ESTAFA MAESTRA EN MORELOS

¿A quiénes alcanzará?

El escándalo en torno a la denominada «Estafa Maestra», atribuida principalmente a quien fuera Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol) Rosario Robles Berlanga, quien cumple prisión presuntamente por ese delito; sube de tono tanto que la señora con tal de obtener alguna consideración en su posible condena ha aceptado ser testigo protegido.

Lo que comenzó con desvíos millonarios, algunos de ellos a favor de universidades públicas como la de Morelos, está acabando ahora en un asunto mayúsculo; en el que se habla de dinero proveniente del crimen organizado y otras actividades ilícitas, y entonces las cosas se ponen “al rojo vivo”.

Ante la acumulación de pruebas en contra suya Robles empezó a soltar la sopa, a empinar a más de un figurón del sexenio anterior y hasta de más atrás, porque refiere que tiene datos sobre fondos desviados del erario para apoyar las campañas políticas en el 2006; es decir que estarían involucrados los ex presidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa, ambos panistas.

Claro, lo más delicado del robo de recursos públicos y de acciones de otra naturaleza pesa sobre el sexenio de Enrique Peña Nieto; ya que estaría igualmente dando datos respecto a la canalización de cuentas bancarias para apoyar las elecciones registradas durante esos seis años de su administración, pero viene acusando directamente al ex titular de Hacienda, Luis Videgaray.

Y bueno, a decir de muchos personajes de la política de primera línea que estuvieron cerca de los hombres poderosos de ese gobierno; el que mandaba realmente era Videgaray, Peña Nieto no era más que un figurín y marioneta que hacía lo que le «sugerían», así que pegarle a éste personaje es apuntarle a quien en la práctica «desgobernaba México”.

En tan escabroso problema legal Morelos aparece como uno de los que participó en la Estafa Maestra; por eso el ahora ex rector de la UAEM Alejando Vera Jiménez está considerado sustraído de la acción de la justicia; ya que a nombre de la casa de estudios se desviaron algunos milloncitos de pesos, que hasta ahora no se ha explicado a dónde fueron a parar.

Pero también podría alcanzar el salpicón a quien en ese entonces fungía como delegado de Sedesol en la entidad, el priista Jorge Meade Ocaranza, por cierto que al igual que Robles Berlanga eran muy “cuatachos” del ex gobernador Graco Ramírez Garrido y no es nada descabellado que aparecieran entre aquellos que formaron parte de ese enorme fraude.

Las cosas en su etapa más complicada apenas van a comenzar; Robles de entrada adelanta que Videgaray fue quien le ordenó orientar dinero a las campañas en favor de los candidatos priistas y asociados; que podrían ser también perredistas de la calaña de Graco, porque como dijera un viejo comercial: «les encanta la lana».

Algunos analistas consideran que Robles decidió acogerse a su calidad de testigo protegido al verse traicionada y abandonada por los que realmente se beneficiaron del dinero robado, porque se afirma que está enferma y sin recursos. Se refiere a Videgaray, al propio Peña Nieto y muchos ex funcionarios más que pareciera, la utilizaron a fin de beneficiarse a lo grande.

CIENFUEGOS; EL EJÉRCITO NO ESCAPÓ

*Pruebas del narco gobierno

La detención del general Salvador Cienfuegos Zepeda, quien fuera secretario de la Defensa Nacional (Sedena) durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, por parte de autoridades de Estados Unidos al tener presuntos vínculos con bandas que han cometido delitos contra la salud, vuelve a impactar en el escenario político nacional y a pegar otro duro golpe a las administraciones gubernamentales del pasado; incluyendo la del panista Felipe Calderón Hinojosa.

El hecho, ejecutado por el vecino país del norte luego de una minuciosa investigación de cuerpos de inteligencia de la Unión Americana como la CIA y la DEA ha causado temor a personajes de primera línea incluyendo al ex mandatario Enrique Peña y sus operadores. Ahora tanto el mexiquense como el michoacano Felipe Calderón tienen un inquilino-ex colaborador cercano en las prisiones de aquella nación: Genaro García Luna y Salvador Cienfuegos.

CIUDAD DE MÉXICO, 20NOVIEMBRE2018.- Soldados de la Marina rompen filas al finalizar la ceremonia del 108 aniversario de la Revolución Mexicana, realizado en Campo Marte. FOTO: MOISÉS PABLO /CUARTOSCURO.COM

En ambos casos los presuntos delincuentes tuvieron una relación cercanísima con las respectivas figuras presidenciales; lo que lleva a considerar que los mandatarios estaban involucrados y eran realmente los que tenían el pacto con los cárteles de la droga y los protegían, como en el caso del grupo de Sinaloa que en ese entonces era comandado por Joaquín Guzmán Loera alias «El Chapo», también preso ya en el vecino país.

Pero, es de considerar que donde más impacto generó el arresto del general fue al interior de las propias filas del Ejército Mexicano; porque el personaje portó siempre cuatro estrellas que le daban el rango de general de División, y eso ha de tener muy molestas a las filas castrenses.

Y bueno, pudiera decirse que quienes forman parte de las fuerzas armadas mexicanas -en su absoluta mayoría- no tienen nada que ver en lo ocurrido; no obstante, sí se mancha su honor.

Públicamente en los distintos medios informativos o de análisis se hace un largo historial de su carrera como militar considerando que muy difícilmente le podrán comprobar que es un criminal; no obstante, es de entender que él sólo cumplió instrucciones de su jefe, o sea del presidente de la República en turno (léase Peña Nieto) y sobre todo porque ellos son muy disciplinados con sus superiores (los militares) es una de sus principales características.

