JUICIO A EX MANDATARIOS

*Parece que va en serio

El polémico tema de la propuesta presidencial de llevar a juicio a cinco ex presidentes de la República; desde Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, parece que va en serio.

Por lo pronto, el actual mandatario Andrés Manuel López Obrador ya dio a conocer a groso modo su petición al Senado de México, denuncia mediante la cual pretende sentar en el banquillo de los acusados a sus antecesores que, sostiene, actuaron deshonestamente vendieron uno a uno, pedacitos de México al extranjero, y ellos mismos acumularon riqueza sin límite a costa de negocios que en muchas ocasiones perjudicaron al país.

Claro, el tabasqueño busca respaldar su acción a partir de una consulta ciudadana, para ver si la mayoría de los mexicanos está a favor de castigar a esos verdugos, aunque hay juristas que sostienen que de haber pruebas no se requiere consulta alguna, se puede se debe proceder.

Uno de esos hombres de leyes es el ex ministro José Ramón Cossío, ex integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), máximo tribunal de justicia del país. Y, como que el abogado tiene razón, porque señala que «no hay ningún privilegio ciudadano jurídico expreso para los ex presidentes, deben tratarse como a cualquier mexicano».

La propia Fiscalía General de la República tiene facultades para investigar, y si encuentra pruebas pues puede iniciarse la denuncia de oficio ante la autoridad competente, sin necesidad de consultar al pueblo, ha dicho el conocedor del derecho.

El caso es que Obrador le «leyó la cartilla» a cada uno de esos cinco ex mandatarios y recordó pasajes históricos muy desafortunados para nosotros como gobernados; uno de esos el famoso Fobaproa, echado a caminar por Zedillo para resolver un problema de deuda por la devaluación y que principalmente aprovechó la iniciativa privada; endosándole a todos los mexicanos el compromiso de absorber esa deuda que fue pagada de miles de millones de pesos, pero que aún “debemos hasta la camisa” por ese concepto.

Le hizo una especie de «ficha a cada antecesor” y mire que sí hay tela de dónde cortar. De tal manera que hasta donde se puede observar, va por todos ellos, y esto recién toma forma. Las cosas políticamente amenazan con ponerse bastante difíciles, porque los aludidos no se van a quedar con los brazos cruzados.

Y si bien todo esto pudiera tomar un curso legal por los hechos de robo a la nación; es claro que también se busca una utilidad electoral ahora que ya entramos en el proceso hacia la justa del año que viene, cuando se renovará el Congreso  de la Unión y donde Obrador requiere mantener mayoría de las curules o su proyecto puede fracasar.

Y desde luego, es de considerar que la postura de Andrés Manuel va asimismo buscando anular golpes y embestidas que le vienen dando sus detractores; esos que amenazan con su destitución, particularmente quienes integran el Frente Nacional Anti AMLO (FRENAA), y que son gente de ultra derecha, tanto de empresarios como panistas o del sector eclesiástico; que se beneficiaron con la corrupción y buscan volver por lo que se les olvidó.

Las posiciones más frontales de López Obrador se están dando contra el ex presidente Felipe Calderón; quien dice le robó la elección presidencial en el 2006 y aquellos de FRENAA; que prácticamente son los mismos revueltos con algunos empresarios, con ellos la cosa es directa porque con los otros como que es menos agresiva la confrontación.

Y aunque le dieron para atrás al famoso partido de Calderón y su pareja México Libre, aunque se siguen defendiendo ante las instancias legales correspondientes; pero difícilmente prosperarán porque pese a que se niegue, quien ejerce el poder desde Palacio Nacional dicta órdenes, así sea a otros poderes que se supone son autónomos.

Y ante la postura presidencial de llevar a los ex a juicio, como que le bajaron un poco las críticas; sobre todo en las redes sociales, porque se le habían ido a la yugular, pero la extradición de Emilio Lozoya, ex director de PEMEX y la información que está soltando, obligó a muchos enemigos de Obrador a guardar las formas y le han venido bajando unas rayitas a las agresiones.

Habrá que esperar a ver en qué termina todo esto, igual y se trata de una enorme «cortina de humo» y no se llega a nada, sólo rentabilidad electoral en la elección del 2021 y después de ello, todos contentos ¿No lo cree?

¿EN VERDAD VA EN SERIO?

*Juicio a ex presidentes

Ahora que los mexicanos tenemos más consciencia e información respecto a la deshonestidad con la que se condujeron algunos ex presidentes de la República crece la exigencia desde la sociedad; en el sentido de que sean sometidos a juicio y sancionados conforme a sus faltas a la nación.

El actual presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente se ha comprometido a cumplir la promesa de que someterá a consulta ciudadana el tema, y muy concretamente se estaría valorando a ex mandatarios desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, pasando por Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón.

O sea, a quienes han gobernado -más bien diríamos vendido- a México desde 1988 al 2018, y hablaríamos de cinco personajes que abusaron cobardemente de los mexicanos; tres priistas, Salinas, Zedillo y Peña Nieto; así como dos panistas, Fox y Calderón.

La consulta se estaría realizando posiblemente en el inicio del mes de septiembre; sin embargo, ya un medio informativo de circulación nacional hizo un ensayo, lanzó la pregunta a determinado universo de ciudadanos y el resultado fue aplastante a favor de que sean condenados si la deben.

Más o menos así salió la estadística: más del 90 por ciento dijo sí, respecto a Peña Nieto, casi a la par que Salinas de Gortari; un 89 por ciento estaría condenando a Calderón, contra un 85 por ciento de Fox y cerca del 80 por ciento en el caso de Zedillo.

