MUJERES EN MOVIMIENTO

Habrá que estar muy atentos al poder de la convocatoria que tendrán las mujeres en este llamado paro internacional propuesto para el 9 de marzo, denominado «El nueve ninguna se mueve». Lo que sí vemos desde ahora es una intensa actividad de ellas en todos lados para difundirlo, y eso garantiza ya el éxito en sus propósitos.

En los medios informativos, particularmente en redes sociales, se libra un intenso debate entre quienes se suman al movimiento y las que lo consideran inapropiado; estimando que detrás de ello hay personajes con intereses políticos o electorales, pero todo eso alimenta la discusión del tema, la controversia y aviva las pasiones.

A diferencia de otras entidades de la República en donde las instituciones gubernamentales y de representación popular mantienen cierta cautela frente a la convocatoria, se antoja que este es todo un fenómeno, en Morelos podemos decir que desde la administración del Ejecutivo estatal hasta los demás poderes se han manifestado en apoyo.

Aunque tendríamos que decir que ojalá el apoyo fuera en verdad desinteresado y abierto, porque nos han comentado de lugares de trabajo donde han pedido “listas” de las compañeras que se sumarán a la propuesta. Estas actitudes las hacen sospechar sobre los fines que tendrán esos listados de las que no pretendan acudir a laborar o de plano desalientan.

El Congreso local vía la Comisión de Equidad de Género que preside el legislador Marcos Zapotitla, y en la que participa la diputada Rosalina Mazari Espín, realizaron un foro conocido ya como «Parlamento de Mujeres 2020, Es tiempo de igualdad”; donde se abordaron temas interesantes con la participación de conferencistas.

Lo que queremos decir es que en México, y sobre todo en Morelos, se aprecia un trabajo muy interesante del sector femenino en busca de una equidad real frente a los hombres, y las manifestaciones están en todas partes; mostrando que están dispuestas a dar los pasos que sean necesarios para terminar con la discriminación, la humillación y las desigualdades, -que dicho sea de paso- se siguen dando particularmente en los espacios laborales.

Y pareciera que no; pero en nuestro país en algunos aspectos como la discriminación hacia las mujeres ha evolucionado mucho, tal vez en algunas entidades de la República aún vemos un trato poco decente de parte de los varones hacia ellas, pero en la mayor parte de los estados ya hay respeto y son cada vez menos los que se atreven a hacer insinuaciones o referencias misóginas, además de que cuando lo hacen las mujeres están mucho más informadas para defenderse.

Lo decimos porque en otros continentes y naciones, incluyendo Europa, no se diga Asia o África, las féminas son tratadas de muy mala manera, como si fueran seres inferiores y sin derechos.

Aquí el problema mayúsculo que tenemos es la violencia hacia ellas, ante una mayor presencia en las áreas de trabajo y el desarrollo que han tenido para ocupar cada vez mayores posiciones de jerarquía el resentimiento deriva en acciones violentas y agresiones abiertas, pero buscando el anonimato.

El feminicidio es terrible, hemos visto ya sea en la entidad o a nivel federal, y ese también a dado motivos para que cada vez más sectores se sumen a esa convocatoria.