente al gobierno.

Distinto a épocas pasadas cuando la parada confluía hacia el centro de Cuernavaca, descendiendo por la calle Matamoros para terminar detrás de Palacio de Gobierno; está vez sólo el contingente extremista y algunos grupos del magisterio usaron esa vía.

Paralelamente, un movimiento de actores diversos con perfiles de sindicalismo independiente se concentraron en Plaza de Armas, pero llegaron a través de la calle Guerrero. Ahí, fue donde se escucharon consignas contra el sistema de gobierno con cierta acidez.

Estuvieron sindicatos como el de electricistas, del INIFAP y del IMTA; por cierto estos últimos en huelga, encabezados por el vocero de la Comisión Independiente de Derechos Humanos, con José Martínez Cruz.

Pero lo que llamó la atención es que un numeroso grupo de trabajadores del sindicato del sector Salud del estado arribaron al centro, pasaron frente al Museo Cuauhnahuac para tomar Boulevard Juárez hacia abajo.

Por su parte, el gobierno estatal encabezó una reunión-desayuno con líderes del sector, en conocido hotel restaurante de la ciudad, y los dirigentes del Nuevo Grupo Sindical también convocaron a su gente en un lugar privado.

Cabe mencionar que los de la FTM (CTM-PRI) mostraron esta vez una postura muy complaciente frente al gobierno estatal y federal, a pesar de ser oposición.

Más bien fue un considerable número de sindicaluzados de Salud, quienes conducidos por su líder Gil Magadan, quienes demandaron más salario, medicamentos y equipo de trabajo, además de que mostraron su repudio al director del hospital José G. Parres, Víctor Manuel Martínez, a quien acusaron de irregularidades y pidieron mejores prestaciones laborales.

En general, fue una conmemoración más civilizada y pacífica que antaño, y por el contrario los cetemistas aplaudieron la reforma laboral recientemente aprobada en el Congreso.

México-Morelos, gobernar en medio de mañosos

Desde hace por lo menos dos décadas el país enfrenta un grave problema; el alto nivel de delincuencia que parece ir en aumento.

Más que los graves índices de pobreza, que tampoco son asunto menor, es la inseguridad la que se mantiene como el principal reclamo del pueblo hacia sus gobiernos.

Las recientes semanas han sido dramáticas en esa materia y, nuestro estado no ha escapado al delicado problema.

La ejecución de 13 personas en Minatitlán, Veracruz; sucesos ocurridos en Cuautla; amenazas al mismo presidente de la República Andrés Manuel López Obrador por parte de delincuentes relacionados con el huachicol, son sólo algunos ejemplos del clima en que se vive a nivel nacional.

AMLO aún no cumple seis meses al frente de las instituciones, pero quienes permitieron y hasta se beneficiaron de todas esas perversas relaciones, ya le exigen resultados y atribuyen responsabilidades.

Sólo habría que recordar que esas herencias malditas son el resultado de 77 años de gobiernos priistas y 12 de panistas. Es decir, 89 años a lo largo de los cuales se fue cultivando la maldad, la rapiña desde las instituciones.

Se vivía el desprecio por las leyes y hacia los más necesitados, así coml la inmisericorde explotación de obreros, campesinos, comerciantes y empresarios; sobre todo pequeños y medianos, sufrían abusos.

Decenas de millones de mexicanos caían en la difícil sobrevivencia; mientras una casta de privilegiados rufianes acumulaba riqueza y poder sin límites.

Estamos hablando de cerca de un siglo en el que dos partidos monopolizaron el poder para enriquecerse en forma desproporcional, se aliaron con la delincuencia porque les daba más dinero; robaron a su gusto y ahora demandan que en menos de cinco meses se limpie al país de toda la bazofia que dejaron.

¿Pero usted cree que esos despreciables sujetos ya se cruzaron de brazos al perder el control de tan jugoso negocio?