Los números anteriores nos dan ya una referencia respecto a cuál sería la opinión de la mayoría de la gente si se desarrolla el cuestionario; que de acuerdo con AMLO consistiría en una pregunta únicamente ¿desea que sean juzgados los ex presidentes? y de ser afirmativo el resultado, pues entonces se daría comienzo a los procedimientos legales, sustentados en los elementos y las pruebas de presuntos delitos contra la nación y sus habitantes.

Y todo lo anterior -usted entenderá- ha provocado la reacción nada amigable de los aludidos; se han lanzado como fieras en contra del actual jefe del Poder Ejecutivo federal, sin embargo si las cosas se dan como parece el sí a su enjuiciamiento sería apabullador, y no habría mínimos contra pesos a pesar de que sean muy poderosos y multimillonarios quienes se opongan.

Pero ¿cuáles son los reclamos que sobre esos personajes se exigen desde la óptica popular? dos sustancialmente 1.- que se les llame a cuentas y 2.- que reintegren los recursos, riquezas y dinero mal habido o robado a los mexicanos, con eso nos conformamos.

Así que las cosas políticamente se pondrán bastante interesantes porque eso sí, de darse tal compromiso, estaríamos ante hechos históricos que seguramente cambiarían el rumbo de México, particularmente en lo que tiene que ver con la justicia y el combate a la corrupción, y eso se le tendría que reconocer a AMLO; aunque está en riesgo de que si cae en prácticas similares durante su mandato, pudiera ser el próximo enjuiciado.

LA LUCHA HA COSTADO Y COSTARÁ MUCHA SANGRE

*México ¿un narco Estado?

Lo que los mexicanos estamos viviendo en estos momentos en la cúspide de la política y el gobierno nos lleva a considerar que desde hace mucho vivimos en un narco Estado; donde no se sabe quién es quién entre los delincuentes, los que se dedican al crimen de alto impacto y los políticos que cometen crímenes.

El espectáculo se ha prolongado mucho ya, y los personajes centrales de dicha trama son Genaro García Luna, ex jefe policiaco en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y Emilio Lozoya, ex Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Sí, se trata de sucesos históricos; de acontecimientos que quedarán ahí para la historia porque ambos son el testimonio vivo de que nuestro país entró en un camino torcido a partir de que desde la presidencia de la República se hicieron pactos con los mañosos, entregando la paz y la seguridad de los ciudadanos a cambio de dinero, mucho dinero.

Hoy, ex mandatarios, como Calderón y Enrique Peña andan desesperadamente buscando de qué manera evitar ser llamados a enfrentar las acusaciones que tanto García Luna como Lozoya les han endilgando, y además con videos en los que se constatan hechos verdaderamente alarmantes.

Claro, al sentirse tocado Calderón, aliado con algunos «periodistas» que acostumbran servir a quienes les ofrecen dinero, reaccionó con otros videos; pero en una de esas que le salta otro golpe al hígado, aquello de que su hermana «Cocoa», Luisa María Calderón Hinojosa, en arreglos con uno de los más peligrosos capos del narcotráfico en Michoacán «La Tuta», y ya imagina usted cuál debe ser su estado de ánimo.

Pero ahí, en otros elementos periodísticos y por confesión de los mismos delincuentes, están los testimonios respecto al caso de «Cocoa», y pues la cosa está que arde porque lo menos que apreciamos es que aquellos que se consideraban todo poderosos y dizque honorables figuras de la política y del poder; realmente han andado entre la bazofia desde hace muchos años.

¿En qué va a terminar todo éste circo? lo más congruente es que por primera vez en nuestra historia se comience a aplicar la ley a quienes la han violentado y faltado al respeto a los ciudadanos; es decir, que se les llame a cuentas y si la deben pues “al tambo”, porque es ahí donde merecen estar, y no disfrutando de poder y riqueza mal habida.

Todos ellos y muchos más de quienes se han coludido con la maldad son los responsables de los ríos de sangre que se siguen derramando entre grupos antagónicos del crimen organizado y que, además han alcanzado a la población que nada tiene que ver.

Muy doloroso es advertir que la mayoría de esos cientos de miles de víctimas son jóvenes que merecerían haber tenido un mejor futuro, formación académica y profesional que apoyara los esfuerzos de desarrollo de México como país; pero no, han acabado en la tumba a consecuencia de esos perversos servidores públicos para quienes la vida de los demás no vale nada, porque sus intereses están por encima de todo.

Así, conforme a lo que venimos observando, vivimos desde hace más de dos décadas, sí por lo menos de forma muy cruel por acciones despreciables de aquellos que, sin escrúpulos, pasaron de ser servidores públicos a delincuentes de cuello blanco.

De probarse la complicidad de esos ex presidentes, ex funcionarios de primera línea, políticos de todas clases con la delincuencia organizada, sería muy lamentable que hubiera mexicanos bien nacidos que no desearan verlos en la cárcel. Y si algunos hasta los apoyan es porque igual que aquellos se beneficiaban o se continúan beneficiando de la corrupción.

La cosa es que se siguen defendiendo como leones enjaulados como fieras que se sienten heridas,  y en ese momento cuando reaccionan con la mayor visceralidad posible; intentando salvar el cuero generando más daño a quienes consideran son culpables de que se les haya evidenciado.