¿Recibía instrucciones y únicamente las acataba? pero, al ser obediente estaba implícitamente entrando en complicidad con la delincuencia organizada y eso fue detectado por el gobierno vecino, que cuando tiene los elementos actúa sin piedad y sin distingo, por eso es que sólo se notificó al gobierno mexicano una vez que ya lo habían aprehendido, por aquello de las “filtraciones”.

Son cinco delitos muy graves que se le imputan y apenas comienzan las audiencias, habrá que ver con qué elementos se defiende el general y cuáles tienen en su contra, además de las declaraciones de varios delincuentes que han sido testigos colaboradores. Pero, para haber llegado a la detención, es porque los gringos tienen pruebas para contrarrestar la defensa.

Si debe haber algo de fondo porque, a decir verdad, también se presumían esos delitos desde antes cuando ocupaba el cargo y pues “las cosas se pondrán peliagudas”.

Así como están las cosas; “embarrados de bazofia hasta el cuello”, están Peña Nieto y Calderón Hinojosa por lo menos, uno con lo que diga el general y el otro por García Luna. Una evidencia más contundente de que durante esos 12 años de gobierno en México no sólo se permitió sino que se trabajó de la mano con los delincuentes, y por eso dejaron una nación en llamas, la podredumbre estaba desde el Palacio Nacional.

Qué bueno que las instituciones electorales no validaron la creación del partido político promovido por la pareja Felipe Calderón-Margarita Zavala, porque buscaban desesperadamente un instrumento a partir del cual lograr impunidad e inmunidad, ese era el propósito real de seguir entre la realeza política del país,

Pero lamentable que una institución como el Ejército Mexicano deba pagar las consecuencias de algo que no debe porque sólo reciben órdenes y son fieles a su superior, con independencia de aquellos que sí actúan solos, pero que lo anterior sirva de escarmiento para que no se vuelva a repetir.

Los cuerpos de investigación estadunidenses nos tienen vigilados con lupa, y cualquier acción fuera de la ley cometida por funcionarios de México es ubicada y, sobre todo, en lo referente al narcotráfico y la delincuencia organizada.

FRENAAA; LOS ANTI AMLOS

*Sospechoso movimiento

Consecuencia de algunas acciones y decisiones «non gratas» para un grupo de políticos y empresarios; por parte del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, apareció un movimiento en su contra denominado Frente Nacional Anti AMLO (FRENA).

Su principal es exigir la renuncia del mandatario; sin embargo, esos «activistas» parecieran esconder muchos secretos y exhibir demasiados resentimientos, que se antoja llegan al exceso y a la agresión verbal abierta.

Sin duda lo hemos visto reiteradamente, ejercer el poder público en México desgasta y en éstos tiempos de tecnología informativa -muy rápido- y, en el caso de López Obrador no ha sido diferente. En la silla presidencial es imposible dejar contentos a todos, y menos cuando existen grupos poderosos, diríamos aquí mafias, de personajes de toda naturaleza que se acostumbraron a vivir como virreyes a costa del hambre y la miseria de los demás.

Cierto que tampoco podríamos negar que el presidente ha cometido errores, y presumibles actos de corrupción, no del tamaño gigantesco o de los que cometían sus antecesores; pero corrupción al fin, de tal forma que tampoco escapa a la crítica y el asedio de sus detractores y antagónicos que en la lucha por el control del poder esos enemigos suyos tienen carnita de donde agarrarse.

No obstante, revisando y analizando a muchos de quienes enseñan el rostro en ese FRENA hay personajes que pareciera están realmente defendiendo sus intereses muy personales, nada que tenga que ver con la democracia, la libertad y menos el bienestar de la nación y sus habitantes; por el contrario, vivieron decenios de gloria, rapiña y saqueo a la nación, acumularon riquezas no precisamente con base en la decencia, la honestidad y en apoyo a los trabajadores.

Por el contrario, abusaron de todo, como aquello de no pagar impuestos o aprovecharse de las excepciones legales que había en la ley, “por sus pantalones”.

Bueno, “no propiamente”, más bien contaban con todo el apoyo y complicidad de los gobernantes en turno; quizás muy pronunciadamente, a partir del sexenio de Carlos Salinas de Gortari 1988-1994 y hasta Enrique Peña Nieto.

¿Por qué? pues en una componenda ahora muy notoria, se repartían al país entre ellos, políticos deshonestos y empresarios cómplices; por eso privatizaron propiedades que nos pertenecían a todos los mexicanos, y le daban vida a empresas desde el gobierno para luego, a través de mecanismo opacos usando a algún personaje de la iniciativa privada, lo descentralizaban y con los años «gobernante» y empresario aparecían como socios.

Y bueno, lo que se ve en torno a FRENA es que ese grupúsculo de anti mexicanos le dio forma luego de que López Obrador les exigiera pagar impuestos a un buen número de vividores y depredadores que no obstante amasar enormes fortunas a costa del gobierno, simplemente no pagaban los impuestos que les correspondían mientras que nosotros, la mayoría de los mexicanos, sí lo hacemos y nos son descontados automáticamente y por eso lo hacemos por las buenas o por las malas.

Algunas cadenas nacionales de tiendas de auto servicio debían no cientos, sino miles de millones de pesos a Hacienda; y no crea que ya todos se pusieron a mano, hay aquellos que siguen resistiéndose y entre éstos perversos sujetos está el dueño de las tiendas Soriana y desde luego, él es uno de quienes financia a tales «luchadores por la democracia y la justicia» ¿cómo la ve?