No podemos ser ingenuos, continúan pagando campañas de desprestigio contra el actual gobierno; siguen manejando cárteles de las drogas, el huachicol y muchos otros negocios turbios.

Desde el anonimato, le echan toda la leña al fuego a fin de empujar al fracaso el nuevo proyecto de nación.

Algunos, como los ex presidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, ni las formas guardar; y a través de incondicionales y politiquillos vividores aprovechan cualquier expresión, a su juicio incorrecta, para pegar con todo.

Dadas las condiciones en que dejaron a México, para enderezarlo se requerirían 10 o 12 años, el enfermo está moribundo.

Quebranto en PEMEX, en las secretarías de Salud y Educación; en el sistema público de guarderías de Sedesol, en la CFE. Es decir, a donde le aprieten sale pus.

Reiteramos, detrás de la mayoría de los asesinatos hay manos negras de políticos que mesen la cuna.

Esos sujetos no le tienen amor al país, para ellos era un negocio de grupos y de familias el abuso. Son capaces de lo que sea para recuperar privilegios, no nos dejemos engañar. Del posible fracaso de este gobierno depende su regreso al poder, y vienen con todo. Hay que seguirlos desenmascarado.

Durante años lograron fortunas sin el menor esfuerzo, y les aterra tener que trabajar como cualquier ser humano.

Morelos y el país sumidos en la descomposición

Salvo dos o tres entidades federativas, el país se encuentra sumido en la anarquía y la descomposición; la perversidad, sobre todo en la mayoría de políticos, no parece tener límites.

Aunque habría que aceptar que también al interior de la sociedad crecen o prevalecen los actos de corrupción.

Parece pues que de unos años a la fecha se elevó desmesuradamente la deshonestidad, y eso nos ha llevado a cosas terribles como un índice de criminalidad jamás visto.

¿En verdad los maleantes son mayoría? consideramos que a pesar de todo, aún es más la gente noble, buena y con valores; sin embargo, estamos siendo apabullados por los otros.

¿Y a qué se debe? bueno, será quizás porque aunque son menos, disponen de mayores medios e instrumentos para hacer el mal.

Veamos; muchos políticos con cargos importantes en los tres poderes y en los niveles de Gobierno, son viles delincuentes, están amarrados o ne tratos con los mañosos cómo ya hemos comprobado hasta con videograbaciones.

Muchos de quienes ejercen el poder público disponen a su antojo del dinero público, para amedrentar a quienes por diversas cuestiones o para comprar conciencias dan dinero.

En esa asociación de perversidad, los políticos de rapiña y los delincuentes disponen de poderosas armas, capaces de competir con las del Ejército o de la Marina; nosotros como ciudadanos estamos indefensos y a su merced.

Al nuevo gobierno hay que recordarle que la mayoría de mexicanos votaron por ellos precisamente por el compromiso y la oferta electoral de que perseguiría a esas lacras, tanto a criminales como a narcos, además de a los politiquillos ratas.

Podemos advertir que las cosas no parecen haber cambiado mucho; aún se observan mafiosos en las estructuras de gobierno y de representación popular.

Podemos asegurar que en el Congreso local de Morelos, y en el de la Unión; hay personajes al servicio de los cárteles de la droga, el secuestro y la extorsión.

Esto derivado de que los responsables del asesinato de la joven, hace unas semanas, en el antro llamado Sophía, ubicado entre Avenida Domingo Diez y Paseo del Conquistador; en Cuernavaca, son dos hermanos los agredidos, uno funcionario en el Congreso y otro en el Ayuntamiento de la capital uno, da fe de cómo esas células podridas están metidas en mandos oficiales importantes.

Aún abrigamos esperanzas de que las cosas mejoren gradualmente, algo que se antoja difícil, porque curiosamente los antes referidos están ahí por influencia de cuadros de Morena.

En esto último, hay que ver las medidas que se tomen una vez que los sujetos vienen siendo evidenciados de ser parte de grupos de la delincuencia organizada, pero es casi seguro que intentarán protegerlos, los beneficios deben haber alcanzado a otros niveles.