El tema no es para nada fácil de resolver porque en éste momento vemos en las grandes ligas de la política el embarradero de sujetos apátridas, pero la red de complicidades es enorme y pudiéramos sostener que en toda la República; en cada uno de los estados desde las gubernaturas, presidencias municipales, diputaciones locales y federales, además de senadurías, hay células de politiquillos que sirven y se benefician del narcotráfico.

Al menos en Morelos podríamos señalar a legisladores locales, federales, alcaldes, con serias sospechas de que o son “mañosos de forma directa” o sirven a éstos, que es lo mismo, de ahí que sostengamos que acabar con esa peste va a costar mucha sangre y más vidas.

CASO LOZOYA ¡QUÉ EMBARRADERO!

*Calderón, Anaya, Cordero, Lozano…

A medida que el ex Director General de PEMEX, Emilio Lozoya Austin, suelta información respecto a los involucrados en actos de corrupción y saqueo de la paraestatal; desde donde se «pagaban» cuantiosas sumas para comprar votos de diputados federales y senadores para aprobar reformas y enajenar bienes nacionales, crece el nerviosismo y personajes otrora encumbrados en la política son exhibidos.

Lo más reciente ha sido un video en el que, cual delincuentes organizados, políticos priistas y panistas se reparten el botín de 20 millones de pesos para la compra de consciencias, seguramente para aprobarle al entonces presidente de la República Enrique Peña Nieto la reforma energética.

Pero toda esta porquería de traición a la patria, porque venían entregando lo nuestro a compañías extranjeras, inició fuertemente desde el sexenio del panista Felipe Calderón, y el señor ex presidente de México está metido hasta el cuello en el lodo y no encuentran cómo zafarse o sacudirse las culpas.

Es casi un espectáculo, pareciera telenovela de muy mal gusto lo que seguimos viviendo, confirmando que quienes llegaron a gobernarnos para sustituir 70 años de corruptelas eran los principales enemigos de la patria y, consecuentemente, de los mexicanos.

Y entre esos individuos indeseables no sólo se encuentra el ahora llamado “Calderas”; también quien fuera candidato panista a la presidencia en el 2018, Ricardo Anaya y aquel hombre fuerte del calderonismo Ernesto Cordero, y quien se supone es actualmente una especie de vocero para medios de comunicación de parte de Calderón, Javier Lozano que corrieron de los liderazgos empresariales porque les traería más problemas que ayuda.

Y aunque no se menciona mucho está involucrado también Enrique Peña Nieto, pues fue él quien dio continuidad a esa reforma energética promovida desde el panismo, la más importante de los dos sexenios; del calderonismo y del peñismo, porque de lo que se despojaba a México no era cosa menor, y de ahí que para aprobarla se debieron gastar fortunas que salían seguramente de la Secretaría de Hacienda, pero con el consentimiento y aprobación de Enrique Peña.

Son demasiados los que deben estar en esas «listas negras», porque hablamos de senadores y diputados federales; casi de todos los partidos políticos, y en su momento quien fuera gobernador de nuestra entidad: Graco Ramírez, participó desde el Senado y posteriormente seguramente de los beneficios y los dividendos.

Él fue uno de los principales impulsores del proyecto para la construcción de la termoeléctrica y el gasoducto que se metió a la Comisión Federal de Electricidad en su paso por la entidad; mismo que hoy está congelado y paga millonarios dividendos a empresas extranjeras, pero que costó igualmente «moches» a todos aquellos que lo promovieron como el apestado perredista Graco Ramírez.

No olvidamos que siendo senador sostuvo dos o tres reuniones con quien fuera en ese momento gobernador de Morelos, Marco Adame Castillo. Unas de ellas, en Casa Morelos o la residencia oficial; o sea que hasta en eso el tabasqueño está bien embarrado, y si no se menciona es porque hoy en un sujeto sin importancia ni trascendencia en las ligas mayores de la política, aunque sí participa de algunas negociaciones a nivel de su grupo político “Los Chuchos”.

No podía faltar la liga directa de algunos diputados con la pareja presidencial en tiempos de Felipe Calderón, Mariana Gómez del Campo por ejemplo; consanguínea de la esposa de éste, Margarita Zavala, es decir todo el estiércol junto, y falta más.

¡Ah! pero ahora la estrategia de todos esos involucrados es buscar protección e inmunidad a través del partido político que promueve la Zavala; es decir usar la vía plurinominal a fin de designar a Anaya, Cordero, Javier Lozano y otros presuntos delincuentes de cuello blanco involucrados; para hacerlos legisladores federales y que se cubran con el fuero. ¿Será tanta la desvergüenza? vamos a verlo en el corto plazo.

Por lo pronto, están atorados y el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Marko Cortés, admite que como instituto político están en «la cuerda floja», y cada quien busca sacudirse de culpas, incluso han advertido que se expulsará a quienes resulten culpables de los señalamientos.

Y más bien los priistas, a excepción de quien fuera secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, a quien también se incluye en esa porquería; el resto están calladitos, “ni pío dicen” y es mejor para ellos porque ya ven lo que pasa con sus socios azules y don Emilio “seguirá cantando” si eso le otorga algún beneficio.

Bueno, se supone que tanto Peña como Calderón deberán declarar ante las instancias correspondientes por las imputaciones que Lozoya Austin les viene haciendo; lamentablemente, lo podrán hacer a partir de sus abogados; cuando lo más justo sería que fueran personalmente como cualquier otro delincuente porque ellos son más culpables incluso, porque eran los que «gobernaban» a la nación y esos tratos no se hacían sin su consentimiento.