Para buscar remover al mandatario cualquiera pensando honestamente le apostaría a ganarle la elección intermedia del 2021, dominar el Congreso de la Unión y el Senado de la República; para desde ahí proceder constitucionalmente mediante un juicio político, porque pretender destituirlo a gritos en la calle es infantil. ¿O es que acaso saben que no le ganarán en las urnas nuevamente?

Bueno, hasta sus aliados en medios de información nacional han analizado el caso FRENA y la conclusión es en el sentido de que no tienen ninguna posibilidad de lograr lo que buscan, y ya para que ellos mismos lo admitan es porque no hay materia ni sustento en lo que traman.

Son individuos desesperados que muestran odio y rencor, que más bien dan pena ajena porque blasfeman como vulgares delincuentes que pareciera, lo son. Y no es que defendamos al presidente, que quizá ni lo necesita, porque sí hay elementos para cuestionarlo en su desempeño, pero de ahí a apoyar a una bola de enemigos del pueblo mexicano hay mucha distancia.

Que se esperen a la elección, y que ahí demuestren que en efecto cuentan con el respaldo mayoritario y que no viene vociferando porque los están obligando a pagar lo que en ley corresponde.

JUICIO A EX MANDATARIOS

*Parece que va en serio

El polémico tema de la propuesta presidencial de llevar a juicio a cinco ex presidentes de la República; desde Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, parece que va en serio.

Por lo pronto, el actual mandatario Andrés Manuel López Obrador ya dio a conocer a groso modo su petición al Senado de México, denuncia mediante la cual pretende sentar en el banquillo de los acusados a sus antecesores que, sostiene, actuaron deshonestamente vendieron uno a uno, pedacitos de México al extranjero, y ellos mismos acumularon riqueza sin límite a costa de negocios que en muchas ocasiones perjudicaron al país.

Claro, el tabasqueño busca respaldar su acción a partir de una consulta ciudadana, para ver si la mayoría de los mexicanos está a favor de castigar a esos verdugos, aunque hay juristas que sostienen que de haber pruebas no se requiere consulta alguna, se puede se debe proceder.

Uno de esos hombres de leyes es el ex ministro José Ramón Cossío, ex integrante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), máximo tribunal de justicia del país. Y, como que el abogado tiene razón, porque señala que «no hay ningún privilegio ciudadano jurídico expreso para los ex presidentes, deben tratarse como a cualquier mexicano».

La propia Fiscalía General de la República tiene facultades para investigar, y si encuentra pruebas pues puede iniciarse la denuncia de oficio ante la autoridad competente, sin necesidad de consultar al pueblo, ha dicho el conocedor del derecho.

El caso es que Obrador le «leyó la cartilla» a cada uno de esos cinco ex mandatarios y recordó pasajes históricos muy desafortunados para nosotros como gobernados; uno de esos el famoso Fobaproa, echado a caminar por Zedillo para resolver un problema de deuda por la devaluación y que principalmente aprovechó la iniciativa privada; endosándole a todos los mexicanos el compromiso de absorber esa deuda que fue pagada de miles de millones de pesos, pero que aún “debemos hasta la camisa” por ese concepto.

Le hizo una especie de «ficha a cada antecesor” y mire que sí hay tela de dónde cortar. De tal manera que hasta donde se puede observar, va por todos ellos, y esto recién toma forma. Las cosas políticamente amenazan con ponerse bastante difíciles, porque los aludidos no se van a quedar con los brazos cruzados.

Y si bien todo esto pudiera tomar un curso legal por los hechos de robo a la nación; es claro que también se busca una utilidad electoral ahora que ya entramos en el proceso hacia la justa del año que viene, cuando se renovará el Congreso  de la Unión y donde Obrador requiere mantener mayoría de las curules o su proyecto puede fracasar.

Y desde luego, es de considerar que la postura de Andrés Manuel va asimismo buscando anular golpes y embestidas que le vienen dando sus detractores; esos que amenazan con su destitución, particularmente quienes integran el Frente Nacional Anti AMLO (FRENAA), y que son gente de ultra derecha, tanto de empresarios como panistas o del sector eclesiástico; que se beneficiaron con la corrupción y buscan volver por lo que se les olvidó.

Las posiciones más frontales de López Obrador se están dando contra el ex presidente Felipe Calderón; quien dice le robó la elección presidencial en el 2006 y aquellos de FRENAA; que prácticamente son los mismos revueltos con algunos empresarios, con ellos la cosa es directa porque con los otros como que es menos agresiva la confrontación.

Y aunque le dieron para atrás al famoso partido de Calderón y su pareja México Libre, aunque se siguen defendiendo ante las instancias legales correspondientes; pero difícilmente prosperarán porque pese a que se niegue, quien ejerce el poder desde Palacio Nacional dicta órdenes, así sea a otros poderes que se supone son autónomos.

Y ante la postura presidencial de llevar a los ex a juicio, como que le bajaron un poco las críticas; sobre todo en las redes sociales, porque se le habían ido a la yugular, pero la extradición de Emilio Lozoya, ex director de PEMEX y la información que está soltando, obligó a muchos enemigos de Obrador a guardar las formas y le han venido bajando unas rayitas a las agresiones.

Habrá que esperar a ver en qué termina todo esto, igual y se trata de una enorme «cortina de humo» y no se llega a nada, sólo rentabilidad electoral en la elección del 2021 y después de ello, todos contentos ¿No lo cree?

¿EN VERDAD VA EN SERIO?

