NEGOCIOS CERRADOS EN CUERNAVACA

*Inseguridad, ventas bajas: Sanchez Purón

La inseguridad, sobre todo el cobro de piso, secundado por el debilitamiento de la economía en Morelos, ha llevado al cierre a unos 50 negocios en lo referente al turismo, servicios y comercio; indicó el presidente camaral.

«Lo que pareciera y estamos viviendo es que con toda tranquilidad pueden llegar los delincuentes, amenazar e irse con el botín a sus guaridas; sin ser molestados, porque aunque se denuncie no hay investigación que los detenga».

Lamentablemente, y por el riesgo que ello implica, más del 50 por ciento de los delitos que se cometen no se denuncian, y entonces como ciudadanos contribuimos con la impunidad, porque no confiamos en la denuncia y la investigación de las mismas.

Abundó que otro factor adverso es que las ventas al público han caído en un 10 o 20 por ciento en todos los rubros, y eso deja nulo margen de ganancia al sector, con respecto a los incrementos en los costos que no paran de incrementar como los costos de transporte, de insumos y otros.

LOS TRASNOCHADOS DE LA IZQUIERDA QUE VAN CONTRA AMLO

Tanto tiempo se opusieron, por método, a todo lo que proviniera de los gobiernos “neoliberales”; que hay en algunos de los simpatizantes de la izquierda mexicana cierta inercia a seguir oponiéndose a todo lo que huela a inversión privada e inclusive pública, tendiente a proyectos para el desarrollo o infraestructura, a pesar de que ello obstruya los planes del gobierno con el que dicen simpatizar.

Se han manifestado los grupos indígenas, instigados por seguidores de López Obrador, en contra del proyecto del Tren Maya o los ecologistas, también azuzados por grupos afines a la Cuarta Transformación, en contra de la construcción de la refinería de “Dos Bocas”; pero sin conocer a fondo el alcance de los proyectos o su impacto en el medio ambiente, o bien los beneficios que traerán consigo ambos desarrollos en las regiones.

En Morelos sucede algo similar: grupos sociales identificados con la izquierda obstruyen la conclusión de las obras de la Termoeléctrica de Huexca; a pesar de estar prácticamente concluida y ambientalistas se oponen a la explotación de la mina cerca de la comunidad de Tetlama en el municipio de Temixco.

¿Conocen a fondo los proyectos? En muchos de los casos no lo creo. Es cierto que hay grupos sociales y de ambientalistas que están legítimamente preocupados por la afectación al medio ambiente y cuando se trata de la explotación de los recursos naturales exponen sus razones con fundamento científico; sin caer en posturas radicales o intransigentes. Ese tipo de oposición, desde luego, contribuye a mejorar los proyectos al enriquecerlos con sus diversos puntos de vista.

Pero en cambio, existen otros actores sociales que, lo único que buscan al exponer sus opiniones oponiéndose a esos desarrollos es ganar notoriedad para no pasar desapercibidos; provocan la nota periodística sin argumentos, compensando su ignorancia con la intransigencia, y su ausencia de razón con frases de descalificación carentes de fundamento.

Estos últimos, son los que le hacen daño al proyecto de gobierno al que dicen apoyar, un proyecto que como lo establece el Plan Nacional de Desarrollo; le da a la extracción de los minerales el carácter de “materia prima estratégica”, advirtiendo que no se cancelará ninguna concesión.

En la Cuarta Transformación la minería va, siempre y cuando se cumplan las condiciones enunciadas por el presidente López Obrador: “Que le paguen bien al minero, que paguen la misma cantidad de impuestos que pagan allá y, sobre todo, que no contaminen”. Eso significa un “si” al desarrollo con sustentabilidad.

El desarrollo sustentable no significa frenar de plano la explotación de los recursos naturales, significa equilibrar el progreso económico y material con el bienestar social y el aprovechamiento responsable de los recursos naturales.

La oposición a estos proyectos no debiera estar encaminada a evitar de manera intransigente su desarrollo, sino a ser garantes de que se concilien los tres ejes fundamentales de la sustentabilidad: lo económico, lo ecológico y lo social.

Alejándose de sus afanes personales de notoriedad, quienes hoy se oponen debieran enfocarse en que a las comunidades en donde se desarrollen los proyectos alcancen cierto nivel de progreso material, sin comprometer el medio ambiente, los recursos naturales, la calidad de vida de los seres humanos y demás especies de la región, pues de lo contrario condenan a los habitantes de esas zonas a vivir de manera permanente en el atraso y subdesarrollo.

Estos actores trasnochados de la izquierda mexicana deben tener en cuenta que, para que prosperen los programas sociales del Presidente López Obrador, es necesario generar riqueza y la explotación sustentable de nuestros recursos naturales, es una forma en que el Estado mexicano podrá allegarse de recursos públicos para seguir apoyando a los pobres de este país, al tiempo de llevar el desarrollo a los más necesitados; oponerse o sabotear estos proyectos, es como si la izquierda que encabeza el Presidente, se diera un balazo en el pie.

ESPERANZA DE RECUPERACIÓN

Dirigentes empresariales, comerciantes y funcionarios cortaron el listón del inicio de lo que desde hace unos años conocemos como «El buen fin», una estrategia que el gobierno echó a caminar a fin de estimular la actividad económica en el país; aplicada durante el puente largo con motivo del 20 de noviembre.

Desconocemos por qué no se presentaron algunos líderes gremiales, como es el caso del presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Ángel Adame Jiménez o de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Harry Nielsen León, que son parte del gremio de empresarios, comerciantes y prestadores de servicios que casi siempre son convocados.

Sí estuvo Antonio Sánchez Purón, presidente de la Canaco, Andrés Remis, Secretario de Desarrollo Económico de Cuernavaca, representantes del SAT, de Desarrollo Económico estatal y de la Profeco. Total, que ya comenzaron las rebajas en los establecimientos que para tal efecto se registraron.

Para ellos esta fecha, que se presenta cada fin de año, es muy importante porque dadas las condiciones bajas en el consumo, la escasez del circulante y la inseguridad que inhiben la actividad económica en general, puede ser una coyuntura de recuperación, para mejorar los niveles de consumo y por lo tanto, de un respiro para el gremio.

El estado en general reclama estímulos prácticamente en todas las ramas de la actividad productiva, de consumo e industrial; el desarrollo se ha estancado, la inseguridad ha ahuyentado el ingreso de nuevos capitales y los que se mantienen lo hacen en circunstancias poco favorables, por eso, esta fecha abriga esa esperanza, de recapitalizarse para poder continuar aguantando.

Cuernavaca dista mucho de ser la ciudad que hace años atraía a miles, sí miles de turistas anualmente, que venían a disfrutar de sus bellezas naturales, el clima y su gente amable, de la enseñanza del español y de la investigación.

Para completar el cuadro, basta ver las condiciones de áreas públicas una muestra un terrible abandono, producto de la incapacidad de sus autoridades  por varios años, que no tienen siquiera la voluntad de mantener el buen estado su infraestructura o servicios, ya no digamos mejorar.

Ante la ausencia del turismo, no pocos negocios se van muriendo, los que subsisten han debido reducir su planta laboral para sobre ponerse a su precaria economía, por eso cobra trascendencia El Buen Fin, que esperamos, le dé vida a quienes se dedican a ramas del comercio como el turismo, la recreación la industria  y la venta de alimentos.