PARA UNA MEJOR DISTRIBUCIÓN DE LA RIQUEZA

Sí hay forma de acortar distancias.

Contrario a lo que venía ocurriendo en sexenios pasados; en los que las decisiones de gobierno eran parte del conflicto histórico relacionado con el empobrecimiento de la clase trabajadora y la concentración de la riqueza en unas cuantas manos, en la actual administración se dio el primer paso para intentar ir equilibrando la balanza.

Con los argumentos y excusas oficiales y patronales, en el sentido de que la frágil economía nacional no lo permitía, los incrementos al salario mínimo nunca pasaron del cuatro por ciento como mucho, a pesar de que ya cuando se concedían la limosna a los obreros y empleados en general, la inflación la había rebasado.

Era una auténtica burla, por qué ahora si se pudo, según los contras del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador en medio de un desarrollo económico adverso ¿Cómo es que entonces no?.

Y es que ahora la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, que era un elefante blanco y servía únicamente a los intereses patronales, anunció un incremento del 20 por ciento a los salarios mínimos en el país, un porcentaje histórico y que además, en estos tiempos de baja inflación, sí recupera poder adquisitivo.

A partir de enero lo mínimo que debe ganar quien alquila su mano de obra, son 123.22 pesos diarios, por lo menos en la región central de México.

Y lo anterior fue el resultado de una negociación y diálogo de AMLO con sectores empresariales de la nación; o sea tampoco fue a raja tabla y con decisiones unilaterales como gobierno y empresarios lo hacían anteriormente; sin tomar encuentra los representantes del sector laboral, que sólo hacían el papel de comparsas para legitimar tan dañinas decisiones a la mayoría de los mexicanos.

Y es que es muy sencillo, entre más poder adquisitivo más poder de compra, mayor circulación del dinero y una más justa distribución de la riqueza. Es decir, que hay condiciones y siempre las hubo, para que la economía popular pudiera mejorar y de esa manera ir eliminando distancias entre sujetos inmensamente ricos y acaudalados, a costa de la explotación de los trabajadores, frente a cada vez más millones de ciudadanos viviendo en la miseria y hambruna.

¿No le parece?