EN TORNO A LA MINA

Información publicada recientemente, relacionada con el proyecto de la empresa minera Esperanza Silver para invertir en Tetlama más de diez mil millones de pesos en una mina, provocó algunas reacciones de parte de activistas de poblaciones cercanas, como Alpuyeca, Miacatlán, Cuernavaca y Temixco, entre otras.

A decir verdad, entre quienes acudieron a ofrecer una rueda de prensa en días pasados a los medios informativos en el primer cuadro de Cuernavaca no había mucha presencia de habitantes de Tetlama; sin embargo si miembros del Movimiento Morelense contra las Concesiones Minera que expusieron una serie de factores por lo cuales, insisten, en que el proyecto no es procedente.

Javier Moreno Cubillas, en calidad de vocero de esa organización, reiteró lo que desde hace años se viene diciendo: que la extracción de metales contaminaría aire, subsuelo y mantos acuíferos de la zona, generando enfermedades.

De acuerdo con expresiones de personas de Tetlama, la mayoría de quienes viven en esa comunidad indígena sí están de acuerdo con la inversión; incluso ya permitieron que Esperanza Silver les hiciera mejoras en un pozo de extracción de agua potable que ya tenía graves deficiencias, producto de la ausencia de mantenimiento.

La oferta es continuar desarrollando inversiones al interior del pueblo, sobre todo en lo relacionado a servicios públicos como alumbrado, pavimentación de calles, equipamiento de la unidad de atención médica e incluso la construcción de una clínica que proporcione atención las 24 horas.

Es decir que, en torno al caso, se aprecia cierta polarización de posiciones; por un lado oposición de algunos sectores sociales de los pueblos cercanos como los antes mencionados, pero el apoyo de la mayoría de quienes viven en dicha población, que históricamente enfrenta una delicado problema de marginación y pobreza que los obliga a salir a vender productos agropecuarios y alimentos a Cuernavaca, Temixco, Jojutla; a fin de lograr algo para resolver parte de sus problemas económicos.

Esperanza Silver, vía sus ejecutivos ha dado a conocer que ofrece aplicar, en caso de que se permita la explotación, un proyecto sustentable de extracción de minerales y metales preciosos.

En contra parte, los que rechazan la oferta se apoyan en lo que ha ocurrido en otros proyectos, como en el caso de Guerrero y estados del norte de la República.

Aquí, para los lugareños pareciera presentarse una oportunidad nunca vista para salir de esa pobreza con la que nacieron, y ante la cual los gobiernos, de todos los niveles, sólo les han dado migajas y paliativos.

El tiempo de extracción sería superior a los 10 años, una vez iniciado en forma, y ocuparía toda la mano de obra posible; en empleos con todas las prestaciones de ley, o sea, vacaciones; aguinaldos; servicio médico; remuneración atractiva. Es decir, no sería suficiente la población en edad de laborar para satisfacer la demanda de la empresa en cuanto a sectores laborales y se requeriría de contrataciones de otros pueblos.

Igual y para Tetlama es la oportunidad que, por toda su vida, nunca se les había presentado y, exigiendo cumplimiento con el uso de tecnologías limpias para no contaminar, están a favor. Habría que considerar los pros y los contras.

Por cierto, entre el 22 y 25 de octubre próximos se realizará, en el Centro Internacional Acapulco, la XXXIII Convención Internacional de Minería, a la que asistirán entre otros, las representaciones y expertos en esta materia de Chile, Argentina, Colombia, Estados Unidos, Canadá. Australia e Inglaterra; para mostrar los últimos avances en la industria minera mundial, eso lo informó el coordinador de la convención, Jesús Herrera Ortega.

¿Qué queremos decir? que sería oportuno que algunos de los activistas contra el proyecto asistieran, para conocer mucho más de fondo cuáles son los avances que se tienen hoy día en esa materia, y si es posible aplicar técnicas que eviten los desastres ecológicos como antaño, y de esa manera disponer de mayores argumentos para la resistencia o aprobación del proyecto en interés del desarrollo de una zona que carece de expectativas y que tiene una oportunidad enfrente.