*Juicio a ex presidentes

Ahora que los mexicanos tenemos más consciencia e información respecto a la deshonestidad con la que se condujeron algunos ex presidentes de la República crece la exigencia desde la sociedad; en el sentido de que sean sometidos a juicio y sancionados conforme a sus faltas a la nación.

El actual presidente Andrés Manuel López Obrador prácticamente se ha comprometido a cumplir la promesa de que someterá a consulta ciudadana el tema, y muy concretamente se estaría valorando a ex mandatarios desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, pasando por Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón.

O sea, a quienes han gobernado -más bien diríamos vendido- a México desde 1988 al 2018, y hablaríamos de cinco personajes que abusaron cobardemente de los mexicanos; tres priistas, Salinas, Zedillo y Peña Nieto; así como dos panistas, Fox y Calderón.

La consulta se estaría realizando posiblemente en el inicio del mes de septiembre; sin embargo, ya un medio informativo de circulación nacional hizo un ensayo, lanzó la pregunta a determinado universo de ciudadanos y el resultado fue aplastante a favor de que sean condenados si la deben.

Más o menos así salió la estadística: más del 90 por ciento dijo sí, respecto a Peña Nieto, casi a la par que Salinas de Gortari; un 89 por ciento estaría condenando a Calderón, contra un 85 por ciento de Fox y cerca del 80 por ciento en el caso de Zedillo.

Los números anteriores nos dan ya una referencia respecto a cuál sería la opinión de la mayoría de la gente si se desarrolla el cuestionario; que de acuerdo con AMLO consistiría en una pregunta únicamente ¿desea que sean juzgados los ex presidentes? y de ser afirmativo el resultado, pues entonces se daría comienzo a los procedimientos legales, sustentados en los elementos y las pruebas de presuntos delitos contra la nación y sus habitantes.

Y todo lo anterior -usted entenderá- ha provocado la reacción nada amigable de los aludidos; se han lanzado como fieras en contra del actual jefe del Poder Ejecutivo federal, sin embargo si las cosas se dan como parece el sí a su enjuiciamiento sería apabullador, y no habría mínimos contra pesos a pesar de que sean muy poderosos y multimillonarios quienes se opongan.

Pero ¿cuáles son los reclamos que sobre esos personajes se exigen desde la óptica popular? dos sustancialmente 1.- que se les llame a cuentas y 2.- que reintegren los recursos, riquezas y dinero mal habido o robado a los mexicanos, con eso nos conformamos.

Así que las cosas políticamente se pondrán bastante interesantes porque eso sí, de darse tal compromiso, estaríamos ante hechos históricos que seguramente cambiarían el rumbo de México, particularmente en lo que tiene que ver con la justicia y el combate a la corrupción, y eso se le tendría que reconocer a AMLO; aunque está en riesgo de que si cae en prácticas similares durante su mandato, pudiera ser el próximo enjuiciado.

LA LUCHA HA COSTADO Y COSTARÁ MUCHA SANGRE

*México ¿un narco Estado?

Lo que los mexicanos estamos viviendo en estos momentos en la cúspide de la política y el gobierno nos lleva a considerar que desde hace mucho vivimos en un narco Estado; donde no se sabe quién es quién entre los delincuentes, los que se dedican al crimen de alto impacto y los políticos que cometen crímenes.

El espectáculo se ha prolongado mucho ya, y los personajes centrales de dicha trama son Genaro García Luna, ex jefe policiaco en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa y Emilio Lozoya, ex Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX).

Sí, se trata de sucesos históricos; de acontecimientos que quedarán ahí para la historia porque ambos son el testimonio vivo de que nuestro país entró en un camino torcido a partir de que desde la presidencia de la República se hicieron pactos con los mañosos, entregando la paz y la seguridad de los ciudadanos a cambio de dinero, mucho dinero.

Hoy, ex mandatarios, como Calderón y Enrique Peña andan desesperadamente buscando de qué manera evitar ser llamados a enfrentar las acusaciones que tanto García Luna como Lozoya les han endilgando, y además con videos en los que se constatan hechos verdaderamente alarmantes.

Claro, al sentirse tocado Calderón, aliado con algunos «periodistas» que acostumbran servir a quienes les ofrecen dinero, reaccionó con otros videos; pero en una de esas que le salta otro golpe al hígado, aquello de que su hermana «Cocoa», Luisa María Calderón Hinojosa, en arreglos con uno de los más peligrosos capos del narcotráfico en Michoacán «La Tuta», y ya imagina usted cuál debe ser su estado de ánimo.

Pero ahí, en otros elementos periodísticos y por confesión de los mismos delincuentes, están los testimonios respecto al caso de «Cocoa», y pues la cosa está que arde porque lo menos que apreciamos es que aquellos que se consideraban todo poderosos y dizque honorables figuras de la política y del poder; realmente han andado entre la bazofia desde hace muchos años.

¿En qué va a terminar todo éste circo? lo más congruente es que por primera vez en nuestra historia se comience a aplicar la ley a quienes la han violentado y faltado al respeto a los ciudadanos; es decir, que se les llame a cuentas y si la deben pues “al tambo”, porque es ahí donde merecen estar, y no disfrutando de poder y riqueza mal habida.

Todos ellos y muchos más de quienes se han coludido con la maldad son los responsables de los ríos de sangre que se siguen derramando entre grupos antagónicos del crimen organizado y que, además han alcanzado a la población que nada tiene que ver.