Este es el México en el que vivimos, gobernado por cerca de 10 décadas por parte de sátrapas y vende patrias, que servían a los intereses extranjeros, por eso eran formados en universidades como Harvard, en los Estados Unidos; ya que desde ahí se les daba la formación ideológica-política necesaria para que una vez en el poder, «trabajaran» no por nuestro país sino a favor de la Unión Americana o los intereses internacionales. ¡Qué hermoso escenario! ¿No le parece? y aún existen quienes los defienden, seguramente porque se beneficiaban de esa corrupción.

CASO LOZOYA

Escándalo sin precedentes

Las primeras declaraciones del ex Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX) respecto a históricos actos de corrupción cometidos por políticos de primer nivel en México, comenzando por los ex presidentes de la República: Carlos Salinas de Gortari del PRI, Felipe Calderón Hinojosa del PAN y Enrique Peña Nieto; también del tricolor, son como para que a los mexicanos “se nos caiga la cara de vergüenza” ante el mundo.

Triste escenario, somos en éste momento un ejemplo de corrupción en el planeta; o por lo menos lo fuimos durante algunos sexenios del pasado reciente, y ciertamente que no es para enorgullecernos.

Testimonios del ex funcionario involucran a toda una pandilla de personajes que enlodaron el nombre de nuestro país, cometieron actos gravísimos en contra de todo el pueblo de México y lo menos que merecen es cadena perpetua en alguna de las cárceles de alta seguridad en el territorio.

¿Cómo puede alguien, desde la propia presidencia de la República, traicionar a su patria y a la confianza de un pueblo que lo eligió porque creyó en que trabajarían para mejorar las condiciones de extrema pobreza en las que viven millones de connacionales? pues sí, es posible y ahí están los ejemplos.

Bueno, el negocio se les quedó a medias, porque la meta era consolidar acuerdos con la empresa brasileña Odebrecht; que habría pagado en promedio unos 250 millones de pesos de hoy en sobornos, es decir, 10.5 millones de pesos para poder obtener contratos de proyectos relacionados con el sector energético como el del Complejo Etileno XXI o el Contrato de Tula # 1.

¿Y por qué decimos que el negocio se les quedó a medias? porque entre los que recibieron sobornos por todo esto de la empresa brasileña; están dos de quienes contendieron por la Presidencia de México, el panista Ricardo Anaya y el priista José Antonio Meade. Es decir, de haber ganado uno de esos dos el compromiso era continuar con el amasiato con Odebrecht.

Según Lozoya, Ricardo Anaya siendo presidente de la cámara baja recibió 6.8 millones, José Antonio Meade unos 8.5 millones y como el movimiento de dinero se hizo en su mayor cantidad vía el CEN del PRI; pues fueron ellos los que acapararon las más grandes sumas, el equivalente a unos 80 millones de pesos actuales, para financiar la campaña de Peña.

Y entonces ¿cómo inició todo este lodazal? pues con la reforma energética; había que modificar la ley; agregar normas que permitieran al gobierno entregar contratos “leoninos” a empresas extranjeras, para poder amarrar el gran negocio compartido con los delincuentes de cuello blanco que manejaban a nuestro país.

En su conjunto senadores panistas debieron recibir más de 80 millones, que se dividieron entre la bancada para votaran a favor de esos cambios legales; o sea, así es como vendían nuestra patria en pedacitos, enajenando nuestra riqueza y recursos naturales sin importarles que la pobreza se extendiera cada vez más, con las consecuencias que ello deja en la sociedad.

Por este caso de Odebrecht se destituyó a un presidente en Brasil y otro, en Perú, se dice que optó por suicidarse antes de ir a la cárcel. Allá si se aplicó la ley cuando trascendieron datos que los implicaban en hechos de soborno, pero en México no se hizo nada ni se quiso hacer nada, porque los corruptos eran los que controlaban a la nación desde el poder.

Las pruebas que el ex funcionario Lozoya está entregando parecen contundentes, además los aludidos ni siquiera han podido desmentir absolutamente nada, y ello es un signo de admisión de los hechos, entonces tendrían que ir a prisión -entre otros- Peña Nieto, Felipe Calderón, Carlos Salinas, el entonces senador tricolor Ernesto Cordero, quien fuera presidente de la cámara de diputados federales y luego candidato panista, Ricardo Anaya, los actuales gobernadores, de Querétaro, Francisco Domínguez y de Tamaulipas, Francisco Javier García.

También han sido mencionados David Penchina, quien operó en el senado; Luis Videgaray, quien hizo la dupla con Peña y decidía a quiénes le entregaban sobornos, y un personaje clave mediante el cual la empresa movió todo el dinero, Fabiola Tapia Vargas, considerada el cerebro de la operación, así como José Antonio González Anaya.

Y bueno, esos apátridas fueron igualmente quienes «trabajaron» el famoso «Pacto por México», que no fue otra cosa sino un conjunto de complicidades entre priistas, panistas y perredistas, para aprobar no sólo las reformas eléctrica y energética objeto del escándalo; sino todas las demás, que afectaron a millones de mexicanos como la educativa.

Y todo eso fue a partir de la compra de voluntades de senadores y diputados de todos los colores y sabores, sin el menor remordimiento por su alta traición a nuestro pueblo. Viéndolo bien, si en nuestro territorio hubiera pena de muerte todos ellos tendrían que ser llevados a la horca.

Reiteramos, faltan nombres en esa lista como el ex gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu y quienes fueron los líderes del PRD en esa época Jesús Zambrano, Jesús Ortega y otros lidercillos partidistas que con gusto le entraban a la “lana sucia” para aprobar los acuerdos desde la dirigencia partidista y las cámaras.

