EMPLEO, JUSTICIA Y SEGURIDAD; PENDIENTES

Nos aproximamos al primer año de administración, tanto a nivel nacional como estatal, y la sociedad sigue exigiendo atención es tres aspectos fundamentales: más empleos, seguridad y justicia.

Son tres rubros en los que los gobiernos, en sus tres niveles, le han quedado muy mal desde hace muchos años a los ciudadanos.

No obstante, ha sido en las dos últimas décadas que la situación se agravó de forma notoria, a tal grado que la delincuencia comenzó a tomar el mando desde las instituciones; obligando al cierre de buena parte de la planta productiva, asediada por las extorsiones que exhiben la nula intervención de las autoridades.

Es decir, de unos 20 años a la fecha, la economía nacional ha venido a menos por esas consecuencias y el empleo a la baja.

Las nuevas administraciones recibieron un país, estados y municipios doblegados por el hampa; saqueados por políticos corruptos, con deudas impagables y sin dinero para operar.

Aún en éstas circunstancias, están obligados a dar resultados, porque finalmente los gobernados demandas correspondencia por el pago de sus impuestos.

El tiempo venidero es crucial para quienes ejercen poder desde las distintas trincheras, porque vienen tiempos electorales.

Si bien es cierto que las elecciones del año pasado dejaron casi extintos a la mayoría de los partidos otrora poderosos, como el PRI, PAN o PRD; los grupos que acumularon riqueza con base en el robo a la nación vienen pagando una fuerte campaña de desgaste en contra los gobernantes de hoy, y aprovechan cualquier error e incluso se los inventan para desprestigiar.

Hay urgencia de que se den resultados positivos por lo menos en esos tres conceptos descritos, más fuentes de empleo y mejor pagadas, combate a la delincuencia y justicia, porque los tribunales al respecto en esta nación están corrompidos hasta el cuello y doblegados por la delincuencia y no se siente el trabajo en contra de los “malosos”.