MUCHOS SE FUERON SIN DESPEDIRSE

*Se fue Nazario del PRI

La farsa con la que se han venido conduciendo la mayoría de los partidos políticos y sus cuadros en cargos de representación popular ha llevado a una enorme desconfianza social hacia ellos, y son objeto de enorme descrédito.

Nos encontramos a menos de un año de las elecciones intermedias de julio del 2021 y lo que se puede apreciar es una enorme dispersión de personajes dedicados al quehacer político; es decir, no se aprecia cohesión, mucho menos trabajo y estructura en casi la totalidad de esas instituciones de carácter electoral.

En lo que se refiere a Morelos partidos otrora considerados como grandes, andan a ras de suelo, muestran absoluta debilidad y hasta el momento no se ve cómo van a enfrentar una justa que además demanda de recursos económicos que ellos no tienen más, nos referimos al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al de la Revolución Democrática (PRD).

El tema viene al caso porque a pesar de que la mayoría de los cuadros «distinguidos» que los acompañaron a lo largo de muchos años se fueron sin despedirse; el ex legislador local y federal, además de ex funcionario estatal: Matías Nazario Morales, por lo menos fue decente y en una carta enviada a la dirigencia nacional del tricolor notificó que abandona esas filas.

Y ya se había tardado, la verdad es que lo veíamos fuera desde hace buen rato como lo dijo el propio dirigente de ese partido; por lo menos desde las elecciones del 2018, cuando una pandilla de figuras sin futuro político se apoderó del Comité Directivo Estatal (CDE) imponiendo candidaturas perdedoras que sólo dieron vergüenza en la contienda.

Al igual que los perredistas el Revolucionario Institucional no tiene con quiénes ir a la lucha por las presidencias municipales, diputaciones locales y federales que se competirán. No apreciamos una sola figura que traiga arrastre o aprecio del electorado, como para ser siquiera medianamente competitiva en cualquiera de las posiciones antes referidas.

Como dicen en ese argot, los que se han quedado son puro «cartucho quemado» y francamente con ese parqué no se puede ir a la guerra. De tal manera que no vemos cómo puedan ganar una alcaldía así sea la más pequeña.

Nazario Morales tiene un buen trabajo particularmente en Cuernavaca donde intentó la candidatura a la Presidencia Municipal pero previas las elecciones del 2018, desarrollo un esfuerzo considerable a nivel estatal durante su función como diputado local y federal, porque buscaba la candidatura a gobernador.

Es decir, era para el tricolor un activo con cierta presencia y ya optó por presentar su renuncia, porque además con esas siglas igual y no se gana ni una sindicatura o regiduría, y entonces para qué continuar en un espacio en el que hoy lo único que da es pena.

Y reiteramos, más o menos en las mismas circunstancias está el PRD, porque es un grupúsculo que obedecen además a los intereses del ex gobernador Graco Ramírez y por eso su hijastro Rodrigo Gayosso Cepeda -quien fuera vapuleado en su intento por ser gobernador en el 2018-, ya anda de regreso y se dio el lujo de poner una dirigencia a modo.

Aquí diríamos que los únicos partidos que más o menos se defienden son el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y Acción Nacional (PAN); y éstos últimos sólo en la capital del estado porque al interior de la entidad también están casi extintos.

Sin embargo, van a pelear con todo su regreso a la Presidencia Municipal de Cuernavaca y no está descartado que lo logren si se ponen de acuerdo entre ellos; lo malo es que los Terrazas, que tienen controlado el CDE del PAN, ya se adelantaron y Daniel, uno de los tres hermanos, ha desplegado una enorme campaña de espectaculares anticipándose a la candidatura por la comuna de la capital morelense, pero ¿quién lo conoce?.

De entrar en razón casi la tendrían segura, porque aquí el resto de los institutos, incluyendo Morena, están muy débiles por el desastroso papel del alcalde Antonio Villalobos Adán y las pugnas internas y como que está “la mesa puesta” para el panismo; sólo que si “se agarran del chongo” entre las corrientes internas del partido como suele ocurrir o postulan a alguien totalmente desconocido y sin trabajo social, pues estarían desperdiciando su oportunidad.

El caso es que para las elecciones que vienen la chiquillada y los nuevos partidos que surgirán desde el PRI, PRD, Verde Ecologista, Movimiento Ciudadano, Partido del Trabajo y agregados; si desean cosechar aunque sean migajas, tendrían que generar un bloque o alianza para ir juntos, si no es así, muchos pudieran perder hasta el registro y sería desde mi punto de vista lo mejor ¿para qué queremos tantos vividores colgados del presupuesto público, no lo cree?

PRI: DE LA GLORIA… AL INFIERNO

* Y son los mismos de siempre

Después de haber gobernado este país durante 77 años; 71 hasta antes del 2006 con Enrique Peña Nieto, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) parece vivir sus peores momentos, y podemos decir que pasó de la gloria al infierno; dejando en el abandono y orfandad a cuadros y militantes que creyeron en esa institución política.

El contexto a nivel nacional no es precisamente el mejor para los partidos, pero en lo que se refiere a Morelos pudiéramos decir que están prácticamente en la lona, confrontados entre sí los pocos personajes que sobreviven y eso, porque aún el CDE recibe ciertas prerrogativas que les da como para medio pasarla económicamente, obviamente no a lo que estaban acostumbrados.

Desde luego que quizás el 90% de quienes llegaron a militar en el tricolor ya forman parte de otros institutos políticos, y pues les importa poco o nada lo que ahí siga ocurriendo, pero tampoco han permitido el acceso y ascenso de nuevos rostros y entonces, siguen siendo los mismos.

Aquellos que con sus malas acciones destruyeron la imagen y valores al interior del priismo, los que siguen ahí, aferrados hasta con las uñas, peleando con todo las migajas que quedan, y hasta demandándose legalmente entre sí como si el daño ya ocasionado no fuera suficiente.

Desde el CEN decidieron expulsar hace dos días a quien venía ostentándose como presidente del Comité Directivo Estatal (CDE), Alberto Martínez González, pero además le iniciaron una denuncia por lesiones. Las razones que usted crea, y sus propios escenarios deben ser catastróficos y aterradores, porque la dirigencia queda acéfala y en la antesala del inicio del periodo preelectoral, hacia la elección intermedia del 2021.

Los tiempos de bonanza para ellos quedaron ya algo distantes, tuvieron la oportunidad de mostrar que podían ser distintos con la administración de Enrique Peña después de 12 años de panismo; pero se fueron otra vez con todo, no sólo contra el presupuesto público -que es dinero del pueblo-, sino con bienes y propiedades de la nación como el petróleo, las gasolinas y el gas; acabaron de desmantelar a México y sus instituciones, algo imperdonable.

Y como son las caras de siempre, las que incluso traicionaron al PRI en distintos procesos electorales como Jorge Meade Ocaranza o Amado Orihuela Trejo, ambos ex candidatos a la gubernatura que sirvieron a los intereses de gobiernos supuestamente opositores, como el de Graco Ramírez. Pero, pues ni quien se les acerque.

Y esos son los elementos suficientes para estimar que en Morelos el otrora poderosísimo tricolor no tiene nada que hacer en la justa venidera.

Mal y de malas siguen en esa plataforma, porque además tampoco tienen con qué ir a una contienda en la que se necesita dinero para pensar en dar la competencia. Y entonces, adolecen de cuadros con liderazgo y de presupuesto.

Sin embargo, a esos cuantos que quedan tampoco les parece preocupar mayor cosa su situación; pelean a golpe limpio cada espacio, eso es lo que domina, ¡qué terrible!