Pero, como no tenemos pena de muerte, por lo menos se les debería dar cárcel a perpetuidad; y lo que son las cosas, todavía existen movimientos de carácter político que siguen apoyando a esos sátrapas, con las famosas «marchas anti AMLO (en vehículos) de composición mayoritariamente panista, que salen cada fin de semana a contaminar el ambiente tanto con sus autos como con sus bocinazos.

Por el momento lo mejor que deberían hacer es quedarse silencios. ¿O es que acaso añoran el regreso de esos tiempos de rapiña y corruptelas en la nación? no queremos pensar que existan mexicanos capaces de eso. ¿Usted qué piensa?

PANISTAS, PRIISTAS Y ALIADOS, EN EL LODAZAL

Comienza Lozoya a «soltar la sopa”

El retorno a México del ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX), Emilio Lozoya, vía la extradición y en calidad de detenido, mantiene a decenas de personajes del primer nivel político nacional casi en el terror; porque el señor «ya comenzó a soltar la sopa» y sus primeras declaraciones apuntan a esferas muy altas.

Ya ve usted que el ex funcionario en el sexenio de Enrique Peña Nieto, fue acusado de macro delitos cometidos en esa dependencia durante su responsabilidad en ese trascendental sector; por lo que huyo y fue detenido en Europa.

Se refugió en España; sin embargo, fue localizado y detenido, y tras un largo proceso de gestión del gobierno mexicano, extraditado por fin hace unos días a nuestra nación, para ser juzgado aquí en su país por los delitos internacionales y nacionales que se le atribuyen.

El hombre; sin embargo, aunque también sin lugar a dudas, se benefició de la rapiña y realmente «administraba» el negocio para quienes eran los verdaderos ganones; es decir sus jefe superiores, léase el ex presidente Enrique Peña Nieto, pero además, y a pesar de que se supone que eran cosa del pasado; el antecesor de Peña Nieto (Felipe Calderón) podría también estar involucrado, y no solo eso… por lo que Lozoya ha dicho el pez más gordo, que es quien siguió controlando prácticamente todo, sigue siendo Carlos Salinas de Gortari (algo que ya se suponía).

Y bueno, en medio de ellos comienzan a aparecer en sus declaraciones algunos panistas y priistas de todos los tamaños; como los casos de los ex aspirantes del PAN y del PRI a la presidencia del país en el 2018, Ricardo Anaya y José Antonio Meade. De paso, otros ex funcionarios peñistas como Luis Videgaray.

Sumados a los nombres anteriores, surgen muchos senadores priistas y albiazules porque se aprecia que aquello era un auténtico cochinero, y sobre todo a partir de la reforma energética; que fue diseñada por todos ellos para hacer el negocio de sus vidas.

Entre Salinas, Calderón, Peña y sus cómplices; generaron una serie de empresas en torno a PEMEX, a través de las cuales enajenaban y se beneficiaban de toda clase de bienes, venta de petróleo y sus derivados y dinero de sobornos, para grupos de familias y algunos cuñados de Salinas de Gortari.

Emilio Lozoya ha aceptado ofrecer toda clase de información respecto a los alcances de las acciones de corrupción de todos esos delincuentes de cuello blanco a cambio de que las penas en su contra sean disminuidas; algo así como un testigo protegido, y por lo que hasta éste momento se conoce de los primeros datos que ha soltado sí entregará pruebas como para iniciarle una denuncia a Salinas, y entonces se prevé que pudiera ser el primer ex presidente mexicano que caiga en la cárcel.

El propio presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre una pregunta al respecto en sus conferencias mañaneras, mencionó que «se ha filtrado alguna información de las primeras declaraciones de Lozoya, y que se valoran sus aportaciones».

Y lo que algunos analistas advierten es que el gobierno actual está interesado en ir primero por Carlos Salinas de Gortari, porque todo indica que es quien siguió controlando el poder en México hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto, y quien «sugería» las estrategias para la enajenación de bienes nacionales para convertirlos en patrimonio de unos cuantos.

Claro, se considera que después de eso, iría por los otros dos ex presidentes, Peña y Calderón; porque están metidos hasta el cuello en ese lodazal de podredumbre y perversidad.

No es pues una casualidad que de un tiempo a la fecha esos pervertidos grupos de poder se comenzaran a lanzar como “perros de presa” contra la figura presidencial, sabían que traían la cola muy sucia y la primera reacción fue buscar incluso la desestabilización política o hasta el derrocamiento del gobierno en turno; aplicando aquello de que «muerto el perro se acabó la rabia», y si lograban el propósito no sólo no serían sancionados sino que regresarían por lo poco que no se llevaron.

Parece que la extradición de Lozoya los puso a temblar; como ex director de PEMEX conoció a detalle el tamaño de los negocios de cada uno de esos personajes, esto puede dar un giro de 90 grados.

Con pruebas, las instancias competentes pueden llamarlos a cuentas, e incluso si se les prueban los delitos; ponerlos tras las rejas, por eso es que de pronto Calderón y algunos otros panistas que venían muy acelerados están guardando silencio, atrincherados y esperando hasta dónde, el ex titular de PEMEX, los empina.

Bueno, incluso buena parte de periodistas y columnistas de medios nacionales también andan con escalofrío, porque tenían sendos beneficios económicos con base en Petróleos Mexicanos; porque esa riqueza, dizque nacional, daba para eso y más, y el control informativo era casi total.

