QUE TANIA QUIERE SER GOBERNADORA

¿Los Miranda y “El Carrete» al poder?

Por los beneficios y ventajas que obtienen la mayoría de quienes incursionan en la política, así sea de aprendices, buscan perpetuarse en cargos de «representación popular»; aunque sus acciones sean en contra de los intereses de sus representados.

Hay otra señal clara que distingue a los improvisados de los formados en el trabajo político; los primeros se vuelven arrogantes, prepotentes, insensibles; además sienten que están tocados por los dioses y que todo mundo los debe elogiar y caravanear, se marean en el primer tabique.

Pero prácticamente todo aquel o aquella que por voluntad popular, apoyo de partido o por circunstancias coyunturales de la política llega a ocupar algún espacio en las estructuras del poder público, busca a toda costa seguir ahí; por la buena o por la mala.

La seriedad, la ética y el compromiso social han perdido importancia para esa casta de vividores del presupuesto; porque salvo raras excepciones, no se les puede llamar de otra manera y buscarán continuar con una vida de placeres a costa de la miseria y la marginación colectiva y ese el caso de la diputada local del Partido del Trabajo (PT) Tania Valentina Rodríguez Ruiz.

Ahora esa señora nos anticipa -y muy a destiempo- que quiere ser gobernadora, y para tal efecto contenderá en las elecciones del 2024; a pesar de que aún no vamos ni a las elecciones intermedias de julio del año que viene.

Francamente, es una ofensa para el electorado y un despropósito político, porque la «legisladora» se ha dedicado a desarrollar un «trabajo» sucio en contra de los morelenses; defendiendo intereses mezquinos de una pandilla de ladrones que encabezó el ex gobernador Graco Ramírez Garrido, y no obstante eso hoy advierte que desea «gobernar» la entidad.

Si se tratara de un personaje honorable y comprometido con las causas populares, en éste espacio apoyaríamos el proyecto con todo, pero basta con recordar algunos, sólo algunos antecedentes de su pasado, para darse cuenta de que es un enemigo público y, que el sólo hecho de que busque ser gobernadora, es una cachetada al pudor; la decencia y el honor de los morelenses.

La señora llegó al PT usando artimañas poco decentes, se hizo «amiga» o pareja, como quiera llamarle, de quien fuera el líder estatal petista durante muchos años: Rigoberto Lorence López y lo despojó del mando una vez que logró algo de poder acusándolo de malos manejos e irregularidades, porque él la promovió en cargos como regidora de Cuernavaca y diputada local en legislaturas anteriores.

El hombre está muy lastimado por esa alta traición; se encuentra enfermo hasta donde se tiene información, casi no camina o lo hace con dificultad, por lo tanto no tiene casi de dónde agarrar para vivir. Por los años que sirvió a ese partido, considera que tiene derecho a un apoyo económico de la dirigencia nacional, pero la Tania se ha encargado de bloquearlo y mal informar a la dirigencia nacional para que no lo apoyen.

Ella se juntó con él luego de haber sido pareja de un hijo del ex senador Fidel Demédicis Hidalgo, que fue así como llegó primero al PRD, a quien igualmente traicionó, pero ya iba con premeditación, alevosía y ventaja con el fin de quedarse al frente del PT, sus orígenes laborales empezaron con su colaboración con la panista Margarita Alemán en el Congreso local.

Una vez con el control del PT, fue quien promovió candidaturas de individuos que presuntamente se dedican a actividades ilícitas como Alfonso Miranda Gallegos, actualmente sujetos a proceso penal por delitos contra la salud.

Ese tal Miranda, que fuera legislador local y alcalde de Amacuzac -por decisión de Tania Valentina-, porque ella le dio la candidatura; es tío de quien también purga penas en prisión por delincuencia organizada, varios asesinatos y secuestros; conocido como cabecilla del cártel de “Los Rojos» y apodado “El carrete».

Así que ya se imagina usted, seguramente cuando llegara a gobernar Morelos el secretario de gobierno sería precisamente Miranda Gallegos; “El carrete», o igual el Comisionado Estatal de Seguridad Pública, y de ahí toda la rama de delincuentes y familiares de ellos tendrían cargos esenciales en la administración, y como elementos policiacos para que nos cuiden pues a los que integran la célula de los rojos.