Muy doloroso es advertir que la mayoría de esos cientos de miles de víctimas son jóvenes que merecerían haber tenido un mejor futuro, formación académica y profesional que apoyara los esfuerzos de desarrollo de México como país; pero no, han acabado en la tumba a consecuencia de esos perversos servidores públicos para quienes la vida de los demás no vale nada, porque sus intereses están por encima de todo.

Así, conforme a lo que venimos observando, vivimos desde hace más de dos décadas, sí por lo menos de forma muy cruel por acciones despreciables de aquellos que, sin escrúpulos, pasaron de ser servidores públicos a delincuentes de cuello blanco.

De probarse la complicidad de esos ex presidentes, ex funcionarios de primera línea, políticos de todas clases con la delincuencia organizada, sería muy lamentable que hubiera mexicanos bien nacidos que no desearan verlos en la cárcel. Y si algunos hasta los apoyan es porque igual que aquellos se beneficiaban o se continúan beneficiando de la corrupción.

La cosa es que se siguen defendiendo como leones enjaulados como fieras que se sienten heridas,  y en ese momento cuando reaccionan con la mayor visceralidad posible; intentando salvar el cuero generando más daño a quienes consideran son culpables de que se les haya evidenciado.

El tema no es para nada fácil de resolver porque en éste momento vemos en las grandes ligas de la política el embarradero de sujetos apátridas, pero la red de complicidades es enorme y pudiéramos sostener que en toda la República; en cada uno de los estados desde las gubernaturas, presidencias municipales, diputaciones locales y federales, además de senadurías, hay células de politiquillos que sirven y se benefician del narcotráfico.

Al menos en Morelos podríamos señalar a legisladores locales, federales, alcaldes, con serias sospechas de que o son “mañosos de forma directa” o sirven a éstos, que es lo mismo, de ahí que sostengamos que acabar con esa peste va a costar mucha sangre y más vidas.

CASO LOZOYA ¡QUÉ EMBARRADERO!

*Calderón, Anaya, Cordero, Lozano…

A medida que el ex Director General de PEMEX, Emilio Lozoya Austin, suelta información respecto a los involucrados en actos de corrupción y saqueo de la paraestatal; desde donde se «pagaban» cuantiosas sumas para comprar votos de diputados federales y senadores para aprobar reformas y enajenar bienes nacionales, crece el nerviosismo y personajes otrora encumbrados en la política son exhibidos.

Lo más reciente ha sido un video en el que, cual delincuentes organizados, políticos priistas y panistas se reparten el botín de 20 millones de pesos para la compra de consciencias, seguramente para aprobarle al entonces presidente de la República Enrique Peña Nieto la reforma energética.

Pero toda esta porquería de traición a la patria, porque venían entregando lo nuestro a compañías extranjeras, inició fuertemente desde el sexenio del panista Felipe Calderón, y el señor ex presidente de México está metido hasta el cuello en el lodo y no encuentran cómo zafarse o sacudirse las culpas.

Es casi un espectáculo, pareciera telenovela de muy mal gusto lo que seguimos viviendo, confirmando que quienes llegaron a gobernarnos para sustituir 70 años de corruptelas eran los principales enemigos de la patria y, consecuentemente, de los mexicanos.

Y entre esos individuos indeseables no sólo se encuentra el ahora llamado “Calderas”; también quien fuera candidato panista a la presidencia en el 2018, Ricardo Anaya y aquel hombre fuerte del calderonismo Ernesto Cordero, y quien se supone es actualmente una especie de vocero para medios de comunicación de parte de Calderón, Javier Lozano que corrieron de los liderazgos empresariales porque les traería más problemas que ayuda.

Y aunque no se menciona mucho está involucrado también Enrique Peña Nieto, pues fue él quien dio continuidad a esa reforma energética promovida desde el panismo, la más importante de los dos sexenios; del calderonismo y del peñismo, porque de lo que se despojaba a México no era cosa menor, y de ahí que para aprobarla se debieron gastar fortunas que salían seguramente de la Secretaría de Hacienda, pero con el consentimiento y aprobación de Enrique Peña.

Son demasiados los que deben estar en esas «listas negras», porque hablamos de senadores y diputados federales; casi de todos los partidos políticos, y en su momento quien fuera gobernador de nuestra entidad: Graco Ramírez, participó desde el Senado y posteriormente seguramente de los beneficios y los dividendos.

Él fue uno de los principales impulsores del proyecto para la construcción de la termoeléctrica y el gasoducto que se metió a la Comisión Federal de Electricidad en su paso por la entidad; mismo que hoy está congelado y paga millonarios dividendos a empresas extranjeras, pero que costó igualmente «moches» a todos aquellos que lo promovieron como el apestado perredista Graco Ramírez.

No olvidamos que siendo senador sostuvo dos o tres reuniones con quien fuera en ese momento gobernador de Morelos, Marco Adame Castillo. Unas de ellas, en Casa Morelos o la residencia oficial; o sea que hasta en eso el tabasqueño está bien embarrado, y si no se menciona es porque hoy en un sujeto sin importancia ni trascendencia en las ligas mayores de la política, aunque sí participa de algunas negociaciones a nivel de su grupo político “Los Chuchos”.

No podía faltar la liga directa de algunos diputados con la pareja presidencial en tiempos de Felipe Calderón, Mariana Gómez del Campo por ejemplo; consanguínea de la esposa de éste, Margarita Zavala, es decir todo el estiércol junto, y falta más.

¡Ah! pero ahora la estrategia de todos esos involucrados es buscar protección e inmunidad a través del partido político que promueve la Zavala; es decir usar la vía plurinominal a fin de designar a Anaya, Cordero, Javier Lozano y otros presuntos delincuentes de cuello blanco involucrados; para hacerlos legisladores federales y que se cubran con el fuero. ¿Será tanta la desvergüenza? vamos a verlo en el corto plazo.