Hoy se observa claramente cuál fue la estrategia a seguir una vez que Lozoya fue traído a México; en su calidad de detenido, lo lógico era que fuera llevado a prisión de forma directa, pero se dijo que venía mal de salud y por lo tanto, antes de pisar la cárcel se internaría en un hospital.

La verdad es que se le mantuvo en un lugar donde podía empezar a declarar contra todos esos sátrapas, y es lo que viene sucediendo.

En conclusión, si bien la idea es ajustarle las cuentas a esos políticos que han venido traicionando a los mexicanos y aplicarles la ley, Lozoya -si AMLO lo quiere- será un instrumento político de muy alta rentabilidad, y que puede ser explotado conforme a los tiempos electorales y de cara a la justa del 2021.

¡Imagínese si en verdad llevara a la cárcel a Salinas, Calderón y Peña Nieto, con delitos plenamente comprobados! acabaría con una enorme casta de mañosos y de enemigos de un pueblo que por décadas vivió explotado y sometido al robo y la pobreza; mientras esos sujetos inmorales disponías de nuestros recursos económicos y materiales a su antojo.

Así que en torno a éste caso lo más importante está por venir, hay que estar muy pendientes de lo que Emilio Lozoya venga declarando, y lo que hasta hace años se consideraba imposible -someter a juicio a ex presidentes-, pudiera comenzar a concretarse; eso sí sería un asunto histórico y sin precedentes en la historia reciente de la nación.  ¿No le parece?

NO HACÍA FALTA QUE LO DIJERA …

Las declaraciones que la ex embajadora de Estados Unidos, Roberta Jacobson, hizo a una revista de circulación nacional, publicadas el fin de semana sosteniendo que el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa sí estaba enterado de lo que su jefe policiaco Genaro García Luna traía con la delincuencia organizada, parece poner en la antesala de la cárcel al ex mandatario mexicano.

La señora, con base en datos producto de investigaciones de la CIA y el FBI, suelta datos que dan fe de algo que la mayoría de los mexicanos sabíamos; Calderón no sólo fue omiso en el combate a la delincuencia organizada; sino que la alimentó y se coludió con ella.

Pero no con todos los cárteles de la droga, el panismo, desde la administración de Vicente Fox entró en componenda con ciertos grupos, uno de ellos el que encabezaba el «chapo» Guzmán, a quien le permitieron o le facilitaron fugarse de una cárcel de alta seguridad de Puente Grande, Jalisco.

Muy concretamente Jacobson afirma -y mire que si algún funcionario de Estados Unidos sabe lo que pasa en México en ese sentido es ella- porque antes estuvo al frente de la Iniciativa Mérida para el combate a las drogas, «Calderón estaba perfectamente enterado de la relación de García Luna con esos maleantes”.

O sea, por alguna razón, la Casa Blanca ha venido soltando información poco a poco, mediante la cual se puede iniciar un procedimiento mucho más directo en contra del ex presidente, que además sigue haciendo declaraciones como si fuera un personaje con calidad moral para hacerlo, y encima pretende crear un nuevo partido.

Lo menos que se espera es que desde las instancias competentes del gobierno federal se haga lo legalmente prudente y procedente, para ajustar cuentas a quien es parte del problema de inseguridad y delincuencia que padecemos los mexicanos; precisamente desde que él inició una presunta guerra sin sentido contra algunos delincuentes, dando palos de ciego en contra de grupos delictivos que fueron acrecentando la violencia en el país.

Hay mucha tela de dónde cortar, para nada era un secreto que desde la Presidencia de la República se «apadrinaba» a esos individuos del bajo mundo, y que obviamente existía un amasiato y, sociedad en los negocios, relacionado con el narcotráfico.

Las mafias del pasado reciente no sólo fueron vendiendo recursos, bienes y territorio mexicano al extranjero; sino que también llevaron a la nación a un escenario inédito de sangre y fuego que hoy difícilmente se puede controlar, porque les dieron a los cárteles demasiado poder.

Así pues, que en justicia Felipe Calderón debería ir a la cárcel por su alta traición a la patria, algo así no se puede perdonar ¿no lo cree?

TERMINAR CON LA «MAFIOCRACIA»

*Lo que necesita México

Qué interesante descripción de Eduardo Buscaglia, presidente del Instituto de Atención Ciudadana, respecto de la gravísima situación que vive México; en torno a la delincuencia y la corrupción, en los más altos niveles político, económico y social.

El hombre parece tener muy clara la película que revela por qué vivimos en medio de un entorno realmente macabro, con un monstruo de perversidad de mil cabezas que nos ha venido empujando hacia escenarios verdaderamente catastróficos; que amenazan con la destrucción del propio país.

Se refiere a este fenómeno como «la Mafiocracia» y advierte que mientras no se logre desmantelar esa red en la que conviven políticos de los tres poderes del Estado y de los tres niveles de gobierno, con grupos o asociaciones «ciudadanas» que también abonan a la maldad y que, a su vez, son quienes alimentan a la delincuencia organizada; la nación se seguirá hundiendo.

Estima que nos encontramos en una oportunidad histórica de ir desvaneciendo las estructuras de ese entramado de perversidad que está detrás de la trata de blancas, del tráfico de órganos humanos, del exterminio de líderes y luchadores sociales, de los secuestros y asesinatos cotidianos.

Se refiere a obras de Astorga, de Carlos Flores; historias de polvo y sangre que dan cuenta de una delincuencia organizada de Estado e internacional, que nació desde el gobierno y que tiene cinco componentes: políticos del gobierno federal, gobernadores, diputados, senadores, la política en general y empresarios.