¡Sería una chulada de gobierno, y la reina pues imagínese, pensando ya en aspirar a la presidencia de la República! finalmente “soñar no cuesta nada” y en un mundo y entorno de perversión, maldad y ambiciones desmedidas, todo es posible sabiendo qué componendas hacer.

Lo increíble es que aún quienes conocen algo de su escabroso pasado todavía `le den coba´ y hasta le aplaudan sus desplantes y locuras, en lugar de advertir a la sociedad de lo tenebroso que es pensar en algo tan descabellado como eso; y quienes así actúan también van contra los intereses superiores de su estado y de su gente.

¡Ah¡ pero, ya viene respaldada de figuras de la misma calaña como el hijastro de Graco, Rodrigo Gayosso, con lo poco que queda del PRD; porque `batean por el mismo lado´, por el mismo que el remedo de alcalde de Cuernavaca, Antonio Villalobos Adán, con quien se apoyan mutuamente y en fin, toda esa sarta de corruptos en torno a la presencia del tabasqueño.

Pero dice un dicho que «Dios no les da alas a los alacranes», tenemos que comenzar a combatir como electores a ese tipo de «aves de mal agüero»; porque por eso estamos como estamos, si no aprendemos a distinguir entre servidores públicos y alimañas, nos seguirá yendo `como en feria´ ¿No lo cree así?

SI NO ESTÁN CUANDO SE DEBE,

*¿Para qué los queremos?

El ejercicio de la política, en su original concepto, es la actividad humana orientada a servir a los demás; palabras más, palabras menos. O sea, un trabajo orientado a servir a los demás sin distingo de razas, religiones, niveles sociales ni militancias partidistas.

Lamentablemente y, sobre todo en México, quienes se dicen políticos y han basado su vida en la búsqueda de posiciones de gobierno; ya sea de representación popular o en cargos públicos, han distorsionado todo.

En este país lo que el ciudadano común, ese de a pie; piensa cuando se habla de política y de quienes viven de ella, es que es algo relacionado con la perversidad, la corrupción, el engaño o la demagogia; porque en eso se transformó tan noble tarea humana.

Hoy que los mexicanos, donde nos incluimos los morelenses, pasamos por esta situación jamás experimentada; en la que millones de connacionales casi mueren de hambre por la parálisis económica y productiva generalizada, es cuando tendríamos que ver a esos «vividores» del presupuesto público, de nuestro dinero. Tendrían que andar volcados en las calles, en los pueblos y comunidades llevando un poco de aliento a los más desfavorecidos.

Sí, hay algunos diputados locales, federales o los presidentes municipales obligados por ley a hacerlo como funcionarios del gobierno estatal, que vienen entregando apoyos en zonas de mayor índice de pobreza; pero igualmente apreciamos la ausencia de otras muchas figuras que gozan o han gozado por años de privilegiada economía, y no porque la ganaran con el sudor de su frente, sino porque se benefician de la ocupación de espacios gubernamentales que son pagados por el erario y muy bien, sin contar con los negocios propios que muchos han emprendido a costa de esa posición.

Hay ausencias notorias; la mayoría de legisladores federales no se han visto ofreciendo ayuda a la gente; lo decíamos recientemente, el más activo es Jorge Argüelles que ni arraigo tiene en la zona que representa, y por ahí alguno más en cierta región; pero muy tibiamente, y en lo que se refiere a los senadores pues francamente parecieran estar escondidos o acuartelados so pretexto del «Quédate en casa». Cuando, tomando las debidas precauciones, tendrían que andar recorriendo el estado y llevando algo de comida a los marginados y más desfavorecidos.

¿Y qué decir de muchos funcionarios de dependencias federales? con la excepción de los responsables de la Secretaría de Desarrollo Social, que debido a que por los programas sociales tienen que dispersar recursos a nivel de créditos en los sectores productivos, el resto tampoco están.

¿Y el súper delegado Hugo Erick Flores Cervantes, dónde andaba? apenas apareció ayer tal vez porque ya se había decidido nombrar otros enlaces que sean más efectivos en los estados.

La responsabilidad de Flores Cervantes en ésta pandemia tendría que ser crucial, precisamente para mover a sus «coordinados» a fin de que participen en acciones de solidaridad con los morelenses en la dispersión de los programas que puedan ayudar a paliar en algo esta crisis; sin embargo, se antoja que ni en el estado se encontraba.