Por lo pronto, están atorados y el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, Marko Cortés, admite que como instituto político están en «la cuerda floja», y cada quien busca sacudirse de culpas, incluso han advertido que se expulsará a quienes resulten culpables de los señalamientos.

Y más bien los priistas, a excepción de quien fuera secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, a quien también se incluye en esa porquería; el resto están calladitos, “ni pío dicen” y es mejor para ellos porque ya ven lo que pasa con sus socios azules y don Emilio “seguirá cantando” si eso le otorga algún beneficio.

Bueno, se supone que tanto Peña como Calderón deberán declarar ante las instancias correspondientes por las imputaciones que Lozoya Austin les viene haciendo; lamentablemente, lo podrán hacer a partir de sus abogados; cuando lo más justo sería que fueran personalmente como cualquier otro delincuente porque ellos son más culpables incluso, porque eran los que «gobernaban» a la nación y esos tratos no se hacían sin su consentimiento.

Este es el México en el que vivimos, gobernado por cerca de 10 décadas por parte de sátrapas y vende patrias, que servían a los intereses extranjeros, por eso eran formados en universidades como Harvard, en los Estados Unidos; ya que desde ahí se les daba la formación ideológica-política necesaria para que una vez en el poder, «trabajaran» no por nuestro país sino a favor de la Unión Americana o los intereses internacionales. ¡Qué hermoso escenario! ¿No le parece? y aún existen quienes los defienden, seguramente porque se beneficiaban de esa corrupción.

AVIÓN PRESIDENCIAL

Huellas de la indecencia

Hay dos decisiones emblemáticas del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador que han sido objeto de toda clase de críticas por parte de algunos sectores, particularmente opositores políticos: la venta del avión presidencial adquirido por el ahora ex presidente Enrique Peña Nieto y el que decidiera abandonar la residencia de «Los Pinos», como espacio de residencia  familiar oficial.

La nave por lo que oficialmente se afirma está casi vendida; y en el caso de «Los Pinos» es hoy un espacio turístico cultural abierto a todo el público; es decir, usted puede – ahorita con la pandemia no, pero regularmente sí- conocer donde vivían los presidentes y sus familiares, además de acudir a conciertos y espectáculos gratuitos.

En torno a ambos temas lo que se ha podido saber es que fueron utilizados, por muchos años, para acciones de indecente opulencia y derroche; con base en el dinero de nuestros impuestos, y francamente se nos hacen correctas las determinaciones tomadas al respecto.

¿Y cuáles eran, entre otras, esas prácticas? pues que la mayor parte tiempo el uso del avión y de la casa presidencial oficial era para fiestas, reventones de los hijos, viajes de placer en lo que se refiere a la aeronave, donde se gastaban los millones de pesos con familiares y amigos.

Es decir, la residencia oficial del presidente se convertía en un gigantesco salón de fiestas donde el propio mandatario, sus hijos, los hijos de sus amigos y funcionarios cercanos daban rienda suelta a todo tipo de pasiones y excesos.

De acuerdo con algunos relatos referidos en medios de comunicación, muchas veces en medio de las borracheras y el consumo de otras cosas se decidía ir de viaje a tal o cual país de Europa o a donde les diera la gana. Que el «jefe del ejecutivo» ordenaba a alguno de sus colaboradores investigar si en esos días había programado algún evento internacional, para tener la justificación y darlo a conocer como una misión especial

Salían en pandilla; con el avión casi a cupo, se hospedaban en los mejores hoteles, consumían los alimentos y bebidas más caras; una vida de lujo, cual príncipes y emperadores, y obviamente lo facturaban como un viaje oficial.

Para eso eran usados esos bienes de la nación y de todos los mexicanos; no realmente para traducirlos en algo beneficio de la sociedad; es una vergüenza y descaro lo que se hacía y quizás lo mejor fue que se enajenaran o se les diera otra utilidad, no podemos seguir permitiendo tanto abuso cuando las dos terceras partes de nuestra sociedad viven en la pobreza y miseria.

En el caso de la aeronave igual y sólo se recuperan costos, con su venta; sin embargo, el hecho de que ya no siga siendo objeto de uso indebido por parte de juniors y amigos es ya una ganancia, pero lo que causa coraje e impotencia es saber cómo se usaba nuestro dinero, en especial por parte de esos juniors, que además tenían gustos caros, claro, usando los recursos materiales y económicos de los mexicanos.

CASO LOZOYA

Escándalo sin precedentes

Las primeras declaraciones del ex Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX) respecto a históricos actos de corrupción cometidos por políticos de primer nivel en México, comenzando por los ex presidentes de la República: Carlos Salinas de Gortari del PRI, Felipe Calderón Hinojosa del PAN y Enrique Peña Nieto; también del tricolor, son como para que a los mexicanos “se nos caiga la cara de vergüenza” ante el mundo.

Triste escenario, somos en éste momento un ejemplo de corrupción en el planeta; o por lo menos lo fuimos durante algunos sexenios del pasado reciente, y ciertamente que no es para enorgullecernos.

Testimonios del ex funcionario involucran a toda una pandilla de personajes que enlodaron el nombre de nuestro país, cometieron actos gravísimos en contra de todo el pueblo de México y lo menos que merecen es cadena perpetua en alguna de las cárceles de alta seguridad en el territorio.