Recuerda los casos de personajes actualmente en proceso penal por presunciones de complicidad con la delincuencia de alto impacto como el de Genaro García Luna, en el gobierno del ex presidente Felipe Calderón, o de Emilio Lozoya en la administración de Enrique Peña Nieto, y asume que no se puede disociar a éstos ex funcionarios que cometieron delitos con los entonces ex presidentes de la República, necesariamente Calderón y Peña deben ser investigados.

Jueces, sicarios y policías están incluidos y hay que atacar de arriba hacia abajo. No puede haber causa penal contra Lozoya sin que se abra una contra Peña. Es delincuencia organizada y política. Toda causa por corrupción política es delincuencia organizada.

Cuando se acusa a alguien como García Luna o Lozoya, se está acusando a toda una red, que es la que posibilita toda clase de acciones contrarias al Estado de derecho. Deben ser maxi procesos, causas penales en red contra esas mafias.

La descripción que hace Buscaglia es muy importante porque da una idea clara de la dimensión que en nuestro país ha alcanzado la maldad desde el ejercicio del poder público, nos dice que es desde la misma Presidencia de la República desde donde se cometen esos delitos de lesa humanidad, y cual empresas transnacionales comercializan la compra-venta de personas y cualquier otra atrocidad casi inimaginable.

Por lo que hay una especie de reacción casi en cadena; que busca impedir el avance de investigaciones sobre personajes clave en la red de la «Mafiocracia»; dado que pone en riesgo a personajes que llegaron a encumbrarse en la cúspide del poder y que desde ahí, asumiéndose como «redentores sociales», eran los que realmente llevaron a México al desafortunado escenario en el que estamos.

AMLO: SEGUNDO AÑO

*¿Venciendo al monstruo?

Andrés Manuel López Obrador ha comenzado el ejercicio de su segundo año al frente de la Presidencia de la República, y su manera de gobernar es calificada, sobre todo para sus adversarios, de errática; inconsistente e incongruente en algunos aspectos.

Pero para la mayoría de quienes lo llevaron al cargo -cerca del 60 por ciento de los electores-, está abriendo camino en medio de la selva.

¿Que ha cometido errores? no cabe duda, pero en medio del fuego cruzado, tanto de sus enemigos políticos como de la delincuencia organizada; aliados por cierto, parece dar algunos pasos que pudieran significar cambios y mejoras a mediano plazo.

Pero veámos algunos escenarios; al menos desde finales de noviembre y éstos días de enero, se observa un significativo descenso en el mayor conflicto que padece la nación desde hace más de una década, la delincuencia.

Si bien es cierto que sería ingenuo decir que el asunto va en camino de la solución, sí durante el tiempo que le decimos se aprecian menores hechos de violencia y sobre todo de delitos de alto impacto, aunque algunos otros parecieran no menguar.

No pocos insisten en que luego de un año al frente de las instituciones la nación debiera vivir situaciones muy diferentes para bien, pero si revisamos lo que debió hacer para poder sentar las bases de un posible cambio, acorde con sus promesas, se antoja un tiempo insuficiente.

Quienes le antecedieron le heredaron una bomba de tiempo en decenas de temas; más aún, delincuentes y políticos detractores suyos siguieron abonando en la desestabilización y le siguieron sembrando explosivos por todos lados como en el caso Culiacán, como se refiere en algunos análisis del tema.

Pero ese y otros parecen sucesos menores comparados con lo que aún se debe resolver, el tema del huachicol; donde tienen las manos metidas ex funcionarios de primer rango incluidos ex presidentes como Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.

El tema de salud, con el desorden que se presentó de la supuesta insuficiencia de medicamentos que después no fue; y ¿sabe usted porqué tanto escándalo? pues porque resulta que los principales accionistas de los laboratorios y a su vez distribuidores en el mercado para las instituciones a través de cadenas de farmacias como las del Ahorro; son otra vez ex políticos que simplemente boicotearon, dejaron de entregar los insumos. Se supone que se les cancelaron los contratos, porque eran ellos los que proveían a todo el gobierno de la mercancía. ¿Cómo la ve?

¿Y la corrupción descubierta en la Secretaría de Hacienda mediante facturas duplicadas y falsas? esas cosas se resuelven en unos meses? ¿y lo descubierto en FertiMex, planta chatarra adquirida a un sobre precio con dinero del pueblo? y todo lo que pasaba al interior de Petróleos Mexicanos, con las mafias propias y la red de ex servidores públicos metidos en ese negocio?.

Podríamos continuar con una lista interminable de focos rojos que se le hicieron bolas y montón; cuando AMLO apenas buscaba acomodarse en la silla presidencial y seguramente sin la idea clara de la profundidad de los niveles de robo, corrupción y arbitrariedad con la que se manejaba al país, no sólo durante el sexenio anterior sino por décadas, porque manejaron el gobierno como si fuera una empresa privada, de ellos, pues.

Desvanecer o destruir todos esos cimientos y andamiaje diseñado para seguir robando a los mexicanos seguramente sigue siendo una tarea aún incompleta, los mañosos no han bajado la guardia, siguen ahí agazapados esperando la oportunidad para dar golpes bajos, porque por supuesto que quieren regresar por lo poco que aún le queda a un México que de milagro no ha sucumbido.

Y por cierto, en lo que se refiere a la corrupción y a las mafias de políticos metidos con los mañosos, pareciera que con el golpe que se dio con la detención en Estados Unidos, de Genaro García Luna, ex funcionario de Vicente Fox, Felipe Calderón y contratista de Peña Nieto, de todas sus confianzas, el nivel de rijosidad y cuestionamiento en el territorio nacional disminuyó de forma visible.