¡Ah! pero ya verá usted que una vez superado el grave problema del coronavirus la mayoría de ellos regresará a tocar puertas, a solicitar con humildad nuevamente su voto, porque ahora sí ya se convirtieron en políticos bondadosos y preocupados por la gente, y serán quienes pretendan ser sus representantes ante cualquier necesidad o contingencia para hacerse notar.

Si hoy que tanto se les requiere no dan la cara, jamás lo harán, así que como electores, como ciudadanos responsables, es buen momento para ir arrinconando a todos esos sujetos malagradecidos y oportunistas, lacras del dinero público, y no les démos un sólo voto si quieren continuar viéndonos la cara.

Que se integren a la iniciativa privada o al esfuerzo de quienes con su trabajo hacen posible que el país y el estado sigan caminando; para ver si deveras saben lo que es ganarse un peso fuera de la administración gubernamental.

Mientras no aprendamos a elegir a nuestros senadores, diputados locales, federales, presidentes municipales, gobernadores y también presidentes de la República; no nos lamentemos de las injusticias, corruptelas y actos de “vende patrias” que vemos, porque como dice esa expresión popular y muy a modo: “cada país tiene el gobierno que se merece”, porque somos incapaces de defender hasta nuestro honor. ¿No le parece?

¿RECONCILIACIÓN EN EL GABINETE?

Tras bloqueos, filtraciones y críticas

La inseguridad es, sin lugar a duda, el mayor problema que enfrenta la administración del gobernador Cuauhtémoc Blanco; muy por encima de la urgencia de mejorar el empleo y reactivar la economía en todos los sentidos.

Blanco Bravo llegó a Palacio en condiciones de confrontación total con su antecesor, Graco Ramírez y éste, aún desde la distancia, sigue provocando toda clase de conflictos; porque a decir de funcionarios del propio gobierno, el ex jefe policiaco Jesús Alberto Capella Ibarra mantiene hasta hoy infiltrada a la Comisión Estatal de Seguridad (CES) y buena parte de los elementos y mandos obedecen al tijuanense.

Incluso al ex mandatario, en un frente común con el Director General del Banco del Bienestrar, Rabindranath Salazar Solorio, se les atribuyen los bloqueos protagonizados hace días por beneficiarios del programa «jóvenes construyendo el futuro».

Pero independientemente de que el régimen en turno enfrente aún el asedio de grupos políticos del pasado, y de Morena; al interior del gabinete también se fue incubando una serie de diferencias entre los grupos de funcionarios que llegaron a convertirse en un riesgo de inestabilidad tan grande como el que provocan los adversarios externos.

Mucho se polemizó respecto a la presentación de la renuncia del Secretario de Hacienda, José Alejandro Villarreal Gasca, quien durante algunas semanas tomó distancia y fue notoria su ausencia en sus oficinas de Palacio de Gobierno.

Esto por un lado, y por otro la filtración a medios de comunicación respecto de la intervención del hermano del gobernador Blanco Bravo (Ulises), misma que se ha calificado como «fuego amigo»; o sea, que debieron ser colaboradores del propio mandatario quienes entregaron ese material informativo que cobró fuerza en los medios nacionales de comunicación.

Tanto el caso Villarreal como el referente al hermano de Blanco obligaron a que el jefe del Ejecutivo llamara a una reunión de todos los funcionarios de primer nivel, a fin de que se aclararan los diferendos, lo que se ha podido saber es que por lo menos frente a Blanco hicieron “las pases” y se comprometieron a trabajar con mayor coordinación, lo tendrá que ser verificado en las semanas siguientes.

Por lo pronto, y como muestra de que tal hipótesis es verídica, ya Villarreal Gasca regresó a sus habituales horarios de oficina y habría declinado renunciar. Incluso la instrucción fue que todos sus compañeros le entregaran los requerimientos económicos necesarios para el ejercicio presupuestal del 2020, a fin de que éste entregue el paquete al Congreso local.

Es decir, que los desajustes al interior del gabinete y ese «fuego amigo» fue lo que generó condiciones para que los adversarios externos hicieran publicar en un rotativo nacional, una supuesta renuncia de CBB ante el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, misma que fue desmentida por el propio gobernador, pero se hace hincapié en que los golpes de sus colaboradores fueron los que le hicieron mayor daño.