¿Cómo puede alguien, desde la propia presidencia de la República, traicionar a su patria y a la confianza de un pueblo que lo eligió porque creyó en que trabajarían para mejorar las condiciones de extrema pobreza en las que viven millones de connacionales? pues sí, es posible y ahí están los ejemplos.

Bueno, el negocio se les quedó a medias, porque la meta era consolidar acuerdos con la empresa brasileña Odebrecht; que habría pagado en promedio unos 250 millones de pesos de hoy en sobornos, es decir, 10.5 millones de pesos para poder obtener contratos de proyectos relacionados con el sector energético como el del Complejo Etileno XXI o el Contrato de Tula # 1.

¿Y por qué decimos que el negocio se les quedó a medias? porque entre los que recibieron sobornos por todo esto de la empresa brasileña; están dos de quienes contendieron por la Presidencia de México, el panista Ricardo Anaya y el priista José Antonio Meade. Es decir, de haber ganado uno de esos dos el compromiso era continuar con el amasiato con Odebrecht.

Según Lozoya, Ricardo Anaya siendo presidente de la cámara baja recibió 6.8 millones, José Antonio Meade unos 8.5 millones y como el movimiento de dinero se hizo en su mayor cantidad vía el CEN del PRI; pues fueron ellos los que acapararon las más grandes sumas, el equivalente a unos 80 millones de pesos actuales, para financiar la campaña de Peña.

Y entonces ¿cómo inició todo este lodazal? pues con la reforma energética; había que modificar la ley; agregar normas que permitieran al gobierno entregar contratos “leoninos” a empresas extranjeras, para poder amarrar el gran negocio compartido con los delincuentes de cuello blanco que manejaban a nuestro país.

En su conjunto senadores panistas debieron recibir más de 80 millones, que se dividieron entre la bancada para votaran a favor de esos cambios legales; o sea, así es como vendían nuestra patria en pedacitos, enajenando nuestra riqueza y recursos naturales sin importarles que la pobreza se extendiera cada vez más, con las consecuencias que ello deja en la sociedad.

Por este caso de Odebrecht se destituyó a un presidente en Brasil y otro, en Perú, se dice que optó por suicidarse antes de ir a la cárcel. Allá si se aplicó la ley cuando trascendieron datos que los implicaban en hechos de soborno, pero en México no se hizo nada ni se quiso hacer nada, porque los corruptos eran los que controlaban a la nación desde el poder.

Las pruebas que el ex funcionario Lozoya está entregando parecen contundentes, además los aludidos ni siquiera han podido desmentir absolutamente nada, y ello es un signo de admisión de los hechos, entonces tendrían que ir a prisión -entre otros- Peña Nieto, Felipe Calderón, Carlos Salinas, el entonces senador tricolor Ernesto Cordero, quien fuera presidente de la cámara de diputados federales y luego candidato panista, Ricardo Anaya, los actuales gobernadores, de Querétaro, Francisco Domínguez y de Tamaulipas, Francisco Javier García.

También han sido mencionados David Penchina, quien operó en el senado; Luis Videgaray, quien hizo la dupla con Peña y decidía a quiénes le entregaban sobornos, y un personaje clave mediante el cual la empresa movió todo el dinero, Fabiola Tapia Vargas, considerada el cerebro de la operación, así como José Antonio González Anaya.

Y bueno, esos apátridas fueron igualmente quienes «trabajaron» el famoso «Pacto por México», que no fue otra cosa sino un conjunto de complicidades entre priistas, panistas y perredistas, para aprobar no sólo las reformas eléctrica y energética objeto del escándalo; sino todas las demás, que afectaron a millones de mexicanos como la educativa.

Y todo eso fue a partir de la compra de voluntades de senadores y diputados de todos los colores y sabores, sin el menor remordimiento por su alta traición a nuestro pueblo. Viéndolo bien, si en nuestro territorio hubiera pena de muerte todos ellos tendrían que ser llevados a la horca.

Reiteramos, faltan nombres en esa lista como el ex gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu y quienes fueron los líderes del PRD en esa época Jesús Zambrano, Jesús Ortega y otros lidercillos partidistas que con gusto le entraban a la “lana sucia” para aprobar los acuerdos desde la dirigencia partidista y las cámaras.

Pero, como no tenemos pena de muerte, por lo menos se les debería dar cárcel a perpetuidad; y lo que son las cosas, todavía existen movimientos de carácter político que siguen apoyando a esos sátrapas, con las famosas «marchas anti AMLO (en vehículos) de composición mayoritariamente panista, que salen cada fin de semana a contaminar el ambiente tanto con sus autos como con sus bocinazos.

Por el momento lo mejor que deberían hacer es quedarse silencios. ¿O es que acaso añoran el regreso de esos tiempos de rapiña y corruptelas en la nación? no queremos pensar que existan mexicanos capaces de eso. ¿Usted qué piensa?

PANISTAS, PRIISTAS Y ALIADOS, EN EL LODAZAL

Comienza Lozoya a «soltar la sopa”

El retorno a México del ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX), Emilio Lozoya, vía la extradición y en calidad de detenido, mantiene a decenas de personajes del primer nivel político nacional casi en el terror; porque el señor «ya comenzó a soltar la sopa» y sus primeras declaraciones apuntan a esferas muy altas.

Ya ve usted que el ex funcionario en el sexenio de Enrique Peña Nieto, fue acusado de macro delitos cometidos en esa dependencia durante su responsabilidad en ese trascendental sector; por lo que huyo y fue detenido en Europa.