¿Era el panismo el que venía alimentando muchos de los conflictos políticos y de delincuencia para desgastar a López Obrador? pareciera que sí, porque por lo menos Fox y Calderón enmudecieron a partir de ahí, ya ve usted que casi a diario declaraban contra el actual régimen, y de pronto guardaron silencio.

Pero lo anterior también indica que el presidente ya cuenta con información clave de quiénes están agitando las aguas y sembrando delitos mayores e incluso buscando un posible derrocamiento. Sólo tuvo que dar un apretón, con apoyo de la Casa Blanca para por callar a esas «chachalacas», que estaban tan aceleradas.

Bueno, incluso el famoso partido que Calderón venía empujando a través de su esposa Margarita Zavala también nafraugó por todo lo ocurrido con García Luna, ya no se escucha nada de eso, y entonces fue un tiro de varias bandas, que le resultó muy positivo al tabasqueño.

Por todo lo anterior es que aún seguimos esperanzados en que a partir de este 2020 los escenarios comiencen a cambiar de forma significativa, sobre todo en dos aspectos, el de la seguridad y de la economía.

Reiteramos, en éste último rubro se aprecian algunas señales no tan malas; la inflación del año pasado ha sido la más baja desde el 2016 y la segunda más baja desdelos 80s en númers reales reconocido por economistas; y el peso se ha fortalecido frente al dólar; anda por abajo de los 19 pesos. El riesgo de una recesión se antoja superado, y si bien falta crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), debe comenzar su repunte este año.

Es cierto, hay menos presupuesto público en muchos rubros de la economía, como en el campo, digamos que si antes llegaban 100 millones ahora son 70; pero de aquellos 100 no llegaba ni la mitad a los campesinos, la mayor parte del dinero era para los marrulleron seudo líderes, igual y hoy los 70 llegan completos, entonces el beneficio será mejor.

POBRE PAÍS

Gobernados por delincuentes

A pesar de las presiones y sabotajes que enfrenta el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador por tratar de dar un nuevo rumbo a la nación, y que vienen precisamente por parte de sus antecesores que añoran el regreso, el hombre sigue adelante.

Es aún pronto para valorar si algunas de sus promesas y proyectos puedan prosperar en bien del país; sin embargo, hay algo que está haciendo historia, que los mexicanos tenemos ahora muchos más elementos para afirmar que -por casi en 90 años- estuvimos gobernados por unos auténticos rufianes y, de unos 30 años a la fecha, de plano por consumados delincuentes; unos desde los carteles de la droga y otros de cuello blanco, encumbrados en el poder público.

Si AMLO no hubiera ganado las elecciones del 2018 de manera contundente, seguramente que mediante el manejo de los medios de información y de verdades a medias continuaríamos creyendo en más de uno de esos cretinos que, ocultando cifras y maquillando la realidad, hacían creer al pueblo que trabajaban y se esforzaban por él.

Como la novia engañada, se cayó el velo y hoy disponemos de elementos informativos para asegurar que nos robaron hasta la camisa, y nosotros todavía votábamos por ellos en las urnas.

¿Qué hay muchas cosas que parecieran no cuadrar y que están muy lejos de cumplirse las promesas que el señor presidente hiciera en campaña? es cierto, sin embargo algo se ha avanzado en atención a las clases más desfavorecidas, y así existan algunos hechos de corrupción, comparados con el saqueo que hacían los anteriores gobernantes, parecen cosas de caricatura.

Es decir, igual y si existen gastos de representación exagerados de algunos funcionarios actuales, asignación de contratos de adquisiciones o de obra con cierta sospecha y otros asuntos así, pero lo anterior es minucia si se compara con el huachicol, la venta de Petróleos Mexicanos, de Fertimex, del Fobaproa, del robo del dinero a los trabajadores correspondiente al ahorro para el retiro, contratos a modo con empresas constructoras, miles de millones de pesos lavados vía facturas falsas y concesiones y así nos podríamos seguir en una lista interminable.

A decir verdad, desde Carlos Salinas hasta Enrique Peña Nieto, pasando por Vicente Fox y Felipe Calderón; vendieron a México al vecino del norte, Estados Unidos.

Lo cuestionable es que en su mayoría esos demoniacos personajes son los que están detrás de las campañas de desprestigio y la crítica a las actuales instituciones y, por qué no decirlo también algunos hechos graves recientes, relacionados con el derramamiento de sangre, porque a toda costa buscan hacer descarrilar el tren de la 4T.

Hay tanta inhumanidad que López Obrador está siendo bombardeado por haber dado asilo político a Evo Morales, quien a tiempo -antes de que lo asesinaran por instrucciones de la Casa Blanca-, dimitió como presidente de Bolivia y nuestro gobierno lo protegió.

Agradecido fue el señor, dijo que le debía su vida a algunos de sus ex colaboradores y al gobierno mexicano. Plausible su actitud, pero muchos de esos vende-patrias del pasado, habrían querido que lo asesinaran, porque no tienen valores ni sentimientos y sólo luchan por regresar a sus andadas, o sea, a seguir robando desde sus cargos de «representación».

Claro está todo, algo tendremos que agradecerle a AMLO, nos abrió los ojos en muchas cosas y seguramente en adelante a esos políticos marrulleros les será más difícil engañarnos y mostrarnos un México color de rosa. La pobreza y la miseria se seguían extendiendo, mientras ellos acumulan fortunas infinitas, sirviendo de tapete a los intereses de Estados Unidos.