Jubilaciones doradas, sólo un ejemplo

Es muy difícil entender y aceptar el grado de perversión al que han llegado la mayoría de los políticos que nos gobiernan o nos «representan».

El descaro con el que hoy día se roban el dinero de nuestros impuestos, o de las riquezas nacionales que nos pertenecen a todos, es como para alarmar a cualquiera que tenga algo de decencia.

Los morelenses padececimos el atraco abierto durante los seis años de la administración pasada, pero hoy apreciamos en algunos espacios de la vida pública a personajes con las mismas mañas y características.

O sea, seres ambiciosos, depravados, desprovistos de valores morales y sin una mínima muestra de compromiso con la sociedad.

Es realmente asqueroso recordar acciones de muchos ahora ex diputados locales que, en componendas con el entonces Gobernador Graco Ramírez, cayeron en actos verdaderamente inéditos en lo que a sustracción de dinero del erario se refiere.

Hablemos de uno de esos casos de robo, que causa aún polémica; el referente a «las jubilaciones doradas».

Son millones de pesos que hoy se pagan a individuos que nos merecen todo el repudio, por el cinismo con el que han actuado.

Se trata casi de un centenar de jubilaciones «amañadas», respaldadas con constancia de antigüedad laboral falsas, que fueron avaladas por diputados y funcionarios públicos municipales delincuentes. No se les puede llamar de otra forma

¿Responsables? ahí están con nombre y apellido: Julio Espín Navarrete, Julio Yáñez Moreno, Hortencia Figueroa Peralta, Francisco Moreno Merino, Graco Ramírez Garrido, Elena Cepeda de León y decenas de sicarios políticos de menor rango, que se confabularon para hacer daño.

El tema viene al caso porque legisladores locales acaban de volver a prometer que siempre sí echarán abajo decenas de «jubilaciones doradas», pero más vale esperar sentados.

Algunos lo dijeron más a fuerza que de ganas para evitar ser exhibidos públicamente.

La verdad es que siguen protegiendo compromisos del pasado.

¿La pregunta sería, siguen recibiendo dinero de Graco para proteger sus intereses?.

Y es que hay beneficiados en esas listas directamente ligados a bandidos como los hermanos Julio y Roberto Yáñez Moreno; la esposa de este último, Marguis Zoraida, es una de ellas; de Julio Espín, de quienes ocuparon la secretaria particular de Graco y Elena… bueno, hasta quien fuera secretaria de Administración en la pasada legislatura, Martha Patricia Banderas Flores.

Un verdadero cochinero, personas sin escrúpulos que ha eso llegan a las instituciones, a despojar al pueblo de lo que con tanto esfuerzo logra.

En un país de leyes, todos esos y esas, ya habrían sido llevados a la horca en la plaza pública; pero aquí no pasa nada.

Y reiteramos, no pasará nada, la mayoría de los actuales legisladores dan muestra de que tambien fueron comprados por Graco.

Dolo que en el pecado llevarán la penitencia, y acabarán igual de apestados que sus antecesores.

Pero, ¿cuando vamos a saber elegir a nuestras autoridades? No parecemos aprender de los errores.

Políticos de desecho

El empobrecimiento gradual en el nivel de los políticos en México ha posibilitado el ascenso de personajes con muchas ambiciones de poder, pero nulas capacidades para el ejercicio en el cargo.

Los cuadros políticos de carrera parecieran en extinción y ahora priva la improvisación y el aventurerismo. Hombres y mujeres que más bien buscan en esa actividad una vía para salir de pobres.

Es bajo nivel académico e intelectual de la mayoría que llega a las regidurías, alcaldías, diputaciones locales y hasta federales; no tienen ni idea de su responsabilidad ante el pueblo, pero eso sí, entran viendo cómo sacar ventajas económicas rápidamente.

