FIDEICOMISOS

*Otro hoyo negro

A causa de la detección de escandalosos actos de corrupción en diversos programas e instituciones financiados con recursos públicos, a través de los cuales gobiernos anteriores «ofrecían ayuda” o «apoyos» a la ciudadanía, la actual administración ha venido tomando decisiones que, en efecto, pueden estar afectando a muchos sectores que; así fuera a cuenta gotas, recibían esos beneficios.

Entre otras decisiones por ejemplo se canceló aquel programa operado vía Sedesol de las famosas Estancias Infantiles mediante las cuales se apoyaba con dinero a quienes las operaban el establecimiento, pero que cuando se hizo una revisión al respecto se encontró que más de la mitad de los fondos que se dedicaban se quedaban en manos de funcionarios vivales u operadores.

Estos funcionarios o intermediarios manejaban padrones irreales o fantasmas; es decir, más estancias de las que en realidad eran eran y, en el caso de los niños beneficiados o matrícula de las estancias era del doble de la que realmente existía.

O sea, se llevaban de ese programa millones y millones de pesos; ciertamente su cancelación afectó a mucha gente que hacía su trabajo para las estancias fantasmas, pero el origen de lo anterior fue la rapiña que se descubrió, y ahora lo mismo ha ocurrido con los 109 fideicomisos que el Poder Legislativo, a petición del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, dio por cancelados esta tarde.

Y en efecto, muchos de ellos llevaban dinero a miles de beneficiarios en programas de ciencia, tecnología, cultura, ecología, arte, cinematografía o el propio Fonden (Fondo Nacional de Desastres Naturales); y la causa ha sido la misma, robo descarado por decenas y cientos de millones de pesos.

Porque del presupuesto que se manejaba globalmente a partir de dichos fideicomisos las mayores cantidades terminaban en las cuentas personales de políticos y funcionarios que aprovechaban la flexibilidad o simplemente burlaban las reglas de operación, que en algunos casos ni existían.

Fueron 109 los programas o fideicomisos eliminados; con la finalidad de evitar que esas prácticas marrulleras de depredadores del país continúen, y desde luego aparecieron toda clase de protestas de quienes recibían prácticamente “limosnas” o “apoyos” que eran usados para justificar o disimular el desvío de sumas catastróficas de dinero de todos los mexicanos.

Sólo hay que echar una pequeña revisión al papel del Fonden, cada vez que se presentaba un desastre como en el caso de los terremotos de 1985 y 2017; de manera inmoral desde la Presidencia de la República se aprovechaban para sacar raja reportando la entrega de supuestos apoyos por gigantescas cantidades, cuando a los afectados les entregaban una miseria o de plano no lo hacían. Eso quedó claro en el terremoto del 85 porque todavía hoy día podemos ver personas damnificadas que aún no tienen vivienda y siguen a la espera, ¿y qué decir del 2017? Aquí en Morelos vimos los casos muy de cerca.

En nuestro estado nos tocó ver como el entonces gobernador Graco Ramírez, su pareja Elena Cepeda y el hijastro de este gobernante, Rodrigo Gayosso Cepeda; desviaron en promedio el 50 por ciento de la ayuda canalizada vía Fonden por el gobierno federal.

La estimación es que a Morelos llegaron unos ocho mil millones de pesos para atender a cientos y hasta miles de familias que quedaron sin casa o tuvieron daños severos; sobre todo en el municipio de Jojutla que fue el punto más crítico. Es decir, los cálculos son que se robaron unos cuatro mil millones de pesos.

Olvídese de las despensas que igualmente se atracaron para ayudarse en la campaña del hijastro como aspirante a la gubernatura; esas fueron cosas menores, la verdad es que para eso usaron los fideicomisos que se formaron como el Fondo Morelos, y si en su conjunto se presupuestaban unos 300 mil millones de pesos destinados a esos programas, pues a la gente no le llegaron más que unos 150 mil millones; así se las gastaban nuestros flamantes políticos, traidores al pueblo y a la patria.

Ahora bien, López Obrador tampoco debe dejar en la orfandad a quienes no tienen la culpa de que las autoridades deshonestas hicieran de las suyas utilizándolos y, en todo caso generar nuevas estructuras para seguirlos apoyando, evitando la rapiña y el hurto a la nación; porque hay quienes requieren de esos apoyos para continuar sus labores, cualesquiera que éstas sean ¿No le parece?.

EN MORELOS, MENOS DEL 50% DE DAMNIFICADOS HAN SIDO APOYADOS

En Morelos, de acuerdo al Programa Nacional de Reconstrucción, se tiene un avance en la reconstrucción de viviendas dañadas de 44%, informó David Cervantes Peredo, Subsecretario de Ordenamiento Territorial de la Sedatu.

Al visitar esta tarde el municipio de Jojutla, uno de los más dañados a nivel nacional por el sismo del 19 de septiembre del 2019, el funcionario federal dio que este avance se calcula sobre la base de 15 mil viviendas afectadas que fueron reflejadas por el Fondo Nacional de Desastres desde el año pasado.

Sin embargo, explicó que aunque se tienen esas cifras que fueron heredadas de la pasada administración, se está haciendo una revisión de la información, por lo que pidió a las familias damnificadas que no se preocupen porque ninguna se quedará sin recibir apoyo federal.

De acuerdo con las estimaciones de los propios afectados, tan sólo en Jojutla existen poco más de 2,000 viviendas dañadas de las cuales aproximadamente el 10% ha recibido algún tipo de apoyo y el resto ha reconstruido con sus propios recursos o con endeudamientos.

Por su parte, Adrián Escobedo Rendón, titular del organismo Unidos por Morelos creado en el sexenio pasado para atender la reconstrucción, informó que han detectado 4 mil 500 expedientes de los damnificados con inconsistencias, lo que podría traducirse en afectaciones para un gran número de familias, por lo que se está revisando la totalidad de los casos.