Se refugió en España; sin embargo, fue localizado y detenido, y tras un largo proceso de gestión del gobierno mexicano, extraditado por fin hace unos días a nuestra nación, para ser juzgado aquí en su país por los delitos internacionales y nacionales que se le atribuyen.

El hombre; sin embargo, aunque también sin lugar a dudas, se benefició de la rapiña y realmente «administraba» el negocio para quienes eran los verdaderos ganones; es decir sus jefe superiores, léase el ex presidente Enrique Peña Nieto, pero además, y a pesar de que se supone que eran cosa del pasado; el antecesor de Peña Nieto (Felipe Calderón) podría también estar involucrado, y no solo eso… por lo que Lozoya ha dicho el pez más gordo, que es quien siguió controlando prácticamente todo, sigue siendo Carlos Salinas de Gortari (algo que ya se suponía).

Y bueno, en medio de ellos comienzan a aparecer en sus declaraciones algunos panistas y priistas de todos los tamaños; como los casos de los ex aspirantes del PAN y del PRI a la presidencia del país en el 2018, Ricardo Anaya y José Antonio Meade. De paso, otros ex funcionarios peñistas como Luis Videgaray.

Sumados a los nombres anteriores, surgen muchos senadores priistas y albiazules porque se aprecia que aquello era un auténtico cochinero, y sobre todo a partir de la reforma energética; que fue diseñada por todos ellos para hacer el negocio de sus vidas.

Entre Salinas, Calderón, Peña y sus cómplices; generaron una serie de empresas en torno a PEMEX, a través de las cuales enajenaban y se beneficiaban de toda clase de bienes, venta de petróleo y sus derivados y dinero de sobornos, para grupos de familias y algunos cuñados de Salinas de Gortari.

Emilio Lozoya ha aceptado ofrecer toda clase de información respecto a los alcances de las acciones de corrupción de todos esos delincuentes de cuello blanco a cambio de que las penas en su contra sean disminuidas; algo así como un testigo protegido, y por lo que hasta éste momento se conoce de los primeros datos que ha soltado sí entregará pruebas como para iniciarle una denuncia a Salinas, y entonces se prevé que pudiera ser el primer ex presidente mexicano que caiga en la cárcel.

El propio presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre una pregunta al respecto en sus conferencias mañaneras, mencionó que «se ha filtrado alguna información de las primeras declaraciones de Lozoya, y que se valoran sus aportaciones».

Y lo que algunos analistas advierten es que el gobierno actual está interesado en ir primero por Carlos Salinas de Gortari, porque todo indica que es quien siguió controlando el poder en México hasta el sexenio de Enrique Peña Nieto, y quien «sugería» las estrategias para la enajenación de bienes nacionales para convertirlos en patrimonio de unos cuantos.

Claro, se considera que después de eso, iría por los otros dos ex presidentes, Peña y Calderón; porque están metidos hasta el cuello en ese lodazal de podredumbre y perversidad.

No es pues una casualidad que de un tiempo a la fecha esos pervertidos grupos de poder se comenzaran a lanzar como “perros de presa” contra la figura presidencial, sabían que traían la cola muy sucia y la primera reacción fue buscar incluso la desestabilización política o hasta el derrocamiento del gobierno en turno; aplicando aquello de que «muerto el perro se acabó la rabia», y si lograban el propósito no sólo no serían sancionados sino que regresarían por lo poco que no se llevaron.

Parece que la extradición de Lozoya los puso a temblar; como ex director de PEMEX conoció a detalle el tamaño de los negocios de cada uno de esos personajes, esto puede dar un giro de 90 grados.

Con pruebas, las instancias competentes pueden llamarlos a cuentas, e incluso si se les prueban los delitos; ponerlos tras las rejas, por eso es que de pronto Calderón y algunos otros panistas que venían muy acelerados están guardando silencio, atrincherados y esperando hasta dónde, el ex titular de PEMEX, los empina.

Bueno, incluso buena parte de periodistas y columnistas de medios nacionales también andan con escalofrío, porque tenían sendos beneficios económicos con base en Petróleos Mexicanos; porque esa riqueza, dizque nacional, daba para eso y más, y el control informativo era casi total.

Hoy se observa claramente cuál fue la estrategia a seguir una vez que Lozoya fue traído a México; en su calidad de detenido, lo lógico era que fuera llevado a prisión de forma directa, pero se dijo que venía mal de salud y por lo tanto, antes de pisar la cárcel se internaría en un hospital.

La verdad es que se le mantuvo en un lugar donde podía empezar a declarar contra todos esos sátrapas, y es lo que viene sucediendo.

En conclusión, si bien la idea es ajustarle las cuentas a esos políticos que han venido traicionando a los mexicanos y aplicarles la ley, Lozoya -si AMLO lo quiere- será un instrumento político de muy alta rentabilidad, y que puede ser explotado conforme a los tiempos electorales y de cara a la justa del 2021.

¡Imagínese si en verdad llevara a la cárcel a Salinas, Calderón y Peña Nieto, con delitos plenamente comprobados! acabaría con una enorme casta de mañosos y de enemigos de un pueblo que por décadas vivió explotado y sometido al robo y la pobreza; mientras esos sujetos inmorales disponías de nuestros recursos económicos y materiales a su antojo.

Así que en torno a éste caso lo más importante está por venir, hay que estar muy pendientes de lo que Emilio Lozoya venga declarando, y lo que hasta hace años se consideraba imposible -someter a juicio a ex presidentes-, pudiera comenzar a concretarse; eso sí sería un asunto histórico y sin precedentes en la historia reciente de la nación.  ¿No le parece?