Esas circunstancias también los llevan con frecuencia a perder la noción de la realidad, a tener un comportamiento de soberbia y desprecio hasta con quienes los ayudaron a lograr sus objetivos.

Y aunque en este país se siguen permitiendo toda clase de abusos, todavía las leyes electorales posibilitan poner fechas fatales para que esos despreciables sujetos sean reemplazados.

Abordamos el tema porque nos ha tocado ver ya, en calidad de simples mortales -porque casi se sentían dioses-, a algunos de quienes ocuparon espacios en el Congreso local y andaban rodeados de pistoleros, auxiliares, ayudantes.

O sea, una vida de reyes a costa del dinero público, unos de esllos los hermanos Julio y Roberto Yáñez, que además operaron todo el proceso de saqueo en el estado al ex gobernador Graco Ramírez.

Pues hoy día andan, valga la expresión, como “perro sin dueño”. Bueno, casi hasta lástima dan, pero a ese tipo de vividores no se les puede tener ni consideración.

Casi “a salto de mata” andan muchos otros del reciente pasado, porque llegaron a robar y en este momento vemos a muchos actuando de forma similar; no aprenden de sus antecesores.

Qué pena por ese tipo de advenedizos, por eso sí se requiere algo de formación, honestidad y academia. Son muy pocos los políticos sobrevivientes, con capacidad, experiencia y algo de compromiso con el pueblo.

En Morelos podríamos concederles esas aptitudes a un David Jiménez; Juan Salgado Brito; Jorge Morales Barud; quienes, desafortunadamente, cargan con un enorme desgaste de imagen frente a la sociedad por su militancia.

Cuernavaca, ciudad sin proyecto

Las condiciones bajo las cuales llegó Antonio Villalobos Adán al cargo de Presidente Municipal de Cuernavaca impidieron que lo hiciera a partir de alguna oferta política a los electores. Sin embargo, a casi dos meses y medio al frente del Cabildo, no ha ofrecido algún trabajo serio para resolver el impresionante rezago que hay en todos los sentidos; por lo tanto, es una ciudad sin proyecto.

A duras penas, se le dió seguimiento a la prestación de servicios públicos, y con evidentes deficiencias.

La capital del estado continúa viéndose sucia; hay colonias completas en la oscuridad, el abastecimiento de agua es irregular e inconstante; las calles necesitan mantenimiento, porque los baches aparecen como hongos en la época de lluvia si no se atienden antes; y la delincuencia hace de las suyas libremente.

El señor requiere ya comenzar a ofrecer trabajo real, porque hasta ahora, ha buscado tener presencia con base en actos de lucimiento político y de reflectores, que no abonan en nada, y que únicamente van en la búsqueda de imagen.

Los espacios se le agotan, recorrer mercados como el Adolfo López Mateos; ir a honores a la bandera en alguna escuela o realizar algún recorrido por colonias y poblados, es únicamente para demostrar que está en actividad; pero Cuernavaca exige acciones concretas , obras, inversiones y todo lo que tenga que ver con soluciones a sus necesidades.

Por eso, advertimos que ya debe pasar de las palabras a los hechos o de otra manera su desgaste comenzará a crecer y a cobrarle facturas; así cuente con «padrinos» políticos del reciente pasado o con el apoyo de grupos mañosos como en el SAPAC.

En lo que se refiere a seguridad, independientemente de las estrategias conjuntas de los tres niveles de gobierno; como edil, es el primer responsable en garantizar ese derecho constitucional a sus gobernados.

Contar con el apoyo de las otras esferas de gobierno depende de sí mismo, pero aconsejado atrás mano por sus relaciones del pasado, tampoco se deja ayudar.

En conclusión, Cuernavaca navega sin rumbo ni destino, y urge que Villalobos Adán presente algún plan a desarrollar en adelante. En lo que toca al SAPAC, sí que se habla de cosas bastante delicadas, tanto, que al parecer lo traen estresado.