REFORMA ELECTORAL

*¿En beneficio de quién?

La ínfima productividad de la actual Legislatura local, integrada por 20 diputados, es una clara muestra de la nula utilidad que el Poder Legislativo ofrece a sus representados; los morelenses, a cambio de un presupuesto que anda en torno de los 500 millones de pesos anuales.

Son muy pocos los integrantes de ese «cuerpo colegiado» que muestran algo de interés o desempeño legislativo para justificar el cobro de sus ingresos; la absoluta mayoría es sólo una pesada carga económica para la sociedad y más en éstos momentos de crisis, criminalidad y pandemia que padece la entidad.

Nos referimos al tema porque quizás aprovechándose del encierro de la gente nuestros “flamantes representantes populares» aprobaron una reforma electoral a espaldas del pueblo, y contrariamente a lo que se esperaba; en lugar de reducir su número volvieron a incrementarlo en cuatro curules. Es decir, ahora serán 24, en lugar de los actuales 20.

¿Cuál fue su excusa? pues que para darle representación a los nuevos ayuntamientos, argumento francamente inaceptable, porque ya sabemos que en la práctica casi ninguno opera en función de los intereses de quienes los llevaron a tan privilegiado espacio laboral.

¿Y a quién consultaron para agregar esos cuatro diputados más, y reformar incluso la vida interna de la Legislatura? que sepamos, a nadie, y mire que desde hace años la posición mayoritaria del electorado es reducir el número de legisladores y, sobre todo, eliminar a los dichosos plurinominales que sirven para maldita la cosa, ya que no surgen del voto popular.

Así como están integrados hoy son 12 diputados de elección directa y seis de representación proporcional, y en congruencia con el momento que vivimos y la austeridad decretada por el presidente de la República, debieron reducirse a los 12 de mayoría y punto.

Qué lamentable que, en cuanto a rentabilidad, la mayoría de ellos sea casi un cero a la izquierda; en algunos casos por desconocimiento y falta de preparación alguna, pero para hacer negocios y buscar beneficios sí están muy abusados.

Incluso hay otro aspecto de la reforma que va en contra de la misma Constitución General de la República y de la legalidad; que ahora para aprobar temas relevantes, que requerían de las dos terceras partes de la asamblea, lo que se llamaba mayoría absoluta, con los cambios sólo se necesitará el 50 por ciento más uno de los votos.

Terrible lo que hicieron, no consultaron a nadie cuando había asuntos delicados como los antes referidos y se condujeron en lo oscurito, a sabiendas de que como la mayoría ciudadana está en casa muy preocupada por la situación económica, no puede haber protestas ni manifestaciones.

Pero ya veremos, porque también puede haber promoción de recursos legales de organizaciones sociales o de abogados que en lo individual se puedan ver agredidos sus intereses con la decisión tomada y que se puedan promover recursos, o incluso controversias  de otros poderes del Estado.